02.06.2026 - Presidente da República, Luiz Inácio Lula da Silva, durante Anúncio à imprensa sobre a inauguração do Instituto Federal Goiano – Campus Catalão, em Catalão - GO. Foto: Ricardo Stuckert / PR
Estados Unidos pone a Pix en la mira y abre una guerra comercial con Brasil
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La escalada comercial entre Estados Unidos y Brasil sumó un capítulo con impacto directo sobre uno de los principales instrumentos de la economía cotidiana brasileña: Pix, el sistema de pagos instantáneos que también se convirtió en una herramienta habitual para miles de turistas argentinos.
El gobierno de Donald Trump anunció un arancel adicional del 25% sobre la mayoría de las importaciones procedentes de Brasil, como respuesta a una investigación comercial que cuestionó distintas políticas del país sudamericano. Entre ellas aparece el funcionamiento del mercado de pagos electrónicos y el lugar que ocupa Pix frente a empresas privadas, varias de ellas estadounidenses.
La medida no constituye técnicamente una sanción exclusiva contra Pix. El sistema de pagos forma parte de un expediente mucho más amplio, iniciado bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio estadounidense, que también analiza aranceles preferenciales, propiedad intelectual, acceso al mercado del etanol, políticas contra la corrupción, comercio digital y deforestación ilegal.
Sin embargo, la inclusión de Pix tiene un fuerte peso político y económico. Washington considera que determinadas decisiones de Brasil pueden favorecer al sistema administrado por el Banco Central brasileño y reducir las oportunidades de competencia para compañías internacionales de tarjetas, plataformas financieras y proveedores de pagos digitales.
Qué cuestiona Estados Unidos
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos concluyó que algunas políticas y prácticas brasileñas resultan “irrazonables” o discriminatorias y afectan al comercio estadounidense.
En el capítulo referido a los servicios digitales y los medios de pago, el planteo estadounidense apunta a determinar si Brasil otorga ventajas regulatorias o comerciales a Pix frente a otros operadores.
La controversia enfrenta dos modelos. Por un lado, Pix funciona como una infraestructura pública impulsada y administrada por el Banco Central de Brasil. Por otro, las compañías privadas estadounidenses reclaman condiciones de competencia equivalentes para operar dentro de uno de los mercados digitales más grandes de América Latina.
El Gobierno estadounidense sostiene que la nueva tarifa busca responder a esas prácticas y proteger a sus empresas. El arancel del 25% se aplicará a la mayoría de las importaciones brasileñas, aunque contempla excepciones para determinadas categorías de bienes.
Pix no fue creado por un banco privado
Pix comenzó a funcionar plenamente el 16 de noviembre de 2020 y fue desarrollado por el Banco Central de Brasil, no por una empresa financiera privada.
La plataforma permite transferir dinero y realizar pagos de forma instantánea durante las 24 horas, incluidos fines de semana y feriados. Las operaciones pueden concretarse mediante códigos QR o claves vinculadas con números de teléfono, correos electrónicos, documentos fiscales o identificadores aleatorios.
Para las personas físicas, las transferencias suelen ser gratuitas. Los comercios, en tanto, enfrentan costos generalmente inferiores a los cobrados por los sistemas tradicionales de tarjetas.
Ese esquema permitió que Pix se expandiera rápidamente y pasara a ocupar un lugar central dentro de la economía brasileña. El propio Banco Central de Brasil lo presenta como una de las innovaciones que transformaron el mercado de pagos del país durante los últimos cinco años.
Por qué Pix importa para los argentinos
La disputa también tiene una dimensión turística. Pix dejó de ser una herramienta utilizada exclusivamente por residentes brasileños y se convirtió en una de las alternativas preferidas por los argentinos que viajan a playas y ciudades del país vecino.
Distintos bancos y billeteras argentinas permiten escanear códigos Pix y pagar en Brasil desde cuentas en pesos o dólares. La operación evita la necesidad de comprar reales en efectivo y reduce la dependencia de tarjetas internacionales.
Según el Monitor KamiPay citado en el informe original, el 61% de los argentinos utiliza Pix durante sus vacaciones en Brasil, por encima del efectivo, con el 49%, y de las tarjetas, con el 45,7%. Ocho de cada diez usuarios de Pix lo emplean para pagar al menos la mitad de sus consumos.
Para los viajeros argentinos, el atractivo está en la facilidad de uso, la aceptación entre pequeños comercios y vendedores, y la posibilidad de conocer antes de cada operación cuántos pesos se debitarán para cancelar una compra expresada en reales.
Por el momento, los aranceles aplicados por Washington no modifican el funcionamiento técnico de Pix ni impiden que los argentinos continúen utilizándolo en Brasil. El riesgo está en la evolución de la disputa: una negociación más agresiva podría derivar en presiones regulatorias, cambios sobre las condiciones de competencia o mayores exigencias para las plataformas que conectan cuentas argentinas con el sistema brasileño.
La respuesta de Lula
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva rechazó los cuestionamientos estadounidenses y defiende a Pix como una infraestructura pública orientada a aumentar la competencia, reducir costos y facilitar la inclusión financiera.
Brasil sostiene que la plataforma no excluye a los operadores privados y que bancos tradicionales, entidades digitales y empresas financieras pueden participar del sistema bajo las reglas establecidas por el Banco Central.
La administración de Lula evalúa responder con medidas comerciales recíprocas y recurrir a los mecanismos internacionales de solución de controversias. Al mismo tiempo, mantiene abiertas las negociaciones con Washington para evitar una profundización del conflicto.
El choque excede a Pix. Brasil es la mayor economía de América Latina y uno de los actores centrales del bloque de los BRICS. Una guerra arancelaria con Estados Unidos puede alterar exportaciones, inversiones, cadenas industriales y decisiones diplomáticas en toda la región.
Una batalla por el negocio de los pagos
Detrás de la pulseada comercial aparece una discusión estratégica: quién controla la infraestructura por la que circula el dinero.
Pix redujo el espacio ocupado por el efectivo y por operaciones tradicionales con tarjetas. Su masificación permitió que pequeños comercios, trabajadores independientes y consumidores realizaran transferencias inmediatas sin depender de redes privadas internacionales.
Para Brasil, se trata de una política de modernización y soberanía financiera. Para Estados Unidos, el diseño regulatorio puede generar una ventaja injusta frente a compañías privadas que buscan competir en ese mercado.
La controversia también anticipa debates que comenzarán a repetirse en otras economías. A medida que los bancos centrales desarrollen monedas digitales, sistemas de transferencias instantáneas e infraestructuras públicas de pago, aumentarán las tensiones con las redes privadas que hasta ahora dominaron las operaciones internacionales.
El impacto regional
Argentina observa la disputa desde una posición particular. Brasil es su principal socio comercial y uno de los destinos internacionales más elegidos por los turistas argentinos. Cualquier deterioro significativo de la economía brasileña puede repercutir sobre las exportaciones industriales argentinas, el turismo y el movimiento fronterizo.
En provincias limítrofes como Misiones y Corrientes, Pix también ganó espacio en las operaciones cotidianas vinculadas con compras, servicios y viajes.
La aplicación del arancel estadounidense no amenaza de manera inmediata los pagos realizados por argentinos. Pero la inclusión de Pix dentro de la investigación confirma que el sistema dejó de ser solamente una innovación financiera brasileña: ahora forma parte de una disputa geopolítica entre las dos mayores economías del continente.
Estados Unidos cuestiona las ventajas que podría recibir la plataforma pública. Brasil responde que no renunciará a uno de sus principales instrumentos de modernización financiera. En medio de la pelea quedan empresas, exportadores, viajeros y millones de usuarios que incorporaron Pix como una forma cotidiana de mover dinero.
