Argentina con impuestos vs menos impuestos
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Argentina se ubica entre los países con mayor carga impositiva del mundo. Así lo señala un reciente informe de la consultora Focus Market, que advierte sobre el impacto que tienen los tributos nacionales, provinciales y municipales a lo largo de toda la cadena de producción, distribución y comercialización. Esta presión fiscal —que no discrimina entre bienes esenciales y productos durables— afecta directamente el poder de compra de los consumidores y distorsiona los precios relativos de la economía.
“A lo largo de toda la cadena, los bienes que llegan a manos del consumidor acumulan múltiples gravámenes. En muchos casos, más de la mitad del precio final corresponde a impuestos. Esto no solo encarece los productos, sino que fragmenta el sistema de precios y desalienta el consumo”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
La consultora elaboró una simulación para estimar cuánto podrían reducirse los precios de distintos bienes si se implementara una reforma tributaria orientada a simplificar y alivianar la estructura impositiva. El ejercicio parte del precio final que hoy pagan los consumidores, estima la carga tributaria embebida en ese monto y luego aplica un esquema alternativo con una presión significativamente menor: eliminación de Ingresos Brutos y el impuesto al débito y crédito, reducción del IVA al 50% y un tope de 20% para el impuesto a las Ganancias.
Alimentos: entre el 24% y el 11% en impuestos
Según Focus Market, un litro de leche que hoy cuesta $2.650 tiene una carga impositiva cercana al 24%. Bajo el nuevo esquema, ese porcentaje caería al 11%, reduciendo el precio final a $2.232. El pan pasaría de $1.700 a $1.470 por kilo; los fideos de $1.571 a $1.323 por medio kilo; y la carne vacuna (peceto) de $12.999 a $10.761 por kilo.
“Se trata de una mejora directa y visible para el bolsillo. Aunque los márgenes varían según la cadena de valor, el patrón es claro: cuando bajan los impuestos, también bajan los precios”, sostuvo Di Pace.
El informe también subraya que el reclamo por un alivio fiscal se ha intensificado desde el sector privado, en particular desde las cadenas de supermercados, que advierten sobre un incremento de tributos provinciales y municipales por encima de la inflación, nuevas tasas sin contraprestación real y un uso recaudatorio de figuras como Ingresos Brutos o la Tasa de Seguridad e Higiene.
Estas distorsiones no solo afectan a los productos básicos, sino que también erosionan los esfuerzos del gobierno nacional por contener la inflación y recomponer el poder adquisitivo.
El índice Big Mac y el precio del combo argentino
Para ilustrar el efecto de la carga tributaria, el informe recurre también al índice Big Mac, elaborado por The Economist. Este indicador compara el precio de un combo mediano de hamburguesa en distintos países como una aproximación al poder adquisitivo y a las distorsiones de precios.
En ese ranking global, Argentina ocupa el segundo lugar entre las Big Mac más caras del mundo, solo detrás de Suiza. Un combo mediano cuesta actualmente $10.900, de los cuales un 47% corresponde a impuestos. Si se aplicara el esquema fiscal propuesto, el precio podría reducirse a $7.192, lo que representaría una baja de más de $3.700.
Indumentaria: impacto directo sobre precios nacionales e importados
El estudio también revela el fuerte impacto fiscal en el rubro indumentaria. Una prenda nacional que cuesta $30.000 podría reducirse a $19.000. En el caso de ropa importada, la caída sería de $70.000 a $56.806. Lo mismo sucede con el calzado: un par nacional pasaría de $115.000 a $96.983 y uno importado de $200.000 a $162.105. En estos casos, la presión tributaria supera el 50%.
“La discusión no gira en torno a si deben existir impuestos —porque es evidente que sí—, sino a cuán razonables son sus niveles actuales y cuánto margen hay para aliviarlos sin desfinanciar al Estado”, planteó Di Pace.
Automóviles: el caso testigo de la presión tributaria
El caso del automóvil sintetiza de manera paradigmática el peso de los impuestos en la economía argentina. Un modelo de gama media con precio en concesionaria de $31.087.000 tiene más del 54% de su valor asociado a cargas fiscales. Si se aplicara una estructura impositiva más liviana, su precio final se reduciría a $18.973.000, una baja del 39%.
La rebaja no solo haría más accesible el vehículo, sino que también estimularía la demanda, reduciría los costos de reposición y facilitaría el acceso al crédito para sectores actualmente excluidos del mercado.
Aunque el Gobierno ha eliminado algunos impuestos internos para ciertos modelos, la carga total sigue siendo elevada, y buena parte del costo final está vinculada a tributos de origen provincial y municipal. En un país donde el automóvil no es solo un bien de consumo, sino también una herramienta de trabajo, una reforma impositiva podría implicar una mejora concreta en la vida cotidiana de millones de personas.
Una asignatura pendiente
“La discusión sobre la carga tributaria en Argentina no es nueva, pero sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. La clave está en lograr un sistema más ágil y equitativo, que alivie al consumidor sin comprometer la solvencia fiscal. Una reforma bien orientada no solo aliviaría el bolsillo, sino que también podría convertirse en una palanca de crecimiento económico y bienestar social”, concluyó Damián Di Pace.
