El BancoCentral de la República Argentina (BCRA) inició una investigación formal contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), centrada en el presunto manejo irregular de divisas por una cifra que supera los 200 millones de dólares.
La lupa de la autoridad monetaria está puesta sobre los movimientos financieros realizados entre 2020 y 2021, un período marcado por la vigencia de estrictas restricciones cambiarias.
Según la investigación, la AFA habría evitado liquidar en el mercado oficial de cambios (MULC) ingresos millonarios en dólares y euros provenientes de organismos internacionales y contratos comerciales.
Maniobras bajo sospecha
El expediente detalla que la suma bajo análisis asciende a 131.384.828 dólares y 94.999.920 euros. Los investigadores sospechan que la entidad utilizó estrategias para eludir la pesificación obligatoria al tipo de cambio oficial, que en ese entonces presentaba una brecha significativa respecto a las cotizaciones paralelas.
Entre las irregularidades detectadas, se destacan dos modalidades:
Cambio de rubro: Fondos que inicialmente ingresaban bajo códigos de servicios fueron presuntamente registrados luego como “donaciones” u “otras transferencias corrientes” (código I08), categorías que permitían evitar la liquidación de las divisas.
Montos pendientes: Remesas que directamente no pasaron por el mercado oficial, incluyendo posibles operaciones con dólares financieros como el Contado con Liquidación (CCL).
El Llamamiento Argentino Judío expresó una “honda preocupación” por el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que modifica la Ley de Inteligencia, al advertir que la ampliación de facultades de los organismos de inteligencia, la opacidad en su funcionamiento y el debilitamiento de los controles democráticos configuran un grave retroceso institucional. El pronunciamiento, fechado el viernes 2 de enero de 2026, plantea objeciones de fondo sobre el impacto político, constitucional y democrático de la medida, y reclama la intervención de la Justicia y del Congreso Nacional.
Según el documento, la modificación del régimen de inteligencia no responde a una emergencia concreta ni constituye una acción aislada, sino que se inscribe en una modalidad de gobierno que concentra poder en el Poder Ejecutivo y avanza sobre garantías democráticas en un contexto de deterioro social y económico.
Ampliación de facultades y debilitamiento de controles democráticos
En su declaración, la organización advierte que la ampliación de las facultades de los organismos de inteligencia, sumada a la falta de transparencia en sus mecanismos de funcionamiento, “no solo constituyen un retroceso institucional grave, sino que ponen en tensión principios elementales del orden constitucional y del Estado de derecho”.
El Llamamiento Argentino Judío remarca que la experiencia histórica demuestra que, cada vez que los servicios de inteligencia operaron sin límites claros ni control efectivo, fueron utilizados para la persecución política, el espionaje interno y la vulneración de derechos fundamentales. En ese sentido, el comunicado señala que el DNU se vincula con procesos antidemocráticos de la historia moderna y compromete de manera directa la orientación ideológica del actual gobierno.
La entidad subraya que el uso sistemático de decretos para impulsar reformas de alto impacto institucional consolida una dinámica de concentración de poder que debilita los equilibrios propios del sistema democrático.
Reclamo de intervención del Congreso y la Justicia
Frente a este escenario, la organización considera “urgente la intervención de la Justicia y del Congreso Nacional” para frenar lo que define como un “descalabro de la democracia” y resguardar el orden democrático que, a su entender, se encuentra en riesgo.
El documento sostiene que “no hay seguridad posible al margen de la Constitución, ni gobernabilidad legítima sin control, legalidad y respeto por los derechos”, y enfatiza que la defensa de la democracia no puede basarse en la vigilancia de la sociedad ni en la concentración de poder en el Ejecutivo.
En esa línea, el pronunciamiento también interpela a los distintos sectores de la oposición, a los que exhorta a “ocupar el lugar que les corresponde en los momentos álgidos del devenir ciudadano”, reforzando su rol institucional en la defensa de las libertades públicas y la división de poderes.
El posicionamiento del Llamamiento Argentino Judío introduce un nuevo foco de tensión en el debate sobre el alcance del DNU que modifica la Ley de Inteligencia, con implicancias directas sobre el funcionamiento del sistema democrático, el control del poder estatal y la vigencia de los derechos fundamentales.
