Si decidieron vivir en pareja, esto conlleva responsabilidad en el diseño de un futuro compartido. Y en cuanto al manejo de las finanzas comiencen con crear un entorno propicio para conversaciones productivas y saludables en sobre sus objetivos financieros.
El trabajo en equipo hará que encuentren juntos soluciones.
Establezca una reunión una vez por semana en la que pueda compartir necesidades, expectativas y responsabilidades con su pareja. También puede ser una buena manera de lograr que su pareja se incorpore a sus objetivos financieros.
Es importante que las parejas estén alineadas financieramente desde el principio, independientemente de los ingresos de cada persona. Elaborar un plan financiero fomenta el crecimiento de una relación próspera. Aquí hay algunas ideas para ayudarlo a usted y a su pareja a ponerse a nivel.
1. Comenzar con el propósito final. Disfrutar juntos
Trabajar en el para qué, el motivo que hace valido el propósito. Ponerse de acuerdo, donde cada uno proponga una meta soñada donde puedan disfrutar juntos del fruto del trabajo en pareja. Trabajar sobre las recompensas, la motivación es central para que el plan tenga éxito de la actividad compartida.
Celebrar. Pueden ser unas vacaciones, salir a cenar, un fin de semana de relax en algún hotel especial, un paseo por un shopping de compras o cualquier actividad que disfruten juntos.
2. Con la verdad de la mano, crear un presupuesto común
Hablar sinceramente, cuántos son los ingresos de cada miembro de la pareja. Y en qué gasta cada uno su dinero. Y principalmente cuánto debe cada uno.
Y comenzar a crear un presupuesto de la pareja, esto hace crecer la comunicación al hacer que ambos socios, independientemente de los ingresos, acuerden cómo se gasta el dinero. Un sistema de presupuesto sólido aclarará cualquier preocupación sobre dónde va el dinero y cuánto ingreso discrecional disfruta cada persona.
3. Fijar un porcentaje de dinero para gastos propios
Dentro del presupuesto común, hay que fijar reglas sobre un porcentaje de libre disponibilidad, esta cuestión se basa en el libre albedrío, la libertad de elegir, todos los días de usarlo para el disfrute personal, u opciones de inversión, o elegir ponerlo en la canasta común.
4. Filantropía
Ayudar en común, elegir una causa a la cual aportar finanzas, un club de abuelos, hogares de niños, iglesias, cruz roja, o alguna donación en forma directa mensualmente. Este aporte traerá salud espiritual a la pareja.
5. Acordar dinámicas financieras básicas
Eche un vistazo a su dinámica actual de relación: ¿son iguales las contribuciones para las facturas compartidas? ¿Quién paga la cena en un restaurante elegante? ¿Maneja cuentas separadas o junta su dinero?
Estas decisiones permiten a ambos socios sentirse en control de sus situaciones financieras. Alentar sentimientos de equidad es el combustible que mantiene el trabajo en equipo financiero y saludable en una relación.
6. Considerar contribuciones fuera del salario
Este es uno es crucial. En algunas situaciones, la persona que genera menos ingresos puede estar contribuyendo con un alto valor en otra área de la relación que no sea el asalariado alto. La persona que gana menos, por ejemplo, se queda más tiempo en casa para cuidar a los niños. O realizar otras tareas del hogar, supermercado, realizar limpieza del hogar, planchar, cocinar etc. Esto también debe ser valorado aunque no esté remunerado.