EL MUNDO

Cumple 30 años: el Plan Real redujo la hiperinflación y estabilizó la economía de Brasil

Compartí esta noticia !

Agencia Brasil – Uno de los planes más innovadores de la economía mundial cumple 30 años este lunes (01/07). Hace exactamente tres décadas, el real cruzeiro, una moneda erosionada por la hiperinflación, dio paso al real, lo que estabilizó la economía brasileña. Una apuesta arriesgada que implicó una especie de ingeniería social para desindexar la inflación después de sucesivos planes económicos fallidos.

En medio de tantos índices creados para corregir precios y salarios, el equipo económico del entonces gobierno de Itamar Franco creó un superindexador: la Unidad de Valor Real (URV). Durante tres meses, todos los precios y salarios se desglosaron en reales cruzeiros y en URV, cuyo tipo de cambio variaba diariamente y estaba más o menos vinculado al dólar. Hasta el día de la creación del real, cuando R$ 1 valía 1 URV, que, a su vez, valía 2.750 reales cruzeiros.

“Hay una gran expresión popular, que es el ingeniero de la obra realizada. Después de que lo hacía, decía: ‘Oh, bueno, debería haberlo hecho de esa manera’. Pero durante el proceso… Recordemos que fue un proceso extraordinariamente arriesgado, difícil, con contratiempos, pudo haber salido mal en varios momentos”, recordó el economista Persio Arida, uno de los padres del Plan Real, en una entrevista con TV Brasil, durante el lanzamiento en São Paulo del libro sobre el 30º aniversario del plan económico.

Al indexar toda la economía, la URV pudo realinear lo que los economistas llaman precios relativos, que miden el número de artículos de diferentes bienes y servicios que la misma cantidad puede comprar. Combinado con un tipo de cambio fijo, al principio, y altas tasas de interés, para atraer capital extranjero, el plan funcionó. En junio de 1994, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (IPCA) ampliado había alcanzado el 47,43 por ciento. El indicador cayó al 6,84% en el mes siguiente y sólo al 1,71% en diciembre de 1994.

Plan Larida

Bautizado como Plan Larida, en honor a los economistas André Lara Resende y Pérsio Arida, la idea de una moneda indexada vinculada a la moneda oficial se presentó por primera vez en 1984. En lugar de simplemente recortar el gasto público para frenar la inflación, como defiende la teoría económica ortodoxa, el Plan Larida se inspiró en parte en un experimento poco ortodoxo en Israel a principios de la década de 1980.

En el país de Oriente Medio, los precios y los salarios se han congelado temporalmente para eliminar la inercia inflacionaria, por la que la inflación pasada alimenta la inflación futura. Posteriormente, se hizo un pacto social para subir los precios lo menos posible, y se levantó la congelación, reduciendo la inflación israelí.

Una idea similar entró en vigor en el Plan Cruzado en 1986. La estabilización, sin embargo, fracasó porque el congelamiento se extendió más de lo esperado y, temiendo repercusiones en las elecciones parlamentarias de ese año, las primeras después de la dictadura, el gobierno de José Sarney no implementó medidas de control monetario (altas tasas de interés) y fiscales (saneamiento de las cuentas públicas). En ese momento, no existía una Secretaría del Tesoro Nacional que centralizara las cuentas del gobierno, y el gasto público era financiado parcialmente por el Banco Central y el Banco do Brasil.

Consenso político

El éxito del Plan Real, sin embargo, no se debe solo a la URV. En un raro momento de consenso político y cansancio por la hiperinflación, el Congreso Nacional fue importante en la aprobación de medidas que sanear las cuentas públicas. Una de ellas fue la creación del Fondo Social de Emergencia, que desvinculó parte de los ingresos del gobierno y flexibilizó la ejecución del Presupuesto en el segundo semestre de 1993.

Virene Matesco, profesora de economía de la Fundación Getulio Vargas (FGV), dice que la interacción política fue esencial para el éxito del Plan Real. “Hubo una acción política de un gobierno de transición, del presidente Itamar Franco. Desprovisto de vanidad, cedió el protagonismo al presidente Fernando Henrique Cardoso [entonces ministro de Hacienda]. Había una perfecta sintonía entre la política y la economía para incidir en el ámbito social, con un Congreso desorganizado tras el impeachment del expresidente Collor”, señala.

