La EBY al borde del papelón: idas y vueltas en torno a los clubes náuticos de Posadas
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El conflicto por los terrenos de la bahía El Brete en Posadas sumó un capítulo confuso que dejó a la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) en el ojo de la tormenta. Tras el fuerte emplazamiento del gobernador Hugo Passalacqua, que intimó a frenar cualquier intento de privatización o mercantilización de los inmuebles, la EBY primero difundió un comunicado en el que insistía la relocalización de los clubes náuticos o un rediseño urbanístico de la zona. Sin embargo, minutos después, la propia institución decidió reemplazar ese texto y retroceder en su postura, apelando ahora a un proceso de “diálogo abierto, transparente y participativo”.
Passalacqua había advertido en una nota formal que los bienes afectados por la represa “son patrimonio común del pueblo misionero” y que resultaba inadmisible cualquier avance que limitara el uso público. En ese marco, intimó a la EBY a informar sus planes en un plazo de diez días y a abstenerse de cualquier acto de disposición de los inmuebles hasta que se esclarezca su situación jurídica.
El mensaje fue claro: la Provincia no permitirá una mercantilización de espacios que forman parte de la identidad y la vida comunitaria de Posadas.
El papelón de la EBY
En respuesta, la EBY comunicó inicialmente que buscaba “optimizar el uso” de la zona costera y presentó dos alternativas: trasladar a los clubes al arroyo Mártires o rediseñar sus instalaciones actuales para liberar el acceso al río. Esa propuesta generó revuelo y se interpretó como un intento de avanzar sobre los terrenos.
La marcha atrás llegó rápidamente. En su nuevo texto, la entidad desactivó las alternativas y se limitó a decir que “toda propuesta será evaluada en el marco de un proceso de diálogo abierto, transparente y participativo”, priorizando consensos y el fortalecimiento de la vida comunitaria.
El giro comunicacional no pasó inadvertido: en cuestión de horas, la EBY pasó de anunciar planes concretos de relocalización a refugiarse en un mensaje genérico, dejando la sensación de improvisación y descoordinación.
La confusión en la comunicación de la EBY refuerza la posición del Gobierno provincial, que busca presentarse como garante del uso público de los bienes y defensor de la identidad cultural y ambiental de Misiones.
La contradicción dejó a la entidad binacional en una situación incómoda: expuesta frente a la opinión pública, debilitada en su legitimidad y enfrentada al Gobierno provincial en un tema cargado de sensibilidad social.
La disputa no está cerrada. Pero el episodio de las idas y vueltas ya dejó un daño reputacional a la EBY y un escenario en el que Passalacqua aparece fortalecido, marcando los límites de la Provincia frente a cualquier intento de avanzar sobre bienes comunes.
