Argentina se convirtió en el primer país del mundo en aprobar una nueva tecnología para el control de malezas gramíneas resistentes a los herbicidas comunes (como el glifosato, por ejemplo), producto que ofrece una solución urgente para productores que hoy trabajan con herramientas que son cada vez menos efectivas.
Las malezas resistentes son una gran amenaza para los productores porque no solo sobreviven a los herbicidas comunes sino que además compiten con los propios cultivos por nutrientes, luz solar y agua. Asimismo, actúan como puentes para todo tipo de plagas, hongos, virus y bacterias, por lo que pueden reducir fuertemente los rendimientos de los cultivos.
En ese sentido, esta nueva tecnología está diseñada para controlar a esas malezas gramíneas resistentes en cultivos clave como soja y algodón; y en aplicaciones pre siembra, en cereales y maíz. El ingrediente activo del producto (la molécula) fue aprobado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el 15 de diciembre de 2025, su formulación en tanto en abril 2026 y fue lanzado oficialmente al mercado en junio de este año.
Cabe destacar que Argentina –tercer productor mundial de soja– está entre los mercados agrícolas más innovadores del mundo, con productores que suelen ser los primeros a nivel global en adoptar tecnologías agrícolas de vanguardia.
En el marco del programa “Misiones Produce”, impulsado por el Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC), se realizó en el Mercado Concentrador Zonal de Eldorado, una importante jornada de entrega de semillas agroecológicas que incluyó una capacitación destinada a fortalecer la producción de alimentos en Misiones.
La actividad reunió a cerca de 100 familias productoras provenientes de distintos municipios de la provincia, entre ellos Gobernador Roca, Santo Pipó, Jardín América, El Soberbio, Pozo Azul, Andresito, San Pedro y Fracrán, entre otras localidades.
Durante la jornada se entregaron más de 270 kilos de semillas agroecológicas para la producción de hortalizas y alimentos sanos, para el consumo familiar y la comercialización local. Además, las y los participantes recibieron una capacitación técnica a cargo del ingeniero agrónomo, Carlos Revilla, orientada a fortalecer los conocimientos productivos y promover nuevas cuencas de producción de alimentos.
La actividad contó con la participación del presidente del IMaC, Roque Gervasoni, y del dirigente territorial, Martín Sereno, entre otros referentes, quien destacó el impacto social, económico y productivo que tiene este tipo de iniciativas. “Cada semilla entregada es mucho más que un insumo, es una inversión en trabajo, producción, arraigo y buen vivir para las familias misioneras. Detrás de cada productor hay una familia que se esfuerza todos los días para producir alimentos y salir adelante con dignidad”, expresó Sereno.
Política pública que promueve la diversificación productiva
El dirigente remarcó que la soberanía alimentaria constituye uno de los desafíos estratégicos para el desarrollo provincial. “Cuando hablamos de soberanía alimentaria misionera, hablamos de la capacidad de producir cada vez más alimentos en nuestra propia tierra. Significa generar trabajo, ingresos para las familias rurales, fortalecimiento de las economías locales y garantizar alimentos sanos para nuestro pueblo”, sostuvo.
Agregó que Misiones cuenta con condiciones excepcionales para avanzar en ese camino. “Tenemos tierra, conocimiento, experiencia y productores con enorme capacidad de trabajo. Lo que necesitamos es seguir acompañando, capacitando y generando herramientas para que cada vez más familias puedan producir, comercializar y vivir mejor de su esfuerzo”, afirmó. Mientras que desde el IMaC señalaron que “Misiones Produce” continúa consolidándose como una política pública orientada a promover la diversificación productiva, el agregado de valor, el arraigo rural y la generación de oportunidades para pequeños productores y emprendedores de toda la provincia.
“La producción de alimentos no solamente genera ingresos; también fortalece la identidad de nuestros pueblos, crea empleo local, mejora la calidad de vida y construye comunidades más fuertes y organizadas. Por eso acompañar a quienes producen es apostar al futuro de Misiones”, concluyó Sereno.
La jornada finalizó con un espacio de intercambio entre productores de distintos municipios, reafirmando el compromiso de seguir fortaleciendo la producción local, la soberanía alimentaria y el desarrollo integral de la mayor cantidad de familias misioneras.
Las actividades se llevaron a cabo entre el 1 y el 5 de junio en las localidades de Capioví, Gobernador Roca, San Pedro y Santa Rita, en el marco del proyecto trinacional Raíces (GP-SAEP), implementado en Argentina, Bolivia y Brasil. La iniciativa cuenta con financiamiento del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), mediante fondos suplementarios de la Unión Europea, y es ejecutada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
La capacitación estuvo a cargo del equipo técnico del proyecto Raíces (GP-SAEP) y contó con el acompañamiento de Humberto Ríos Labrada, consultor de FIDA y especialista internacional en Fitomejoramiento Evolutivo (EPB, por sus siglas en inglés), quien trabajó junto a técnicos del INTA y organizaciones vinculadas a la iniciativa. El objetivo fue acercar herramientas y metodologías que permitan desarrollar variedades adaptadas a las condiciones agroecológicas de cada territorio, fortaleciendo al mismo tiempo la autonomía de productores, productoras y comunidades en el manejo de sus semillas.