Gustavo Franco, uno de los creadores del Plan Real y presidente del Banco Central en el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, dice que el Plan Real implicó obtener apoyo político antes de ponerlo en práctica.

“El Plan Real es una política pública que involucró a personas que entienden el tema, que hablan entre sí y se organizaron bajo liderazgo político para explicar conceptos y conseguir apoyos políticos. Luego, hubo todo un proceso de ingeniería social para hacer realidad una empresa colectiva tan importante, que necesita involucrar a todo un país. Esto no es sencillo”, dijo el economista en la presentación del libro del 30 aniversario del plan.

Beneficios

Otro de los impulsores del Plan Real, el economista Edmar Bacha, presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) al inicio del gobierno de Fernando Henrique, dice que el objetivo del plan era fundamentalmente acabar con la hiperinflación. Según él, otras mejoras económicas, como el aumento del poder adquisitivo, llegaron después.

“Al acabar con la hiperinflación, el plan le dio poder adquisitivo al salario del trabajador. El salario ya no se derretía, y el trabajador no tenía que correr al supermercado el primer día que recibía su salario para llegar antes de que las máquinas se redujeran. Todo este pandemónium que fue la vida de los brasileños con la inflación ha pasado a la historia. Para imaginar el legado del plan, hay que compararlo con la Argentina de hoy, que está tratando de hacer lo que hicimos con éxito hace 30 años”, dijo Bacha.

Reconocimiento

Tres décadas después, economistas de diversas tendencias reconocen el éxito del Plan Real para acabar con la hiperinflación.

“La mayor ganancia del plan real fue llevar la inflación a niveles civilizados, de cualquier país con un sistema económico mínimamente normal. Hoy en día, la inflación es del 4% al 5% anual. El mérito del Plan Real era principalmente civilizador. Al igual que en Brasil, los que más sufrieron fueron los más pobres”, dice el economista Leandro Horie, del Departamento Intersindical de Estadísticas y Estudios Socioeconómicos (Dieese), quien critica el impacto de la política de altas tasas de interés en la industria.

También crítica de las altas tasas de interés y de la dependencia de la economía brasileña del agronegocio, la economista Leda Paulani dice que el fin de la indexación de precios fue el principal beneficio del Plan Real. “Fue un gran éxito desde el punto de vista de la estabilidad monetaria y logró dar estabilidad humanitaria a la economía brasileña. El Plan Real logró crear un remedio especial para una inflación muy especial que teníamos, que era una inflación marcada por el proceso de indexación”, declara.

Alexandre Espírito Santo, economista jefe de Way Investimentos y profesor del Ibmec, califica el Plan Real como el plan de estabilización económica más exitoso de la historia reciente del mundo. “El tema de la URV estaba muy bien elaborado, como usted ha dicho. El Plan Real utilizaba tanto medidas ortodoxas, como el ajuste fiscal y las altas tasas de interés, para combatir la inflación, como heterodoxas, que implicaban la creación de una moneda paralela temporal”, recuerda.

Virene Matesco, de FGV, dice que se emociona cuando imparte clases sobre el Plan Real. “Si hoy nuestra vida es mucho mejor, es gracias a nuestros economistas que construyeron un plan que hizo muy poco daño a la economía. En cualquier sociedad del mundo, la lucha contra la inflación es sumamente dolorosa y causa grandes inconvenientes. El Plan Real acaba con la hiperinflación casi sin dolor. Fue un plan extremadamente transparente, hecho por etapas y muy bien comunicado a la población”, dice.

Compartí esta noticia !

El partido de Le Pen está más cerca que nunca de gobernar en Francia

Compartí esta noticia !

