Lifestyle

La Selección Argentina llevó al Mundial más de 500 kilos de yerba Baldo

Compartí esta noticia !

El mate volvió a convertirse en un protagonista silencioso de la Selección Argentina. Mientras el equipo de Lionel Scaloni afronta un nuevo desafío mundialista en Estados Unidos, una cifra revelada desde la intimidad del plantel volvió a poner en escena una de las costumbres más arraigadas del fútbol argentino: la delegación viajó con más de 500 kilos de yerba Baldo para garantizar el abastecimiento durante toda la competencia.

La información fue confirmada por Marito, histórico utilero de la Selección, quien explicó que el cargamento acompañará al equipo durante la concentración en Kansas City y en el resto de las sedes donde dispute el Mundial. Más allá del dato logístico, la cifra refleja el peso que el mate tiene en la vida cotidiana del grupo que conquistó el título mundial y consolidó una identidad colectiva también fuera de la cancha.

Según detalló el utilero, el 98% de los futbolistas consume la misma yerba, una elección que atraviesa generaciones y que se convirtió en parte del paisaje habitual de cada entrenamiento, viaje, concentración o momento de descanso.

Entre quienes sostienen este ritual aparecen varios de los principales referentes del plantel, como Lionel Messi, Emiliano “Dibu” Martínez, Rodrigo De Paul, Leandro Paredes, Julián Álvarez, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández. Para ellos, el mate dejó de ser únicamente una infusión para transformarse en un espacio de encuentro, conversación y pertenencia dentro del grupo.

La presencia de Baldo como sponsor matero oficial del seleccionado profundizó un vínculo que, según explican desde la empresa, nació mucho antes de cualquier acuerdo comercial. “Siempre supimos que Baldo venía creciendo mucho en el consumo dentro del fútbol profesional y también sabíamos que la mayoría de los jugadores de la Selección Argentina la elegía”, sostuvo Rodrigo Durán, director y jefe de prensa de la marca.

El ejecutivo destacó además el valor simbólico que tuvo observar los preparativos previos al viaje. “Ver los maletines de todos ellos, especialmente el del 10, y que Marito lo abriera con Baldo lista para viajar al Mundial fue un orgullo difícil de explicar”, expresó.

La campaña desarrollada por la empresa para acompañar la Copa Mundial de la FIFA 2026 buscó precisamente mostrar esa relación cotidiana entre los futbolistas y el mate. A través de un contenido audiovisual difundido en YouTube, la marca plantea que el verdadero “secreto” de los campeones no radica solamente en la yerba que consumen, sino en la disciplina, el trabajo colectivo y la construcción diaria de objetivos compartidos.

Una oportunidad para la industria yerbatera

Más allá del costado deportivo, la presencia de una marca de yerba mate en el centro de la escena mundial representa una vidriera de enorme valor para una de las principales economías regionales del país, cuya producción se concentra en Misiones y el norte de Corrientes.

La creciente visibilidad internacional del mate, impulsada por figuras como Lionel Messi y el resto del plantel argentino, viene consolidando una tendencia de expansión del consumo en distintos mercados del mundo. En ese contexto, cada imagen de los campeones compartiendo un mate funciona también como una herramienta de posicionamiento para toda la cadena yerbatera argentina.

Baldo, cuya propuesta comercial se basa en una molienda fina, despalada y con alta proporción de hoja, busca capitalizar ese fenómeno asociando su producto con una experiencia tradicional y auténtica del consumo de mate.

Mientras la Selección inicia un nuevo sueño mundialista, el mate vuelve a ocupar un lugar reservado dentro del vestuario. Esta vez, con más de media tonelada de yerba cruzando el continente para acompañar a un grupo que hizo de esa ronda cotidiana una parte inseparable de su identidad.

Compartí esta noticia !

Redefinen el reconocimiento de Indicaciones Geográficas del Mercosur para vinos y fortalecen el rol del INV

Compartí esta noticia !

