Redacción Economis

El crédito desde una perspectiva de largo plazo

Compartí esta noticia !

Por Guillermo Bermúdez / Fundación FIEL – En diversas ocasiones, desde la presente columna, se abordó la cuestión del crédito al sector privado en cuanto a su participación en la hoja de balance del sistema financiero en los meses recientes; en lo referido al impacto del alza de tasas activas y el deterioro de los ingresos del público sobre la mora bancaria; respecto a los cambios regulatorios necesarios para canalizar los depósitos en dólares hacia el crédito en esa moneda a personas que no generan divisas -restricciones del artículo 23 del decreto 905 del año 2002-; así como la caracterización del episodio de recuperación de los préstamos desde inicios de 2024.

El objetivo del presente análisis es ampliar al inicio de la Convertibilidad el repaso presentado en abril[1] cuando se revisó la situación del crédito y los depósitos en la hoja de balance del sistema financiero desde 1994, en momentos en el que el crédito al sector público absorbía una proporción menor de la capacidad prestable y la Convertibilidad del peso y el carácter bimonetario de la economía habían propiciado una marcada dolarización del sistema financiero. Adicionalmente, se exploran potenciales factores de corto plazo que obstaculizarían un repunte más dinámico de los préstamos en los meses por venir.

En julio de 2026, el crédito al sector privado alcanza $ 135.9 billones, de los cuales $ 100.2 billones –un 74%- corresponden a líneas de financiamiento en pesos. Este nivel de préstamos totales se coloca unos $ 4.6 billones en moneda constante por debajo del pico alcanzado en diciembre pasado durante el último episodio de recuperación del crédito iniciado en abril de 2024. En perspectiva histórica, la marca también se coloca por debajo de otros picos como el de agosto de 2018, cuando los préstamos al sector privado sumaron $ 169.8 billones, el de diciembre de 2013 ($ 147.3 billones) o el de diciembre de 1998 ($ 154.5 billones). De lo anterior surge que el stock actual de préstamos se encuentra por debajo de marcas históricas.

La comparación resulta menos favorable cuando se la realiza en relación al PBI. En la actualidad, el stock de préstamos al sector privado representa 11.2% del producto, mostrando un retroceso respecto a febrero pasado, cuando la relación alcanzó 12.8%, y colocándose por debajo de marcas previas como septiembre de 2018 (15.3%), o enero de 2000, cuando el stock trepó hasta 21.5% del PBI alcanzando la relación más elevada en cerca de cuatro décadas.

Pero el nivel actual de crédito en relación al producto no sólo es bajo en la comparación con los registros del pasado reciente, sino que también lo es en la comparación con el tamaño de los préstamos en economías de la región o con niveles de ingreso similares a los de Argentina. En efecto, la relación de crédito al sector privado en Uruguay alcanza 31%, en Chile supera el 70%, en Brasil el 75%, en Paraguay el 56%, en Latinoamérica y el Caribe el 48% y para los países de ingresos medios altos 136%, de acuerdo a datos del Banco Mundial.

Tal como se ha mencionado anteriormente, el nivel actual de créditos -y depósitos- en relación al PBI, en la comparación histórica e internacional, vuelve a señalar un potencial para la profundización financiera de la economía.

Gráfico 1

Fuente: Elaboración propia en base a BCRA e INDEC.

Al respecto, del lado del fondeo en pesos, aún existe espacio para un mayor recorte de los requisitos mínimos de liquidez, dando continuidad a la normalización de la política de encajes en marcha desde diciembre del año pasado y que en abril los redujo a 45% para las cuentas a la vista, con la posibilidad de integrar en efectivo el 31.5% y el resto con títulos de deuda pública. La demora en un más acelerado recorte de encajes, que propicie una mayor dinamización del crédito, viene dada por la debilidad de la demanda de pesos, y de ello un potencial impacto sobre la desinflación. Lo anterior, sin perder de vista que unos mayores requisitos de liquidez contribuyen a ampliar el spread de tasas de interés encareciendo el crédito. Asimismo, sobre la recuperación del crédito gravita una mayor selectividad en el otorgamiento de préstamos por parte de las entidades bancarias luego del aumento de la irregularidad de cartera que se tuvo desde comienzos de 2025.