Con la inmensa mayoría de escaños por decidir, el candidato a primer ministro, Jordan Bardella, apela a la movilización masiva para obtener la mayoría absoluta en la segunda vuelta

Reina el entusiasmo en el ala ultraderechista. La primera vuelta de estas elecciones legislativas en Francia han confirmado la victoria histórica del partido Agrupación Nacional, que por primera vez gana unas legislativas -lo había conseguido antes en unas europeas- y lo hace con el 33,2 % de los votos y como primera en 233 circunscripciones, a la espera del escrutinio completo.

Con la inmensa mayoría de escaños aún por decidir, el candidato a primer ministro y delfín de Marine Lepen, Jordan Bardella, ha calificado este triunfo de “inapelable”, a la espera de conocerse el escrutinio definitivo, si bien deja clara la primera posición de su formación. Una de las tres proyecciones nacionales de escaños publicadas por los institutos demoscópicos contempla la posibilidad de que el RN obtenga la mayoría absoluta en la segunda ronda (le asigna entre 255 y 295 escaños, cuando el umbral está en 289), aunque el histórico ha demostrado que estos sondeos hay que cogerlos con pinzas.

En una breve alocución sin derecho a preguntas, Bardella, subido a un estrado con la bandera francesa, pero sin la europea, ha apuntado a la izquierda del Nuevo Frente Popular como el enemigo a batir en la segunda vuelta y ha prometido que, si es designado primer ministro, cohabitará de “manera respetuosa” con el presidente, Emmanuel Macron, aunque siendo “intransigente” en los principios políticos de su partido, el RN.

Tras la jornada del domingo se abre una nueva contienda en el que la movilización volverá a tener un gran peso por ambos espectros ideológicos. Ya lo ha demostrado la primera vuelta con una participación récord, del 65%, y que retrotrae al año 1981. Lejos del desánimo que reflejaron en pasados comicios, los franceses han demostrado que esta cita con las urnas significaba el fin del ciclo macronista, aunque quede por ver hacia que lado cae.

Le Pen alienta a sus votantes

No es casualidad que Le Pen, ante unos enfervorecidos seguidores en su feudo electoral de Henin-Beaumont (norte), haya reclamado desde el minuto cero el voto el 7 de julio para “lograr esa mayoría absoluta” con el objetivo de que Macron -jefe de Estado- no tenga otro remedio que nombrar a su delfín como el próximo jefe de Gobierno. “No hay nada más normal que la alternancia política. Para ello necesitamos una mayoría absoluta”, declaró Le Pen, quien fue reelegida diputada en su circunscripción del norte de Francia en el primer turno gracias a su amplia mayoría.

”Nada está ganado de antemano. El segundo turno será determinante para evitar que el país no caiga en las manos de la Nupes (coalición de izquierdas ahora llamada Frente Popular), advirtió. El candidato Jordan Bardella ha reiterado en numerosas ocasiones que solo gobernará a través de la mayoría absoluta. Desde la formación saben que una situación de bloque como la que prevén la mayoría de encuestas dañaría gravemente la imagen de un partido que también aspirará a la presidencia en 2027.

Además de esta victoria, el resultado demuestra que RN ha conseguido lo que se propuso hace años, normalizar a una formación que años atrás era visto como una amenaza para los derechos fundamentales. Bajo la tutela de Marine Le Pen, el primer cambio pasaba por el nombre, ahora más suavizado que el antiguo Frente Nacional. El segundo, la renovación de su rostro principal, ahora con un Bardella que podría ser nombrado el primer ministro más joven de la historia de Francia. Las urnas de este domingo han lanzado un claro mensaje y es un voto de contestación.

Compartí esta noticia !

Latinoamérica, laboratorio de dictaduras

Compartí esta noticia !

Bolivia fue epicentro, nuevamente, de un intento de desestabilización del orden democrático. En esta ocasión, la cúpula militar tocó las puertas del palacio presidencial, en una brutal muestra de la fragilidad institucional que atraviesa Latinoamérica.

