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Economis, mano a mano con Szychowski: su relación con la industria yerbatera, la Renovación y cuál es el mejor precio en góndola

Economis, mano a mano con Szychowski: su relación con la industria yerbatera, la Renovación y cuál es el mejor precio en góndola
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Juan José Szychowski siempre recordará al miércoles pasado, cuando bien tempranito le entró un mensaje mientras cambiaba la rueda del tractor en su campo, cercano a Apóstoles. En ese mensaje le confirmaron que finalmente había sido designado presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), un cargo para el que se viene preparando desde hace varios años.

“Ya me habían propuesto las asociaciones de productores yerbateros hace cinco años cuando asumió el gobierno de Mauricio Macri, pero entonces eligieron a (Alberto) Ré, y ahora me volvieron a proponer”, detalla y queda bastante claro que está más que motivado para asumir el desafío.

En un mano a mano virtual con Economis, este hincha de Independiente y jugador de rugby evitó referirse a sus simpatías políticas. A pesar de que algunos lo vieron cercano al macrismo, finalmente fue durante el Gobierno de Alberto Fernández que Szychowski llegó al INYM. “La nota con el pedido de las asociaciones de los productores la recibió el ingeniero Carlos Rovira y el gobernador Oscar Herrera Ahuad, que hicieron las gestiones que culminaron hace un par de días con mi designación”, explica. Tampoco se ahorra algún elogio para la Renovación, algo infrecuente en el mundillo yerbatero.

No tengo trato personal con Rovira, pero conozco lo que hace y el Gobierno de la Renovación siempre apoyó los pedidos de los productores yerbateros”, dice el nieto del legendario inmigrante polaco don Juan Szychowski. Su abuelo – a quien nunca llegó a conocer- fundó lo que hoy es La Cachuera, hace más de cien años. 

Pero don Juan era más un autodidacta apasionado por las máquinas, que con sus propias manos y en medio de la nada, construyó molinos arroceros y yerbateros, presas eléctricas y otras invenciones que despertaron la admiración mundial y todavía pueden visitarse en el Museo de la Yerba (Apóstoles). 

En cambio, Juan José –Juanjo para todos- es netamente yerbatero, si bien se recibió de contador público en la Universidad Nacional de Misiones y ejerció como docente algunos años de la materia “Costos”, casi toda su vida laboral la hizo entre los yerbales y el secadero. No en La Cachuera, empresa con la que nunca tuvo vínculos, más allá que es controlada por algunos de sus primos, sino con su padre que en los años 60 e hizo su propio camino.

“Lo queremos mucho a Juanjo y conoce mucho el sector yerbatero, pero aclaro a algunos que no lo saben, que él no tiene nada que ver con nuestra empresa. Es más, ni siquiera nos vende su yerba”, contó a Economis, Victoria, también nieta de don Juan y hoy titular de la empresa que produce la marca Amanda.

A medida que avanza la entrevista queda claro que al nuevo titular del INYM le tira mucho la actividad gremial empresaria del lado de los productores, que siempre tienen enfrente a los molineros. “Me apasiona”, reconoce. 

Habla más de su otro abuelo, Bertolotti, que fundó una de las primeras cooperativas en la zona de Bonpland en 1926. Era la época en la que el negocio yerbatero lo manejaban las empresas de Rosario y Buenos Aires, que se quedaban con la parte del león del negocio, en esa eterna puja por la renta yerbatera entre los productores y los industriales. Esa puja sigue y ahora será él mismo, a sus 56 años, quien tendrá una intervención importante coordinando, conduciendo y aportando sus conocimientos para que el directorio del INYM pueda llegar a consensos, principalmente en el valor de la materia primera, pero también en muchas otras cuestiones.

El precio de la yerba tiene que ser el más alto posible, el que pueda soportar el mercado. Para bien de todos, pero siempre teniendo en cuenta no descuidar al cliente y al mercado”, señala. 

Y queda picando una idea: ¿Cuál de las habilidades pesará más en esa mesa caliente en la que se convierte el directorio del INYM dos veces al año? ¿Su condición de conocedor de la cuestión productiva, indiscutida para el mundo yerbatero? ¿O será su cuestión de contador y experto en costos?