El Fitomejoramiento Evolutivo es un enfoque basado en poblaciones genéticamente diversas que evolucionan y se adaptan de manera continua bajo la influencia de las condiciones ambientales y de la selección realizada por los propios agricultores. A diferencia de los esquemas convencionales de mejoramiento genético, esta metodología promueve procesos participativos donde los productores dejan de ser receptores de tecnología para convertirse en protagonistas de la innovación.
Mejorar sin perder la diversidad
La coordinadora del proyecto Raíces (GP-SAEP) en Misiones e investigadora del INTA, Silvina Fariza, explicó que esta metodología busca fortalecer y potenciar los materiales genéticos que los agricultores familiares vienen conservando y seleccionando desde hace generaciones. “Estos talleres los hemos denominado mejoramiento genético participativo y evolutivo porque es una de las metodologías que propone el proyecto Raíces, que tiene que ver con mejorar las semillas que los pequeños agricultores vienen conservando durante tantos años”, señaló.
Según Fariza, uno de los aspectos centrales de la propuesta es construir soluciones junto a los productores, combinando conocimientos científicos y saberes territoriales. “Lo que el proyecto Raíces nos está proponiendo es poder hacerlo juntos, escuchando y viendo qué es lo que realmente el pequeño agricultor está necesitando para que nosotros, mediante la técnica y la ciencia, podamos aportarles”, afirmó.
Las actividades incluyeron espacios de capacitación teórica, intercambio de experiencias y talleres prácticos orientados al diseño de programas de mejoramiento para cultivos de interés local. Entre los temas abordados se destacaron la elección de especies y variedades, los criterios de selección y el diseño de ensayos para desarrollar poblaciones capaces de responder mejor a los desafíos productivos y climáticos de cada región.
Semillas adaptadas a cada territorio
Para Humberto Ríos Labrada, el valor de este enfoque radica en que las semillas evolucionen y se adapten en los propios territorios donde serán utilizadas. “Lo que hemos buscado con estos talleres primeramente ha sido identificar una semilla que sea adaptada a las condiciones agroecológicas, que va a ser manejada por los propios productores”, explicó.
El especialista destacó además que la metodología implica un cambio de paradigma respecto de los modelos tradicionales de investigación. “Los científicos acá cambiamos el rol. Buscamos que los campeones de la selección y difusión de las semillas sean los propios productores”, sostuvo.
Misiones, territorio estratégico
En Argentina, el proyecto Raíces concentra sus acciones en Misiones y Jujuy, territorios seleccionados por su riqueza biológica y cultural, así como por la presencia de sistemas productivos campesinos, indígenas y de agricultura familiar. La iniciativa forma parte del Programa Global para Pequeños Productores Agrícolas y Transformación de los Sistemas Alimentarios Sostenibles (GP-SAEP), que busca fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios mediante el uso sostenible de los recursos genéticos y la promoción de prácticas de agricultura regenerativa.
Misiones ocupa un lugar estratégico dentro de este proceso debido a su amplia diversidad agrícola y a la presencia de comunidades que conservan, reproducen e intercambian semillas desde hace generaciones. Durante su recorrida por la provincia, Ríos Labrada destacó el potencial existente en los territorios misioneros. “Acá en Misiones lo que vemos es que hay una diversidad de semillas impresionante; lo que falta es pulir ese diamante en bruto y posicionarlo luego en el mercado”, afirmó.
La propuesta también involucró a técnicos de INTA, docentes, estudiantes, organizaciones sociales, escuelas agrotécnicas y comunidades Mbya Guaraní, con el objetivo de construir capacidades que permanezcan en los territorios más allá de la duración del proyecto. En un contexto marcado por la variabilidad climática y la necesidad de fortalecer sistemas productivos resilientes, la combinación entre diversidad genética, conocimiento local y ciencia aparece como una herramienta clave para el futuro de la agricultura familiar en Misiones.
La crisis que atraviesa la cadena yerbatera volverá a ocupar el centro de la escena este miércoles 18 de junio en Oberá, donde productores, cooperativistas, tareferos y representantes de distintas organizaciones rurales participarán de una charla debate para analizar las consecuencias económicas, sociales e institucionales que dejó la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
Bajo el título “¿Tras la desregulación del INYM, hay crisis yerbatera?”, el encuentro se desarrollará desde las 18 horas en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y reunirá a distintos actores de la actividad en un contexto marcado por la persistencia de bajos precios para la hoja verde y la canchada, reclamos de los pequeños productores y un escenario de fuerte incertidumbre para uno de los principales complejos productivos de la provincia.
Durante la jornada se expondrán indicadores económicos actualizados sobre la situación del sector, con especial foco en el impacto que generó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23, mediante el cual el Gobierno nacional eliminó, entre otras atribuciones, la facultad del INYM de fijar los precios de referencia para la materia prima.
Los organizadores sostienen que la pérdida de esa herramienta de regulación modificó el funcionamiento del mercado yerbatero y profundizó el deterioro de la rentabilidad de miles de productores, generando un escenario de creciente conflictividad en la actividad.
Además del análisis económico, el encuentro incluirá un abordaje jurídico sobre la situación institucional del INYM, organismo cuya capacidad regulatoria continúa siendo objeto de debate desde la entrada en vigencia del decreto de desregulación impulsado por el Gobierno nacional.
Los participantes también compartirán testimonios sobre las consecuencias sociales que atraviesan actualmente las familias vinculadas a la producción de yerba mate, una actividad que constituye uno de los principales motores económicos de Misiones y que involucra a miles de pequeños productores, trabajadores rurales y cooperativas.
La convocatoria es impulsada por la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), la Asociación Civil Impulso Yerbatero, la Asociación de Yerbateros del Alto Uruguay, la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte y el Movimiento Agrario de Misiones, organizaciones que desde el inicio del proceso de desregulación vienen reclamando la restitución de herramientas que permitan equilibrar la relación entre productores e industria.
El encuentro se realizará en un momento particularmente sensible para la economía yerbatera, atravesada por la caída de los precios pagados al productor, el incremento de los costos de producción y la continuidad del debate sobre el rol que debe desempeñar el Estado en la regulación de una de las principales economías regionales del país.
La jornada buscará, además, construir un diagnóstico compartido entre los distintos eslabones de la cadena y generar propuestas que contribuyan a recuperar la sustentabilidad económica y social del sector, en un contexto donde el futuro institucional del INYM continúa siendo uno de los temas centrales de la agenda agropecuaria misionera.
Establecimiento Santa Ana, creadora de las yerbas CBSé y MATEANDO, presenta CBSé Hierbas Serranas Edición Mundial, bajo el concepto “Las estrellas se ceban”. Esta edición limitada, incorpora un 10% más de yerba gratis en su presentación de 550 g, reforzando su promesa: más CBSé en cada ronda para que cada cebada sea un sueño compartido.
CBSé Hierbas Serranas no es solo un producto: es el origen de la marca y un hito en la historia del mate. Fue la primera yerba en incorporar hierbas naturales como menta, poleo y peperina, marcando un antes y un después en la categoría de yerbas compuestas. Su nacimiento en 1978 coincide con la primera estrella mundialista de Argentina, un vínculo que hoy cobra aún más sentido.
En esta edición, CBSé rinde homenaje a quien representa ese espíritu de perseverancia y orgullo nacional:
“Lionel Messi es nuestro capitán y el mayor símbolo de un logro que es de todos. Por eso desde CBSé quisimos rendirle homenaje y celebrar ese espíritu colectivo sumando al 10 con un 10% más de producto”, destaca Carolina Valeria, Gerente de Marketing & Comunicación de Establecimiento Santa Ana.
El packaging, de fuerte impronta celeste y blanca, transmite nacionalismo, pertenencia y pasión. Con la leyenda “Las estrellas se ceban”, incorpora tres estrellas que evocan los títulos alcanzados y consolida su identidad como un pack coleccionable, pensado para acompañar cada encuentro durante la competencia.
Bajo el concepto “Desde 1978, CBSé cebando historias”, la marca vuelve a poner en el centro todo aquello que sucede alrededor del mate: las reuniones, las previas, los festejos, los abrazos y las ilusiones compartidas. Cada ronda es una historia, y CBSé Hierbas Serranas vuelve a ser la primera en cebarla.
Carolina Valeria expresa: “Para nosotros es un orgullo estar presentes acompañando a los argentinos en cada ronda, donde el mundial se vive, se celebra y se siente en comunidad. Con esta edición buscamos celebrar lo que nos une y reforzar el vínculo emocional que se construye en cada mate”.
La campaña integral tendrá presencia en todo el país con activaciones en puntos de venta, degustaciones y acciones en provincias como Córdoba, Mendoza, Rosario y Ciudad de Buenos Aires, además de sorteos y contenidos especiales en redes sociales.
Como pieza central, la campaña se corona con un spot publicitario musical, que incorpora una cumbia original para transmitir la alegría, el movimiento y el espíritu colectivo.
La pieza fue producida por Nómade y Establecimiento Santa Ana vuelve a elegir a Suena Eh!, el colectivo artístico de Villa La Cava que promueve la diversidad cultural, para desarrollar el jingle que acompaña el ritmo de las reuniones y busca instalarse como banda sonora de las previas y los partidos en todo el país.
CBSé Hierbas Serranas Edición Mundial es una propuesta pensada como un elemento de colección que incluye un beneficio exclusivo para los consumidores. Con esta edición la marca le rinde homenaje al 10, agranda la ronda para que cada cebada sea un sueño compartido.