Lula confirma para esta semana el lanzamiento de un pacto para enfrentar el feminicidio

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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva confirmó que lanzará esta semana el Pacto Brasil de Enfrentamiento al Feminicidio, una iniciativa que busca unir a los Tres Poderes del Estado en torno a acciones de prevención y combate a la violencia letal contra las mujeres. El anuncio fue realizado ayer (1/2) a través de las redes sociales del mandatario, y la ceremonia está prevista para este miércoles (4) en Brasilia, según la agenda preliminar divulgada por la Secretaría de Comunicación Social (Secom).

De acuerdo con información anticipada a comienzos de enero, el pacto será firmado por las máximas autoridades del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Además de Lula, se espera la presencia del presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta (Republicanos-PB); del presidente del Senado, Davi Alcolumbre (União Brasil-AP); y del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin. La iniciativa apunta a darle un carácter institucional y permanente al enfrentamiento del feminicidio en el país.

Al referirse al tema, el jefe del Ejecutivo sostuvo que el combate a la violencia de género no puede recaer exclusivamente sobre las mujeres. “Esta no es una batalla solo de las mujeres, sino una lucha de toda la sociedad. Es necesario que los hombres se involucren en esta causa porque enfrentar la violencia de género es un deber”, afirmó. La declaración refuerza la estrategia del gobierno de ampliar el debate público e involucrar también al público masculino en las acciones de prevención.

El lanzamiento se produce en un contexto de aumento de los casos. El feminicidio, definido como el asesinato de mujeres por razones relacionadas con el género, sigue siendo uno de los delitos más graves que enfrenta Brasil, que actualmente ocupa el quinto lugar en el ranking mundial de este tipo de crímenes.

Pese a los avances institucionales, las cifras continúan siendo elevadas. Datos del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública indican que en 2025 se registró un promedio de cuatro mujeres asesinadas por día, totalizando 1.470 víctimas de feminicidio, una cifra superior al récord anterior de 1.464 casos en 2024. En tanto, el Mapa de la Seguridad Pública 2025 señala que en 2024 se contabilizaron 1.459 víctimas, lo que representa un aumento del 0,69% respecto de 2023. Entre 2015 y 2024, el país acumuló 11,6 mil casos registrados.

El gobierno evalúa que la problemática también tiene un impacto político y social relevante. Las mujeres representan el 52,5% del electorado brasileño y, según una encuesta de Quaest, la aprobación del gobierno de Lula entre ellas alcanza el 48%, mientras que el 47% manifiesta rechazo. Entre los hombres, el nivel de aprobación es menor. En el Planalto consideran que el refuerzo de políticas públicas orientadas a la protección de las mujeres permite responder a una demanda social urgente y, al mismo tiempo, recuperar respaldo político.

La propuesta del pacto prevé cooperación entre la Unión, los estados y los municipios, además de una articulación entre ministerios y organismos del sistema de Justicia. Entre los ejes en discusión figuran campañas de concientización, el fortalecimiento de la red de atención a las víctimas, la capacitación de profesionales para detectar señales tempranas de violencia y la integración de bases de datos entre las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial. El Ministerio de las Mujeres también trabaja en la ampliación de las Casas de la Mujer Brasileña y de las Carpas Lilas, espacios de acogida y orientación.

El ministro de Justicia, Wellington César Lima e Silva, recibió del presidente la instrucción de tratar el enfrentamiento a la violencia contra la mujer como una prioridad. La cartera ya analiza el refuerzo de unidades especializadas y medidas legales para aumentar la efectividad de las sanciones a los agresores. En paralelo, se debate el uso de tecnología e inteligencia para el monitoreo de autores de violencia doméstica, especialmente en casos de incumplimiento de medidas de protección.

Participación masculina

Especialistas advierten que el feminicidio suele ser el desenlace de un ciclo prolongado de agresiones físicas, psicológicas, morales y patrimoniales. Para la abogada Ana Beatriz Martins de Almeida Nogueira, coordinadora metropolitana de la Dirección de las Mujeres de la OAB-RJ, el pacto solo tendrá resultados concretos si existe planificación e integración real entre las instituciones.

También subraya la importancia de involucrar a los hombres en las estrategias de prevención. “No sirve de nada crear mecanismos de defensa e información si no alcanzamos también a quienes pueden convertirse en agresores. Muchas actitudes abusivas todavía son vistas como normales, especialmente en contextos marcados por herencias del patriarcado”, sostiene. Según la especialista, la violencia psicológica y las amenazas posteriores a la finalización de relaciones son señales frecuentes que anteceden a crímenes más graves.

En el Congreso, la expectativa es que el pacto contribuya a destrabar proyectos para endurecer las penas y mejorar los mecanismos de protección, mientras que el Poder Judicial deberá reforzar los protocolos de juzgamiento con perspectiva de género. Aun así, integrantes del gobierno reconocen que el lanzamiento tendrá, en una primera etapa, un carácter simbólico y de movilización institucional, con el detalle de las acciones previsto para fases posteriores.

La ceremonia contará además con la presencia de la primera dama, Janja, quien viene desempeñando un rol activo en las agendas vinculadas a los derechos de las mujeres. Para el Planalto, el pacto representa un gesto político de alto nivel frente a un problema que, además de criminal, es considerado estructural y cultural. La expectativa oficial es que la iniciativa sirva de base para campañas nacionales y para la consolidación de políticas públicas permanentes de protección a las mujeres.

Una agenda sostenida

La agenda a favor de la seguridad de las mujeres no es nueva. El presidente Lula se ha manifestado en reiteradas oportunidades sobre el tema y el año pasado ya había adelantado que convocaría a los representantes de los Tres Poderes para dialogar al respecto. En ese marco, destacó la necesidad de una fuerza de tarea conjunta, con participación de la sociedad civil, movimientos sociales y el sector empresarial, para enfrentar la violencia contra las mujeres.

“Decidí asumir la responsabilidad de que era necesario crear o construir una especie de movimiento que pudiera transformarse en un pacto contra el feminicidio, contra la violencia contra la mujer, contra la violación. Es decir, contra todo lo que constituye un crimen bárbaro”, expresó el mandatario.

Lula también detalló un compromiso asumido con la primera dama: “Le dije a Janja que voy a asumir la responsabilidad de poner la lucha contra el feminicidio y contra la violencia contra la mujer en mi día a día. En cada discurso que dé, voy a tocar este tema”.

Por su parte, Janja sostuvo que, mientras las mujeres sigan siendo brutalmente asesinadas, ninguna acción del gobierno federal será suficiente. “He dicho que hemos trabajado mucho, principalmente para que las mujeres en Brasil tengan más dignidad con sus hijos, con sus familias, con vivienda y con acceso”, señaló. Si bien reconoció que los cambios no se producen de un día para otro, advirtió que deben ser rápidos: “Hemos llegado a un umbral muy peligroso. Nosotras, las mujeres, necesitamos sentirnos seguras en este Brasil que estamos construyendo”.

La ministra jefa de la Secretaría de Relaciones Institucionales, Gleisi Hoffmann, también se pronunció recientemente sobre el tema. “Podríamos estar construyendo ahora, históricamente, un tercer pacto: después del ecológico y después del de la democracia, un pacto por la vida de las mujeres. Eso es lo que la sociedad reclama. Este es un esfuerzo institucional, de unidad y de unión de los Poderes. Necesitamos enfrentar esto”, afirmó.

En la misma línea, la ministra de las Mujeres, Márcia Lopes, destacó que el endurecimiento de las leyes, el fortalecimiento de la línea telefónica 180 y la incorporación de contenidos de prevención en escuelas y universidades forman parte de la estrategia nacional para reducir los feminicidios y las agresiones contra las mujeres.

“No podemos, jamás, naturalizar esta situación, como parte de la sociedad ha hecho a lo largo de los años. Es increíble esta cultura que casi incorpora la violencia como un acto normal dentro de una relación, por el machismo, por la misoginia y por todo aquello que arrastramos históricamente como sociedad”, concluyó.

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