LA CHACRA

La recuperación de la cosecha impulsa al agro y deja al índice de actividad a un paso de su récord histórico

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La cadena agropecuaria argentina recuperó impulso en mayo y volvió a ubicarse prácticamente en niveles récord. Tras el freno que habían impuesto las intensas lluvias de abril sobre las tareas de cosecha, la mejora climática permitió acelerar las labores agrícolas y reactivar buena parte de la actividad primaria e industrial vinculada al sector. Como resultado, el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, registró un crecimiento desestacionalizado del 1,4% mensual y quedó apenas un 0,2% por debajo del máximo histórico alcanzado en febrero.

El IACA-BCR mostró una mejora mensual de 1,4% en mayo, con un aporte destacado de las labores agrícolas tras los retrasos observados durante el mes previo. En términos interanuales, la serie se posicionó 8,8% por encima de igual mes del año anterior.

1.    IACA-BCR: ÍNDICE GENERAL

El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, registró un incremento mensual desestacionalizado del 1,4% en mayo. De esta manera, el dato del último mes se posicionó apenas 0,2% por debajo del máximo registro histórico alcanzado en febrero.

Durante el mes de mayo, cinco de las doce series que componen el índice registraron una variación mensual positiva, mientras que las siete restantes se posicionaron en terreno negativo. El mayor impulso del índice general provino del avance mensual de labores agrícolas, que evidenció un crecimiento del 2,6%, ante el notable progreso en la cosecha de soja, luego de los retrasos observados en el mes previo. Esta situación se reflejó asimismo en la molienda de la oleaginosa, que creció un 2% respecto a abril, en tanto que se estima que la producción de biodiésel habría registrado un incremento del 1,6%.

Por su parte, la molienda de cebada continuó su tendencia alcista, marcando un crecimiento de un 1,2%, ante la gran cosecha registrada para la campaña en curso. Finalmente, se destaca una leve recuperación en la faena de bovinos, que se posicionó un 0,2% por encima del dato de abril, luego de encadenar sucesivas bajas.

En cuanto a las series que marcaron caídas, se destaca un retroceso del 3% en las exportaciones de los principales complejos agropecuarios medidas en dólares constantes, aunque en términos de volumen la mayoría de los sectores mostraron un buen desempeño respecto al promedio de mayo de los últimos años. Las faenas aviar porcina también registraron retrocesos mensuales del 0,5% y 0,7%, respectivamente; en tanto la producción de leche cayó 0,7% respecto de abril.

Asimismo, se evidenció una caída mensual del 0,7% en la molienda de trigo y del 0,2% en la molienda de girasol, aunque esta última se mantiene en los mayores valores observados desde el año 2000. Por último, se estima que la producción de bioetanol habría retrocedido 0,5% frente al mes anterior.

Analizando las variaciones interanuales, las cuales permiten poner en perspectiva la dinámica mensual, se evidencia que el IACA-BCR marcó un nuevo crecimiento en mayo, con una suba del 8,8% respecto al mismo mes del año anterior. De esta manera, el índice general mantuvo un sólido desempeño, aunque con cierta moderación frente a los registros observados en los meses previos.

El subíndice IACA-Cultivos marcó un avance interanual del 10,5%, sosteniéndose como uno de los principales motores del índice general, en el marco de una cosecha histórica para la campaña 2025/26. Por su parte, el IACA-Agroindustria se posicionó 1,1% por encima del año anterior, manteniéndose en terreno positivo durante los últimos cuatro meses. Entre las series que lo componen, se destaca el notorio crecimiento de las moliendas de girasol y cebada, en tanto la faena de bovinos registró la mayor caída respecto a igual mes del año anterior.

Finalmente, el subíndice IACA-Agroexportación exhibió un incremento interanual del 15,3% en mayo. De esta manera, el indicador se mantiene al alza y acumula once meses consecutivos de crecimiento, ante la gran disponibilidad de mercadería por el aporte de la campaña agrícola y de los complejos vinculados a la industrialización.