La Secretaría de Agricultura incorporó formalmente al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) al procedimiento de reconocimiento de las Indicaciones Geográficas (IG) de vinos y productos vínicos provenientes de los países del Mercosur. La medida busca ordenar la aplicación del acuerdo regional, centralizar la evaluación técnica y dotar de mayor seguridad jurídica a un segmento donde el origen geográfico constituye un activo comercial de alto valor.

La Resolución 94/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, establece que las Indicaciones Geográficas reconocidas en los Estados Parte del Mercosur para productos vínicos deberán atravesar el procedimiento previsto por la normativa argentina antes de obtener protección en el país. La novedad central es que ese análisis quedará bajo la órbita del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) cuando se trate exclusivamente de vinos y productos de origen vínico.

La decisión complementa la reglamentación aprobada en mayo de este año para implementar el Acuerdo de Protección Mutua de las Indicaciones Geográficas del Mercosur, incorporado al derecho argentino mediante la Ley 27.765.

Un cambio institucional para un activo estratégico

Las Indicaciones Geográficas constituyen un sistema de protección intelectual que vincula la reputación y determinadas características de un producto con su lugar de origen. En el negocio vitivinícola representan mucho más que una denominación: funcionan como un diferencial competitivo que agrega valor comercial, facilita el posicionamiento internacional y protege a productores frente al uso indebido de nombres geográficos.

Con la nueva resolución, el Gobierno determina que el INV será el organismo técnico encargado de evaluar las solicitudes vinculadas a vinos y productos vínicos, utilizando el marco previsto por la Ley 25.163, que regula las denominaciones de origen e indicaciones geográficas del sector vitivinícola argentino.

La medida no modifica el acuerdo regional ni crea nuevos derechos, sino que define con mayor precisión cuál será la autoridad competente para llevar adelante las evaluaciones técnicas dentro del país.

Para las bodegas y exportadores, la resolución aporta previsibilidad institucional en un mercado donde la certificación del origen constituye un elemento central para acceder a segmentos de mayor valor agregado.

Entre los principales efectos se destacan mayor especialización técnica en la evaluación de Indicaciones Geográficas vinculadas al sector vitivinícola. Unificación de criterios bajo el organismo que ya administra las denominaciones de origen y las IG argentinas. Mayor seguridad jurídica para el reconocimiento de denominaciones provenientes del Mercosur. Sin impacto fiscal ni creación de nuevas estructuras administrativas, ya que la resolución aclara que las funciones serán absorbidas por el INV con los recursos existentes.

Alcance regional y oportunidades

Aunque el NEA no posee una industria vitivinícola comparable con otras regiones del país, la resolución adquiere relevancia para las empresas vinculadas al comercio exterior, la distribución de vinos, la gastronomía premium y el turismo, actividades que incorporan productos certificados por origen como parte de su estrategia comercial.

También fortalece el proceso de armonización regulatoria dentro del Mercosur, un aspecto relevante para las economías regionales que buscan proteger productos diferenciados mediante sistemas de calidad e identidad territorial.

La decisión refleja una tendencia creciente en el comercio internacional: los atributos vinculados al origen, la trazabilidad y la autenticidad ganan peso como herramientas de diferenciación frente a mercados cada vez más exigentes.

El próximo paso será observar cómo se implementa el procedimiento de evaluación y reconocimiento de las Indicaciones Geográficas provenientes de Brasil, Uruguay y Paraguay, así como el impacto que esta coordinación institucional tendrá sobre futuras solicitudes de protección dentro del bloque. Para la vitivinicultura argentina, consolidar reglas homogéneas en materia de propiedad intelectual constituye un componente estratégico para sostener el posicionamiento de sus productos en el mercado regional.

Compartí esta noticia !

El Mundial también se vive en la mesa: qué quieren comer los argentinos durante los partidos

Compartí esta noticia !

Aunque la atención estará puesta en lo que suceda dentro de la cancha, hay una tradición que se repite partido tras partido y que forma parte inseparable de la experiencia mundialista: la comida compartida.

