Fresa inaugura la mayor planta de biomasa del país
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Con una inversión cercana a los 60 millones de dólares, el próximo 7 de mayo entrará en funcionamiento la Central Térmica San Alonso, ubicada en Gobernador Virasoro, Corrientes. Se trata de la planta de generación a partir de biomasa más grande del país, con una capacidad instalada de 40 megavatios, y posiciona a la provincia como referente nacional en el desarrollo de energías limpias.
La central es operada por Fuentes Renovables de Energía S.A. (FRESA), una empresa del Grupo Insud, que impulsa este proyecto desde hace más de cinco años. El abastecimiento energético provendrá en su totalidad de residuos forestales -chips, aserrín y corteza- provenientes de aserraderos y procesadoras de madera de la zona y el sur de Misiones, una región que concentra gran parte de la industria forestal del NEA. Este modelo de aprovechamiento de subproductos industriales representa un ejemplo de economía circular, con fuerte impacto en la sostenibilidad y la eficiencia energética.
El proyecto contempla la generación de energía eléctrica a partir de la combustión de biomasa en una caldera de alta presión, cuya operación permitirá una producción continua, segura y con bajo impacto ambiental. A diferencia de otras fuentes renovables como la solar o la eólica, la biomasa permite generar energía de base, sin depender de las condiciones meteorológicas, lo que mejora la estabilidad del sistema eléctrico.
La planta San Alonso generará energía suficiente para abastecer a unas 100 mil personas, equivalente al consumo de una ciudad intermedia. El 100% de la electricidad generada se inyectará al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) mediante una conexión a la línea de 132 kV que vincula a Virasoro con Paso de los Libres. Esto permitirá además fortalecer la infraestructura energética del noreste argentino, una región históricamente relegada en materia de inversiones estratégicas.
En términos socioeconómicos, el impacto es igualmente relevante. La construcción y operación de la planta implicó la creación de más de 300 puestos de trabajo directos e indirectos, y ha dinamizado el ecosistema productivo local al generar una demanda sostenida de residuos industriales que antes eran considerados desechos sin valor.
“Es un hito para la industria energética argentina y para Corrientes en particular”, destacaron desde FRESA. “La biomasa forestal, bien gestionada, tiene un potencial enorme y sostenible. Este tipo de proyectos contribuyen a la descarbonización de la matriz energética nacional, al mismo tiempo que promueven el desarrollo local y la industrialización en origen”.
La puesta en marcha de San Alonso coincide, además, con un contexto nacional en el que se busca fortalecer la transición energética, reducir la dependencia de combustibles fósiles y alcanzar compromisos internacionales en materia de mitigación del cambio climático. En ese escenario, la biomasa aparece como una fuente estratégica por su potencial productivo, su disponibilidad en zonas rurales y su capacidad para crear empleos verdes de calidad.