2.    SUBÍNDICES

2.1.    IACA – Cultivos: Actividad de la producción de granos

El IACA – Cultivos refleja la evolución de las labores de siembra y cosecha de los principales cultivos de Argentina cada mes a través de la serie de avance mensual de labores agrícolas, con el objetivo de medir con dicha periodicidad la actividad primaria de producción de granos. En mayo, la actividad primaria marcó un crecimiento desestacionalizado de 2,6% respecto de abril y alcanzó un máximo histórico.

En lo que respecta a las labores de cosecha, se advierte que durante mayo se avanzó febrilmente en la recolección de soja. Luego de un abril particularmente lluvioso que había impedido el avance en las labores de cosecha por falta de piso, mayo tuvo menor cantidad de precipitaciones, lo que permitió acelerar la recolección de la oleaginosa, cubriendo el 75% de la superficie total a cosechar en el mes, la mayor proporción para un mes de mayo de toda la serie. Asimismo, se avanzó con normalidad en la recolección de los demás cultivos de la cosecha gruesa, marcando un avance de 33 p.p. en la recolección de sorgo, 16 p.p. en maíz y 2 p.p. en girasol, que de esta manera dio por finalizada la cosecha.

En cuanto a las labores de siembra, durante el último mes se lanzó la cosecha fina 2026/27, marcando un avance de 23% de la superficie total a sembrar de trigo. En tanto, la superficie de cebada registró un avance del 18%.


2.2.    IACA – Agroindustria: Actividad agroindustrial

En cuanto a la actividad del sector industrial con base agropecuaria, la misma mostró un avance del 0,2% respecto de abril, luego de haberse registrado caídas en seis de los últimos siete meses. No obstante, dichas caídas se produjeron tras el récord alcanzado en septiembre, por lo que, en términos de nivel, la serie aún se posiciona en valores históricamente elevados.

Dentro de las actividades que componen al sector agroindustrial, se advierte que la molienda de granos marcó un incremento del 1,2% en mayo. En lo que respecta a las oleaginosas, el avance en la cosecha y la mayor disponibilidad de mercadería impactó en el crushing de soja, que se posicionó al alza con una tasa de cambio mensual del 2%. El procesamiento de girasol, por el contrario, marcó un leve descenso mensual del 0,2% en abril, aunque manteniéndose en los niveles más elevados desde marzo del año 2000.

En cuanto a los cereales, el comportamiento también resultó dispar. La molienda de trigo retrocedió 0,7% respecto a abril, en tanto el procesamiento de cebada avanzó por séptimo mes consecutivo, incrementándose un 1,2% mensual y acumulando un crecimiento del 26%.

Por su parte, el subíndice de faena se posicionó levemente a la baja en mayo, registrando una tasa de cambio mensual del -0,1%, mostrando caídas en los últimos diez meses. Diferenciando por sector, en lo que respecta a la faena de bovinos, la misma avanzó 0,2% en el quinto mes del año, posicionándose al alza luego de nueve meses de caídas. Los informes del sector destacan que el impulso en el último mes se debió a una abundante oferta de hacienda que había estado sumando kilos en los meses previos gracias a condiciones climáticas favorables.

En materia de precios, luego de haber alcanzado los valores reales más altos de la historia en febrero del año actual, las cotizaciones del sector ganadero experimentaron una nueva corrección a la baja en mayo, en el marco de un aumento en la oferta de hacienda que se encontró con un consumo interno sobreabastecido. De esta manera, la cotización promedio del novillo en el mercado agroganadero retrocedió por tercer mes consecutivo en términos reales, posicionándose 3,2% por debajo de abril. A pesar de ello, los precios se mantienen en niveles excepcionalmente elevados, resultando 13% superiores en términos reales respecto al mismo mes del año anterior.

En lo que respecta al sector porcino, se destaca que la faena exhibió su segunda contracción consecutiva en mayo, con una tasa de cambio mensual del -0,7%. Sin embargo, estas caídas mensuales se dan luego del valor récord alcanzado en marzo, de manera que la serie continúa en sus mayores niveles históricos, con el dato de mayo ubicándose como el cuarto más alto registrado, reflejando una tendencia de mayor consumo de esta proteína desde principios del siglo. En cuanto a la carne aviar, la faena de aves marcó un retroceso del 0,5% en el quinto mes del año, registrando bajas por siete meses al hilo.

Con respecto al sector lechero, la serie desestacionalizada de producción exhibió una caída del 0,7% en mayo respecto al mes anterior, la segunda de manera consecutiva. Aun así, este retroceso se registra luego de que la serie hilara variaciones mensuales positivas durante dos años consecutivos. De hecho, la producción del mes de mayo alcanzó 916 millones de litros, registrando un incremento interanual del 2% y del 5% respecto al promedio histórico de igual mes, influenciada por condiciones climáticas favorables. Como resultado, en los primeros cinco meses del año se observa una producción acumulada de 4.411 millones de litros, siendo el tercer mayor volumen para este período desde el inicio de la serie en 1983, únicamente por detrás de 2012 y apenas por debajo de 2015.

En materia de precios, la cotización en dólares por litro de leche se ubicó en U$S 0,36 para el mes de mayo, incrementándose por quinto mes consecutivo y posicionándose holgadamente por encima del precio promedio de los últimos cinco años, que se estima en U$S 0,25 / litro. Este panorama favorable a nivel local difiere de lo observado a nivel internacional, donde se advierte que el índice de precios de productos lácteos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) retrocedió 0,5% en el último mes, alcanzando su nivel más bajo en los últimos dos años y medio.

Por su parte, el incremento en el precio de la leche durante mayo resultó superior al incremento nominal en el precio del maíz, de manera que se registró una leve mejora en la relación insumo-producto. Se estima que en mayo un litro de leche, en promedio, podía comprar 1,98 kg de maíz, muy cerca del valor de referencia de 2. En cuanto a la soja, en mayo la relación se ubicó en 1,11 kg por litro de leche, por encima de la relación de referencia que suele ser de 1.

Finalmente, se estima que la producción conjunta de biocombustibles, medida a través de la elaboración de biodiesel y bioetanol, se habría incrementado 0,5% en mayo, luego de tres meses consecutivos a la baja. Durante el último año la serie evidencia cierto estancamiento: de los últimos doce datos mensuales, seis resultaron positivos y seis negativos. Diferenciando por producto, se estima que la elaboración de biodiesel habría crecido 1,6% respecto de abril; en tanto que la producción de bioetanol habría retrocedido un 0,5% mensual.

En términos de mezcla obligatoria, en mayo se mantuvo vigente el esquema de bioetanol al 12% en naftas y biodiésel al 7,5% en gasoil, con la posibilidad de incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en naftas y hasta el 20% de biodiésel en gasoil. Por su parte, para el quinto mes del año la Secretaría de Energía dispuso una nueva baja nominal del 0,014% en el precio del biodiésel destinado al corte obligatorio, y un incremento del 0,5% en los precios mínimos de adquisición para el bioetanol.


2.3.    IACA – Agroexportación: Actividad de la agroexportación

Finalmente, analizando el último eslabón de la cadena a través del IACA – Agroexportación, se advierte que las exportaciones de los principales complejos agroindustriales, medidas en dólares constantes, registraron una variación mensual desestacionalizada del -3% en mayo. No obstante, el análisis difiere cuando se analizan cantidades.

Por un lado, al observar únicamente los volúmenes exportados por complejo, se advierte que tres de los nueve bajo análisis exportaron un volumen menor de mercadería respecto al promedio de igual mes de los últimos cinco años, en tanto los restantes mostraron un incremento. De hecho, comparando igual mes de años anteriores, resultó el mejor mayo para los volúmenes exportados del complejo girasol y el complejo lácteo, y el segundo mejor mayo para las exportaciones de maíz.

Sin embargo, tomando el valor en dólares constantes, son cinco de los nueve complejos los que presentan un valor inferior al promedio de los últimos 5 años. Entre esos cinco complejos con exportaciones en dólares constantes por debajo del promedio del último lustro se ubican el complejo soja, trigo, cebada, avícola y porcino. Contrariamente, entre los complejos que presentaron un valor exportado por encima del promedio se ubican el complejo girasol, maíz, lácteo y carne y cueros bovinos.

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El sorgo pierde área tras el regreso del maíz, pero los mejores rindes sostienen una cosecha de 2,48 millones de toneladas

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La campaña 2025/26 marca el retorno del sorgo a un escenario más cercano a su comportamiento histórico luego del crecimiento excepcional registrado un año atrás. La normalización de la siembra de maíz, tras la disminución de la presión de la chicharrita y del Spiroplasma, provocó una fuerte reducción del área destinada al cereal, aunque los mejores rendimientos lograron amortiguar el impacto sobre la producción. Así lo refleja el último informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que estima una cosecha nacional de 2,48 millones de toneladas.

La superficie sembrada con sorgo cae 29% interanual al normalizarse la siembra de maíz, pero los buenos rindes acotan la baja de la producción a 16%, estimada en 2,48 Mt. Las exportaciones se ajustan a 1,24 Mt.

La campaña 2024/25 había sido excepcional para el sorgo: el temor por el Spiroplasma y la chicharrita en el maíz derivó en un recorte del área maicera y el sorgo capitalizó ese reacomodamiento, llegando a sembrarse 1,08 M ha. Para la 2025/26, con la presión de la chicharrita morigerada y una siembra de maíz que recuperó terreno, el sorgo devolvió buena parte de lo ganado. En base a datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la superficie sembrada a nivel nacional se estima en 0,76 M ha, 29% por debajo del ciclo previo.

La contracción del área no se trasladó en la misma magnitud a la producción. Los rindes promedio mejoraron, lo que permitió contener la caída productiva. La superficie no cosechada se estima en 176.000 hectáreas. Con estos parámetros, la producción argentina de sorgo se estima en 2,48 millones de toneladas, 16% por debajo de la campaña anterior.

La Región Central concentra el grueso de la producción de sorgo, con una estimación de 1,6 Mt en la 2025/26 (63% del total nacional). Sin embargo, el sorgo presenta una diferencia clave: el norte del país tiene un peso relativo importante. La Región Norte aporta cerca de 0,8 Mt (33%), una proporción elevada en relación con otros cultivos, ya que el sorgo puede desarrollarse en ambientes menos productivos donde otros cultivos alternativos rinden de manera inestable. La Región Sur tiene una participación marginal, en torno a 0,1 Mt (4%).

El comportamiento entre regiones fue dispar y, en buena medida, explica la baja productiva del ciclo. La Región Central y la Región Sur retrocedieron alrededor de 26% y 24% interanual, respectivamente, arrastradas por la menor área sembrada al recuperar terreno el maíz. El Norte, en cambio, fue la única región que creció (cerca de +17%), recuperándose tras la falta de precipitaciones que había golpeado a la campaña previa. 

A nivel regional, se aprecia que la producción se concentra en el centro-norte del país. Las delegaciones de SAGyP en las que el cultivo tiene mayor relevancia son San Francisco, Rafaela, Chaco (Charata y P.R. Sáenz Peña), Santiago del Estero (Quimilí y Sgo. del Estero) y Avellaneda).

El balance regional de oferta y demanda refleja cómo se ordena el grano dentro del territorio. La oferta total se estima en 2,9 Mt, con la Región Central como principal polo de demanda producto de los puertos fluviales del Paraná, lo que motiva flujos de grano desde el Norte hacia el centro del país. El siguiente cuadro resume los principales indicadores por región.

Por el lado de la demanda, se estima que 1,2 Mt se destinarán al mercado interno: alimentos balanceados, consumo animal y semilla para la siguiente campaña. En el frente externo, la menor oferta se traduce en exportaciones por 1,2 Mt, 16% por debajo de las 1,47 Mt de la 2024/25. Se estima que 500.000 t de sorgo de la Región Norte bajarán por las rutas 34 y 11 hasta las terminales del Gran Rosario para embarcarse, mientras que la Región Central aportará otras 700.000 t estimadas. Prácticamente la totalidad del sorgo que exporta Argentina tiene como destino a China, por lo que la evolución de ese mercado sigue siendo la variable clave para el saldo exportable. 

Para la campaña 2025/26 se proyecta que las exportaciones de sorgo totalicen US$ 300 millones, valor prácticamente idéntico a la campaña 2024/25. El menor volumen a despachar estimado es compensado por mayores precios de exportación promedio proyectados para la campaña. 

En suma, tras el salto excepcional de la 2024/25, el sorgo regresa en la 2025/26 a una escala más acorde a su rol histórico dentro de la rotación, con un área que se contrae al normalizarse la siembra de maíz, pero con rindes que sostienen la producción en torno a 2,5 Mt. La oferta sigue concentrándose en la Región Central, pero con un perfil más concentrado hacia el centro-norte argentino.

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De la erradicación al manejo: el trabajo del INTA frente a la garrapata bovina en la región

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La garrapata bovina continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para la ganadería del noreste argentino. En provincias como Misiones, donde las condiciones de temperatura y humedad favorecen su desarrollo durante gran parte del año, el control de este parásito representa una preocupación permanente para productores y técnicos.

Frente a esta realidad, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sostiene una extensa y paciente tarea de investigación, monitoreo, diagnóstico y capacitación orientada a acompañar al sector ganadero con herramientas que permitan reducir pérdidas productivas y mejorar la eficiencia de los sistemas.

Durante décadas, el objetivo predominante fue eliminar completamente la garrapata común del bovino (Rhipicephalus microplus). Sin embargo, los conocimientos acumulados a partir de experiencias desarrolladas en distintas regiones tropicales y subtropicales del país y del mundo llevaron a replantear esa estrategia. “La erradicación de la garrapata bovina no es un objetivo realista ni sostenible en áreas donde las condiciones ambientales favorecen permanentemente su ciclo biológico”, explica Victoria Rossner, referente del área de Sanidad Animal del INTA para la región NEA.

Según la especialista, actualmente el trabajo se orienta hacia un enfoque de manejo integrado que busca mantener las poblaciones del parásito por debajo de los niveles capaces de generar pérdidas económicas o riesgos sanitarios, en lugar de intentar su eliminación absoluta.

Un cambio de paradigma

Este cambio de enfoque responde a una mejor comprensión de la biología del parásito, del papel que cumple la inmunidad adquirida por los bovinos y de las consecuencias derivadas del uso excesivo de productos químicos. “La presencia de garrapatas por sí sola no necesariamente constituye un problema”, señala Rossner. La especialista explica que la necesidad de intervenir debe evaluarse considerando factores como la carga parasitaria, la categoría animal afectada, la susceptibilidad genética del rodeo y la situación epidemiológica de enfermedades transmitidas por garrapatas, como la babesiosis y la anaplasmosis, conocidas comúnmente como tristeza bovina.

En este contexto, los tratamientos no deben ser abordados como una práctica rutinaria sino que se convierten en decisiones técnicas fundamentadas en el monitoreo permanente y el conocimiento de la situación particular de cada establecimiento.

La resistencia, una amenaza creciente

Uno de los principales desafíos que enfrenta actualmente la ganadería regional es la creciente resistencia de las garrapatas a los productos disponibles en el mercado. Rossner explica que el uso repetido y, en muchos casos, continuo de determinados garrapaticidas generó una fuerte presión de selección sobre las poblaciones del parásito. Como consecuencia, hoy existen establecimientos del NEA donde se registran distintos grados de resistencia e incluso casos de multirresistencia.

“Esta situación obliga a abandonar los esquemas de tratamiento calendarizados y adoptar decisiones basadas en el ciclo biológico del parásito y en diagnósticos específicos de resistencia”, sostiene.

