Santa María la Mayor celebró los 400 años de la fundación de la misión jesuítica
El gobernador Hugo Passalacqua encabezó en Santa María el acto central por el 400° aniversario de la fundación de la Reducción de Santa María la Mayor. La conmemoración incluyó actividades culturales, homenajes y expresiones artísticas vinculadas al legado jesuítico guaraní, en uno de los conjuntos históricos más representativos de la provincia.
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El gobernador Hugo Passalacqua encabezó el acto central por los 400 años de la fundación de la Reducción de Santa María la Mayor, en el marco de la semana conmemorativa dedicada a recordar cuatro siglos de historia de una de las misiones jesuíticas más emblemáticas de la región. En la ocasión, resaltó que el evento fue “un homenaje a toda una epopeya que duró un siglo y medio. 150 años estuvieron los jesuitas aquí, junto con los hermanos guaraníes. Creo que estas piedras no solo son vestigios y memoria de aquello, sino que guardan todo el espíritu del ser misionero: las luchas en común, la cooperación, tener objetivos claros, saber hacia dónde ir y tirar todos juntos del carro”.
“Los 30 pueblos históricos fueron una muestra sin imposiciones de buena fe, con buena voluntad, con un pensamiento cristiano y solidario. Ese es el legado que hoy, de algún modo, estamos consagrando aquí, en Santa María, que es un lugar bellísimo para pasar el día y rememorar nuestro espíritu misionero”, añadió.
En detalle, el evento comenzó con el descubrimiento de una placa conmemorativa en el ingreso al predio y continuó con el acto central acompañado por diversas expresiones artísticas. La apertura musical estuvo a cargo de la comunidad mbya guaraní Tekoá “Iraka Mirí” de Santa María, seguida por la presentación del grupo “Mbya Mba’e – Coros y Danzas, lo nuestro”, integrado por jóvenes y niños de la comunidad bajo la dirección de Fernando González y Marlene Benítez. El repertorio incluyó las interpretaciones “Mainoî Mirî’î”, dedicada al colibrí, y “Xondaro’í”, la danza del soldado, además de una representación vinculada a la memoria cultural del pueblo mbya guaraní.
Durante la ceremonia también se dio lectura al Decreto N.º 2396, mediante el cual se declaró al año 2026 como el “Año del legado cultural guaraní jesuítico”. La actividad contó con traducción simultánea al guaraní a cargo del lingüista y promotor cultural Juan Ramón Fariña.
El cierre artístico de la jornada estuvo a cargo del Coro Municipal “Coral Oberá”, dirigido por el profesor superior de Música Christian López. El repertorio incluyó “Oboe de Gabriel” de la película “La Misión” compuesta por Ennio Morricone y “Ave Verum”, de Wolfgang Amadeus Mozart; “Anima Christi”, con arreglo coral de Marco Frisina.
El espíritu del ser misionero
A su turno, el ministro de Cultura, José Martín Schuap reconoció que el Decreto N.º 2396, que declaró al año 2026 como el “Año del legado cultural guaraní jesuítico”, invita a reflexionar sobre nuestra identidad y el valor de la unidad, la cultura y la armonía en nuestra tierra sin mal. “Este decreto nos invita a preguntarnos: aquello que tanto buscamos en lo más profundo de la historia, ¿dónde reside? ¿Cuál es el gen de nuestra sangre, el código de nuestra propia realidad? Esa genética que, a pesar de todas las dificultades, nos impulsa a levantarnos y seguir adelante cada día”, sostuvo.
En ese marco, instó a “apostar a la cultura como la mejor herramienta de legado que nos dejaron estos hombres, estas familias que caminaron y que eligieron la libertad antes que ser esclavos. Nada más y nada menos que eso. De ahí venimos nosotros. Esta Santa María la Mayor, que cumple 400 años, tiene que brindar por un futuro de gente que eligió la armonía de la música, la libertad, el sufrimiento y la vida”.
Con el mismo énfasis, el historiador Esteban Snihur brindó una reseña sobre la gesta histórica de Santa María la Mayor, destacando su historia como reducción jesuítico-guaraní que tuvo la primera imprenta de la región, su valor patrimonial único y su rol en la identidad misionera.
“Pensemos en Santa María la Mayor como parte sustancial de una idea fuerza, de una visión territorial e identitaria: la del camino de los jesuitas. En sus 400 años, Santa María nos invita a recorrer un camino, una ruta que es territorial, pero también vivencial, espiritual, en muchos aspectos hasta mística y cultural. Un camino que nos invita a descubrir y a descubrirnos en la reflexión profunda que nos regalan los paisajes, las huellas y los vestigios de los que fueron los 30 pueblos históricos”, declaró.
Por último, insistió que “hoy, los misioneros recibimos en herencia ese universo misionero guaraní, que no son solo muros de piedras, es cultura viva, es identidad, es un mensaje que se proyecta desde el pasado remoto hacia toda la humanidad”.
Mientras el ministro de Turismo, José María Arrúa señaló que “la Reducción de Santa María es un lugar único. Es una de las más conservadas, es parte de lo que venimos trabajando en esta oferta del Camino Jesuítico, en donde lo que buscamos es que cada reducción tenga su oferta particular y tenga una experiencia propia”. Sobre todo, para que la gente no se quede solamente con visitar San Ignacio o Loreto o Santa Ana pensando que ya visitaste todas, sino que cada una tiene algo particular para mostrar, para ofrecer”.
“Justamente, Santa María tiene ese plus de la imprenta histórica que le da el valor agregado y es la historia viva de todo este trabajo que venimos haciendo desde el Estado desde hace mucho tiempo con su oferta turística, cultural, religiosa”, agregó. En ese aspecto recalcó que la provincia recibe muchos turistas europeos, especialmente franceses y españoles, y colegios jesuitas del mundo que hacen intercambios y recorren todas las reducciones.
En tanto, el intendente de Santa María, José Zadoveck, expresó su orgullo de participar en este homenaje a la cuna de la primera imprenta del país y símbolo de valores como solidaridad, trabajo comunitario y educación “Seguimos reconociendo la importancia de preservar este patrimonio y de transmitir a las nuevas generaciones los valores y enseñanzas que surgieron en este lugar”, puntualizó.
Un legado histórico y cultural que perdura en el tiempo
La Reducción de Santa María la Mayor fue fundada en 1626 por los padres Diego de Boroa y Claudio Ruyer en la confluencia de los ríos Iguazú y Paraná, y en 1633 fue trasladada a su ubicación actual en el municipio de Santa María. El conjunto es reconocido como Monumento Histórico Provincial y Nacional y forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Las misiones jesuíticas guaraníes constituyeron experiencias culturales, sociales y urbanísticas que marcaron la historia de los 30 Pueblos Jesuíticos Guaraníes, de los cuales 11 se desarrollaron en el actual territorio misionero. Ese legado continúa vigente a través del Camino de los Jesuitas, que recupera los antiguos corredores de circulación y los pueblos vinculados a esa herencia.
Santa María la Mayor ocupa un lugar singular en el patrimonio histórico regional, ya que junto al Conjunto de Nuestra Señora de Loreto fue sede de la primera imprenta del actual territorio argentino. En su Centro de Interpretación se exhibe una recreación de aquella imprenta histórica junto a reproducciones facsimilares de algunas publicaciones. Además, es el único asentamiento jesuítico guaraní sobre la margen derecha del río Uruguay que conserva íntegramente su trazado urbano original, lo que lo convierte en un testimonio excepcional de la organización territorial de esa época.