Juan José Zúñiga es el nombre de quien encabezó esta intentona golpista en Bolivia. Este jefe del Estado Mayor del Ejército boliviano, se aproximó hasta la sede del ejecutivo junto a un grupo reducido de militares. Sus subordinados movilizaron, de manera ilícita, los rodados del ejército para atemorizar a la población y meterle presión al presidente Luis Arce. En tanquetas, como si se tratara de un acto de defensa de la patria, estos uniformados fueron a sembrar el terror, pero se encontraron con el pueblo.

Arce y Morales, presidente y vicepresidente de Bolivia, resistieron al embate y llamaron a una movilización popular pacífica, con el fin de resguardar el sistema democrático. La intentona se diluyó, y tras la destitución de la cúpula militar, Zúñiga fue detenido por terrorismo y alteración del orden público. Este dramático hecho tuvo lugar en un puñado de horas pero fue suficiente para volver a cuestionarnos sobre acciones apátridas de quienes portan armas y sobre lo sensible de los hilos que mantienen al sistema político en América Latina.

El blues de Bolivia

Hay quienes creen que el blues es un género musical que inspira tristeza, quizás porque sus letras, históricamente, narraron los desahucios de los afroamericanos durante la esclavitud y la herencia del racismo que aún pulula en Estados Unidos. Quizás el blues sea idílico para musicalizar la actualidad boliviana, al menos en términos institucionales. 

Desde la asunción de Luis Arce y Evo Morales al poder, el MAS (Movimiento Al Socialismo) comenzó a vivir una fragmentación que quizás parecía inusitada, sobre todo por el contexto que venía acarreando Bolivia. Uno pensaría que, tras el golpe de Estado en 2019 con la figura dictatorial de facto de Jeanine Añez, el partido político de izquierda gozaría de unidad. Todo indica lo contrario. Enfrentamientos y divergencias entre el presidente y el vice comenzaron a hacer desentonar al gobierno, plasmado en conflictos sociales y económicos. Quizás, la más importante de todas, las huelgas del sector agrario, explicitado en los cocaleros. 

Ese escenario de fragmentación partidaria en el seno del oficialismo, sumado a desavenencias en sectores sociales, fue el caldo de cultivo para que los militares se levanten. Cabe destacar que no fue el ejército entero ni en todo el país, sino que fue la cúpula que accionó solamente en la capital. Pero cuando los tiburones sienten la sangre, comienzan a rodear la presa para luego devorarla, y así parecen funcionar los militares bolivianos, al menos en este caso.

Si bien el golpe no se consumó, las imágenes dieron vuelta al mundo. Esto, además, abrió el panorama a una serie de hipótesis. La primera de ellas, y la más acertada a mi manera de entender, es que esto fue una intentona meramente política. No tuvo el acompañamiento de la clase media ni de los sectores productivos del capital concentrado boliviano, como así tampoco tuvo presión internacional, como si en el golpe del 2019. Pareciera ser que Zúñiga actuó como un lobo solitario, intentando embanderarse en el silogismo del patriota salvador. El tiro le salió por la culata.

Otro ítem de suma importancia es saber si Zúñiga, el golpista, actuó como un operativo de bandera falsa en pos de los intereses de alguno de los principales actores políticos del poder. Algunos dicen que fue enviado por Evo Morales para debilitar a Arce, y otros dicen que fue el mismísimo presidente Arce quien lo envió, en una suerte de pantomima política para engrandecer su imagen. No sería algo fuera de lugar creer en eso, sobre todo en un país donde todo parece que se resuelve con un golpe de Estado. Para dimensionar, el Estado Plurinacional boliviano sufrió 36 golpes de Estado desde su independencia, el primero de ellos en 1828. Tradición golpista si las hay. 

América Latina, el “conejillo de indias” 

El caso de Bolivia sirve para ponerse a pensar que los latinoamericanos somos los que sufrimos eventualidades constantes en cuanto a golpes de Estado. El siglo XX es suficiente tiempo para ver cómo cada país tuvo experiencias golpistas, las cuales muchas de ellas terminaron en un baño de sangre en manos de los dictadores contra los opositores. Sin ir más lejos, Argentina, hasta el día de hoy sufre las consecuencias del nefasto Proceso de Reorganización Nacional. 