Del lado, del fondeo en dólares, hoy los depósitos del sector privado en esa moneda superan los USD 40.2 mil millones -colocándose en niveles récord desde la Convertibilidad-, mientras que los préstamos en dólares ascienden a USD 24.1 mil millones. De lo anterior, la búsqueda por parte de algunas entidades bancarias de lograr la flexibilización de la normativa relativa al otorgamiento de créditos en esta moneda a personas sin capacidad directa de generación de divisas. A partir de ello, el BCRA mediante la Comunicación A 8446 dispuso habilitar a los bancos a otorgar este tipo de créditos a personas que cuenten con el aval directo de una empresa con capacidad de obtener ingresos en dólares y que se constituya como principal pagador. Al respecto, si bien el BCRA establece el marco prudencial, son las entidades financieras las que deberán escudriñar el perfil crediticio de los potenciales tomadores de crédito y tomar la decisión del otorgamiento. El salto de la mora en las líneas en pesos durante 2025 sugiere que las entidades podrían mostrar una mayor reticencia respecto a los casos en el que los créditos en moneda dura continúen siendo destinados a la prefinanciación de exportaciones.

Aun cuando el nivel actual del crédito resulte bajo, el episodio de recuperación iniciado en abril de 2024 ha sido el más dinámico en la comparación con otros eventos similares que tuvieron lugar desde comienzos de los noventa.

Tomando en consideración el crecimiento real del crédito al sector privado, desde 1991 pueden identificarse seis episodios de recuperación[2], dos de los cuales corresponden a la década del noventa, uno en el comienzo de los dos mil, dos en la segunda década de este siglo y finalmente el reciente iniciado a comienzos de 2024.

A los fines de comparación del crecimiento de los préstamos en cada uno de estos episodios, teniendo en cuenta que se tienen diferencias de duración entre cada uno de ellos –por ejemplo, el iniciado en abril de 1991 se prolongó por 46 meses hasta febrero de 1995 y el que tuvo comienzo en septiembre de 1995 duró 39 meses, hasta diciembre de 1998-, se calculó la tasa media mensual, tanto para el crédito total como para las líneas en pesos y dólares.

Como se observa en el Gráfico 2, el episodio de recuperación del crédito iniciado en abril de 2024 resultó el más dinámico en la comparación con los cinco restantes, superando con holgura incluso el registrado en los primeros cuatro años de la Convertibilidad.

En efecto, en el inicio de la Convertibilidad el crecimiento del crédito avanzó hasta 1995 a un ritmo mensual de 2.1% para el total de préstamos, 1.7% para los denominados en pesos y 2.4% para los otorgados en dólares. De este modo, en 46 meses el crédito sumó 9.5% del PBI alcanzando un equivalente de 16.9% del producto. Por su parte, el último episodio de crecimiento del crédito mostró un ritmo mensual del 4.6% para los préstamos en pesos, 5.7% para los otorgados en dólares y del 4.8% para el total. De este modo, entre abril de 2024 y diciembre de 2025 el stock de crédito creció hasta un equivalente de 11.8% del PBI sumando en el período 7% del producto. Con todo, el episodio actual tuvo una tasa mensual de crecimiento que multiplicó por 2.7 la registrada entre abril de 1991 y febrero de 1995 para los préstamos en pesos y por 2.3 en el caso de los créditos en dólares y para el total de préstamos, aunque el avance en términos del PBI resultó algo más bajo.

El episodio de recuperación, superado el impacto de la crisis de México –efecto Tequila-, mostró un más moderado ritmo de crecimiento del crédito en la comparación con años previos, desde niveles que duplicaban las líneas en pesos y triplicaban los otorgados en dólares en la comparación con abril de 1991. Fue hacia el fin de esa fase de crecimiento del crédito donde la relación del crédito a PBI se colocó entre los máximos históricos.

A lo largo de 1999 y 2000, se sucedieron esporádicamente alzas mensuales del crédito que no anotaron una continuidad. Más tarde, las restricciones a la operatoria bancaria en efectivo hacia diciembre de 2001, la posterior suspensión de la Ley de Intangibilidad de depósitos a comienzos de enero de 2002, y la consecuente pesificación asimétrica de depósitos y créditos, afectó marcadamente al sistema financiero, demorando hasta bien entrado 2004 la recuperación del crédito. En efecto, desde el punto de vista de la actividad sectorial, la intermediación financiera continuó profundizando su caída desde comienzos de 2002 hasta el primer semestre de 2004, rezagando la mejora de otros sectores de servicios como el comercio o el transporte que, a comienzos de 2003, ya mostraban avances.

En aquella fase de recuperación, el comportamiento más dinámico lo mostraron los créditos en dólares con un alza mensual real de 2.6% hasta inicios de 2008, bien por delante de las líneas en pesos que crecieron a un ritmo mensual del 1.5%, pero desde niveles muy bajos –los préstamos en dólares alcanzaban el 11% del total, muy por debajo del 63% que ostentaban en diciembre de 1998 o el 59% de febrero de 1995-.