Con Argentina enfrentando a Jordania el sábado 27, miles de reuniones entre familiares, amigos y compañeros de trabajo volverán a organizarse alrededor de una pantalla. Y, como ocurre en cada cita futbolera importante, la pregunta aparece casi automáticamente en los grupos: ¿qué llevamos?

La respuesta parece estar en una combinación entre clásicos infalibles, propuestas innovadoras y productos pensados para compartir. Pizzas, focaccias, sándwiches gourmet, medialunas saladas, tablas dulces, mini pastelería y panes de distintas variedades se perfilan como algunas de las opciones favoritas para acompañar los encuentros mundialistas.

Detrás de estos hábitos existe una tendencia global que explica por qué la comida ocupa un lugar tan central en los momentos deportivos. Según Taste Tomorrow, el estudio global que Puratos desarrolla desde 2012 y que hoy se convirtió en el ecosistema de investigación más grande del mundo para comprender qué buscan las personas en panadería, pastelería y chocolate, el acto de compartir alimentos sigue siendo una de las experiencias más valoradas por los consumidores.

En Argentina, el 69% de las personas afirma que disfruta compartir la comida con familiares y amigos. La cifra ayuda a entender por qué las juntadas para ver partidos se transforman en verdaderos rituales sociales donde la mesa adquiere un protagonismo casi tan importante como el resultado.

La fuerza de los momentos compartidos y la comida reconfortante

A nivel global, una de las tendencias más relevantes es la de los “sharing moments”, momentos de encuentro en los que la comida funciona como un vehículo para generar conexión entre las personas.

La experiencia gastronómica ya no se limita únicamente al consumo. También se comparte digitalmente. De hecho, según datos de Taste Tomorrow, el 53% de los argentinos asegura publicar o compartir experiencias gastronómicas en plataformas online, impulsado por el deseo de conectar con personas que tienen intereses similares.

Esto también explica la creciente importancia de la presentación de los alimentos. Según el estudio, para el 70% de los consumidores argentinos la apariencia influye directamente en cuán apetecible resulta una propuesta gastronómica. Una tabla bien presentada, una focaccia colorida o una selección de mini pastelería cuidadosamente armada pueden convertirse tanto en protagonistas de la mesa como de las redes sociales.

Si hay un producto infaltable en cualquier picada mundialista, ese es el pan de masa madre. Ya sea para acompañar quesos y fiambres, preparar bruschettas, servir con dips o convertirse en la base de sándwiches gourmet, su presencia se consolidó en las mesas argentinas gracias a una combinación de sabor, textura y versatilidad que lo hace ideal para compartir.

El fenómeno también responde a una búsqueda cada vez más marcada por alimentos que aporten una experiencia diferencial sin perder familiaridad. De acuerdo con Taste Tomorrow, el 55% de los consumidores argentinos cree que la masa madre añade sabor al pan. El estudio también muestra que los consumidores asocian ingredientes como los granos, las semillas y la masa madre con productos más sabrosos.

Otra de las grandes tendencias que atraviesa el consumo actual es la búsqueda de “comfort food” o comida reconfortante. Se trata de aquellos alimentos que las personas eligen para encontrar placer, seguridad o una sensación de recompensa. Son productos asociados a recuerdos, momentos felices y experiencias familiares. En contextos de incertidumbre económica, cambios sociales o aceleración tecnológica, estos alimentos adquieren todavía más relevancia.

Cuanto más compleja se vuelve la vida cotidiana, más buscan los consumidores refugiarse en sabores conocidos y experiencias familiares. No sorprende entonces que productos como pizzas, panes artesanales, medialunas saladas o sándwiches elaborados sigan ocupando un lugar privilegiado en las reuniones sociales.

Los datos lo confirman: el 82% de los consumidores argentinos declara que disfruta de los sabores tradicionales. Al mismo tiempo, el 71% valora que los nuevos productos incorporen elementos reconocibles que generen familiaridad.

