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A otro ritmo

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¿Cómo imaginar la pos pandemia? Es imposible hacer diagnósticos hasta que no se vislumbre la cercanía de una cura para frenar los contagios. Pero Misiones tiene un modelo consolidado que le permite hoy plantearse ir a fondo para conquistar espacios nunca otorgados por el poder central. Infraestructura, logística, gasoducto y energía figuran entre las prioridades. El gobernador Oscar Herrera Ahuad insiste en que la Nación debe dar un status distinto a la provincia para lidiar con la competitividad en la frontera. 

En la reunión (virtual) que junto al secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, mantuvieron esta semana con el ministro del Interior, Eduardo Wado De Pedro y el de Producción, Matías Kulfas, Herrera Ahuad puso como ejemplo el efecto en la economía local de los cuatro meses de frontera cerrada. La situación económica logró salir rápido de la parálisis inicial y recuperar una relativa normalidad merced a que se cortó la sangría diaria, especialmente hacia Encarnación -entre 2016 y 2017 se iban diariamente entre 15 y 20 millones de pesos, . unos 450 millones mensuales-. Las fronteras no podrán seguir cerradas indefinidamente, por lo que es fundamental conseguir alguna política fiscal diferencial que sea extensivo para toda las ciudades. Ya no un ITC, sino una rebaja sustancial para ganar competitividad y bajar costos operativos. Misiones, junto al NEA, tienen la inflación más alta del país y eso conspira con salarios bajos y bolsillos agobiados. 

Por eso el énfasis puesto por el Gobernador, que insistió en varias oportunidades en que la Nación tiene que atender la demanda misionera. Y es, quizás el mejor momento para el planteo. El presidente Alberto Fernández también está pensando en la Argentina de la pos pandemia -en rigor, su administración estuvo a la sombra de la enfermedad- y necesita más que nunca de los gobernadores para encauzar una economía paralizada por más de dos años de recesión que se acentuó con la pandemia. 

La descripción que hizo el Financial Times de Fernández encastra en este momento crítico: “Es un presidente dispuesto a repensar el capitalismo (…) con los pies sobre la tierra, en agudo contraste con su predecesor del jet set Mauricio Macri”. Ese repensar debe sumar interlocutores. El Presidente debe salir de esa lógica porteñocéntrica que marca una agenda muy alejada de lo federal. Perder tiempo en responder a sus críticos y contentar a los acólitos desencantados desgasta la gestión y hasta su propia imagen.

La gestión de Fernández no llegó ni a arrancar cuando quedó atrapada por la pandemia. Desde entonces hay ministros irresolutos y encerrados en sus oficinas. La cuarentena es excusa, pero tampoco hay muchas pistas sobre el día después. 

¿Dependerá la suerte de la renegociación de la deuda? El ministro Martín Guzmán juega todas sus cartas a convencer a los acreedores de aceptar un canje que alivie la carga de la deuda y permita liberar recursos para poner en pie la gestión. Si tiene éxito, sería el “inicio” de la gestión de Fernández, que diseña un esquema de fuerte apuesta a la obra pública, similar al que ya usó Néstor Kirchner para poner en marcha la economía tras la crisis de 2001. 

El G6 -Unión Industrial (UIA), la Sociedad Rural (SRA), las Cámaras de Comercio y de la Construcción, la Bolsa de Comercio y la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA)- respaldó la oferta argentina y ahora resta esperar que haya benevolencia de los acreedores para aclarar el panorama.

Misiones no tiene el problema de la deuda. El stock de deuda pública al cierre de 2019 alcanzaba a 8.416,25 millones, cayendo 1% en comparación con el cierre de 2018, algo que lograron pocas jurisdicciones. Misiones no es solamente la provincia con el menor stock de deuda de la región sólo en términos per cápita, sino también absolutos: Formosa acumula un total de 9.564,1 millones; Corrientes 10.863,2 millones y Chaco 38.329,2 millones, todo esto al cierre 2019.

En Misiones la deuda en dólares es de apenas el 12%, contra, por ejemplo, Formosa que es del 15%, y el Chaco, que es del 61%, apunta el economista chaqueño Alejandro Pegoraro en una columna que se publica en Economis. La baja proporción de deuda expresada en la moneda estadounidense permite que, ante los saltos cambiarios, el stock total convertido a pesos no sufra variaciones importantes.

“Gracias a esta orientación, somos la segunda jurisdicción con menor deuda per cápita al tercer trimestre de 2019. Nuestra deuda por persona es de $6.455, mientras que el promedio de las demás provincias es de $34.683, es decir que estamos $28.228 por debajo de esa media”, explicó el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán.

Esa solvencia permite a Misiones la planificación a mediano y largo plazo con una relativa tranquilidad que otros distritos no tienen. Restan un puñado de días para que el Gobernador eleve a la Legislatura el Presupuesto 2021, que, según adelantó a Economis, tendrá un incremento potencial de entre 25 y 30 por ciento en relación con el vigente. 

“Será equilibrado, a tono con los tiempos. Es una herramienta esencial y en Misiones tiene un componente social muy grande. El año pasado, sin tener prevista una pandemia, el 60 por ciento de los recursos fue destinado al al área social. Hoy el área social es de alta demanda”, definió.

“El presupuesto 2021 tendrá un alto componente social, productivo, de respaldo a los pequeños productores para avanzar en la soberanía alimentaria, habrá una partida para energías renovables, que estamos buscando financiamiento nacional y una parte que va a fortalecer la educación disruptiva, ampliar la conectividad, que las plataformas lleguen a todos los estudiantes misioneros. Estamos definiendo con la empresa estatal, mayor espectro de cobertura, especialmente en las zonas limítrofes, estamos trabajando con Enacom y Marandú, para llegar con contenidos pedagógicos”, explicó.

La pandemia obligó a repensar la inversión en educación, pero a lo largo de estos años es el sector que más creció en cuanto a la distribución de recursos, incluso durante el retroceso que significó la gestión de Cambiemos en la Nación. La inversión educativa misionera creció en promedio 30 por ciento en los últimos cinco años y en la última década y media aumentó bastante por encima del crecimiento del presupuesto total. Claramente hay decisión política de poner a la educación como prioridad. La Plataforma Guacurarí estaba lista antes de la pandemia y se pudo adecuar a las demandas porque había una planificación previa.

El Gobernador no quiere que la gestión sea absorbida por la pandemia. Se multiplican los viajes a distintas ciudades, con inauguraciones y reuniones con los intendentes para poner en marcha obras locales. La vuelta del turismo interno se anunció en la inauguración de un Centro de Interpretación de los vestigios jesuíticos en la localidad de Corpus, como una apuesta para darle vitalidad a una zona poco explorada a orillas del río Paraná. En Posadas el intendente Leonardo Stelatto también le imprime velocidad a su gestión con un despliegue inusitado de obras en distintos barrios.

Herrera Ahuad quiere poner en marcha otras patas de la economía local. Sorprendió a los empresarios forestales cuando pidió resultados en “30, 60, 90 días” al encabezar la primera Mesa Forestal y presentar oficialmente al Instituto Forestal presidido por el ex diputado Hugo Escalada, promotor de la ley que dio origen al ente. El objetivo es poner al sector forestal en el siglo XXI y ganar mercados y espacios en el espectro nacional. Hay que cambiar el paradigma y posiciones que anclan. 

No es casual que al frente del Instituto haya sido puesto un abogado, que si bien conoce al sector, no está contaminado por sus posiciones enraizadas. Hay que entender que el sector tiene mucha riqueza, pero que la competitividad no pasa únicamente por bajar impuestos. Escalada trabajará codo a codo con el ministro del Agro, Sebastián Oriozabala y el director de Forestaciones, Juan Gauto, en un esquema que cuenta con el respaldo de los grandes jugadores del mercado. 

El complejo forestal de la Argentina en 2019 exportó 691 millones de dólares. Misiones aportó poco más de 100 millones, el 90 por ciento compuesto por pasta celulosa. El contraste es llamativo. Misiones tiene la mayor superficie forestada y la mayor cantidad de industrias, incluso dos fábricas de celulosa, como Arauco y Papel Misionero. Pero la tecnificación de las dos últimas no es generalizada. No hay producción estandarizada y muchas herramientas no están entre las más modernas del mercado. Así se pierden oportunidades de negocio y producción en escala. Hace falta un cambio de mentalidad y de diseño para explotar la potencialidad del sector

Es justo lo que el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, pretende conseguir con el aporte del Instituto. Rovira además entiende que es momento propicio para salir a buscar mercados con el sello de sustentabilidad y aprovechar los vínculos tejidos desde más de una década con China, que demandará madera de otros destinos en medio de su pelea de potencias con Estados Unidos. La geopolítica como herramienta para el desarrollo. 

La mirada de largo plazo se puede sostener por la estabilidad sostenida en Misiones. El norte está definido y las decisiones se ejecutan con autonomía. Esa independencia política hace a la identidad de la Renovación como espacio político. No obedece lineamientos de los viejos partidos ni, aún con afinidad, tiene que alinearse al Gobierno nacional. Los referentes locales del Frente de Todos están sometidos a una agenda traspasada por la inercia de la cuarentena y no logran salir de ese esquema.

La boleta corta sirvió para tomar distancia y es probable que ese esquema se repita en las legislativas, incluso con una fecha distinta a las nacionales de 2021.

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