En relación a lo anterior, la pesificación de depósitos que siguió al abandono de la Convertibilidad, determinó que la participación de los depósitos en dólares se redujera drásticamente, relación que se mantiene en bajos niveles hasta la actualidad. En efecto, los depósitos en dólares promediaron entre 1991 y 2000 una participación del 58% y desde 2002 a la actualidad, 14% con una tendencia de aumento en los dos últimos años y medio.

Gráfico 2

Fuente: Elaboración propia en base a BCRA e INDEC.

La recuperación del crédito iniciada en abril de 2010, que se prolongó hasta fines de 2013, se caracterizó por un marcado retroceso de los préstamos en dólares, los que se recortaron a un ritmo mensual del 1.6%, cayendo a menos de la mitad al fin del episodio –pasaron de $ 14.5 billones a $ 7.1 billones medidos en moneda constante-. No hay que perder de vista que, hacia octubre de 2011, el gobierno de Cristina Fernández comenzó a implementar restricciones para la operatoria de divisas –cepo cambiario- iniciando con el requerimiento de permisos ante AFIP para la realización de operaciones cambiarias. Las restricciones se fueron profundizando a lo largo de 2012 –declaraciones juradas anticipadas de importación, límites a la compra de divisas con fines de ahorro y para turismo, etc.-, propiciando el despegue de la brecha de cambio, sin lograr contener la pérdida de divisas por parte del BCRA, y produciendo el marcado retroceso del crédito en dólares.

Luego de la unificación cambiaria de fines de 2015, durante los primeros meses de la gestión de Cambiemos, el crédito en términos reales mostró un retroceso en el primer semestre a causa de un avance de la inflación por encima del ritmo de aumento de los préstamos, motorizada en parte por algún reordenamiento de precios relativos a partir de la corrección del atraso tarifario. Desde agosto de 2016, el crédito retomó un sendero de crecimiento, con un mayor dinamismo para las líneas en dólares, nuevamente desde bajos niveles de participación en el crédito total.

Desde el pico de agosto de 2018 y por los próximos seis años, el crédito y el sistema financiero fueron reduciéndose en términos del PBI hasta mínimos históricos en un contexto en el que el financiamiento monetario del déficit generaba una inflación rampante que propiciaba la desmonetización, el BCRA dilapidaba divisas y el Sector Público ocupaba una proporción creciente en el balance del sistema financiero.

Hacia abril de 2024, la relación de crédito al sector privado con el PBI tocó 4.8%, un mínimo histórico –en el que también se ubicaban los agregados monetarios-, y es desde allí que se tiene el último episodio de recuperación del crédito que, como se mencionó, resultó el más dinámico, superando el de la primera parte de la década de los noventa. En este episodio, no sólo el crecimiento del crédito en pesos resultó el más veloz, sino también en el caso de los préstamos en dólares. Este aumento no sólo fue propiciado por un alza de los depósitos en esa moneda a partir de la Ley de exteriorización de activos de la segunda mitad de 2024, sino también a causa de una preferencia por parte de las firmas exportadoras de optar por el fondeo en dólares en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y compresión de la brecha.

Como se mencionó en la columna de junio[3], el recorte de las tasas de interés y la mora en los meses por venir, no parecen suficientes para desatar un episodio de recuperación del crédito como se tuvo a inicios de 2024, en parte por una oferta más selectiva de las entidades bancarias, y en parte porque el costo del crédito resulta aún elevado.

Al respecto, además de los encajes bancarios -en niveles históricamente altos-, encarece el costo del financiamiento la elevada carga tributaria, comenzando por impuestos nacionales -el impuesto al valor agregado computado sobre la tasa activa y el impuesto a los créditos y débitos bancarios-, siguiendo por ingresos brutos a nivel provincial y sumando otras tasas municipales.

De lo anterior, a la búsqueda de movilizar el crédito en moneda dura hacia sectores sin capacidad de generación de divisas, debería anteponerse el recorte del componente tributario del costo del financiamiento, lo que contribuiría al mismo tiempo a la reducción de la irregularidad-, de modo de dinamizar una recuperación más acelerada del crédito, y de ello de la actividad y el empleo.

