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Créditos UVA: Desesperante realidad de quienes se animaron a soñar con la casa propia

Créditos UVA: Desesperante realidad de quienes se animaron a soñar con la casa propia
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“Si muero, la casa queda para mis hijos, si vivo me la pueden ejecutar”. El sueño de la casa propia se transformó en angustia para más de 170 mil familias en todo el país.

En mayo de 2017 cuando fueron presentados los créditos bancarios para comprar una casa o departamento, la frase con la que el gobierno nacional convenció a los potenciales propietarios era que de acuerdo a sus ingresos, y con la misma cuota de un alquiler finalmente iban a poder invertir en un techo propio. Por aquel entonces, el dólar cotizaba a $16,30 y la proyección de inflación era del 10 por ciento.  

Hoy lejos, muy lejos de esos números, (el dólar cotiza en $44,60) la obligación de la cuota mensual para no perder la casa en manos de los bancos, les quita el sueño a los “beneficiarios” que sienten la decepción de haber confiado.

Dolores Corró, es docente de Posadas, y en su voz se siente la desesperación de quien teme perder su casa.

“Yo pedí el crédito en julio de 2017, me hicieron un estudio bastante exhaustivo sobre mis posibilidades de pago y me otorgaron el crédito a 30 años. La gerente del banco muy amable me decía que aun si la inflación era del 20 por ciento a mí me convenía porque era por algo mío. Yo confié, el Presidente  me dijo que con la misma cuota de un alquiler y de acuerdo a mis ingresos yo iba a poder tener el crédito”.

Dolores cuenta que cuando fue a pagar la primera cuota, inicialmente fijada en 4.000 pesos, le informaron que en realidad iba a ser de 6.500 pesos por gastos varios, aunque al momento de abonar fue de 8.500 por el mismo motivo. “Yo estaba contenta, no le di importancia por el entusiasmo de la casa propia”.

El segundo mes fue de 6.500 pesos y después de 19 cuotas, en el mes de abril deberá pagar 10.700 pesos, más 1.000 pesos de seguro.

“Estamos teniendo un gran problema, porque la cuota no debía superar el 25 por ciento de los ingresos y en mi caso ya supera el 40 por ciento. Yo soy docente, tuve que poner de mis ahorros, pedir prestado, porque tenías que entregar alrededor de 300.000 pesos para gastos de escribano, impuestos, y no sé qué más. Si de entrada hubiese tenido esa plata no me iba a meter en este lío”.

El banco a través del cual sacó el crédito le ofreció extender el plazo a siete años más con un quita del 10 por ciento de la cuota mensual. “El tema es que con la inflación que tenemos ya me superó de nuevo lo que puedo pagar y me compré un problema por siete años más”.

“A todo esto hay una cláusula que dice que el banco me puede rematar la casa debiendo dos cuotas sin ningún tipo de juicio, así que te imaginarás que estamos muy angustiados. Acá en Misiones no sé de nadie que haya perdido la casa, pero a la gente le da mucha vergüenza hablar de su situación económica. Es más, algunos creen que es su culpa. Nosotros no estafamos a nadie, no hicimos nada malo, solo confiamos. Yo estoy desesperada porque a esto hay que sumarle el aumento en los servicios, supermercado, dejé de pagar un auto porque las dos cosas no puedo, soy madre soltera y otro ingreso no tengo”.

De acuerdo a lo que se informaba en 2017, con el dólar a 16,30 pesos, se necesitaba contar con un ingreso de 25.925 pesos para sacar un UVA por el 80% de un departamento de dos ambientes promedio. Hoy hay que demostrar ingresos por casi 126.000 pesos para obtener el 80% del mismo dos ambientes.

Las familias afectadas reclamarán que el Congreso declare la emergencia UVA y congele el valor de los créditos por tres años “hasta que el gobierno resuelva esto”.

“Si decido vender mi casa y sacarme el problema de encima, de nuevo quedo en la calle. Tengo que alquilar, buscar garante para el alquiler y todos los requisitos que te imponen. Y hoy a los 47 años me doy cuenta que para esto valgo más muerta que viva, porque si muero, la casa queda para mis hijos, y si sigo viviendo me la pueden sacar”.

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