Pero no todo fue o es de derecha. Venezuela es el caso de una dictablanda a la que se llegó por un golpe Estado, el cual, según Hugo Chávez, fue una revolución, y hoy mantiene en el poder a uno de los políticos más cuestionados del mundo, Nicolás Maduro. Tal es el caso de Cuba y Nicaragua, en situaciones similares. 

Quizás la mayor experiencia golpista se vive en Bolivia y Perú. Este último tiene la pésima e irónica “tradición” de no dejar que los presidentes electos por el pueblo terminen sus mandatos. Siempre terminan con un juicio político en su contra, y con la presencia de un parlamento que trabaja para los lobistas del capital concentrado. 

La situación de América Latina es endeble, tal vez, por el hecho de que no hay un hegemón absoluto en la zona. Si bien, Brasil es la gran potencia regional, con el Lava Jato, sufrió un golpe institucional y donde sus instituciones, justamente, padecieron la desestabilización. El hecho, propiamente dicho, de que no haya una potencia total en la zona, como lo es Estados Unidos, Rusia, China o la Unión Europea, puede ser una de las respuestas. 

La más factible de todas es, indudablemente, el hecho de que Latinoamérica es muy rica en cuanto a recursos y muy frágil en cuanto a soberanía. La clase política, penosamente, se construyó, en gran medida, de sectores dominantes con intereses en el extranjero, dejando que sea el mismo forastero adinerado quien desarme nuestras economías. Ese afán entreguista es una dinámica que se repite constantemente en cuanto país uno revise de América Latina. El brazo ejecutor de esos monopolios económicos suele ser prestado por las fuerzas armadas, como garantes del orden dominante en beneficio de un puñado de dólares. Cuanto duele Latinoamérica, a veces. 

Compartí esta noticia !

La transición energética es tan fuerte como su eslabón más crítico

Compartí esta noticia !

Escribe Guangzhe Chen / Banco Mundial – Imagine una granja eólica a gran escala que produce electricidad limpia a toda velocidad. Al mismo tiempo, una ciudad en expansión, cuyos consumidores e industrias están ansiosos por alimentar sus computadoras y maquinarias. Suena ideal. Pero ¿qué pasa si esta energía no puede transmitirse fácilmente desde las turbinas eólicas a todos los que la necesitan? Los hogares, las empresas y las economías se ven afectados.

Las energías renovables, como la eólica y la solar, solo pueden ser transformadoras si las empresas de suministro de electricidad —el eslabón crítico del sistema eléctrico— son sólidas. Como administradoras de las redes eléctricas del mundo, las empresas de suministro son clave para lograr los dos objetivos de la transición hacia la energía limpia: descarbonizar la oferta y la demanda de electricidad y, al mismo tiempo, suministrar luz eléctrica a casi 700 millones de personas de todo el mundo que aún no tienen acceso a ella. Esta tarea monumental exige empresas de suministro financieramente sostenibles que puedan movilizar nuevas inversiones para modernizar las redes y gestionar las necesidades cada vez más complejas de los clientes.

Sin embargo, las empresas de suministro y las redes eléctricas que gestionan se encuentran en apuros en numerosos países en desarrollo. Una nueva base de datos del Banco Mundial (i) revela que menos del 40 % de las empresas de suministro generan ingresos suficientes para recuperar sus costos de operación y cumplir con el servicio de sus deudas, lo mínimo para la sostenibilidad financiera. La combinación de costos elevados del suministro, bajas tarifas, pérdidas altas en la transmisión y distribución de electricidad y deficiencias en materia de planificación perpetúan ciclos de desempeño insatisfactorio. Esto conduce a una falta de inversión y una mayor dependencia de los subsidios gubernamentales, lo que a la larga ejerce presión sobre los presupuestos nacionales y deja a muchos consumidores sin la posibilidad de acceder a energía confiable.

Estas presiones sobre las empresas de suministro aumentarán, y las deficiencias se harán más evidentes a medida que los países aceleren su transición hacia las energías renovables y el acceso universal. Los emplazamientos adecuados para las fuentes de energía renovable, como los parques eólicos y solares, suelen estar lejos de las ciudades, por lo que se requieren más líneas de transmisión para distribuir la energía renovable a los clientes. Pero la distancia no es el único factor que complica la situación. La energía eólica y solar puede variar de una estación a otra, incluso de un minuto a otro. Para manejar esas caídas y subidas, se debe actualizar la infraestructura existente. Las empresas de suministro también deberán realizar mayores inversiones en la gestión de volúmenes más altos de los recursos de energía distribuida, como la energía solar en los techos, que cada vez más clientes utilizan para abastecer de electricidad a sus hogares y vender el excedente de electricidad a las empresas de suministro.

Esto exigirá cuantiosas inversiones de capital, principalmente del sector privado. Pero el acceso al financiamiento privado sigue siendo limitado y costoso para muchas empresas de suministro en los países de ingreso bajo y mediano. Debido al alto costo del capital, las estimaciones del Banco Mundial indican que el costo de descarbonizar los sistemas eléctricos en los países de ingreso bajo y mediano es más de un 30 % más alto que en los países desarrollados (i).

Aunque estos desafíos son tremendos, no son insuperables. Nuestro nuevo informe, The Critical Link: Empowering Utilities for the Energy Transition (i) (El eslabón crítico: Empoderar a las empresas de suministro para la transición energética) constituye un llamado a la acción dirigido a los responsables de formular políticas, los entes reguladores, las empresas de servicios públicos y las entidades de financiamiento. Trabajando juntos, estas partes interesadas pueden crear empresas de suministro capaces de enfrentar el panorama energético que cambia rápidamente y aprovechar las nuevas oportunidades para mejorar el desempeño de ellas.

El proceso de sentar las bases de las empresas de suministro sostenibles debe comenzar con los Gobiernos. Al elaborar políticas de apoyo y normas sobre la transparencia de las adquisiciones, pueden reducir los costos de las inversiones de las empresas al disminuir el riesgo para los inversionistas y agilizar el desarrollo de infraestructura. Los entes reguladores, a su vez, deben asegurarse de que las empresas de suministro puedan recuperar costos razonables a través de las tarifas, y fomentar la inversión en redes eficientes y resilientes. Incluso en países con políticas y regulaciones adecuadas, las empresas de suministro deben desempeñar su papel mejorando los procesos de facturación y medición, y adoptando mejores prácticas comerciales y tecnologías para generar confianza entre los clientes y los inversionistas.

Sin embargo, aun con estas medidas en vigor, lograr la transición energética generará costos adicionales para muchas empresas de suministro en los países en desarrollo. Modernizar las redes eléctricas para integrar más capacidad de energía renovable es muy caro, y este alto costo contrasta con las pequeñas contribuciones de los países más pobres a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Esto significa que las entidades de financiamiento para el desarrollo desempeñan un papel crucial para compensar los costos incrementales de la transición mediante capital concesionarias para las empresas de suministro e instrumentos de mitigación de riesgos para los inversionistas privados.

Cuanto más se retrasen estos esfuerzos, más difícil será para las empresas suministrar electricidad asequible, confiable y sostenible a sus clientes.

La buena noticia es que las empresas de suministro bien gestionadas y reguladas que operan en entornos propicios podrán prosperar. Serán capaces de proporcionar luz eléctrica limpia y asequible que satisfaga las necesidades de una base de clientes en constante expansión y, al mismo tiempo, obtener un rendimiento razonable de la inversión. Por el contrario, las empresas de suministro que no puedan recuperar sus costos, que operen en entornos normativos y regulatorios impredecibles y que carezcan de las capacidades administrativas y técnicas pondrán en riesgo los objetivos de descarbonización y acceso universal.

Hasta la fecha se ha prestado más atención a los objetivos de transición energética y acceso universal a la electricidad que a la importancia de las empresas de suministro eléctrico para lograrlos, especialmente en los países en desarrollo.Nuestro nuevo informe cubre esta brecha, trazando un camino a seguir para ayudar a para mejorar la viabilidad de las empresas de suministro y alcanzar nuestros objetivos mundiales en materia de energía y desarrollo.

GUANGZHE CHEN es vicepresidente de Infraestructura del Banco Mundial

Compartí esta noticia !

Las remesas se desaceleraron en 2023, aunque se espera un crecimiento más rápido en 2024

Compartí esta noticia !

Tras un período de fuerte crecimiento durante 2021‑22, los flujos de remesas enviados oficialmente hacia países de ingreso bajo y mediano se moderaron en 2023 y alcanzaron una cifra estimada de USD 656 000 millones, según la última reseña sobre migración y desarrollo publicada hoy por el Banco Mundial.

La modesta tasa positiva del 0,7 % refleja grandes variaciones en el crecimiento entre regiones, pero las remesas continuaron siendo una fuente crucial de financiamiento externo para los países en desarrollo en 2023 y contribuyeron a fortalecer las cuentas corrientes de varias naciones que luchan contra la inseguridad alimentaria y los problemas de deuda. En 2023, las remesas superaron a la inversión extranjera directa y a la asistencia oficial para el desarrollo.

De cara al futuro, se prevé que las remesas hacia países de ingreso bajo y mediano crecerán a un ritmo más rápido en 2024, del 2,3 %, aunque este crecimiento no será igual en todas las regiones. Entre los posibles riesgos a la baja para estas proyecciones figuran un crecimiento económico menor de lo previsto en los países de ingreso alto que reciben a migrantes y la volatilidad de los precios del petróleo y de los tipos de cambio.

“La migración y las remesas conexas son motores esenciales del desarrollo económico y humano”, dijo Iffath Sharif, directora de la Práctica Global de Protección Social y Trabajo del Banco Mundial. “Muchos países están considerando gestionar la migración debido a los desequilibrios demográficos mundiales y el déficit de mano de obra, por un lado, y los altos niveles de desempleo y la deficiencia de capacidades, por el otro. Estamos trabajando en la preparación de alianzas entre los países de origen y de destino de migrantes para facilitar la capacitación, especialmente de los jóvenes, de modo que adquieran las habilidades necesarias para obtener mejores empleos e ingresos en sus propios países o en el extranjero”.

En 2023, los flujos de remesas aumentaron más en América Latina y el Caribe (7,7 %), seguida de Asia meridional (5,2 %) y Asia oriental y el Pacífico (4,8 %, excluida China). En África subsahariana se registró un ligero descenso del 0,3 %, mientras que en Oriente Medio y Norte de África se observó una caída de casi un 15 % y en Europa y Asia central, de un 10,3 %.

“La resiliencia de las remesas pone de manifiesto su importancia para millones de personas”, dijo Dilip Ratha, economista principal y autor responsable del informe. “Aprovechar las remesas para promover la inclusión financiera y el acceso a los mercados de capital puede mejorar las perspectivas de desarrollo de los países receptores. El Banco Mundial tiene como objetivo reducir los costos de las remesas y facilitar los flujos formales mitigando los riesgos políticos y comerciales para promover la inversión privada en este sector”.

El envío de remesas sigue siendo demasiado costoso. En el cuarto trimestre de 2023, el costo promedio mundial de enviar USD 200 era del 6,4 % del monto enviado, valor ligeramente superior al 6,2 % del año anterior y muy por encima de la meta del 3 % establecida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las remesas digitales tuvieron un costo más bajo, del 5 %, en comparación con el 7 % de los métodos no digitales, lo que pone de relieve los beneficios de los avances tecnológicos para reducir la carga financiera de los migrantes.

Dado que las remesas son cada vez más importantes, la recopilación precisa de datos es esencial para respaldar los ODS de las Naciones Unidas relativos a la reducción de costos y el aumento del volumen. Sin embargo, los datos estadísticos siguen siendo incongruentes o incompletos. La brecha mundial entre los flujos de remesas que entran y los que salen se ha ampliado, y los canales informales son un factor importante en esta ecuación; un ejemplo de esto es el caso de los migrantes que llevan dinero en efectivo cuando regresan a sus hogares. El Grupo de Trabajo Internacional para Mejorar los Datos sobre los Flujos de Remesas (RemitStat) dará a conocer este año un informe con recomendaciones para mejorar estos datos.