En síntesis. En la comparación histórica la dinámica de crecimiento del crédito en la fase de recuperación iniciada a comienzos de 2024 supera con holgura a la mejor experiencia en materia de préstamos que tuvo lugar en la primera parte de la Convertibilidad. El actual nivel de crédito resulta bajo en la comparación histórica e internacional, lo que permite avizorar una profundización financiera en el futuro cercano, de mayor parsimonia que en el pasado reciente, en parte explicado por la mora y un elevado costo del financiamiento, el que incluye una elevada carga tributaria.


[1] https://fielfundacion.org/blog/2026/04/13/creditos-y-depositos-del-sector-privado/

[2] Comprendidos entre 04.1991 – 02.1995; 09.1995 – 12.1998; 05.2004 – 01.2008; 04.2010 – 12.2013; 08.2016 – 08.2018 y 04.2024 – 12.2025.

[3] https://fielfundacion.org/blog/2026/06/06/recorte-de-tasas-y-mora-seran-insuficientes/

Compartí esta noticia !

La multinacional Unilever cierra “su única planta deshidratadora de vegetales” en Mendoza

Compartí esta noticia !

“Esta medida forma parte de la evolución del negocio de alimentos y de la transformación permanente del modelo operativo para seguir fortaleciendo la competitividad y adaptarse a los cambios que atraviesan los hábitos de consumo y la industria de alimentos a nivel global”, dijo la empresa Unilever en el comunicado oficial tras el cierre, y consecuentes despidos, de su histórica planta mendocina.

La empresa confirmó así el cierre del proceso de deshidratación de vegetales de su planta en Corralitos, en el departamento de Guaymallén, Mendoza.

Sin embargo, no dio precisiones públicas sobre la cantidad exacta de trabajadores afectados por la medida, aunque sostuvo que “es una prioridad acompañar con responsabilidad y respeto a las personas alcanzadas por esta decisión” y que cumplirá “con todas las obligaciones previstas en el marco legal vigente”.

Según el mendocino ‘Los Andes’, la empresa informó el lunes a los empleados que no se presenten a trabajar, una decisión que sorprendió al Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). “A las 5 de la mañana empezaron a llamar a la gente para que no se presentara a trabajar”, dijo el titular del gremio, Oscar Aciar.

Desde el gremio dicen que la empresa se comprometió a pagar las indemnizaciones al 100% a los empleados. que serían 60, más algunas sumas adicionales.


La planta de Unilever tenía 60 años de historia

La fábrica de Guaymallén se inauguró en 1964 bajo la órbita de Refinerías de Maíz S.A.C.I.F., compañía que con el correr de las décadas terminó absorbida por Unilever, multinacional de consumo masivo que recientemente cambió de CEO en Argentina, y que tomó el control directo de la operación en 2005.

Desde entonces, la empresa la presentaba como la única planta deshidratadora que tenía en todo el mundo, y también como la más grande de su tipo en la Argentina.

La escala de la operación era considerable, ya que la planta procesaba doce variedades de hortalizas -entre ellas zanahoria, zapallo, cebolla, ajo, tomate y pimiento- y recibía anualmente unas 15.000 toneladas de vegetales frescos, que a través de un proceso de secado en siete hornos semicontinuos se transformaban en aproximadamente 3.200 toneladas de productos deshidratados por año, entre escamas, granulado y polvo.

En una sola jornada de trabajo se llegaban a procesar hasta 60.000 kilos de zapallo fresco. La operación funcionaba seis días a la semana y estaba conectada con una red de fincas ubicadas en Mendoza, San Juan y, en menor medida, Córdoba.

El 90% de la producción se destinaba al mercado interno, principalmente como insumo para las sopas, caldos y purés de la marca Knorr, mientras que el 10% restante se exportaba a otras plantas de Unilever en Brasil, Alemania y México. Esto implicaba que buena parte de los productos Knorr que se consumían en esos mercados llevaban insumos procesados íntegramente en suelo mendocino.

Unilever había señalado además que se trataba de su única planta deshidratadora de vegetales en el mundo y trabajaba desde 2022 junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con productores de Mendoza y San Juan.


La venta global de la división de alimentos a McCormick

El cierre de la planta mendocina se da en el marco de una reorganización mucho más amplia de Unilever a nivel global. En abril de este año, la compañía había anunciado la venta de toda su división de alimentos -que incluye marcas como Knorr, Hellmann’s y Maille- a la estadounidense McCormick, en una operación valuada en US$44.800 millones.

El acuerdo prevé la conformación de una nueva compañía combinada, con sede en Hunt Valley, Maryland, y una sede internacional en los Países Bajos, con ventas conjuntas cercanas a los US$20.000 millones y sinergias de costos proyectadas en unos US$600 millones anuales.