En el INYM la cuestión de la grilla de costos es algo así como la masa madre en panadería, a partir de ese cálculo se establece el número mágico: ¿Cuánto debe valer para el productor el kilo de hoja verde? 

“Mi abuelo Bertolotti fundó  el Centro Agrario Yerbatero Argentino (CAYA), entidad pionera que hasta hoy sigue vigente en el cuidado del pequeño productor, él luchó mucho en la puja con las industrias que en aquel entonces estaban radicadas en Buenos Aires y Rosario”, explicó.

-¿Cómo te definís políticamente?

-Vengo del sector gremial sobre todo, hace años que empecé con pasión a participar de la parte gremial del la yerba mate y fui uno de los impulsores del Convenio de Corresponsabilidad Gremial, que hace cinco años que hace que los aportes y contribuciones del sector de la yerba mate se estén cobrando. Soy representante de las asociaciones que firmaron el convenio. También estuve involucrado en la modificación del Código Alimentario, trabajé con las asociaciones de molineros para cambiar la forma en que se mide el contenido de palo en la yerba. Antes se hacía sólo por medios mecánicos, ahora se hace por medios mecánicos y químicos. Eso mejora la calidad del producto.

-¿Cómo definís al empresario yerbatero?

-Como en todos los órdenes de la vida, hay de todo. Pero hay empresas tradicionales que tienen más de 100 años y eso tiene un gran valor agregado, acá nosotros sabemos quién es el dueño. Cualquiera de las cinco, seis o diez más grandes. Sabemos cuál fue su trayectoria, también con las cooperativas. Hay cooperativas centenarias con una trayectoria intachable, el sector cooperativo es muy fuerte y hay varias entre las primeras diez en ventas. Hay que destacar el gran esfuerzo que hizo en estos últimos años el sector molinero para hacer conocer la yerba en el mundo, con al ayuda del Inym. Las exportaciones ayudan mucho a descomprimir toda la situación.

-¿Te sorprendieron las críticas de “Cacho” Bárbaro?

Me sorprendió el agravio de Cacho Bárbaro, uno puede tener distintas ideas, pero me sorprendió el agravio personal. No hay que agraviar a nadie, uno puede tener distintas ideas, eso no quiere decir que cada uno no tenga su parte de razón o pueda aportar algo para que todos estemos mejor. Fundamentalmente, yo creo que este grupo de gente quería hacer el Fondo Especial Yerbatero. Dentro del fondo especial hay muy buenas ideas que ayudan al pequeño productor, a los tareferos, la obra social para los productores. Desde el Instituto se podría avanzar, hablar con Cacho Bárbaro, con su grupo, ver qué ideas tienen, en qué podemos estar de acuerdo, unir fuerzas para ir a gestionar. Tanto unos como otros, queremos el bien para la provincia y para todo el sector. Buscando puntos de coincidencia, tenemos que tratar de juntarnos, es un momento muy difícil, lo que viene va a ser muy difícil, las cuestiones económicas van a ser duraderas, y es un momento de estar juntos no pelearse, buscar coincidencias, en eso voy a estar yo.

¿Estás dispuesto a hablar con Cacho Bárbaro e intercambiar ideas?

Sí, hay que dejar que pase unos días, que esto se calme. Quizás se molestó porque tenía un candidato que al final no salió. Tenemos que colaborar, buscar las coincidencias, hablaremos ahora, más adelante. Todos queremos el bien para Misiones, para el sector yerbatero, para el norte correntino, para la zona productora. Tenemos un poco de competencia con Paraguay y Brasil, pero esta es la zona productora y tenemos todo para ganarnos al mundo, tratando de aunar esfuerzos y buscar lo mejor para todos. Tomar la mejor idea de cada uno, e ir juntos, esa es la idea.

-¿Cuáles son las prioridades para cuidar y mejorar al sector?

-Primero tenemos que ver el impacto de la pandemia, estamos exentos de la cuarentena, pero tenemos que ver todas las medidas para el cuidado de la salud. Desde el productor, tarefero, empleado de molino o repositor. Es fundamental que todo sepan que su producto está cuidado. También el mercado exportador, hoy nadie puede viajar si surge algún problema. Hay que cuidar lo que se logró con tantos años de esfuerzos y sacrificios.