Por eso, las innovaciones más exitosas suelen combinar creatividad con tradición. Un pan con ingredientes novedosos, una pizza con toppings originales o una mini pastelería inspirada en sabores internacionales pueden captar la atención del consumidor siempre que mantengan algún vínculo con aquello que ya conoce y disfruta.

Calidad, creatividad y placer

La búsqueda de experiencias gastronómicas memorables también está impulsando el interés por propuestas diferenciales. Los consumidores muestran cada vez más curiosidad por descubrir productos creativos y originales, aunque sin resignar calidad.

Según Taste Tomorrow, incluso en escenarios económicos desafiantes, las personas no están dispuestas a renunciar al placer. La calidad y la indulgencia continúan siendo atributos indispensables al momento de elegir qué consumir.

En este contexto, las juntadas mundialistas representan una oportunidad ideal para combinar ambos mundos: productos que evocan cercanía y tradición, pero que al mismo tiempo sorprenden por su presentación, variedad o innovación.

Desde una pizza compartida hasta una tabla dulce para el entretiempo, pasando por panes especiales, focaccias o una selección de mini pastelería, la comida vuelve a convertirse en parte esencial de la experiencia.

Porque si algo caracteriza a los argentinos cuando juega la Selección es que el partido nunca se vive solo. Se vive acompañado. Y, casi siempre, alrededor de una mesa.  Al fin y al cabo, cuando hay algo rico en la mesa, el Mundial se disfruta un poco más.

Compartí esta noticia !

Happy places: por qué el bienestar ya no se busca, se diseña

Compartí esta noticia !

Durante años, el bienestar estuvo asociado a la idea de escapar. Un descanso breve, una pausa temporal frente al ruido cotidiano o una experiencia ligada al lujo. Sin embargo, en un contexto marcado por la hiperconectividad, la inmediatez que la tecnología ha traído consigo, esa definición empieza a quedarse corta frente a lo que hoy las personas realmente necesitan.

El cambio no está únicamente en cómo se viaja, sino en lo que emocionalmente se espera del viaje. Cada vez más consumidores buscan espacios capaces de reducir estímulos, desacelerar el ritmo y generar una sensación de presencia difícil de encontrar en la vida diaria. Ahora se trata de experimentar estados emocionales distintos. Ahí es donde conceptos como slow livingbienestar consciente y hospitalidad emocional dejan de ser tendencias aspiracionales para convertirse en parte central de cómo la industria turística está rediseñando sus experiencias.

En este contexto aparecen los llamados happy places: espacios diseñados no solo para ser vistos, sino para despertar los sentidos con enfoque. Lugares donde convergen naturaleza, gastronomía consciente, hospitalidad y ritmos más lentos bajo una lógica distinta: menos estímulo, más significado.

La evidencia acompaña este cambio. De hecho, el investigador Mathew P. White y sus colaboradores (2019) divulgaron un estudio en Scientific Reports donde se encontró que pasar al menos 120 minutos a la semana en contacto con la naturaleza se asocia con mayores probabilidades de reportar buena salud y bienestar.

Lo relevante no es solo el dato científico, sino lo que revela sobre el momento actual: el bienestar deja de percibirse como una experiencia aspiracional y empieza a entenderse como una necesidad física, emocional y cotidiana. De hecho, la Canadian Psychological Association identifica que la exposición frecuente a entornos naturales puede contribuir a reducir estrés, mejorar el estado de ánimo y fortalecer la sensación de bienestar psicológico. ​

Esa necesidad de reducir el ruido y recuperar sensación de presencia ya no se limita a hábitos cotidianos o prácticas de bienestar. Empieza a influir también en la forma en que las personas eligen dónde descansar, cómo quieren viajar y qué tipo de experiencias consideran valiosas. El viaje deja de funcionar únicamente como entretenimiento o desconexión temporal y empieza a convertirse en una herramienta para regular el ritmo, el estado emocional y la relación con el entorno.

Mientras eso ocurre, la industria turística atraviesa uno de sus momentos de mayor crecimiento global. De acuerdo con ONU Turismo, en 2025 las llegadas internacionales en todo el mundo aumentaron un 4%, alcanzando 1,520 millones de turistas internacionales, casi 60 millones más que el año anterior. Y para 2026, el organismo prevé que el sector continúe expandiéndose a un ritmo de entre 3% y 4%, consolidando una etapa de crecimiento sostenido incluso frente a la incertidumbre económica.

Sin embargo, este crecimiento masivo viene acompañado de un profundo cambio de expectativas. Conforme al análisis de Euromonitor sobre las tendencias globales de viaje, el turismo está transitando hacia un modelo regenerativo donde el impacto sostenible y el valor de la experiencia pesan más que el simple volumen de visitantes. Bajo este enfoque, la conversación de la industria se desplaza de la métrica transaccional -—cuántas personas viajan— -hacia una dimensión más humana: cómo quieren sentirse y renovarse cuando lo hacen.

Durante años, gran parte de la industria del hospitality construyó el deseo desde la espectacularidad. Arquitecturas imponentes, amenidades excesivas y experiencias diseñadas para el consumo rápido dominaron la narrativa del lujo. Hoy, esa lógica pierde fuerza ante consumidores que ya no buscan lugares que solo impresionen, sino espacios emocionalmente habitables con un alto nivel de privacidad.

Bajo esta premisa, el bienestar deja de operar como un complemento de la estancia para convertirse en el núcleo de su diseño. Como explica Raúl Martínez, Client Services Director en another, agencia de comunicación estratégica:

Hoy las personas no solo buscan destinos aspiracionales, sino experiencias que generen un impacto real en cómo se sienten. Para las marcas, eso significa integrar el bienestar como un eje central de la experiencia, y no únicamente como un servicio adicional”.

Esta transición redefine por completo la comunicación de las marcas. La conversación ya no gira en torno a lo que el hotel posee, sino a cómo se vive el tiempo en su interior. ​

En ese sentido, los happy placesno representan una simple tendencia estética o una categoría de marketing. Son una respuesta cultural frente a una generación que valora los entornos capaces de mitigar el caos exterior y amplificar la sensación de conexión.

En un entorno global que parece programado para acelerar, los productos turísticos más valiosos empiezan a ser aquellos que logran exactamente lo contrario: pausar la inercia, diluir el ruido cotidiano y devolverle al viajero el activo más escaso de la vida moderna.

La atención plena.

En esta nueva era, el bienestar ya no es algo que las personas persiguen por momentos; es algo que las marcas diseñan con absoluta intención.

Compartí esta noticia !

¿El té adelgaza? Mitos y verdades sobre la bebida

Compartí esta noticia !

En el Día Mundial del Té (21 de mayo), quien está intentando bajar de peso probablemente ya ha oído que ciertos tés “aceleran el metabolismo” o ayudan a “quemar grasa” . La idea resulta tentadora — al fin y al cabo, se trata de una bebida simple, accesible y fácil de incluir en el día a día.


Pero, en la práctica, los tés no funcionan exactamente así.


Según el médico nutriólogo Nataniel Viuniski, magíster en nutrición y alimentos y miembro del Consejo para Asuntos Nutricionales de Herbalife, el té puede ser un aliado en el proceso de pérdida de peso, pero no es el protagonista en ese sentido.


“El adelgazamiento ocurre cuando hay un conjunto de hábitos bien estructurados, como una alimentación equilibrada y la práctica de actividad física, que generan un déficit calórico, además de un sueño adecuado y constancia a lo largo del tiempo”, explica.


A continuación, mira qué es mito y qué es verdad:

El té adelgaza por sí solo –

Mito


A pesar de estar muy asociado a la pérdida de peso, ningún té es capaz de provocar adelgazamiento de forma aislada.


Algunas variedades — como el té verde, negro y mate — contienen compuestos bioactivos, como la cafeína, que pueden aumentar levemente el gasto energético, mejorar el enfoque y ayudar a prolongar la disposición durante el día o incluso en la práctica de actividad física. En teoría, esto puede contribuir a un gasto calórico un poco mayor.