Tendencias regionales de las remesas

Las remesas a Asia oriental y el Pacífico, excluida China, aumentaron un 4,8 % y alcanzaron los USD 85 000 millones en 2023. Las remesas son cruciales para algunas economías insulares del Pacífico como Palau, Samoa, Tonga y Vanuatu. Cabe destacar que Tonga fue el país más dependiente del mundo, ya que las remesas representaron el 41 % del producto interno bruto. Sin contar a China, se prevé que los flujos de remesas hacia la región aumentarán un 3,2 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región promediaba un valor del 5,8 % a fines de 2023, con costos de hasta el 17,1 % en el corredor más caro.

Se calcula que los flujos de remesas hacia Europa y Asia central disminuyeron un 10,3 % y se ubicaron en los USD 71 000 millones en 2023. Esta caída estuvo impulsada por la reducción de las transferencias de Rusia a muchos países de Asia central. Además, la invasión rusa a Ucrania contribuyó a que las remesas a Ucrania y Rusia fueran menores de lo previsto. Se estima que los flujos de remesas hacia la región caerán un 1,9 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región (excluida Rusia) alcanzó un promedio del 6,7 %, frente al 6,4 % del año anterior.

En América Latina y el Caribe, se estima que los flujos de remesas se desaceleraron al 7,7 % en 2023 y se ubicaron en los USD 156 000 millones, pero continúan estando respaldados por la solidez del mercado de trabajo de Estados Unidos. México recibió USD 66 200 millones, lo que representa un aumento del 7,8 %; con este valor mantiene su posición como el principal receptor de la región. El crecimiento regional fue muy variado, desde un aumento del 44,5 % en Nicaragua hasta una disminución del 13,4 % en Argentina. Se espera que los flujos de remesas hacia la región aumenten un 2,7 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región fue del 5,9 % en promedio, prácticamente el mismo valor que el año anterior.

Las remesas a Oriente Medio y Norte de África cayeron un 15 % y se ubicaron en los USD 55 000 millones en 2023, sobre todo debido a la fuerte disminución de los flujos hacia Egipto. Es probable que la divergencia entre los tipos de cambio oficial y paralelo haya hecho que las remesas se desviaran a canales no oficiales. Según se informa, los flujos oficiales con destino a Egipto repuntaron después de que se unificaron los tipos de cambio en marzo de 2024. Los flujos de remesas entre los países de la región se vieron afectados por la desaceleración del crecimiento en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Se espera que los flujos se recuperen un 4,3 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región fue, en promedio, del 5,9 %, valor inferior al 6,7 % registrado el año anterior.

Los flujos de remesas a Asia meridional aumentaron un 5,2 % en 2023 hasta alcanzar los USD 186 000 millones, lo que constituye una caída respecto del aumento de más del 12 % registrado en 2022. El crecimiento estuvo impulsado por India, que registró un aumento del 7,5 % y alcanzó los USD 120 000 millones, gracias a la solidez de los mercados laborales de Estados Unidos y Europa. La disminución de los flujos de salida de los países del CCG, afectada por la caída de los precios del petróleo y los recortes de producción, contribuyó a la desaceleración. Se estima que las remesas crecerán un 4,2 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región fue, en promedio, del 5,8 %, valor superior al 4,2 % registrado el año anterior.

Los flujos de remesas hacia África subsahariana alcanzaron los USD 54 000 millones en 2023, lo que representa una ligera disminución del 0,3 %. Las remesas constituyeron un respaldo para las cuentas corrientes de varios países africanos que lidiaban con inseguridad alimentaria, sequías, interrupciones en las cadenas de suministro, inundaciones y dificultades en el servicio de la deuda. Entre los países que dependen en gran medida de las remesas se encuentran Gambia, Lesotho, Comoras, Liberia y Cabo Verde. Se estima que las remesas crecerán un 1,5 % en 2024. El costo de enviar USD 200 a la región asciende, en promedio, al 7,9 %, casi el mismo valor que el año anterior.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin