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El desafío de construir la educación técnica en entornos virtuales

El desafío de construir la educación técnica en entornos virtuales
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La experiencia en el IPESMI

¿Cómo es estudiar en una escuela técnica, con carga horaria doble y talleres específicamente prácticos sin contar con clases presenciales?

La educación técnica ha sido, desde siempre, una modalidad práctica, estratégica y formadora de egresados con habilidades manuales y capacidades concretas para su desarrollo en el mundo del trabajo. En Argentina contamos con más de 1600 instituciones educativas que imparten la enseñanza técnica, y en Misiones, el IPESMI es una de las instituciones formadoras de Técnicos en Informática y Técnicos Constructores Navales –orientación única en el país-.

El objetivo de la educación técnica es formar de manera integral a los jóvenes, combinando los saberes necesarios del nivel secundario, con las competencias propias del nivel técnico superior, de manera que egresen listos para vincularse con el sistema productivo regional, de una forma profesional, preparada y responsable.

En un contexto particular como el del 2020, nuestra escuela técnica debió, como todos, adaptarse. Pero la adaptación significó prescindir de la matriz que construye esta modalidad de enseñanza, la práctica presencial y activa.

Desde el IPESMi Secundario Técnico se buscó articular la teoría y la práctica desde la virtualidad, sin perder de vista el enfoque pluridisciplinario que nos caracteriza como institución.

Miguel Ángel Koury, Constructor Naval y Coordinador de los talleres técnicos del IPESMI Secundario Técnico subraya al respecto: “Para la educación en sí, significó una transición importante no poder contar con la dinámica de enseñanza de clases presenciales, pero para la educación técnica, fue un cambio rotundo. Las familias y su participación fueron cruciales, y podemos decir que contamos con padres muy comprometidos, que se preocuparon desde el primer momento y acompañaron el recorrido educativo de sus hijos desde sus casas. La práctica es parte de nuestra modalidad, y en las orientaciones que se dictan en el IPESMI aún más, el estudiante transforma la materia prima con herramientas, y como ahora no puede trabajar con esas herramientas, construimos una planificación que incluyó tutoriales e instructivos, donde les mostramos cómo se pueden llevar adelante las prácticas en tiempos de pandemia, desde sus casas y con materiales más accesibles. Alentamos a los estudiantes a imitar los procesos que se realizan en el taller para que puedan asimilarlos, a la par que trabajamos y reforzamos conceptos teóricos como normativas de seguridad, prevención y protección”.

“Tenemos confianza y esperamos contar pronto con las habilitaciones correspondientes, protocolo mediante, para iniciar el 2021 con un  primer trimestre 100% práctico, en todas las materias y para ambas orientaciones… materias como dibujo asistido, diseño de plano y visita a astilleros. Los contenidos se abordarán de la misma forma, pero dando prioridad a las prácticas, para así poder recuperar y dedicarles el tiempo que merecen.” 

El IPESMI

En efecto, el contexto exigió trabajar las trayectorias formativas desde otro lugar e innovar en recursos, material y metodología. Es por eso que en el IPESMI, se desarrollaron las clases en plataformas de videoconferencias, video-tutoriales, y presentaciones en cada materia, a la par que se confeccionaron cuadernillos y manuales específicos que sirvieran de guía a los estudiantes.

Victoria Díaz Copello, profesora en la Institución de las materias de Dibujo Técnico Naval y Dibujo Naval I reflexiona: “Las TIC ya formaban parte de nuestro programa en cada materia. Teníamos creado un Classroom para poder trabajar dudas, compartir material, sumar bibliografía y resolver cuestiones que les surgieran a los estudiantes entre clase y clase, o mientras
dibujaran y produjeran sus láminas. Finalmente tuvimos que adoptar la virtualidad como metodología de trabajo principal, y aprovechamos esta instancia para establecer distintas estrategias y abordar en profundidad la parte teórica. Se buscó que los estudiantes consoliden y se apropien de los saberes teóricos, que finalmente nutren y dan marco a la práctica. Nos ocupamos en incluir vocabulario y en reforzar la comprensión de texto como de dibujo. Fue un momento para nivelar contenidos, y también trabajar en la responsabilidad, el compromiso e incentivar a que no pierdan el ritmo propio que demanda la escuela técnica”.

