Créditos para pagar expensas: la banca financia la mora en edificios porteños
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El aumento sostenido de las expensas dejó de ser un problema doméstico para transformarse en una variable de estrés financiero en los hogares urbanos. En ese contexto, Banco Ciudad lanzó una línea específica de créditos para regularizar deudas de consorcio, una señal clara de que la morosidad en edificios ya es leída como un riesgo sistémico en la Ciudad de Buenos Aires.
La herramienta permite acceder a préstamos de hasta $1.500.000 destinados exclusivamente al pago de expensas impagas y apunta a contener un fenómeno que se expandió en silencio durante los últimos dos años: propietarios que priorizan otros gastos y postergan obligaciones comunes, afectando la caja de los consorcios. La iniciativa fue dada a conocer por Clarín.
Un gasto que dejó de ser previsible
Las expensas dejaron de comportarse como un costo estable. Datos del sector muestran que en 2025 aumentaron en promedio un 36%, mientras que el incremento acumulado en los últimos dos años alcanza el 313,6%. Tarifas, paritarias, servicios tercerizados y mantenimiento presionaron al alza un rubro que hoy compite directamente con alquileres, cuotas de crédito y servicios básicos.
En edificios con alta densidad de unidades, la mora de algunos propietarios genera un efecto dominó: faltan fondos para cubrir gastos esenciales, se acumulan intereses y se multiplican los conflictos legales. En ese escenario, el crédito bancario aparece como una vía para evitar juicios, embargos y una bola de nieve financiera dentro del consorcio.
A quién apunta el crédito para expensas
La línea del Banco Ciudad está dirigida exclusivamente a propietarios cuyos consorcios operan con la entidad y permite regularizar hasta tres meses de deuda.
Aunque se trata de un crédito personal, el uso del dinero está estrictamente controlado:
el solicitante no recibe los fondos, que se acreditan directamente en la cuenta del consorcio. El banco reduce así el riesgo de desvío y asegura el destino del financiamiento.
Las principales características del producto son:
- Monto máximo: $1.500.000
- Tasa de interés: fija del 60% TNA
- Plazo: de 3 a 18 cuotas
- Tope de endeudamiento: la cuota no puede superar el 20% del ingreso neto
El límite busca contener el sobreendeudamiento, aunque analistas advierten que, con salarios que siguen perdiendo frente a la inflación, incluso una cuota “acotada” puede tensionar aún más el presupuesto familiar.
Crédito para sobrevivir, no para crecer
El lanzamiento de este producto no es un hecho aislado. Un informe de diciembre de 2025 reveló que el 53% de los hogares de ingresos medios tuvo que recurrir a ahorros, vender activos o endeudarse para cubrir gastos corrientes. En ese marco, las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno de Javier Milei aceleraron la licuación del poder adquisitivo y empujaron a las familias a utilizar el crédito como herramienta de subsistencia, no de inversión.
Para la banca, estas líneas cumplen una doble función: sostener la cadena de pagos en los consorcios y evitar un deterioro mayor en la cartera minorista. Para los hogares, en cambio, el mensaje es más crudo: pagar expensas ya no depende solo de ingresos, sino del acceso al crédito.