-¿Se espera una caída en las ventas a partir de la pandemia y la crisis económica que va a generar el parate?

-Esa es la pregunta del millón. Estuve viendo los despachos del mes pasado de marzo y son similares a los del año pasado, hay poca diferencia. Eso es despachos de molinos a grandes supermercados y centros de distribución, no significa que el consumidor esté comprando, la mercadería salió. La estadística real del consumo en la pandemia la vamos a tener en un par de meses. Pueden pasar dos cosas, una es que por lo económico se consuma menos, pero también puede suceder lo contrario, con la propaganda que se hizo, cada uno con su mate, a lo mejor puede aumentar el consumo. Aún es rápido como para evaluarlo con los datos que hay.

-Hay un debate abierto por la condición de que el precio de la materia prima en el INYM siempre se defina por votación unánime, algo que naturalmente complica mucho y lleva la cuestión al laudo. ¿Estás a favor de revisar esto?

-Algunos sectores de la producción exigen que se mantenga la unanimidad. Otros exigen mayorías especiales de dos tercios. Hay sectores que piden que no se fije precio oficial. Creo que es una cuestión de todos los sectores y hay que avanzar y debatir esto. Cualquier modificación habrá que hacerla a través del Congreso nacional. Lo que quiera el conjunto de las asociaciones, sobre todo, que son los que crearon e impulsaron el inym.

-¿Cómo hacer para repartir mejor la “torta” y que todos ganen en forma equilibrada?

-No es sencillo, pero estamos con un tema de Precios Cuidados, se pone un precio máximo al producto de la góndola. Eso a veces se beneficioso y a veces no. Cuando hay mucha inflación, precios cuidados va entorpeciendo la cadena. Por otra parte, los salarios de los trabajadores son ley por paritarias y lo mismo la materia prima. En esos momentos, la ganancia del molinero se ve achatada. Tiene que vender con precios máximos. En otros momentos favorece, es un equilibrio muy delicado. Nosotros tenemos que tratar de que el precio sea el más alto posible para que toda la cadena tenga su margen de ganancias, sobre todo a los tareferos, que son los que la pasan peor, un trabajo muy pesado y muy difícil y hay que tratar que sus salarios sean los más adecuados.

-Es interesante porque hay quienes dicen: perdemos mercado si se nos va la mano con el valor en la góndola…

-Tal cual, tiene que ser lo más alto posible, lo posible tiene que ver con un precio justo para el consumidor sin descuidar el mercado. Ahora es muy difícil saber cuál es ese precio justo porque va cambiando mucho todo por la inflación.

-¿La grilla de costos habría que revisarla?

-Hubo una revisión hace un par de años cuando se modificó la cantidad de kilos por hectárea (que se toman como referencia para establecer el costo por kilo). El problema que tenemos con la grilla de costos es que tenemos productores que están en diez, doce mil kilos por hectárea, otros que están en tres o cuatro mil kilos por hectáreas y el promedio está alrededor de 4800, 4900, kilos. Entonces a veces el valor de la hoja verde, para un sector es muy buen precio, porque producen muchos kilos, y para otros, no le alcanza porque producen pocos kilos. Ese es un problema que hay en el instituto, creo que a este productor que produce pocos kilos, hay que ver cómo se lo asiste, se lo ayuda, eso también es un desafío. El productor tiene que seguir estando en la chacra, tenemos que seguir haciendo todo lo necesario para que tenga un ingreso digno y siga viviendo de lo que es su trabajo.

-¿Qué le cambiarías al INYM?

-Lo que aspiro es a escuchar a todos los sectores y gestionar para que todos puedan trabajar y nos vaya bien a todos. No es momento de pelear entre los sectores. Hablaré con secaderos, productores, molineros para tirar del carro todos juntos. Este es un momento de unión, no es momento de que nadie sea mezquino. 

Ficha personal

Nombre: Juan José Szychowski

Formación: Industrial N°1 de Posadas – Contador Público Nacional-Unam

Ex profesor de materia “Costos” en la  Facultad de Cs Económicas de la UNAM

Edad: 56 años

Estado Civil: Casado, tres hijos.

Hincha de: Independiente

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