Buenos Aires cultural: teatros, museos y espectáculos para todos los gustos
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Buenos Aires tiene fama de ciudad cultural y no es casualidad. Museos gratuitos, teatros con más de un siglo de historia, espectáculos que van desde ópera hasta stand-up, todo convive en las mismas calles. Si estás pensando en visitarla, conseguir pasajes a Buenos Aires con tiempo te deja margen para armar un recorrido cultural sin andar corriendo de un lado al otro.

Teatro Colón, joya acústica mundial
El Teatro Colón fue inaugurado el 25 de mayo de 1908 con la obra “Aída” de Giuseppe Verdi. Desde entonces se convirtió en uno de los diez mejores teatros de ópera del mundo según National Geographic. Su acústica es legendaria – expertos como Leo Beranek lo ubicaron como la sala con mejor acústica para ópera y segunda mejor para conciertos a nivel global.
El edificio tardó casi 20 años en construirse y pasó por las manos de tres arquitectos: Francesco Tamburini, Víctor Meano y Jules Dormal. Ocupa 8.200 metros cuadrados entre las calles Tucumán, Libertad, Cerrito y el pasaje Arturo Toscanini. Lo curioso es que fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1991, reconocimiento que llegó después de décadas donde artistas como María Callas, Luciano Pavarotti, Arturo Toscanini y Rudolf Nureyev pisaron su escenario.
Desde 1925 el teatro cuenta con sus cuerpos estables de Orquesta, Coro y Ballet. Además es de los pocos teatros del mundo que fabrican todo lo necesario para sus producciones en el mismo edificio: los decorados, vestuario, pelucas, zapatos; todo sale de sus propios talleres. Las visitas guiadas permiten recorrer estos espacios y entender cómo funciona este teatro-fábrica.
Museo Nacional de Bellas Artes, arte sin pagar entrada
El Museo Nacional de Bellas Artes alberga más de 12.000 piezas entre pinturas, esculturas, dibujos y objetos. Fue inaugurado el 25 de diciembre de 1896 originalmente en la calle Florida (donde hoy está Galerías Pacífico), después se mudó a Plaza San Martín en 1909, y finalmente llegó a su sede actual en Recoleta en 1933.
La entrada es libre y gratuita y presenta una colección que incluye obras internacionales de El Greco, Goya, Rembrandt, Van Gogh, Rodin, Manet y Chagal. Del lado argentino están representados Benito Quinquela Martín, Antonio Berni, Xul Solar, Prilidiano Pueyrredón y muchos más.
Los 24 salones de la planta baja concentran arte nacional e internacional del siglo XIX. El primer piso está dedicado a artistas argentinos del siglo XX, mientras que el segundo piso tiene salas de fotografía y terrazas con esculturas. Un dato curioso es que en la ciudad de Neuquén existe una sede desde 2004 donde se exhiben más de 200 obras del patrimonio del museo, siendo la única sucursal fuera de Buenos Aires.
Avenida Corrientes, el Broadway porteño
La avenida Corrientes concentra un gran número de teatros, cines, librerías y pizzerías que funcionan hasta la madrugada. Los carteles luminosos de los teatros compiten por la atención de los turistas, con una amplia oferta que va desde musicales hasta obras dramáticas.
Son tantas las opciones para elegir, que resulta imposible verlo todo en un fin de semana largo. Hay desde clásicos de Shakespeare hasta estrenos nacionales, comedia musical y unipersonales de reconocidos comediantes. Los precios varían bastante según el día y la ubicación, pero siempre aparecen descuentos para estudiantes o funciones más económicas entre semana.
Espectáculos callejeros y espacios alternativos
Fuera de los grandes escenarios de la avenida Corrientes, la cultura porteña se desarrolla también en plazas y esquinas de cada barrio. En San Telmo, por ejemplo, los músicos se reúnen cada domingo para interpretar clásicos del tango mientras turistas y vecinos forman ronda. Plaza Serrano en Palermo tiene artesanos, músicos y performers casi todas las tardes. Los centros culturales barriales ofrecen teatro independiente, muestras de arte emergente y música en vivo por precios a la gorra.
La cultura en Buenos Aires no se agota en una visita. En cada barrio uno puede encontrar algún centro cultural, un teatro de barrio, o una galería artística escondida. La agenda es tan amplia que existen opciones para elegir en cualquier día de la semana; desde lo más tradicional hasta lo más alternativo.
