El poder adquisitivo de los salarios volvió a mostrar un comportamiento dispar entre los distintos sectores de la economía. Un informe de la Secretaría de Trabajo de la Nación reveló que, durante el último año, algunos convenios colectivos lograron superar a la inflación, mientras que otros acumularon pérdidas de dos dígitos en términos reales.
El relevamiento oficial tomó 27 acuerdos colectivos y comparó la evolución del salario conformado con la inflación. El resultado muestra una marcada diferencia entre actividades: apenas siete convenios registraron mejoras reales, mientras que otros terminaron el período con retrocesos significativos.
Entre los sectores que lograron recuperar poder adquisitivo se ubicaron encargados de edificios, con una mejora real del 5,9%; camioneros, con 3,1%; construcción y farmacia, con 2,5% cada uno; entidades deportivas, con 1,7%; y aceiteros y seguros, ambos con 1,6%.
En el extremo contrario aparecen los convenios que más terreno perdieron frente a la inflación.
Textiles encabezó el retroceso, con una caída del 12,6% del poder de compra, seguido por metalúrgicos, con -12,4%; comercio, con -11%; y calzado, con -10,5%.
También se ubicaron en terreno negativo otros sectores como bancarios, químicos e industria de la carne, aunque con variaciones más moderadas y cercanas al equilibrio.
El salario privado volvió a perder en junio
El deterioro también aparece cuando se observa la evolución general de los trabajadores privados registrados.
Según la Secretaría de Trabajo, el salario real promedio del sector privado cayó 0,9% en junio, después de haber registrado una baja del 2,9% en mayo.
El dato resulta significativo porque llevó nuevamente el poder adquisitivo por debajo del nivel previo al cambio de gobierno. De acuerdo con el informe oficial, el ingreso medio quedó 0,6% por debajo del registrado en noviembre de 2023.
Se trata de la primera vez en 20 meses que el indicador se ubica por debajo de aquel punto de comparación.
La explicación oficial está relacionada con el comportamiento de los salarios nominales frente a los precios. Aunque la inflación se encuentra en niveles considerablemente inferiores a los registrados durante 2024, los aumentos salariales de los últimos meses no alcanzaron para sostener el poder de compra promedio.
Los convenios muestran realidades muy diferentes
El promedio, sin embargo, esconde diferencias importantes.
La evolución de cada actividad depende de los acuerdos alcanzados en las negociaciones paritarias, de la estructura salarial de cada convenio y de la incorporación de sumas fijas o adicionales.
Por eso, mientras algunos trabajadores consiguieron incrementos que superaron la inflación acumulada, otros quedaron varios puntos por debajo.
El caso de Comercio resulta especialmente relevante por la cantidad de trabajadores alcanzados. El convenio registró una pérdida real del 11% durante el período analizado.
También aparecen entre los principales retrocesos Metalúrgicos (-12,4%), Textiles (-12,6%) y Calzado (-10,5%), actividades particularmente vinculadas al mercado interno y a sectores industriales que vienen atravesando dificultades para recomponer sus ingresos.
Del otro lado, Camioneros y Construcción aparecen entre los convenios que lograron mejores resultados en términos reales, aunque con magnitudes mucho menores a las pérdidas registradas por los sectores más rezagados.
Las paritarias avanzan más lento que los salarios promedio
Otro aspecto destacado por el informe oficial es la diferencia entre la evolución de los salarios establecidos en los convenios colectivos y el comportamiento del salario promedio de los trabajadores privados.
Los salarios de convenio avanzaron a un ritmo inferior al promedio de las remuneraciones del sector privado.
Según el análisis de la Secretaría de Trabajo, esta diferencia podría estar relacionada, entre otros factores, con la utilización de sumas fijas y componentes salariales que no necesariamente se reflejan de la misma manera en las escalas de los convenios.
El resultado es una recuperación salarial heterogénea: determinados sectores logran recomponer parte del poder adquisitivo perdido, mientras que otros continúan acumulando diferencias frente a la inflación.
Qué muestran los datos hacia adelante
El escenario deja una conclusión central: la desaceleración de la inflación no garantiza por sí sola una recuperación generalizada de los salarios.
Con una inflación mensual que se mantiene alrededor del 2%, la evolución del poder adquisitivo dependerá cada vez más de la capacidad de cada actividad para negociar aumentos que superen ese ritmo.
El informe de Trabajo muestra que esa carrera ya tiene ganadores y perdedores. Siete de los 27 convenios relevados consiguieron mejorar su poder de compra durante el último año, mientras cuatro acumularon pérdidas superiores al 10%.
La diferencia entre ambos grupos marca uno de los principales desafíos del mercado laboral: aun con una inflación más baja que en los momentos de mayor aceleración de precios, la recuperación del salario real continúa siendo desigual y depende fuertemente del sector y del convenio colectivo de cada trabajador.