El cierre de la operación está previsto para mediados de 2027, sujeto a la aprobación de los accionistas de McCormick y a los avales regulatorios correspondientes.

En ese momento, la planta de Guaymallén había sido señalada como un activo estratégico dentro del negocio transferido, justamente por tratarse de la que la compañía describía como su única deshidratadora en el mundo.

Apenas cuatro meses después, la definición fue en sentido contrario: en lugar de integrarse a la nueva estructura combinada, la planta dejó de deshidratar vegetales.

Unilever no precisó qué destino tendrá el predio de Corralitos ni desde dónde abastecerá de aquí en adelante a la marca Knorr en la Argentina.

Como parte de su reorganización global, Unilever había explicado meses atrás que la venta de la división de alimentos le permitirá concentrarse en categorías como cuidado personal, bienestar y productos para el hogar, con marcas como Dove y Axe, en un negocio con ingresos proyectados cercanos a los 39.000 millones de euros.

El fin de la actividad industrial en Guaymallén marca, de esa manera, el cierre de un capítulo de más de sesenta años en la historia productiva de Mendoza, con un signo de pregunta todavía abierto sobre el futuro de la cadena de proveedores que se construyó alrededor de esa fábrica.

En el mismo comunicado, Unilever aclaró: “Esta decisión no afecta la continuidad de las operaciones de Unilever en Argentina ni de la marca Knorr, que seguirá desarrollando y comercializando sus productos en el país”.

La empresa remarcó, además, que “mantiene su compromiso con Argentina, donde opera desde hace 100 años, y continuará evolucionando para construir un negocio cada vez más ágil, competitivo y preparado para crecer de manera sostenible”.

Compartí esta noticia !

El segundo semestre viene con grillete fiscal

Compartí esta noticia !

Por Isidro Guardarucci / Fundación FIEL – El primer semestre cerró con superávit fiscal nacional, una noticia que sigue siendo importante para un país poco acostumbrado a sostener cuentas públicas ordenadas. Sin embargo, la comparación real contra 2025 confirma que la holgura se achicó bastante. El resultado primario acumulado a junio es casi 30% menor al del año pasado y el financiero cae más de 60%. A nivel provincial, la historia es similar: balance primario positivo, pero con una caída del 50% frente a 2025. En este contexto, el gobierno nacional anunció el “grillete fiscal”.

Primer semestre nacional: el signo positivo ya no alcanza

A junio, el Sector Público Nacional No Financiero acumuló un superávit primario de $7,3 billones y un superávit financiero de $1,5 billones, ambos medidos a precios de 2026. El resultado sigue en terreno positivo y esto no debe minimizarse: el ancla fiscal continúa siendo el activo central del programa económico.

Pero el dato relevante está en la comparación interanual. Medido en términos reales, el resultado primario acumulado cae 28,3% respecto de enero-junio de 2025. El resultado financiero se reduce 64,6%. La explicación general es historia repetida. Los ingresos caen más que el gasto. Los recursos totales retroceden 5,0% real y los tributarios lo hacen 6,5%. El gasto primario también baja, pero apenas 1,9%. No hay desborde del gasto en el agregado, pero sí una combinación menos favorable para sostener el superávit. No obstante, aún en este contexto, la iniciativa de reducir la presión impositiva continúa: los números de julio reflejarán la baja de derechos de exportación a bienes industriales, con el objetivo de su eliminación total dentro de los próximos doce meses.

Cuadro 1

Ejecución acumulada enero-junio (millones de $ de 2026)

Fuente: elaboración propia en base a Ministerio de Economía.

Ingresos débiles, otra vez

La recaudación tributaria acumulada a junio vuelve a mostrar una baja amplia, que se sitúa en 6,5% cuando se compara en moneda constante contra la primera mitad del año pasado. Los Derechos de Exportación son el principal factor: caen 40,8% real y explican una pérdida de alrededor de $2,3 billones frente al primer semestre de 2025. En segundo lugar, aparece el IVA, con una merma real de 7,8% y una pérdida de $1,4 billones. Los aportes y contribuciones a la seguridad social completan el grupo principal, con una caída de 3,8% y $1,1 billones menos.

Estos tres componentes explican buena parte del retroceso. No tienen la misma lectura económica, pero sí el mismo efecto fiscal. Los Derechos de Exportación reflejan cambios de alícuotas, cantidades, precios y tipo de cambio; el IVA es una señal más cercana a consumo y actividad interna; los aportes y contribuciones dependen de la dinámica del empleo formal y la masa salarial. En conjunto, muestran que la recuperación de la recaudación todavía no aparece con la fuerza necesaria.