El punto es que este efecto es discreto e insuficiente para generar una pérdida de grasa significativa por sí solo.


“Los tés pueden contribuir, pero no sustituyen una estrategia bien estructurada que incluye cambios en la alimentación y en el estilo de vida”, refuerza el especialista.

Los tés pueden aportar beneficios para la salud más allá del adelgazamiento –

Verdad 


Aunque el impacto en el peso sea limitado, los tés — especialmente los derivados de la planta Camellia sinensis, como el té verde — han sido estudiados por sus posibles efectos en la salud.


Metaanálisis publicados en el British Journal of Nutrition sugieren que el consumo regular de la bebida puede contribuir a una leve reducción de la presión arterial a lo largo de algunas semanas.


Por su parte, un análisis en Nutrition & Metabolism indica que el té verde puede reducir discretamente la glucosa en ayunas, aunque sin impacto relevante en marcadores más amplios de control glucémico.


Estudios con grandes poblaciones, publicados en el American Journal of Clinical Nutrition y en el Annals of Internal Medicine, también asocian el consumo regular de té con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el ACV, e incluso con una menor mortalidad general. Aun así, es importante tener cautela al interpretar estos estudios, ya que muestran asociación, no necesariamente una relación de causa y efecto.

Endulzar el té con edulcorante perjudica el adelgazamiento –

Mito


Existe una preocupación común de que los edulcorantes puedan estimular la liberación de insulina o “confundir” el metabolismo, perjudicando el adelgazamiento. Sin embargo, hasta el momento, la evidencia más sólida no respalda esta hipótesis.


Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en el European Journal of Clinical Nutrition muestra que los edulcorantes no calóricos tienen un efecto neutro sobre la glucemia y la respuesta insulínica en la mayoría de las personas.


Además, una metaanálisis en el Journal of Endocrinological Investigation señala que sustituir el azúcar por edulcorantes puede ayudar a reducir la ingesta calórica diaria — lo que puede favorecer el control del peso, especialmente a largo plazo.


“Por otro lado, el edulcorante puede estimular el hábito de buscar el sabor dulce, lo que puede dificultar el cambio de patrón alimentario en algunas personas”, comenta Viuniski.

Los tés pueden consumirse sin restricción –

Mito


El hecho de que sean naturales no significa que los tés puedan consumirse libremente, sin ningún cuidado.


Los tés con cafeína, como el verde, negro y mate, pueden causar efectos como ansiedad, palpitaciones, irritación gastrointestinal e insomnio, especialmente en personas más sensibles o cuando se consumen en exceso. “Por eso, es importante evitar su consumo al final del día, sobre todo en personas más sensibles a la cafeína”, orienta el nutrólogo.


Además, los productos que alegan efectos “detox” o efecto laxante requieren atención. Pueden provocar pérdida excesiva de líquidos y minerales, causar molestias intestinales y, cuando se usan con frecuencia, incluso perjudicar el funcionamiento natural del intestino.


“Mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas — como hipertensión, problemas cardíacos o renales — y quienes usan medicamentos de forma continua deben tener un cuidado redoblado, ya que algunas plantas pueden interactuar con fármacos o agravar condiciones de salud”, añade Viuniski. En estos casos, es importante consumirlos bajo la orientación de un médico o nutricionista.

Incluir té en la rutina puede ser una estrategia saludable –

Verdad ✅


Cuando se utiliza bien, el té puede ser un aliado interesante dentro de una rutina orientada al adelgazamiento y a la salud.


Contribuye a la hidratación, puede sustituir bebidas calóricas — como refrescos y jugos industrializados — y además aporta compuestos con potencial antioxidante y efectos metabólicos leves.


Una forma práctica de consumo es adaptar el tipo de té al momento del día:


• opciones con cafeína, como té verde, negro o mate, por la mañana o antes de la actividad física.
• versiones sin cafeína, como manzanilla o anís, por la noche, para no interferir en el sueño.

La recomendación general es mantener un consumo moderado — alrededor de hasta 1 litro al día, ajustando según la tolerancia individual.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin