LA CHACRA

La tierra agrícola vuelve a máximos en la zona núcleo tras 15 años

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El mercado de la tierra agrícola recuperó en 2026 un nivel que no alcanzaba desde hace 15 años. En la subzona maicera de la región núcleo, que comprende como referencia los partidos bonaerenses de Pergamino, Rojas y Colón, el valor promedio de la hectárea llegó a US$17.900 entre enero y julio, superando el máximo nominal de US$17.350 registrado en 2012.

Según el análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado a partir de información de Márgenes Agropecuarios, la tierra agrícola atravesó un ciclo de fuerte expansión después de la crisis de 2001. El valor de la hectárea pasó de un piso de US$2.600 en 2002 a multiplicarse 6,7 veces hasta 2012, en paralelo con el súper ciclo de las materias primas, la expansión de la siembra directa y las mejoras de productividad.

El mercado de tierra agrícola está mostrando un repunte de precios por quinto año consecutivo y se alcanzaron máximos nominales en 2026. Mejoraron los arrendamientos en dólares “billete” y la rentabilidad del activo.

El precio de la tierra agrícola se recupera en términos nominales, pero todavía está lejos de los máximos de 2012 en términos reales

En base a información que provee la revista Márgenes Agropecuarios, puede analizarse el panorama del precio de la tierra y los arrendamientos en Argentina en las últimas décadas. En particular, post crisis del año 2001 este activo clave para el sector agro registró un boom alcista en su valor, tendencia que se extendió hasta el año 2012. Desde entonces y luego de más de una década de corrección en términos reales e inclusive llegando a registrar caídas en términos nominales, el valor de la hectárea en subzona maicera de la región núcleo —tomando como referencia los partidos de Pergamino, Rojas y Colón— promedia los USD 17.900 entre enero y julio de 2026 y supera el récord nominal de USD 17.350 alcanzado en 2012. Es decir, tras 15 años de estancamiento en el precio de la hectárea agrícola, siguiendo como referencia una zona productora clave, se vuelven a superar valores récord en términos nominales.

En el siguiente gráfico se observa la evolución del precio promedio anual de la hectárea agrícola desde 1997 en dicha subzona maicera mencionada, tanto en valores nominales como ajustados por la inflación de Estados Unidos, de manera de aproximar una valuación del precio real de la tierra agrícola. La serie nominal muestra un piso en 2002, con USD 2.600 por hectárea tras la salida de la convertibilidad, y a partir de allí un ciclo alcista extraordinario que multiplicó el valor por 6,7 veces hasta 2012, al unísono de un súper ciclo de precios de las materias primas, la masificación del uso de la siembra directa y mejoras en la productividad.

Desde 2013 la serie nominal mostró una larga meseta con sesgo bajista, hasta tocar un piso de USD 13.950 por hectárea en 2021, 20% por debajo del máximo de 2012. Vale remarcar que se trata de un período marcado por un estancamiento en la actividad económica, derechos de exportación históricamente elevados y restricciones de acceso al mercado de cambios con una brecha cambiaria creciente, salvo el período de unificación entre diciembre de 2015 y agosto de 2019. En general, factores que afectaron la rentabilidad del sector y perjudicaron la valoración del activo. Desde 2022, el precio nominal encadena cinco años consecutivos de suba, con un avance acumulado del 28% hasta el promedio de 2026. 

Por su parte, si se considera la serie histórica ajustada por inflación a valores actuales, nos muestra que el pico de precios de 2012 de la hectárea en la subzona bajo análisis representa a precios de hoy unos USD 25.300, arribando a un piso de precios en 2023 con USD 16.032. Es decir, entre 2012 y 2023 el precio promedio de la tierra agrícola en la subzona bajo análisis mostró una caída de 37% respectivamente. Los valores que se registran actualmente en torno a USD 18.000 son un máximo en términos reales desde 2020, aunque aún 28,5% por debajo del pico histórico del año 2012. Es decir, el récord nominal nos muestra una recuperación importante en el precio de la tierra agrícola, pero ajustado por la inflación en dólares todavía se sigue lejos de lo visto en el ciclo anterior.


Se recupera el valor en dólares “billete” de los arrendamientos agrícolas y la rentabilidad bruta de la tierra agrícola

Considerando que buena parte del área agrícola de la zona núcleo es trabajada por productores arrendatarios, el valor de la tierra y el del alquiler son dos variables que adquieren relevancia tanto desde la óptica del propietario y la potencial rentabilidad de dicho activo, como de quien alquila la tierra para producir.

Se parte de que el alquiler se fija mayormente en cantidades de producto, con la soja siendo una referencia clave para la determinación de este. Considerando el alquiler orientativo para la subzona maicera de la región núcleo, el mismo se ubicó en torno a 19 qq/ha para la última campaña 2025/26, teniendo en cuenta que el valor real varía entre parcelas según diversos factores. Haciendo foco en la tendencia, el alquiler en quintales mostró una caída entre 2012/13 y 2015/16, retomando el sendero alcista desde el ciclo 2017/18 hasta el techo actual que se mantiene estable desde las últimas cuatro campañas. Bajo este marco, se puede percibir una demanda firme por la tierra en alquiler, ya que los mismos se han mantenido estables en un nivel alto a pesar de que se registraron varios años consecutivos con rindes muy por debajo del potencial en la región núcleo, aunque que en las últimas tres campañas se han logrado normalizar.

Por el lado de la valuación de dicho alquiler orientativo en dólares “billete”, la tendencia ha sido mucho más volátil que en cantidades de producto. Esto es algo esperable ya que el valor monetario del alquiler depende del precio de la soja a nivel internacional y local, las alícuotas de derechos de exportación y el nivel de brecha cambiaria entre dólar oficial y de mercado. En perspectiva de los últimos 14 años, el alquiler en dólares “billete” lateralizó entre USD 237 y 442 por hectárea considerando el período 2012/13-2021/22, con dos pisos muy marcados en las campañas 2014/15 y 2019/20. Ambos años afectados por precios internacionales de la soja relativamente bajos y la existencia de brecha cambiaria en el mercado local. Mientras que, en los últimos años el valor efectivo del arrendamiento en dólares logró mejorar de forma persistente hasta los USD 570 por hectáreas estimados para la última campaña. Esto, sin dejar de remarcar que los propietarios no pudieron capturar totalmente la fuerte suba de la soja a nivel internacional entre 2021 y 2023 por la persistencia de una alta brecha cambiaria.

Por último, desde la óptica del inversor en campos para arrendamientos, con la evolución del precio de la tierra agrícola y de los arrendamientos en dólares “billete”, es de interés calcular una estimación de la rentabilidad del activo. El siguiente gráfico presenta la evolución del precio de la hectárea junto con un ejercicio teórico de rentabilidad anual bruta por arrendar la tierra para producción agrícola. Para el ejercicio se consideró un rango de precio de compra de la hectárea entre USD 14.000 y USD 17.928, valores de mercado que rigieron entre las campañas 2012/13 y 2025/26. Bajo esos supuestos, la rentabilidad bruta teórica anual se movió en un rango del 1,33% al 4,06%, con un mínimo en el ciclo 2019/20 y un máximo en las campañas 2024/25 y 2025/26.

Siguiendo la serie de rentabilidad estimada según precios actuales de la tierra y de los arrendamientos, es clara la tendencia alcista de los últimos años a pesar de la recomposición del precio nominal del activo. En la última campaña dicho indicador se ubica en 3,17% que es un máximo para la serie bajo análisis, el cual se explica no tanto por una continuidad en el crecimiento del alquiler en quintales sino por la convergencia cambiaria, precios de la soja a nivel internacional por encima de los USD 400/t y baja paulatina en los derechos de exportación. En general, factores que están permitiendo al inversor obtener un mejor valor en dólares “billete” por el alquiler del activo que en períodos anteriores.

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El maíz toca máximos de un año y medio y acelera las ventas en Argentina

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El mercado internacional de granos volvió a cambiar de escenario y el maíz quedó en el centro de la recuperación. Los precios del cereal alcanzaron máximos desde febrero de 2025 en Chicago, mientras que en Argentina el contrato a cosecha de abril llegó a US$ 199 por tonelada, su mayor valor desde el lanzamiento, impulsando la comercialización de la campaña 2026/27.

El movimiento combina varios factores. El relevamiento del Pro Farmer Crop Tour en Estados Unidos mostró rindes potenciales inferiores a los previstos por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en algunos de los principales estados productores, mientras que el mercado también comenzó a incorporar una oferta mundial más ajustada. A eso se suma la recuperación de la demanda china de soja estadounidense, que también traccionó al complejo de oleaginosas, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Maíz local: se aceleran las fijaciones de la cosecha nueva

Los negocios anticipados por maíz de la campaña 2026/27 mostraron un marcado repunte. Desde la semana del 15 de julio, en sintonía con la mejora del precio de maíz a cosecha (futuro abril), las ventas se aceleraron hasta tocar un pico en la semana del 5 de agosto. Así, al 12 de agosto, las ventas acumuladas de maíz nuevo llegaron a 2,14 Mt, de las cuales 1,47 Mt ya cuentan con precio firme, entre operaciones cerradas a precio hecho y compras a fijar ya definidas, es decir, cerca del 70% del total.

A mitades de esta semana, el contrato de maíz a cosecha (abril, MAI.ROS/ABR27) marcó un máximo desde su lanzamiento, con valores en torno a los 199 US$/t, una suba del 3,3% en las últimas 5 ruedas y más del 8,2% desde principios de julio. El precio spot, en cambio, avanzó a un ritmo más moderado: el jueves, el precio pizarra cerró en 184,5 US$/t, apenas 2,8% por encima del nivel de principios de julio. En ese marco, tanto el pase a diciembre como el pase a abril se ampliaron con fuerza: de 7,3% y 2,3% TNA a fines de julio pasaron a 26% y 12,4% TNA a mitad de esta semana, respectivamente.

Esta mayor brecha entre el precio spot y el diferido no solo impulsó la comercialización y las fijaciones de la cosecha nueva, sino que también se tradujo en un mayor volumen operado en contratos de futuros A3. Al 14 de agosto se habían negociado 2,42 Mt de maíz, volumen totalmente récord para esta altura del mes en los últimos 5 años.

En el campo, el avance de las labores de cosecha de maíz de la actual campaña 2025/26 esta semana alcanzó, según SAGyP, el 92% del área estimada a trillar, con un rezago de 6 puntos porcentuales respecto al promedio de las últimas cinco campañas. Las labores siguen avanzando a paso lento, condicionadas por semanas de clima húmedo y nuboso, y se mantienen las alertas por la demora en la recolección y el secado de los granos en algunas zonas.

De todos modos, la mayor oferta estacional de granos colaboró en deprimir los precios spot en relación con los contratos diferidos, explicando la rapidez con que evolucionó el pase en apenas unos días. Por su parte, los compromisos de line up actuales, que rondan los 1,8 millones de toneladas, se encuentran en un nivel similar al promedio de los últimos cinco años para esta época.

Rally en Chicago: el Pro Farmer Tour empuja los precios por encima del pico de Ormuz

Esta semana tuvo lugar el Pro Farmer Crop Tour en Estados Unidos, donde la agencia realiza un relevamiento in-situ de condiciones de los cultivos en los principales estados productores. Los resultados no fueron demasiado alentadores, ya que se observaron rindes para el maíz y números de chauchas de soja inferiores al promedio en varios estados relevantes para la producción de granos gruesos.

Para los rindes de maíz, los resultados observados en la encuesta muestran importantes discrepancias con lo estimado por el USDA. En general los rindes relevados por Pro Farmer fueron peores a lo estimado por la agencia norteamericana, empujando al alza los precios. Iowa, Illinois y Nebraska, que juntos acumulan 38% del área sembrada de maíz, tuvieron diferencias negativas muy importantes respecto a los rindes del años pasado, mientras USDA fue más optimista. 

Para la soja, los resultados del Pro Farmer Tour también fueron más pesimistas que lo relevado por la agencia estadounidense. En Dakota del Sur, Ohio, Illinois e Indiana, que agrupan el 34% del área sembrada, las discrepancias para el número de chauchas por metro cuadrado fueron significativas, explicando parte del rally en Chicago.

En Chicago, el maíz nuevamente tomó impulso y llegó a máximos desde febrero de 2025. En la previa a la salida del WASDE de agosto, los contratos más operados de maíz y soja cotizaban en US$ 181/t y US$ 429/t, respectivamente. Con la nueva información oficial sobre la mesa, las expectativas se reajustaron y los precios subieron hasta US$ 198/t y US$ 454/t (6,6% y 5,6%), reflejando el cambio de expectativas para los rindes de los granos gruesos.

Manteniendo el foco en maíz, los menores rindes estimados se suman a la preocupación por balances globales de oferta más ajustados. Por un lado, los daños causados por la ola de calor europea llevaron a USDA a proyectar que la producción del cereal en la Unión Europea será de 50,2 Mt, el guarismo más bajo en 19 años. Otras estimaciones difieren levemente, con la Comisión Europea estimando 51,9 Mt y Argus 48 Mt (cerca de -20% interanual).

Algunas consultoras privadas suman sus estimaciones para lo que fue una campaña europea para el olvido. El caso más crítico es Francia: mientras el Ministerio de Agricultura francés proyecta una cosecha de 9 Mt, 35% inferior a la del año pasado, Argus Media estima apenas 6,9 Mt, el menor volumen desde 1976, y otras consultoras como Expana también ubican la producción por debajo de 7 Mt. En Alemania, el deterioro también es significativo, con la asociación de cooperativas DRV proyectando una producción de 4,24 Mt, 14% menos que el año anterior. 

De esta forma, la relación stock/consumo de maíz para la 2026/27 queda en su nivel más bajo para las últimas 10 campañas. 

El comercio global de maíz está en alerta, ya que las disrupciones en el Mar Negro continúan y cada vez resta menos para la cosecha de maíz en Ucrania. Este importante origen (el 4° mayor exportador mundial), que cosecharía cerca de octubre, viene sufriendo el bloqueo de sus capacidades exportadoras, obligando a muchos productores a almacenar grandes cantidades de trigo y cebada. El almacenamiento está abarrotado, queda poco espacio ocioso, y, de continuar las dificultades para exportar, esto podría obligar a retrasar la cosecha de maíz en Ucrania, lo que daría una ventana de ventaja para el tardío argentino.

China acelera las compras de soja estadounidense de campaña nueva

El otro factor que jugó un papel fundamental para las subas de la soja en Chicago fue la consolidación de las compras por parte de China. El gigante asiático viene acelerando a paso firme las compras de soja estadounidense, sobre todo hacia la mercadería de campaña nueva. Al 2 de julio, el gigante asiático explicaba apenas el 7% de las compras comprometidas de soja 2026/27, mientras que al 13 de agosto esa participación había trepado al 48%, una recomposición marcada en poco más de un mes con un total de 5,69 Mt compradas de campaña nueva. Se estima que China importará al menos 25 Mt de porotos norteamericanos durante 2026, dentro de los 115 Mt que el USDA proyecta que el país adquirirá desde todos los orígenes. De concretarse, el volumen dejaría las compras en línea con las 24,2 Mt del ciclo 2024/25, revirtiendo la caída interanual que dejaron las tensiones comerciales en 2025/26.

El dato es especialmente relevante porque el reacomodamiento se da tras años en los que China volcó el grueso de su demanda hacia Brasil. Según la Asociación Nacional de Exportadores de Cereales (ANEC), entre enero y julio de 2026 China absorbió el 71% de las exportaciones brasileñas de soja, muy por delante de España (4%) y de Tailandia, Turquía e Irán (3% cada uno). El porcentaje, sin embargo, marca un retroceso frente al año pasado: en 2025 el destino asiático concentró cerca del 80% del total embarcado por Brasil. 

Con una demanda que no da señales de aflojar, la clave pasa por cómo se reparte esa torta entre orígenes. La ventana de negocios estadounidense se abre, de modo que los próximos meses definirán si el repunte actual se consolida o si Brasil vuelve a recuperar terreno. Un frente a seguir de cerca, sobre todo por su incidencia en las primas de exportación y en el reordenamiento de los flujos comerciales sudamericanos.

En lo que respecta al impacto en precios, tanto el impulso por la demanda china como los resultados del Pro Farmer Crop Tour impulsaron a la soja a niveles apenas por debajo de los alcanzados a finales de julio y superando valores desde mayo de 2024. En el plano local, este efecto fue trasladado a la pizarra de soja, que a finales de esta semana cotizaba a $525.000 o US$ 352,8/t, acumulando una suba del 9,4% desde principios de julio en dólares y ubicándose su nivel más alto para el 2026.

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Crédito récord: la ganadería lleva su deuda bancaria al máximo en 20 años

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La ganadería argentina atraviesa un ciclo de fuerte expansión del financiamiento bancario. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado a partir de información del Banco Central de la República Argentina (BCRA), los saldos de deuda de las empresas dedicadas a la cría bovina alcanzaron en junio los US$1.562 millones, el nivel más elevado de los últimos 20 años cuando se mide la deuda en dólares.

Según se desprende de los datos publicados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los saldos de deuda provenientes de préstamos contraídos por empresas ganaderas alcanzan -medidos en dólares- su nivel máximo de los últimos 20 años, superando incluso los registros alcanzados entre fines de 2017 y comienzos de 2018, cuando se registró otro de los momentos de mayor expansión del crédito bancario.

Esta situación surge al analizar la evolución de los pasivos contraídos por las empresas ganaderas con entidades financieras, a partir de los saldos pendientes por actividad económica publicados por el BCRA al cierre del segundo trimestre del año.

Como primer punto a destacar, desde comienzos de 2024 hasta la actualidad se observa un crecimiento prácticamente ininterrumpido de los saldos adeudados por las empresas del sector. Según la estadística publicada al 30 de junio de este año, los préstamos bancarios otorgados a empresas ganaderas —específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado bovino, excepto cabañas— ascienden a un total de USD 1.562 millones. Esto representa una expansión del 38% durante los primeros seis meses del año y del 47% respecto de los saldos registrados doce meses atrás.

A priori, los números absolutos muestran que, desde comienzos de 2024, los saldos de deuda contraídos por las empresas del sector se han más que triplicado, al pasar de menos de USD 500 millones a los actuales USD 1.562 millones. No obstante, es válido aclarar que, puesto que los saldos se expresan en dólares a efectos de homogeneizar la comparación, la variación de los montos mencionados puede reflejar tanto cambios en el volumen de crédito como movimientos en el tipo de cambio y en la composición monetaria de dichos préstamos.

A su vez, otro aspecto a destacar es el fuerte crecimiento observado en la proporción de préstamos nominados en moneda extranjera. Actualmente, el 43% de los saldos adeudados corresponde a este tipo de operaciones, frente al 30% registrado un año atrás, el 22% en junio de 2024 y menos del 10% durante los dos años previos.

Si bien la estabilidad cambiaria registrada durante el último año, junto con el menor costo nominal de las financiaciones en dólares, favorecieron las condiciones para la toma de este tipo de préstamos, también se observa una ventaja muy clara al comparar las tasas reales de las financiaciones nominadas en dólares y en pesos.

Según la estadística publicada por el BCRA correspondiente al segundo trimestre del año, la tasa promedio a la que accedía al crédito el sector ganadero rondaba el 53% anual para los préstamos en pesos. Si bien es cierto que la historia reciente nos remite a tasas de hasta tres dígitos, especialmente durante el último tramo de 2023, previo al cambio de gobierno, la realidad es que, por entonces, la inflación en pesos llegaba a duplicar ese costo, por lo que el costo real del dinero resultaba negativo.

Hoy, con una inflación promedio fluctuando en torno al 33% anual, la diferencia simple es efectivamente 20 puntos porcentuales. Un año atrás, aún con una tasa nominal más baja, del 47%, pero con una inflación que todavía fluctuaba en torno al 39% anual, arrojaba una diferencia de apenas 8 puntos porcentuales, brecha que prácticamente se duplicó durante el último año.

En términos reales, considerando la relación entre ambas tasas, el costo financiero se ubica en torno al 15% anual frente al 6% resultante, un año atrás.

Distinto es el caso de las tasas nominadas en moneda extranjera. Según la estadística publicada por el BCRA correspondiente al segundo trimestre del año, la tasa promedio a la que accedía al crédito el sector ganadero rondaba el 6% anual para los préstamos en dólares, apenas 2 puntos porcentuales por debajo de lo registrado un año atrás. Sin embargo, al considerar la variación del tipo de cambio, tenemos que la inflación en dólares durante este último periodo fue del 7,5% anual, lo que se traduce en una tasa real negativa, para préstamos contraídos en moneda extranjera.

En este contexto, mientras que dos años atrás la inflación en pesos licuaba gran parte del costo financiero de la deuda contraída en moneda nacional, hoy este costo real aumentó significativamente. En tanto, la mayor estabilidad del tipo de cambio frente a la variación del resto de los precios nominados en moneda nacional genera una inflación en dólares superior al costo de contraer financiación nominada en moneda extranjera. De este modo, la ecuación se invierte y la tasa real en dólares se torna ligeramente negativa, (-1,6% anual).

Claro está que, a medida que nos acerquemos al período electoral, estas alternativas de financiación vuelven a tornarse más riesgosas ante eventuales movimientos del tipo de cambio, en un contexto en el que la incertidumbre política tiende a crecer, más allá de la contención que genera la estabilidad de las variables macroeconómicas.

No obstante, más allá del costo real que naturalmente debe tener el dinero en un contexto en el que las tasas pagadas por tomar financiación vuelven a ser positivas para cualquier actividad productiva, lo que el productor ganadero no debería dejar de contrastar es qué rendimiento genera efectivamente esa financiación dentro de su actividad.

En este sentido, el valor del ternero —por tomar la categoría de hacienda más representativa de la cría— creció durante el último año un 68% en términos nominales, frente a un costo de tomar dinero que, en promedio, se ubicó en el 53% anual. Si bien esta comparación no implica por sí misma que toda inversión financiada resulte rentable, sí refleja una relación de precios que, en principio, mejora el atractivo de apalancar determinadas decisiones productivas.

Esta relación favorable, que se viene registrando de manera prácticamente ininterrumpida durante los últimos tres años, genera un contexto potencialmente favorable para la inversión en producción.

Sin embargo, todavía existe un amplio margen para seguir afianzando el financiamiento del sector. La ganadería tiene ciclos productivos largos y una fuerte inmovilización de capital en hacienda. Por eso, no alcanza con que exista crédito: el plazo debe ser compatible con el ciclo biológico y comercial de la actividad.

Esto será determinante para transformar las actuales condiciones favorables de la actividad en mayor inversión, crecimiento y oferta ganadera

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MATEANDO la yerba que gana terreno en las góndolas

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El mercado de la yerba mate tradicional sumó un nuevo protagonista. MATEANDO, la yerba elaborada por Establecimiento Santa Ana, empresa creadora de CBSé, logró convertirse en uno de los productos de mayor convocatoria en las ferias gastronómicas y de economías regionales donde fue presentada, al punto de registrar quiebres de stock en sus últimas participaciones.

El fenómeno comenzó a tomar dimensión en eventos como Caminos y Sabores y Expo Celiaquía 2026, donde el contacto directo con los consumidores permitió a la compañía medir la recepción de un producto que busca competir en el segmento más grande de la categoría: la yerba mate tradicional.

En la Expo Celiaquía, que reunió a más de 20.000 personas y contó con más de 80 expositores, MATEANDO realizó más de 1.000 degustaciones y entregó más de 10.000 muestras. La demanda superó las previsiones comerciales y el stock disponible se agotó durante el evento.

El desempeño en las ferias también se trasladó al canal digital. Según la compañía, MATEANDO se convirtió en el producto más vendido de la tienda oficial de CBSé, una señal de que la respuesta obtenida en los encuentros presenciales también encontró continuidad entre los consumidores que buscan incorporar la nueva propuesta a su consumo habitual.

Una apuesta por la yerba tradicional desde Misiones

El lanzamiento fue planteado por Establecimiento Santa Ana como una estrategia para ingresar de lleno en el segmento tradicional de la yerba mate. La empresa sostiene que la decisión surgió de escuchar las demandas de los consumidores y de un proceso de desarrollo que se extendió durante dos años.

“Mateando nació de escuchar al consumidor”, explicó Gustavo Redondo, gerente corporativo comercial de Establecimiento Santa Ana. La compañía buscó desarrollar una yerba de sabor suave y duradero, con una molienda equilibrada y características orientadas a sostener la experiencia durante toda la ronda de mate.

El producto es producido y envasado en origen, en Santa Ana, Misiones. De acuerdo con la empresa, el proceso combina una molienda con bajo contenido de polvo y palo con secanza y estacionamiento natural, dos elementos sobre los que construye su posicionamiento dentro de la categoría tradicional.

La apuesta también tiene un componente de innovación en el envase. MATEANDO utiliza un packaging compuesto en un 90% por material poliolefínico, sin papel, y suma un sistema de apertura fácil con pico vertedor. El diseño incorpora además un colibrí como elemento distintivo de la identidad visual.

La estrategia apunta a un consumidor que mantiene el hábito del mate, pero que también presta atención a la practicidad, el diseño y las características del producto.

El mercado de la yerba busca nuevos consumidores

La propuesta de Establecimiento Santa Ana combina así tradición e innovación en una categoría madura y de alta penetración. El desafío comercial consiste en diferenciarse sin alejarse de las características que los consumidores esperan de una yerba tradicional.

La compañía también incorporó un atributo vinculado con la inclusión: MATEANDO cuenta con certificación libre de gluten, por lo que es apta para consumidores celíacos. La característica permite ampliar el universo potencial de consumidores y suma una dimensión adicional a la propuesta de producto.

En Caminos y Sabores, la marca utilizó degustaciones y catas a ciegas para poner a prueba el blend frente al público. Según la empresa, esas experiencias permitieron validar la combinación desarrollada durante los dos años de investigación y reforzar el posicionamiento de una yerba de sabor suave, duradero y con bajo contenido de polvo.

La respuesta obtenida en esos espacios ofrece, además, un indicador comercial relevante para una industria en la que las preferencias del consumidor tienen un peso decisivo. El agotamiento de stock no constituye por sí solo una medida del desempeño en el mercado masivo, pero sí muestra una recepción inicial favorable en los puntos de contacto donde la marca pudo presentar directamente el producto.

De Santa Ana al mercado nacional

El desarrollo de MATEANDO representa también una nueva etapa para Establecimiento Santa Ana, que cuenta con más de 48 años de trayectoria en la industria yerbatera. La empresa construyó buena parte de su identidad a partir de CBSé, marca con la que en 1978 impulsó la categoría de yerbas compuestas.

Ahora la estrategia vuelve a mirar hacia un segmento diferente, pero de mayor volumen: la yerba tradicional. La combinación de producción en origen, desarrollo del blend, renovación del packaging y presencia directa en ferias busca transformar el lanzamiento en una marca con capacidad de competir por espacio en las góndolas.

Para Misiones, donde la cadena yerbatera constituye una de las principales actividades agroindustriales, el movimiento también pone el foco sobre otro aspecto de la economía regional: no solamente producir materia prima, sino desarrollar marcas, agregar valor y disputar participación en el mercado final.

MATEANDO comenzó ese recorrido con una respuesta que superó las previsiones en las ferias. Ahora el desafío será convertir ese interés inicial y el liderazgo en su tienda oficial en una presencia sostenida dentro del mercado nacional de yerba mate.

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Familias tabacaleras de Misiones avanzan en diversificación productiva cultivando pimiento

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La diversificación productiva del sector tabacalero misionero avanza hacia una nueva etapa. 55 familias de 18 municipios de la provincia comenzaron a incorporar el cultivo de pimiento como alternativa productiva, luego de completar una primera fase de preparación de la infraestructura necesaria para producir bajo cobertura. De este grupo, las primeras entregas de plantines se realizaron en dos puntos de la provincia. En Campo Viera, fueron alcanzados 13 productores de esa localidad y de Campo Ramón, mientras que en Campo Grande recibieron los plantines 8 productores de esa localidad y de Salto Encantado. La distribución continuará posteriormente en los demás municipios que participan de esta etapa.

El material vegetal fue producido por Biofábrica Misiones S.A. y constituye el punto de partida para la incorporación efectiva del cultivo. Previamente, las familias habían recibido los materiales e insumos destinados a la construcción de los invernaderos y a la instalación de los sistemas de riego, además de avanzar en la preparación de las estructuras. De esta manera, el programa ingresa en una instancia en la que las inversiones realizadas comienzan a traducirse directamente en producción: la infraestructura instalada se pone en funcionamiento con un nuevo cultivo y las familias cuentan con los recursos necesarios para iniciar el ciclo productivo del pimiento.

Una política sostenida para reconvertir y tecnificar

Esta nueva etapa forma parte del Programa de Asistencia Financiera para la Reconversión, Tecnificación y Diversificación Productiva, ejecutado por el Gobierno de Misiones, a través del Ministerio del Agro y la Producción, con recursos del Fondo Especial del Tabaco (FET).  Según el ministro del Agro, Facundo López Sartori, “la herramienta busca acompañar a las familias tabacaleras en la ampliación y mejora de sus sistemas productivos, incorporando alternativas capaces de fortalecer la escala comercial, mejorar los rendimientos y consolidar nuevas cuencas hortícolas y frutícolas”.

Entre 2021 y 2024, los proyectos implementados dentro de esta estrategia alcanzaron a 161 productores y productoras. El acompañamiento combinó asistencia financiera, provisión de insumos estratégicos, incorporación de tecnologías y seguimiento técnico permanente en territorio. Las inversiones incluyeron kits de materiales para infraestructura productiva, sistemas de riego, módulos de semihidroponía, plantines de alta calidad genética y herramientas para la reconversión hacia tomate, pimiento y frutas tropicales.

Luciana Imbrogno, subsecretaria de Producción y Desarrollo Vegetal explicó que “la estrategia territorial permitió consolidar polos hortícolas y frutícolas con orientación comercial en 17 municipios, incorporando tecnologías que anteriormente no estaban disponibles en numerosas chacras”. Además agregó que la participación de mujeres también constituye un componente relevante: al menos el 30% de los emprendimientos contó con mujeres al frente.

Cuatro años, distintas producciones y una misma estrategia

El proceso comenzó en 2021 con dos proyectos de la línea hortícola. Uno alcanzó a 47 productores de Alba Posse, Campo Ramón, Campo Viera, Cerro Azul, El Soberbio, Itacaruaré, Leandro N. Alem, San Vicente y Santa Rita, mediante kits destinados a fortalecer la infraestructura para tomate y pimiento.En paralelo, 19 productores de 25 de Mayo, Colonia Aurora, Dos de Mayo y El Soberbio recibieron materiales e insumos para fortalecer el cultivo de jengibre, incorporándolo como una alternativa de diversificación. Ese mismo año se avanzó también en la conformación de nuevas cuencas frutícolas. 14 productores de 25 de Mayo, Campo Grande, Campo Viera y Colonia Aurora recibieron insumos para la implantación de banano bajo riego, incorporando infraestructura y tecnología a una producción con potencial de desarrollo comercial.

En 2023, la estrategia profundizó la tecnificación de la horticultura. Un proyecto específico de pimiento alcanzó a 46 productores de 25 de Mayo, Itacaruaré, Panambí y San Javier, con materiales e insumos para construir y poner en funcionamiento estructuras productivas bajo cubierta. También durante ese año, 24 productores de Dos de Mayo, El Soberbio, San Pedro y San Vicente incorporaron nuevas tecnologías para la producción de tomate en semihidroponía bajo invernadero, avanzando hacia sistemas capaces de optimizar el uso de los recursos y mejorar la continuidad de la producción.

La línea frutícola continuó en 2024, con dos experiencias orientadas a fortalecer especies de mayor demanda. Por un lado, 7 productoras de Campo Ramón, Aristóbulo del Valle, Campo Grande y Campo Viera recibieron materiales e insumos para desarrollar y fortalecer el banano bajo riego. En este proyecto, el 100% de los emprendimientos beneficiarios estuvo encabezado por mujeres. Por otro lado, 4 mujeres tabacaleras de Campo Grande, Campo Ramón y Campo Viera recibieron asistencia para incorporar y tecnificar el cultivo de palto mediante riego por goteo, promoviendo una alternativa frutal con demanda en los mercados local y regional.

Tecnología para producir más y durante más tiempo

Uno de los principales ejes de la política es la incorporación de tecnologías que permitan modificar las condiciones tradicionales de producción. Los sistemas de riego eficientes, las estructuras bajo cubierta y los módulos semihidropónicos permiten optimizar el uso del agua y otros recursos, mejorar los rendimientos y la calidad de los productos y, además, extender los calendarios de cosecha.

El acompañamiento técnico constituye otro componente central. La asistencia en territorio permite orientar la implementación de las inversiones, capacitar a las familias y favorecer que las tecnologías incorporadas puedan ser utilizadas de manera adecuada durante el ciclo productivo. En este esquema, la diversificación se plantea como un proceso que comienza con la identificación de una alternativa y continúa con la infraestructura, la tecnificación, el material vegetal y el acompañamiento necesario para llevarla efectivamente a producción.

Del tabaco a una chacra con más alternativas

La entrega actual de plantines de pimiento representa, en este recorrido, un nuevo paso sobre infraestructura que ya fue construida y tecnificada. Las familias que forman parte de esta etapa comienzan ahora a aprovechar sus invernaderos y sistemas de riego con una producción que se incorpora a otras experiencias desarrolladas en la provincia. 

Así, el programa fue ampliando las alternativas disponibles para las familias tabacaleras: tomate, pimiento, jengibre, banano y palto, junto con tecnologías como el riego por goteo, la producción bajo cubierta y la semihidroponía. La trayectoria acumulada entre 2021 y 2024 muestra una política pública sostenida de inversión y acompañamiento, orientada a fortalecer la infraestructura productiva, incorporar tecnología, generar nuevas cuencas y ampliar las posibilidades comerciales de las chacras.

Con la incorporación de 55 familias de 18 municipios al cultivo de pimiento, esa estrategia continúa avanzando.  La directora general de Frutihorticultura y coordinadora del programa, Analía Mango, explicó que el objetivo es que la diversificación permita construir sistemas productivos con mayor capacidad de respuesta, nuevas fuentes de ingreso y mejores condiciones para abastecer los mercados locales y regionales. Más que reemplazar una producción por otra, el proceso busca ampliar las posibilidades de la chacra tabacalera misionera, sumando cultivos, tecnología y conocimiento para fortalecer las economías regionales y generar nuevas oportunidades productivas en el territorio.

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