Hubo algunas compensaciones. Ganancias creció levemente en términos reales, Bienes Personales también aportó algo y el resto de tributos aumentó 7,7%. Pero estos movimientos no alcanzan para revertir el saldo general. El punto de fondo es que, con menor inflación, el fisco necesita bases imponibles reales más fuertes. La nominalidad ya no hace el trabajo.

Gráfico 1

Aportes a la variación de la recaudación (millones de $ de 2026)

Fuente: elaboración propia en base a Ministerio de Economía.

Gasto: ajuste más tenue y partidas que vuelven a crecer

Del lado del gasto primario, la baja agregada del 1,9% real luce modesta frente a la caída de los ingresos. Algunas partidas siguen mostrando recortes relevantes: las transferencias corrientes a provincias caen 35,6%, los gastos de funcionamiento no salarial 14,3%, el gasto de capital nacional 11,6%, las transferencias de capital a provincias 13,9%, el resto de prestaciones sociales 11,6% y las remuneraciones 7,1%.

Sin embargo, otras líneas muestran recomposiciones. Las jubilaciones y pensiones contributivas crecen 3,1% real, la AUH aumenta 3,8% y las transferencias a universidades suben 10,5% (merced a la actualización de salarios acordada hace unos meses, la cual tendrá un impacto adicional en agosto). En estos casos, la dinámica no sorprende: después del fuerte ajuste inicial, algunas partidas empiezan a recuperar poder de compra o reciben decisiones específicas de recomposición.

El rubro que más sobresale sigue siendo subsidios económicos, con un aumento real de 29,6% en el acumulado. La explicación está, otra vez, en energía. Entre enero y junio, los subsidios energéticos se ubican alrededor de 78% por encima del mismo período de 2025, mientras que transporte cae cerca de 7%. No estamos de vuelta en los niveles más desordenados de la historia reciente, pero sí ante una partida que siempre conviene mirar con poca complacencia.

Así, el balance del primer semestre exige una lectura menos celebratoria que la del resultado nominal. El superávit sigue, pero ya no se sostiene con la misma facilidad. Para cumplir objetivos fiscales, el segundo semestre requerirá que la recaudación acompañe más o que la administración del gasto sea más activa.

Provincias: primer trimestre con menos colchón

El archivo de ejecución provincial del primer trimestre permite mirar la situación subnacional en valores constantes, a precios del primer trimestre de 2026. Para hacer la comparación, se excluye La Pampa, la cual continúa con su situación irregular en términos de presentación de información y publicación por parte del gobierno nacional homologando su metodología (como hace con las otras jurisdicciones). Sobre los 23 fiscos comparables, las provincias cerraron el primer trimestre de 2026 con superávit primario y financiero, pero con una fuerte reducción respecto a 2025 (el cual mostró una baja sensible frente a 2024, aunque con un contexto particular).

El resultado primario agregado fue de $1,7 billones, equivalente a 4,9% de los ingresos totales. El resultado financiero fue de $0,9 billones, 2,4% de los ingresos. Son números positivos. Pero en el primer trimestre de 2025 el superávit primario había sido de $3,4 billones y el financiero de $2,7 billones. En 2024, favorecido por una licuación mucho más intensa del gasto, el resultado había sido todavía más holgado.

Cuadro 2

Ejecución provincial consolidada primer trimestre, 23 jurisdicciones (billones de $ del 1T 2026)

Fuente: elaboración propia en base a DNAP, Ministerio de Economía.

El mapa provincial, de todos modos, sigue siendo heterogéneo. En 2026, 18 de las 23 jurisdicciones comparables mostraron superávit primario y 17 tuvieron resultado financiero positivo. Es decir, no se trata de una crisis generalizada. El agregado se deteriora porque algunos casos pesan mucho y porque el colchón promedio se achicó.

La lectura de fondo es conocida, pero conviene repetirla. Las provincias tienen gastos rígidos: salarios, cajas previsionales propias en varios casos y servicios esenciales como salud, educación y seguridad. Del lado de los ingresos, dependen de la coparticipación y de Ingresos Brutos. Cuando la inflación se desacelera, la licuación deja de ayudar y la prudencia fiscal vuelve a depender menos de la inercia y más de decisiones efectivas de gasto.

Grillete fiscal y el futuro

El gobierno se enfrentará a un segundo semestre donde su objetivo será preparar el terreno para un 2027 con elecciones. En Argentina, esto es sinónimo de turbulencias y hacer la tarea este año implica minimizar los riesgos futuros. En este contexto es que el gobierno nacional anunció recientemente el “Grillete Fiscal”. Una señal de compromiso fiscal que, independientemente de sus formas, es necesaria de cara a un 2027 donde el ciclo político mete la cola en la estabilidad macroeconómica.

El mentado grillete puede resumirse como el intento del Ejecutivo de transformar el déficit cero de una decisión de política económica en una regla institucional permanente. La idea central es que el Presupuesto deba cerrar siempre equilibrado o con superávit, sin financiamiento monetario del BCRA, y que toda ley que implique más gasto tenga que explicitar su fuente de financiamiento. Si no lo hace, el Ejecutivo buscaría poder diferirla, recortar otras partidas o incluso declararla inaplicable. Ante la falta de acuerdo para reestablecer el sendero superavitario, incluso se suspenderían los sueldos del alto funcionariado del Ejecutivo.

El anuncio ha sido grandilocuente, con un esquema de castigos e incentivos agudos que podría ser contraproducente en caso de no cumplirse. Esto es especialmente relevante en el caso argentino, toda vez que una regla que propone mecanismos que operan ante dos meses de desvíos es posible que ponga límites demasiado estrictos.

En cualquier caso, un contexto en el que los ingresos reales muestran debilidad y el superávit primario se achica, esta regla opera como una señal de compromiso con el programa económico, pero también como un factor de tensión política: cualquier recomposición de gasto deberá venir acompañada por un recorte equivalente, una fuente de ingresos o una mayor presión sobre otras partidas.

Compartí esta noticia !

Granja Tres Arroyos despidió a 260 empleados argumentando caída de la actividad por la gripe aviar

Compartí esta noticia !

La principal avícola del país, Granja Tres Arroyos, despidió a más de 250 trabajadores de su planta industrial de Concepción del Uruguay, amparándose en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar.

La firma avícola notificó formalmente el despido de 260 de los 900 empleados de la planta La China en la ciudad entrerriana, lo que implica una reducción del 25% del personal, profundizando el complejo escenario operativo y financiero que atraviesa.

En los telegramas enviados, la dirección de Granja Tres Arroyos argumenta que la medida obedece a “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora, originada en circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad que afectaron de manera directa y sustancial el normal desenvolvimiento de la actividad”.

La compañía atribuye la caída de su actividad a los brotes de influenza aviar registrados en el país, los cuales derivaron en el cierre de fronteras comerciales e impidieron el acceso a mercados internacionales clave como China.

Al respecto, en el documento de desvinculación, planteó que dicho bloqueo sanitario generó una “reducción de las exportaciones, una sobreoferta de producción en el mercado interno, una marcada caída de los precios de comercialización y un sostenido incremento de los costos de explotación, circunstancias que derivaron en un profundo deterioro de la situación económica, financiera y productiva de la empresa”

En este marco, y tras afirmar que aplicaron medidas previas de adecuación que resultaron insuficientes, la firma justificó la reestructuración parcial como vía indispensable para “posibilitar la continuidad de la empresa y preservar las restantes fuentes de trabajo”.

Ante este panorama, la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) repudió en un comunicado el proceder patronal, calificándolo de “artero e insensible” ante la apremiante situación de los trabajadores.

Asimismo, sostuvo que los despidos “no aportan soluciones y profundizan aún más la crisis” y expresó que “no queremos ser una variable de ajuste descartable al momento de la especulación empresaria de licuar pasivos, previo a una maniobra concursal”.

El gremio expuso que entre los cesanteados se encuentran delegados del personal y remarcó que los empleados “vienen soportando el atraso de más de cinco quincenas de sus salarios y una creciente incertidumbre, con las graves consecuencias que esta situación genera para la vida familiar”.

Detrás del conflicto gremial asoma un crítico frente de deudas para la avícola, ya que arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y actualmente negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos.

A fines de 2024, la empresa ingresó en un proceso preventivo de crisis, acelerando desde entonces los recortes internos por medio de un programa de retiros voluntarios y afrontando sus obligaciones “de manera escalonada y en cuotas”.

Compartí esta noticia !

Caso $LIBRA: Novelli dijo que los inversores no fueron estafados y defendió a Milei ante la Justicia

Compartí esta noticia !

El empresario cripto Mauricio Novelli, uno de los organizadores del lanzamiento de la memecoin $LIBRA, pidió a la Cámara Federal que confirme el apartamiento como querellantes de cinco inversores y sostuvo que quienes compraron el activo “no fueron estafados”, sino que asumieron voluntariamente un riesgo de mercado y perdieron dinero.

En una presentación patrocinada por el abogado Daniel Rubinovich, Novelli afirmó además que el emprendimiento fue exclusivamente privado y desvinculó al presidente Javier Milei de cualquier responsabilidad penal por el mensaje que publicó en la red X el 14 de febrero de 2025 para anunciar el lanzamiento de $LIBRA.

La presentación fue realizada ante la Sala I de la Cámara Federal, que debe resolver si cinco inversores mantienen o recuperan su condición de querellantes en la causa. Se trata de Juan Marchetto, Alan Vega, Matías Paris, Braian Quintero y Martín Romeo.

Rubinovich sostuvo que no existe una hipótesis de estafa que justifique que los inversores continúen como parte querellante y recordó que el derecho penal argentino “no sanciona las pérdidas especulativas, las malas decisiones financieras ni la volatilidad” de un activo.

Para que exista una estafa, argumentó, es necesario “un engaño idóneo para provocar un error y determinar una disposición patrimonial perjudicial”.

La defensa también rechazó el argumento de que los compradores hayan actuado por el temor a quedarse afuera de una oportunidad de inversión, conocido en el mercado como FOMO.

Según el escrito, actuar por euforia, viralización, impulso del mercado o temor a perder una oportunidad no significa que el comprador desconozca los riesgos o haya sido inducido mediante una falsedad.

“La fluctuación del precio de un activo no puede convertir a todo comprador en víctima de estafa”, sostuvo la defensa de Novelli, que remarcó que se trataba de un mercado no regulado y que quienes adquieren activos altamente volátiles asumen una cuota de responsabilidad por sus decisiones.

Respecto de Milei, la defensa calificó de “jurídico-penalmente irrelevante” el posteo que el Presidente publicó y luego eliminó en X anunciando el lanzamiento de $LIBRA.

Novelli sostuvo que aquel mensaje presentó un “proyecto privado” destinado a incentivar el crecimiento de la economía argentina y aseguró que no prometió rentabilidad, estabilidad del precio, respaldo estatal, cobertura frente a pérdidas ni un retorno determinado.

Para la defensa, se trató de un mensaje de carácter político que destacaba la utilización de tecnología blockchain para financiar pequeñas y medianas empresas mediante mecanismos descentralizados, sin recurrir al sistema financiero tradicional.

“Es sorprendente que un mensaje que festeja un mecanismo de financiamiento privado pueda ser entendido como una iniciativa estatal”, sostuvo Rubinovich.

La presentación también cuestionó que los inversores pretendan transformar el expediente en una causa de corrupción a partir de la hipótesis de negociaciones incompatibles con la función pública, al considerar que el apartamiento de los querellantes dejaría esa acusación exclusivamente en manos del fiscal federal Eduardo Taiano.

En ese sentido, Novelli sostuvo que los particulares no pueden asumir el rol de fiscales ni promover una acusación por acción popular y cuestionó que los querellantes hayan acreditado ser titulares de las billeteras desde las cuales dijeron haber realizado las operaciones.

La decisión de la Sala I será adoptada en medio de una renovación del tribunal, actualmente integrado por Leopoldo Bruglia, Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, mientras el Gobierno impulsa la designación de Pablo Yadarola y la ratificación de Bertuzzi. Ambos deberán presentarse ante la Comisión de Acuerdos del Senado para sus respectivas audiencias públicas.

Si los cinco inversores quedan definitivamente apartados, la acusación particular perderá capacidad para proponer medidas de prueba, pedir indagatorias y apelar decisiones judiciales.

Novelli participó junto a Manuel Terrones Godoy en la organización del Tech Forum Argentina en 2024, evento en el que Milei conoció a Julian Peh, empresario radicado en Singapur y señalado en el expediente entre los responsables de la creación del token.

De acuerdo con la información incorporada a la causa, del teléfono de Novelli surgieron comunicaciones con Karina Milei y una videollamada que incluyó al asesor presidencial Santiago Caputo, además de unas 200 interacciones durante el fin de semana en que se produjo el derrumbe de $LIBRA.

La defensa de Novelli reclamó que se confirme la decisión del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien había apartado a esos inversores del expediente al considerar que no correspondía que continuaran ejerciendo el rol de querellantes.

Según el escrito, el caso se transformó en “un intento vano de transformar ex post una pérdida especulativa en una maniobra defraudatoria”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin