Norberto Ovando

Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y, Educación y Comunicación (CEC) Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

26 de agosto Día Internacional contra el Dengue

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El dengue, una infección vírica transmitida por mosquitos, se ha convertido en una alarmante epidemia mundial que afecta a millones de personas en todos los continentes, con excepción de la Antártida.

El dengue está aumentando en América Latina – imagen Statista

El mosquito es considerado uno de los animales más letales que existen debido a las enfermedades que transmiten y que pueden ser muy graves.

Los mosquitos Aedes son los principales portadores de muchos Flavivirus y son los principales portadores de brotes virales, como la chikungunya, la filariasis linfática, la encefalitis japonesa, la malaria, la fiebre del Valle del Rift, la fiebre amarilla, el virus del zika y el dengue.

Dengue

El dengue (DENV, acrónimo oficial) es la enfermedad viral transmitida por mosquitos que se propaga con mayor rapidez en todo el mundo. Los brotes son cada vez más frecuentes, más letales y más extendidos en diversas regiones del mundo.

Según la Organización Mundial de la Salud, el dengue es endémico en más de 100 países.

Se cree que el nombre dengue tiene su origen en la frase suajili o swahili, (lengua hablada en países del este de África) “ka-dinga pepo”, que describe una convulsión repentina, parecida a un calambre, causada por un espíritu maligno. También se le han dado otros apodos, como “fiebre rompehuesos”, debido al intenso dolor articular que provoca. En algunos textos médicos chinos antiguos se la denomina “veneno de agua” y se la relaciona con insectos voladores. 

El virus del dengue se transmite a los seres humanos a través de la picadura de mosquitos, aunque no de cualquier mosquito. Deben ser hembras infectadas y pertenecer a las especies Aedes aegypti o Aedes albopictus. Ambas especies son muy prolíficas y están bien adaptadas a vivir en estrecha asociación con los humanos.

El virus del dengue pertenece a la familia de los Flavivirus. Las infecciones pueden ser causadas por cualquiera de los cuatro serotipos inmunológicos: DENV-1 (apareció hace unos 200 años y que provoca una fiebre leve), DENV-2, DENV-3 y DENV-4 causantes del dengue, estrechamente relacionados.

Latinoamérica afectada

Actualmente, en Latinoamérica están presentes los 4 serotipos. En 2023, se ha observado una prevalencia mayor de los serotipos DENV-3 y DENV-4 (marcando un cambio respecto a los años anteriores, con los serotipos DENV-1 y DENV-2 más comúnmente identificados).

Según la Organización Panamericana de Salud, el dengue en las Américas alcanzó el mayor número de casos registrados en la historia; en 2023 se reportaron unos 4.565.911, de los cuales 7.650 (0,17%) fueron casos graves y 2.340 resultaron en fallecimiento, con una tasa de letalidad del 0,051%.

En Argentina, desde agosto 2023 a marzo 2024, se registraron 180.529 casos de dengue, de los cuales el 90% son autóctonos., presentándose en las regiones del NEA, NOA Cuyo, Centro, y la provincia de La Pampa.

Están circulando en el país 3 serotipos con predominio de DENV-2 (57.86%), seguido de DENV-1 (42.01%)  y algunos pocos casos de DENV-3 (0.13%).

Calentamiento global

El cambio climático es un fenómeno emergente con una distribución no equitativa, ya que los mayores riesgos los padecen las poblaciones más pobres, que son las que menos contribuyen en la emisión de gases generadores del efecto invernadero.

El cambio climático es un problema de salud pública. El informe publicado en la revista científica The Lancet, Countdown: Health and Climate Change in Latin America (Salud y Cambio Climático en América Latina) reúne a instituciones académicas y agencias de la ONU para hacer un seguimiento de cómo el cambio climático está afectando la salud en todo el continente.

Una de las consecuencias del cambio ambiental, el calentamiento global, propicio la proliferación de distintas enfermedades infecciosas, especialmente dengue, chikungunya y malaria, antes confinadas a los trópicos, se esté extendiendo por todo el mundo.

Conclusión

Reducir el impacto no sólo del dengue, sino también de otras enfermedades emergentes y reemergentes y de muchas otras amenazas para la salud, pasa en última instancia por tomar medidas significativas para revertir el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.

Resulta esencial continuar investigando y propagando la información sobre este tipo de virus y las nuevas opciones que se continúan desarrollando por la industria farmacéutica para combatirlo.

La vacuna contra el dengue ya aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), y las nuevas que surjan añaden una herramienta crucial para hacer frente a esta enfermedad, hoy considerada un problema grave de salud.

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Turismo responsable con animales salvajes

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Has decidido hacer turismo en el Parque Nacional Iguazú en Misiones, y una de las razones por la que elegiste este destino es porque es un área protegida llena de vida, donde encontrarás una vegetación distintiva y diferentes animales silvestres.

Los Parques Nacionales son espacios que se mantienen prácticamente en estado salvaje para que la flora y la fauna se conserven sin que se alteren. No se pueden llevar a cabo tareas que perjudiquen la flora, pero que tampoco se los alimenten ni sean molestados los animales.

Debemos recordar que los animales salvajes son, y siempre serán, impredecibles. Por muy buenas que sean nuestras intenciones, ellos nos pueden percibir como una amenaza, asustarse y atacarnos incluso cuando no les queremos hacer ningún daño.

Alimentar artificialmente a los animales en áreas turísticas puede provocar epidemias y la transmisión de enfermedades de manera bidireccional, de animales a personas o de animales a otros animales.

Muchos turistas para ver por más tiempo a los animales salvajes acuden a la irresponsabilidad de darles comida y no se da cuenta que claramente no les están haciendo un favor; en realidad los están perjudicando y facilitando su extinción.

Esta alimentación artificial puede crear tensiones antinaturales entre los animales que “compiten” por la comida de las personas llegando incluso a pelearse, hiriéndose y depende de que especies  incluso matándose entre sí.

Esta nefasta manía de alimentar de la mano para atraer la fauna salvaje, es particularmente peligrosa, porque normalmente estos animales no saben dónde acaba la comida y empiezan los dedos de las personas pudiendo provocar graves heridas a sus “benefactores”.

Al acostumbrarse a ser alimentados por el ser humano, los animales salvajes pierden el miedo y el respeto a las personas, cosa que puede ser muy peligroso para ambos.

La comida que solemos proporcionar a los animales salvajes no es parte de su dieta natural, puede no ser apta para ellos y hasta les puede causar enfermedades, heridas en la boca, en el aparato digestivo e incluso la muerte.

La mayoría de los turistas  cuando deciden alimentar a los animales salvajes, en realidad no son conscientes del daño que les están causando, principalmente a los primates no humanos  y  coatíes creándoles el hábitat de buscar comida en sus bolsas y hasta arrebatarles carteras, mochilas, etc.  

Recordemos que la comida humana está llena de elementos nocivos como ser conservantes, azúcares, drogas medicamentosas y otros elementos tóxicos que pueden causar daño en la salud de los animales salvajes.

Muchos turistas actúan por desconocimiento, pero algunos guías lo hacen por obtener una mayor propina.

Es posible erradicar estas prácticas en los guías y turistas, pero se requiere de trabajo conjunto. “Lo más importante es la educación ambiental: debemos hacer conciencia de que los animales no necesitan alimento extra, lo tienen en su hábitat. Pero también es importante que se apliquen las normativas que prohíbe alimentar a los animales silvestres.

Zoonosis 

Alimentar y tocar a la fauna salvaje no solo es irresponsable y desaconsejable, sino que es muy perjudicial para ambos.

Cuando alimentamos y tocamos a los animales salvajes, estamos en contacto directo con ellos, algo que aumenta muchísimo las probabilidades de transmisión de enfermedades entre ambos. 

Las enfermedades zoonóticas, o zoonosis, son los muchos tipos de enfermedades que se contagian de animales a humanos, entre las cuales encontramos la salmonelosis, la tuberculosis, la gripe aviar e incluso enfermedades mortales, como la rabia o el ébola y el más que conocido por todos SARS-CoV-2, también llamado COVID-19 o coronavirus.

Entre los tipos de patógenos que pueden transmitir los animales a los humanos figuran bacterias, parásitos, hongos y virus.

Nosotros también les podemos transmitir enfermedades a ellos que los pueden matar como diabetes, gripe y tuberculosis por mencionar algunas.

Acercarse demasiado a los animales puede interrumpir sus comportamientos naturales de alimentación, apareamiento y limpieza.

Conclusión

En las áreas protegidas deben habilitarse áreas cerradas donde el turista pueda consumir sus alimentos sin tener contactos con los animales.

Es mucho más agradable y gratificante simplemente observar a los animales salvajes en su hábitat natural.

Los animales salvajes ayudan a preservar los bosques y selvas comiendo sus frutos y semillas y diseminándolas posteriormente.

“A pesar de la creciente preocupación sobre la fauna salvaje en los lugares turísticos, los científicos coinciden en que nada será del todo efectivo hasta que los animales dejen de considerarse partes interesadas de la industria del turismo.

  * Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y,

     Educación y Comunicación (CEC)

     Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

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