La minera surcoreana Posco obtuvo un financiamiento de hasta USD 700 millones de BID Invest para ampliar el proyecto Sal de Oro, ubicado en el Salar del Hombre Muerto, entre Salta y Catamarca. El crédito permitirá avanzar en la puesta en marcha y el aumento progresivo de la producción de dos plantas destinadas a elaborar hidróxido y carbonato de litio.
La estructura financiera contempla un tramo de hasta USD 250 millones aportado directamente por BID Invest, el brazo de inversión privada del Banco Interamericano de Desarrollo, y la posibilidad de movilizar otros USD 450 millones de instituciones financieras internacionales privadas.
El financiamiento representa un nuevo respaldo para una inversión que ya supera los USD 2.700 millones desde el desembarco de Posco en la Argentina en 2018. La compañía adquirió entonces los derechos mineros sobre el Salar del Hombre Muerto por USD 280 millones y atravesó ocho años de desarrollo antes de comenzar a capturar resultados operativos.
Dos plantas y hasta 48.000 toneladas anuales
La expansión contempla una planta de hidróxido de litio con capacidad para 25.000 toneladas anuales y otra de carbonato de litio con capacidad para 23.000 toneladas. Una vez que ambas instalaciones alcancen su plena operación, Posco proyecta producir y exportar cerca de 48.000 toneladas anuales de productos de litio.
El proyecto también generaría alrededor de 620 empleos permanentes formales, de acuerdo con la información difundida por BID Invest. La operación forma parte de IDB LAC Minerals, iniciativa del Grupo BID destinada a fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos y promover mayor valor agregado en América Latina y el Caribe.
“Esta operación refleja el compromiso de BID Invest con el desarrollo de cadenas de suministro de minerales críticos en la región”, afirmó James Scriven, gerente general de BID Invest.
El financiamiento llega, además, después de que la segunda etapa de Sal de Oro, que supone una inversión adicional de USD 208 millones, obtuviera en junio la aprobación para ingresar al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). El régimen contempla beneficios impositivos, estabilidad regulatoria durante 30 años y acceso al arbitraje internacional.
Después de años de pérdidas, Posco empezó a ganar dinero en Argentina
La llegada del financiamiento coincide con un punto de inflexión para la operación argentina de Posco. Durante el segundo trimestre de 2026, Posco Argentina registró una ganancia operativa de 11.000 millones de wones, equivalentes a unos USD 8 millones.
Se trata del primer trimestre con resultado operativo positivo para la compañía después de ocho años de presencia en el país y casi dos años desde el inicio de la operación comercial, en octubre de 2024. Hasta ese momento, la filial había acumulado pérdidas operativas cercanas a los 300.000 millones de wones.
El recorrido explica por qué el nuevo financiamiento adquiere relevancia. El proyecto demandó años de exploración, infraestructura y construcción antes de alcanzar una escala capaz de comenzar a generar resultados. Entre las obras realizadas se encuentran decenas de pozos y piletas de evaporación cuya superficie conjunta supera el equivalente a 1.000 canchas de fútbol.
Ahora, el desafío pasa de poner en marcha la producción a escalar la capacidad industrial y capturar mayor valor de un recurso estratégico para la transición energética.
Posco amplía su presencia en el Salar del Hombre Muerto
La estrategia de la compañía no se limita a Sal de Oro. En abril de este año Posco adquirió por USD 65 millones el proyecto Hombre Muerto Norte, también localizado en el Salar del Hombre Muerto, mediante la compra del 100% de las acciones de NRG Metals Argentina, subsidiaria de Lithium South.
El activo se encuentra en una etapa de exploración avanzada y presenta un potencial de producción de hasta 15.600 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.
De esta manera, el grupo surcoreano está construyendo una posición de mayor escala sobre uno de los principales polos litíferos de la Argentina. El movimiento combina expansión de reservas, incremento de capacidad productiva y acceso a infraestructura industrial para procesar el recurso.
La compañía prevé adelantar la construcción de una tercera y una cuarta planta de litio en salmuera para 2027 y 2030, respectivamente. Su objetivo global es alcanzar una producción combinada de 173.000 toneladas anuales de litio en 2033, incluyendo operaciones de roca en Australia.
El litio argentino gana peso en la estrategia de Corea del Sur
La expansión de Posco ocurre en paralelo con un mayor acercamiento entre Argentina y Corea del Sur alrededor de los minerales críticos. El 31 de julio, el presidente surcoreano Lee Jae Myung visitó Buenos Aires y mantuvo una reunión con Javier Milei.
Ese mismo día, Argentina y Corea del Sur firmaron un memorando de cooperación en minerales críticos, con especial atención en el litio. El acuerdo busca promover inversiones en exploración, extracción, procesamiento y refinamiento, además de fortalecer cadenas de suministro vinculadas con baterías y tecnologías avanzadas.
Para Corea del Sur, el acceso estable a minerales críticos es una cuestión estratégica frente a las tensiones de las cadenas globales de suministro y la creciente demanda asociada a la electrificación y la industria tecnológica.
Para Argentina, la ecuación es diferente pero complementaria: convertir recursos naturales en exportaciones, inversiones, empleo y mayor capacidad de procesamiento. La llegada de financiamiento internacional para ampliar una operación que ya produce y comienza a generar ganancias muestra que el capital busca proyectos con capacidad de pasar de la etapa exploratoria a una escala industrial.
Argentina busca convertir reservas en producción
El país ocupa, según los datos aportados, el quinto lugar entre los mayores productores mundiales de litio y el tercero en reservas. Sin embargo, la distancia entre el potencial geológico y la producción efectiva continúa siendo significativa.
La Secretaría de Minería registra 69 proyectos de litio en distintas etapas de desarrollo, pero solamente siete se encuentran actualmente en producción. El desafío económico, por lo tanto, no consiste únicamente en ampliar las reservas conocidas, sino en transformar proyectos mineros en operaciones industriales sostenibles y con capacidad exportadora.
En ese escenario, los USD 700 millones comprometidos por BID Invest para Sal de Oro aportan una señal adicional sobre la maduración del sector. El capital internacional no llega solamente para explorar: se orienta a ampliar plantas, aumentar producción y consolidar cadenas vinculadas con un mineral que ocupa un lugar central en la competencia tecnológica global.
Para las provincias productoras, el punto decisivo será que esa expansión se traduzca en actividad económica local, empleo formal, proveedores y mayor integración industrial. Para Argentina, el desafío de fondo es aprovechar la ventana del litio antes de que la competencia internacional y la evolución tecnológica reduzcan el valor relativo de su ventaja geológica.