Para ello, el INTA desarrolla bioensayos y pruebas de laboratorio que permiten determinar qué principios activos continúan siendo efectivos en cada establecimiento. Esta información resulta clave para diseñar estrategias de control más eficientes y evitar aplicaciones innecesarias o poco efectivas.

El desafío en Misiones

En la provincia de Misiones, las condiciones ambientales generan un escenario especialmente favorable para el desarrollo de la garrapata. Andrea Pantiú, investigadora de INTA Montecarlo, señala que las altas temperaturas, la elevada humedad ambiental y las lluvias frecuentes permiten la supervivencia de huevos y larvas durante gran parte del año. “Como consecuencia, pueden presentarse varias generaciones de garrapatas al año y existe infestación prácticamente permanente, lo que dificulta su erradicación”, explica.

La especialista advierte además que una infestación mal manejada puede provocar importantes pérdidas productivas. Entre las principales consecuencias menciona la disminución de la ganancia de peso, la reducción de la producción de leche, cuadros de anemia, debilitamiento de los animales y la transmisión de enfermedades como la tristeza bovina.

Conocimiento para tomar mejores decisiones

Ante este panorama, los equipos técnicos coinciden en que no existe una solución única para el problema. Las mejores perspectivas se encuentran en la integración de distintas herramientas dentro de programas de manejo adaptados a cada realidad productiva.

Entre las principales recomendaciones figuran la realización de diagnósticos de resistencia cuando existen sospechas de fallas en los tratamientos, el uso estratégico y racional de los garrapaticidas, la rotación de principios activos, el manejo adecuado de los potreros y el monitoreo periódico de las cargas parasitarias. “Implementar un manejo integrado y aplicar correctamente los tratamientos permite preservar la eficacia de las herramientas disponibles y reducir las pérdidas productivas”, destaca Pantiú. En una región donde la presencia de garrapatas forma parte de la realidad ganadera, el desafío ya no pasa por intentar eliminarlas completamente, sino por aprender a manejarlas de manera inteligente.

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La miel de yateí une producción, monte y cultura guaraní en Misiones

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La localidad de Capioví fue sede de la 4° Fiesta Provincial de la Meliponicultura, un encuentro que reunió a productores, productoras, instituciones y organizaciones de distintos puntos de la provincia para poner en valor el papel fundamental que cumplen las abejas nativas sin aguijón en la conservación de la biodiversidad y en el desarrollo de sistemas productivos sustentables. Durante la jornada se desarrollaron exposiciones, capacitaciones, espacios de intercambio, muestras gastronómicas y de artesanías regionales, consolidando un ámbito de aprendizaje y reflexión sobre la importancia de estas especies para los ecosistemas misioneros. Las meliponas, entre ellas la yateí, desempeñan un rol estratégico en la polinización de la flora nativa y en el mantenimiento del equilibrio ambiental de la selva paranaense.

En este marco, el Ministerio del Agro y la Producción acompañó la participación de diversas comunidades guaraníes que forman parte del proyecto Ka’aguy Reãkuã (“Aroma del Monte”), una iniciativa impulsada junto a equipos técnicos de la cartera agraria que promueve la producción de miel de yateí en territorio guaraní como parte de un programa de regeneración cultural y ambiental del territorio guaraní. La iniciativa se desarrolla junto a la Fundación Marangatu, organización misionera que acompaña a comunidades guaraníes en procesos de fortalecimiento comunitario y desarrollo humano integral. Esta articulación permite potenciar acciones que vinculan la producción de miel de yateí con la conservación del monte nativo, la recuperación de saberes ancestrales y la generación de oportunidades para las comunidades.

“La experiencia busca fortalecer prácticas productivas vinculadas al monte, recuperando conocimientos tradicionales sobre las abejas nativas y promoviendo alternativas sustentables que contribuyen tanto a la preservación de la biodiversidad como al arraigo cultural de las comunidades”, explicó el titular de la cartera agraria, Facundo López Sartori. Como resultado de este trabajo conjunto, la miel de yateí presentada durante el encuentro recibió un reconocimiento especial, destacando la calidad del producto y el compromiso sostenido con el cuidado de las meliponas y sus hábitats naturales.

Por su parte, el subsecretario de Producción y Desarrollo Animal, Carlos Caraves, remarcó que “el trabajo articulado con las comunidades permite consolidar iniciativas productivas que respetan el entorno, generan valor agregado y fortalecen el desarrollo local desde una mirada integral”. A su vez, el director de Apicultura, Néstor Mendoza, destacó que “las abejas nativas sin aguijón cumplen una función fundamental en los ecosistemas misioneros por lo que promover la meliponicultura significa además proteger especies clave para la polinización y fortalecer la educación ambiental”.

La Fiesta Provincial de la Meliponicultura se consolida año tras año como un espacio de encuentro para visibilizar el valor de las abejas nativas y fortalecer una producción que combina conocimiento técnico, compromiso ambiental y arraigo cultural. En una provincia reconocida por su biodiversidad, iniciativas como Ka’aguy Reãkuã muestran cómo la conservación y el desarrollo pueden avanzar de manera conjunta, generando oportunidades para las comunidades y contribuyendo al cuidado de uno de los patrimonios naturales más importantes de Misiones.

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Misiones busca producir su propia proteína vegetal: bajar costos ganaderos, sumar valor agregado y abrir mercados

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La Cámara de Representantes de Misiones dio un paso clave para una de las apuestas más ambiciosas de diversificación productiva de los últimos años. El proyecto de ley del diputado provincial Juan José Szychowski para crear el Programa Provincial de Producción de Proteína Vegetal obtuvo dictamen favorable en comisión y quedó en condiciones de ser tratado en la próxima sesión legislativa, donde podría convertirse en ley. 

La iniciativa busca impulsar la producción sustentable de granos destinados a la generación de proteínas vegetales, promover su procesamiento industrial dentro de la provincia y fortalecer el desarrollo de las cadenas ganaderas bovina, porcina, aviar, ovina y caprina. 

Un cambio de paradigma 

El proyecto parte de un diagnóstico concreto: Misiones depende en gran medida de insumos proteicos provenientes de otras regiones del país para alimentar su producción animal. Esa dependencia encarece los costos de producción y limita la competitividad de los productores ganaderos. 

La propuesta apunta a revertir esa situación mediante el desarrollo local de cultivos capaces de generar proteína vegetal, principalmente leguminosas y granos forrajeros, aunque deja abierta la incorporación de nuevas especies que se adapten a las condiciones productivas de la provincia. 

En términos estratégicos, la iniciativa se inscribe en una tendencia que Misiones viene impulsando desde hace años: avanzar hacia una matriz agropecuaria más diversificada y menos dependiente de los cultivos tradicionales como la yerba mate, el té, el tabaco y la forestoindustria. 

🌱 PROTEÍNA VEGETAL: LAS CLAVES DEL PROYECTO

La iniciativa impulsada por Juan José Szychowski busca diversificar la producción misionera y fortalecer la ganadería provincial.

🎯 Objetivo central Impulsar la producción sustentable de granos destinados a generar proteína vegetal y agregar valor dentro de Misiones.
🐄 Beneficio para la ganadería Reducir el costo de alimentación de bovinos, porcinos, aves, ovinos y caprinos mediante la producción local de proteínas.
🌾 Cultivos incluidos Leguminosas, cultivos forrajeros, graníferos y otras especies aptas para producir proteína vegetal en la provincia.
🏭 Industrialización Promueve la instalación de plantas procesadoras para elaborar alimentos balanceados y subproductos proteicos.
💰 Herramientas de apoyo Créditos a valor producto, asistencia técnica, incentivos fiscales, investigación y desarrollo.
🤝 Pequeños productores Prioriza cooperativas y asociaciones para facilitar acceso a financiamiento, tecnología e infraestructura.
🌎 Exportaciones Busca generar excedentes exportables y promover nuevos mercados para la producción misionera.
🌳 Protección ambiental Prohíbe afectar áreas protegidas, bosques nativos y cuencas sensibles; promueve rotación de cultivos y conservación de suelos.
🚚 Reclamo a Nación Plantea gestionar reducción de retenciones, incentivos logísticos y beneficios para compensar las asimetrías de Misiones.
📈 Impacto esperado Más empleo rural, mayor agregado de valor, fortalecimiento de la producción de carnes y diversificación de la economía provincial.
Economis Data: El proyecto ya obtuvo dictamen favorable en comisión y podría ser aprobado por la Cámara de Representantes de Misiones en la sesión de este jueves.

Alimento para producir más carne

Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que no está pensado únicamente para la agricultura.

La ley establece que la prioridad será abastecer a la cadena ganadera provincial mediante la elaboración de alimentos balanceados y subproductos destinados a la alimentación animal. El objetivo es reducir costos, mejorar la autosuficiencia proteica y potenciar la producción de carnes y proteínas de origen animal. 

Detrás de esta estrategia aparece un concepto cada vez más utilizado en los sistemas agropecuarios modernos: la integración agricultura-ganadería.

La disponibilidad local de granos proteicos permitiría cerrar circuitos productivos dentro de la provincia, generar mayores niveles de agregado de valor y reducir la salida de recursos hacia otras regiones. 

El proyecto no se limita a una declaración de principios.

La futura ley habilita al Ministerio del Agro y la Producción -designado como autoridad de aplicación- a implementar herramientas concretas de promoción, entre ellas líneas de crédito a valor producto, asistencia técnica, programas de investigación y desarrollo, incentivos fiscales y promoción para la instalación de plantas procesadoras de granos. 

Además, contempla el fortalecimiento del modelo cooperativo y del asociativismo productivo para facilitar que pequeños y medianos productores puedan acceder a tecnología, financiamiento e infraestructura de procesamiento. 

La meta es construir una nueva cadena de valor agroindustrial con capacidad de generar empleo rural, sustituir importaciones de insumos y eventualmente generar excedentes exportables. 

Límites ambientales

Uno de los puntos centrales del proyecto es la incorporación de salvaguardas ambientales explícitas.

La iniciativa establece que la expansión de estos cultivos deberá respetar la biodiversidad, la legislación ambiental vigente, la rotación de cultivos y el manejo responsable del suelo. También fija como prioridad el uso de tierras previamente intervenidas. 

Asimismo, obliga a preservar áreas naturales protegidas, bosques nativos, cuencas hídricas sensibles y cualquier otra zona que la autoridad de aplicación considere estratégica para la conservación ambiental. 

El proyecto también reconoce las particularidades de los suelos rojos misioneros y promueve sistemas de manejo sustentable para evitar procesos de erosión y degradación. 

La iniciativa incorpora otro elemento político y económico de peso: las históricas asimetrías que enfrenta Misiones respecto de la región pampeana.

El texto reconoce que la provincia tiene menores rendimientos agrícolas promedio por hectárea, mayores costos logísticos por su distancia a los puertos y mayores compromisos ambientales que otras regiones productivas del país. 

Por ello, encomienda al Ministerio del Agro gestionar ante la Nación medidas específicas para mejorar la competitividad, entre ellas la reducción o eliminación de derechos de exportación, incentivos para las ventas al Mercosur y programas de compensación logística. 

Se trata de un planteo que se alinea con otros reclamos históricos de la provincia vinculados a la frontera, la distancia de los centros de consumo y la necesidad de políticas diferenciadas para economías regionales. 

Más allá de los incentivos productivos, el proyecto incorpora una visión de largo plazo vinculada a la seguridad alimentaria.

En sus fundamentos, Szychowski sostiene que la producción local de proteínas vegetales se ha convertido en un factor estratégico para los sistemas agroalimentarios modernos y que fortalecer esta capacidad permitirá aumentar la autonomía productiva de Misiones y consolidar su desarrollo agroindustrial. 

Con esta herramienta, la provincia sumará una nueva herramienta para impulsar una actividad todavía incipiente, pero con potencial para transformar parte de su estructura productiva, integrando agricultura, ganadería e industria bajo una misma estrategia de desarrollo.

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