Desde una perspectiva institucional, el planteo anticipa posibles escenarios de judicialización y discusión parlamentaria, al tiempo que pone en agenda el rol de los organismos de inteligencia y los límites de su accionar en un Estado de derecho. El documento reafirma que la democracia se fortalece mediante instituciones sólidas, controles efectivos y respeto por la legalidad, y no a través de mecanismos excepcionales que concentran poder y reducen la transparencia.
El comunicado lleva la firma de Elina Malamud, presidenta, y Marcelo Horestein, secretario, quienes ratifican el compromiso de la organización con la democracia, los derechos humanos y las libertades públicas.
Posadas concluyó el año 2025 con más de 350 mil visitantes y más de 670 mil pernoctaciones, consolidando al turismo como uno de los motores económicos de la capital misionera. El balance anual, presentado por la Dirección General de Turismo e Inversiones del municipio, confirma la continuidad del flujo turístico durante todo el año y sienta las bases para un escenario de crecimiento sostenido en 2026, en un contexto que exigió adaptación, planificación estratégica y coordinación público-privada.
Los datos reflejan un desempeño sólido tanto del turismo vacacional como del segmento corporativo, que en conjunto explican la dinámica del sector y su impacto sobre la actividad comercial, hotelera y de servicios asociados en la ciudad.
Balance 2025: volumen de visitantes, pernoctaciones y conectividad
Según el informe oficial, Posadas registró más de 350 mil visitantes a lo largo de 2025, quienes generaron más de 670 mil pernoctaciones en la ciudad. La estadía media anual se ubicó en 1,9 noches, un indicador que confirma el perfil urbano del destino y, al mismo tiempo, expone el desafío de extender el tiempo de permanencia de los turistas.
El balance se elaboró a partir de información propia del municipio y de fuentes oficiales como la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). A su vez, se incorporaron registros relevados por la Dirección de Turismo de Posadas y por la plataforma Pyendá (pyenda.com), lo que permitió obtener una medición más precisa del comportamiento turístico durante todo el año.
En materia de conectividad, los arribos al Aeropuerto Internacional Libertador General José de San Martín superaron los 350 mil pasajeros, consolidando al transporte aéreo como uno de los principales impulsores del turismo local y regional. Este desempeño reafirma el rol estratégico de la conectividad aérea en la competitividad del destino y en la captación de nuevos flujos turísticos.
Perfil de la demanda y desafíos del contexto económico
El informe destacó que el 60% de los visitantes llegó a Posadas por motivos vacacionales, mientras que el 40% restante correspondió al turismo de reuniones, negocios y corporativo. Este último segmento mantiene una evolución sostenida y posiciona a la capital misionera como sede de eventos, congresos y actividades empresariales, con impacto directo en la ocupación hotelera, la gastronomía y los servicios profesionales.
Desde la Dirección General de Turismo e Inversiones señalaron que los números confirman la continuidad del flujo turístico y el sostenimiento de la actividad a lo largo del año. No obstante, también advirtieron que el contexto general presentó desafíos que impactaron en el rendimiento esperado, especialmente en términos de consumo turístico y estadía promedio, variables clave para maximizar el efecto multiplicador del sector sobre la economía local.
En ese marco, el municipio remarcó la necesidad de seguir diversificando la oferta turística, con énfasis en la promoción de eventos, el desarrollo de nuevos productos y la atracción de inversiones vinculadas al turismo urbano. La estrategia apunta a fortalecer la propuesta de valor del destino y a reducir la estacionalidad.
Proyección 2026: diversificación, eventos y articulación público-privada
De cara a 2026, las proyecciones oficiales son positivas. El municipio anticipa que la consolidación de nuevos productos turísticos, una agenda sostenida de eventos y la mejora continua de la conectividad permitirán incrementar los niveles de arribos, la estadía promedio y el movimiento económico asociado al turismo.
En este escenario, el trabajo articulado entre el sector público y privado se mantiene como uno de los pilares de la estrategia turística. La coordinación con prestadores, cámaras y actores vinculados a la actividad aparece como un factor determinante para mejorar la competitividad del destino y sostener el crecimiento en un contexto de mayor exigencia para el sector.
Con estos indicadores, Posadas reafirma su perfil como destino urbano en expansión, con una oferta que combina turismo vacacional, eventos y negocios, y con expectativas de seguir fortaleciendo su posicionamiento en el escenario regional y nacional durante el próximo año.
Desde el 1 de enero de 2026 y hasta el 31 de diciembre del mismo año, el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) cuenta con nuevas autoridades designadas para conducir el organismo. La definición del Directorio marca el inicio de una etapa orientada a profundizar las políticas de registración, fiscalización, servicios prestacionales y certificación laboral, en un contexto de mayores exigencias de los mercados para la producción argentina y de fortalecimiento institucional del sistema de seguridad social rural.
La conducción del organismo quedó conformada por representantes de las entidades empleadoras y sindicales del sector, en línea con lo establecido por la Ley Nº 25.191, norma que rige la creación y funcionamiento del RENATRE y define sus competencias en materia de empleo rural.
Nueva conducción del Directorio y representación sectorial
Para el período anual que se extiende desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2026, la presidencia del Directorio será ejercida por Abel Guerrieri, en representación de la Sociedad Rural Argentina (SRA), mientras que la vicepresidencia estará a cargo de Adrián Luna Vazquez, por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
En tanto, los cargos de tesorero y secretaria de Actas quedaron en manos de Mario Zalazar y Carolina Llanos, respectivamente, ambos en representación de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).
El Cuerpo Directivo se completa con José Voytenco y José Liguen, también por UATRE; Roberto Buser, por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO); y Orlando Marino, por la Federación Agraria Argentina (FAA). La integración refleja el esquema tripartito que caracteriza al organismo y sustenta su rol como ámbito institucional del empleo rural.
Agenda 2026: certificación laboral, mercados y cumplimiento normativo
El inicio de esta nueva etapa está orientado a profundizar las políticas del Registro en materia de servicios al sector rural, con especial énfasis en las requisitorias que los nuevos mercados establecen para la comercialización de los productos argentinos. En ese marco, el RENATRE avanzó con la creación de la Certificación Empresarial de Prácticas Laborales Sostenibles, una herramienta destinada a distinguir a los empleadores que cumplen con las condiciones mínimas exigidas en materia laboral.
Esta certificación se encuentra alineada con normas internacionales y apunta a garantizar el trabajo decente, el cumplimiento de la normativa vigente y una mejor inserción de la producción nacional en los mercados, reforzando a su vez la trazabilidad social del empleo rural.
Al asumir, el presidente Abel Guerrieri señaló que “todos los días enfrentamos nuevos desafíos y tenemos la responsabilidad de estar a la altura”, y destacó que la certificación en Prácticas Laborales Sostenibles “garantiza el trabajo decente y el cumplimiento de la normativa laboral, fortaleciendo también la inserción de nuestra producción en los mercados”. En ese sentido, remarcó la necesidad de “seguir cumpliendo y fortaleciendo el rol del personal para que el RENATRE se consolide como el verdadero árbitro del empleo rural”, generando confianza en los empleadores y resguardando los derechos de las y los trabajadores rurales.
Balance de gestión, presencia territorial y fortalecimiento institucional
Durante el acto institucional, José Voytenco puso en valor el despliegue territorial realizado durante 2025 a través del Operativo RuralEs RENATRE, que incluyó recorridas por el país, inauguración de delegaciones, firma de convenios con gobiernos provinciales y el fortalecimiento de los centros CRECER, orientados a garantizar el cuidado de los hijos e hijas de trabajadores rurales durante las distintas cosechas.
Según expresó, estas acciones consolidaron al RENATRE como “una institución activa y cercana, parte del sistema de seguridad social”, con una función central de acompañamiento a través de la registración y la Prestación por Desempleo.
El fortalecimiento institucional aparece como un eje transversal de la gestión, vinculado al cumplimiento de los objetivos establecidos por la Ley Nº 25.191, que abarcan la registración y fiscalización de trabajadores y empleadores, el acceso a prestaciones, la certificación en Prácticas Laborales Sostenibles y el desarrollo de programas de capacitación.
El acto contó con la participación de la gerente general, Sol Henchoz, y la subgerente, Erica Utrera, además de autoridades sectoriales y representantes de entidades del agro. También estuvieron presentes trabajadores y trabajadoras de la sede central en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, vía streaming, el personal de las 27 delegaciones distribuidas en distintos puntos del país.
En 2025, el RENATRE cumplió 23 años desde su creación en 2002, oportunidad en la que se homenajeó al personal de la sede central que alcanzó los 20 años de servicio, con la entrega de presentes institucionales y diplomas de honor.
Con un balance favorable al cierre de 2025, el organismo proyecta para este año una continuidad de su accionar a nivel nacional, orientado a ampliar y mejorar el trabajo registrado en el ámbito rural y a sostener el acompañamiento permanente a las familias del sector, en un contexto de múltiples desafíos económicos y productivos.
Santi Carneri, El País. En Paraguay, cuna de la yerba mate, encontrarla silvestre se ha vuelto casi imposible. Entre monocultivos de soja, estancias ganaderas y la pérdida acelerada del bosque nativo, una comunidad guaraní lucha por preservar el ka’aite —la yerba auténtica, en guaraní— que desde hace siglos es parte esencial de su identidad.
La mejor yerba mate del mundo nació, sin proponérselo, de una historia de amor: el amor de un hombre hacia su esposa, de un pueblo hacia sus tradiciones y de una comunidad hacia un bosque cada vez más pequeño, cercado por enormes campos de soja y pastizales para el ganado. Para los guaraníes, el ka’a, es la planta madre. Sagrada. Hoy, consumirla es, a la vez, un placer y un acto de resistencia.
Victoria, esposa de Ernesto Vera.Mayeli Villalba
Son casi las cuatro de la madrugada cuando Ernesto Vera, un anciano de la aldea Tekoha Y’apy —Territorio del Manantial— sale de su casa en una fresca mañana de octubre. El aire huele a lluvia y a hojas de menta y salvia. Su silueta pequeña, envuelta en un abrigo demasiado grande, se mueve en silencio sobre tierra roja y ramas tan húmedas que no crujen bajo sus sandalias. Ernesto es el tamoi, el guía espiritual de la comunidad. Entra a la cabaña de madera anexa a la casa de ladrillo comunal, una estructura amplia con techo de chapa, enciende un fuego y calienta agua en una vieja cazuela. Coloca la yerba molida verde y oscura en una calabaza esculpida, agrega el agua y sorbe el mate con una tacuara, un fino junco de madera. Ningún día comienza sin mate. Cuando le ofrece la bebida a Victoria, su esposa, son casi las seis de la mañana y el cielo ya se está aclarando. A su alrededor, hijas, nietos y pájaros les acompañan.
El Ogaguasu es el espacio donde se realizan las ceremonias espirituales, en el patio de la casa de Ernesto Vera.Mayeli Villalba
Desde hace un milenio, los guaraníes realizan ceremonias similares en estas tierras tropicales. Aunque el mundo conozca la yerba gracias al exilio sudamericano de las dictaduras de los años 70, o más recientemente, por las figuras como Messi o el papa Francisco, proviene de los pueblos guaraníes que habitaron y habitan la selva paranaense, cuyos vestigios están hoy repartidos entre Argentina, Paraguay y Brasil. Es parte del mito fundacional de su cultura, donde todas las plantas son sagradas. Y la yerba mate ocupa un lugar especial: purifica, fortalece, conecta con la tierra. Su uso más antiguo consistía simplemente en masticar las hojas y beber agua del río, con eso basta para sentir sus propiedades medicinales y estimulantes.
Pero hace unos veinte años, en la misma casa comunal, Victoria decidió dejar de tomar mate. Decía que sufría acidez cada vez que lo consumía. Ernesto se sorprendió: la yerba mate siempre había sido parte fundamental de sus vidas. Pero sus palabras le hicieron recordar algo: hacía décadas que ya no consumían el ka’aite, la yerba auténtica, silvestre, sino yerba industrial comprada en paquetes de la tienda. La auténtica planta del bosque había desaparecido detrás de los monocultivos y del avance de las estancias ganaderas. La vida diaria y la pobreza habían empujado a su comunidad a aceptar las versiones comerciales, producidas por empresas que controlan tierras, precios y procesos con agroquímicos y maquinaria.
Preocupado, Ernesto pasó horas rezando a Tupã, la mayor deidad de los guaraníes, y meditando junto al fuego. Y entonces surgió una idea tan simple como arriesgada: cruzaría las estancias, los alambres de pinchos y los campos de soja para buscar la yerba mate original. Le traería a Victoria hojas tiernas, como las que tomaban antes de que llegaran los blancos.
Una gran extensión del territorio Y’apy está dispuesto como reserva natural.Mayeli Villalba
Tekoha Y’apy da cobijo y buena vida a 1.800 agricultores que preservan unas 850 hectáreas de bosque nativo, de donde extraen sus medicinas y algo de caza menor. Sin embargo, a su alrededor, unas pocas familias controlan cientos de miles de hectáreas casi completamente deforestadas. Apenas uno o dos árboles se alzan tímidos en medio de las explanadas sin fin de soja verde o pastos y vacas donde alguna vez hubo hasta yaguaretés (jaguares).
Paraguay es uno de los países más desiguales en la distribución de la tierra. Aproximadamente un 2% de la población es dueña del 85% de la superficie cultivable, según la FAO. Y ocho de cada diez hectáreas de bosque están dentro de propiedades privadas. La mayoría de ellas pertenecen a terratenientes que operan como señores feudales modernos.
En busca del mate verdadero
Ernesto recordaba bien lo que su abuelo le había enseñado: cómo encontrar el ka’aite bajo los lapachos de flores rosadas y los árboles cubiertos de musgo y helechos gigantes. En su infancia bastaba caminar una hora para llegar al yerbal silvestre. Pero ahora, su comunidad era una isla verde rodeada por el rugido de excavadoras, motos, vacas y alambradas interminables.
El mate es parte intrínseca de la identidad de Paraguay como lo es de Argentina, Uruguay y el sur de Brasil. Es un gesto cotidiano que une a millones de sudamericanos de toda clase, bandera y condición. La senadora antes de su discurso y la agricultora antes del amanecer, el enfermero durante su guardia y la camionera mientras conduce sola por la Panamericana, el profesor que se quema los labios ante sus estudiantes, todos sorben mate, propio o ajeno, en su casa o en la calle.
Mariano Vera hace el primer tueste de la yerba mate, rama por rama, con las hojas aún verdes.Mayeli Villalba
Y esta herencia ancestral es gracias a los pueblos guaraníes que descubrieron su uso. Es círculo de palabra, compañía, ceremonia y, a veces, refugio. También viajó con migrantes árabes, y por eso hoy Siria y Líbano lo consumen cotidianamente. Mientras tanto, cómo no, en Europa y Estados Unidos se vende como bebida energética procesada, alejada de la tradición. En latas de refresco con gas o mezcladas con otros 20 ingredientes y montones de azúcar.
El mundo demanda cada vez más yerba, y, paradójicamente, los guardianes originarios de la planta luchan por acceder a ella.
A partir de los 2000, además del ganado, a Paraguay llegó la soja. Millones de hectáreas de monocultivo rodearon las últimas selvas. A Ernesto, la búsqueda se le complicó todavía más. El tamoi comenzó a explorar otras comunidades, a preguntar dónde habría una isla de bosque en la que creciera la yerba mate. En sus caminatas había una palabra que se repetía: permiso.
Tenía que pedir permiso a un estanciero, permiso a alguna de las familias o grandes empresas adueñadas de la tierra. Permiso para abrir la puerta de la estancia sin que le disparen, permiso para caminar entre las vacas, permiso para tomar en la mano algunas hojas y ramas. Permiso para cruzar los grandes campos de soja donde una sola persona subida a un tractor con pantalla táctil y aire acondicionado puede cosechar cientos de hectáreas en una tarde o fumigar agrotóxicos alrededor de su comunidad.
Fernando, de la comunidad Y’apy debe conseguir permiso de acceder a los terrenos cerrados.Mayeli Villalba
Aquella situación le recordaba demasiado a lo que sus antepasados habían sufrido durante cientos de años. Los colonizadores españoles observaron el primer consumo de yerba mate en el siglo XVI en lo que hoy es Paraguay y entonces era el Virreinato del Perú. Tan pronto como lo vieron lo prohibieron. En 1610, la Inquisición prohibió usar la planta y en Asunción se impusieron penas de 100 latigazos para los indígenas y 100 pesos de multa para los españoles que consumieran o traficaran yerba, según cuenta el argentino Jerónimo Lagier en el libro La aventura de la yerba mate.
El renacer del ka’aite
Solo 20 años después, los españoles la legalizarían y la convertirían en la base de su expansión económica y territorial en la región, dando lugar a la Provincia Paraquaria, una especie de Estado jesuita que llegó a abarcar parte de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay cuando aún España y Portugal se repartían el territorio americano en tratados. Esta rama de la Iglesia Católica, junto a franciscanos y dominicos, gestionó las relaciones diplomáticas, bélicas y religiosas con casi todos los pueblos guaraníes. Por unos dos siglos impusieron su religión y costumbres a los nativos mientras absorbían sus saberes, su fuerza de trabajo y, no solo su yerba mate, sino su territorio. Sus bosques. Fueron los primeros europeos en hacer monocultivos para exportación desde América del Sur.
Ernesto caminó durante días por estancias privadas, esquivando cercos y guardias armados, hasta que finalmente halló un árbol de mate; sí, un árbol, y no esos arbustitos que se ven en las plantaciones industriales desde tiempos de la Colonización. Estaba cerca de un arroyo, como siempre. Trepó casi dos metros sin dudar, abrazado al tronco, arrancó unas ramas, guardó las hojas en los bolsillos y volvió con el tesoro a casa. Cuando Victoria probó la yerba silvestre, la acidez desapareció. Habían recuperado el sabor verdadero: dulce, amargo, ahumado. Vivo.
Este árbol, que puede llegar a medir hasta 20 metros de alto, es sagrado.Mayeli Villalba
Cansado de pedir permiso, Ernesto tomó una decisión revolucionaria: si el bosque ya no ofrecía ka’aite, entonces la yerba debía volver a crecer dentro de la comunidad.
Comenzó a plantar junto a otras familias. Así nació un proyecto colectivo: recuperar la yerba mate auténtica a través del cultivo comunitario, sin químicos, respetando los tiempos naturales.
Hace diez años, durante un Mitã Karaí, la ceremonia para otorgar nombres espirituales, Ernesto y Victoria conocieron a Norma Ávila, artista y cantante de Asunción con dos décadas de experiencia trabajando para ONGs que apoyan a las comunidades indígenas. Ella quedó fascinada por la música y por el vínculo entre la comunidad y la yerba mate. Al ver la producción acumulada por TekohaY’apy y comunidades vecinas, Victoria propuso ofrecerle que se convirtiera en su puente hacia el mundo exterior. Así nació la marca SEA.
El Tatuape (“Caparazón de armadillo”), hecho de forma artesanal, con componentes naturales del bosque, lo usan para hacer el segundo tueste de la yerba mate.Mayeli Villalba
El proceso de producción es artesanal de principio a fin: sapecado al fuego, secado en el tatuape —un horno gigante construido sin un solo clavo—, tostado lento durante días y molienda manual. La yerba se estaciona un año antes de ser envasada. SEA fue incorporada al Arca del Gusto de la Fundación Slow Food, que reconoce alimentos que deben preservarse por su valor cultural y ambiental. Hoy, Norma viaja presentando la yerba, narrando su historia, explicando quién es el tamoi Ernesto y guiando ceremonias del mate que mezclan canto, memoria y naturaleza.
Mientras SEA viaja por el mundo, en TekohaY’apy cada día comienza igual que siempre: Ernesto enciende el fuego antes del amanecer y toma los primeros sorbos de mate. Victoria revisa la huerta. Otros vigilan el tatuape, donde las ramas de yerba se tuestan lentamente. En uno de los pocos rincones de Paraguay donde aún hace fresco algunas mañanas aunque no sea invierno, el mate conserva su espíritu original: un acto de amor, resistencia y memoria viva.