En este sentido y sobre este punto en particular, la Prof. Copello agrega: “El adolescente estudiante técnico es muy distinto al estudiante promedio de otro secundario. Ellos tienen dobles responsabilidades, tienen taller y tienen clases, incluso el proceso de socialización con sus amigos, compañeros y docentes es distinto, porque pasan mucho tiempo en la escuela. Tienen una carga horaria del doble que cualquier otro estudiante secundario, por lo que hay que saber acompañar este proceso”.

Es por ello que en IPESMI, el desarrollo y sostén de la educación técnica se dio no solo a través del acompañamiento activo en el proceso de enseñanza sino, y por sobre todo, atendiendo y cuidando la relación vincular de los estudiantes, con sus compañeros, profesores, preceptores y directivos.
Matías Sebastián Cardozo encargado del Taller de Electricidad de 1° y 2° año y Coordinador de los Talleres del Ciclo Básico reflexiona acerca de esto: “Aprendimos, como docentes, a manejar herramientas tecnológicas y explorar en plataformas de videoconferencia para el dictado de clases. Pero, sobre todo, nos abocamos a cuidar la relación vincular con nuestros alumnos, poder acompañarlos y ayudarlos. Tuvimos mucha conexión con las familias, y así pudimos saber qué necesitaban los chicos para aprender en sus casas y ejercitar con los materiales que tuvieran a mano, -se reemplazó, por ejemplo, la madera por cartón-. Y desde ahí avanzamos y re-construimos nuestra planificación clase a clase.”

En relación a cómo se dieron las clases y prácticas, Mariana Godoy, estudiante del 5to año en la Orientación en Informática comenta: “Al comienzo fue un cambio muy repentino, pero el colegio se organizó pronto. Apenas habían pasado unos días del anuncio de la cuarentena y ya estábamos implementando un sistema de envío de actividades por correo electrónico, que con el pasar del tiempo fue evolucionando hasta hoy, que tenemos al menos dos encuentros virtuales por día.

Con respecto a las prácticas principalmente de los talleres, fue todo muy bien, ya que al ser una orientación en Informática contábamos con las herramientas principales de trabajo:  compu y conexión a Internet. En el mes de julio comenzamos a realizar prácticas con nuestros propios Routers junto al profesor de Redes II, que nos enviaba trabajos teóricos y en los encuentros virtuales compartía su pantalla y nos explicaba.

Fue muy enriquecedor porque cada uno tenía un router diferente en su casa, con diferentes funcionalidades y pudimos trabajar sobre eso, que es algo que en el tiempo presencial no se habría dado.

También en Software realizamos trabajos en equipos de a 3 y sacamos adelante proyectos geniales referidos a la materia, uno de ellos, por ejemplo, la creación de un Blog donde brindamos tutoriales de herramientas educativas digitales para el beneficio de toda la comunidad educativa del IPESMi Técnico.

Si bien nadie esperaba esto, el colegio se adaptó muy bien. Estoy orgullosa de pertenecer al IPESMi Técnico porque a mi curso no le faltó nada, y siempre nos acompañaron y orientaron frente a las dudas que surgieron en el camino con muchísima paciencia.”

Impulsar la educación técnica

Pensando en la vuelta a clases, con nuevas estructuras de funcionamiento y protocolos, Miguel Koury comenta que se está trabajando en un protocolo institucional, considerando la normativa federal y tomando todas las precauciones. “Hay que asesorar y capacitar a los docentes. Van a tener que adecuarse a una nueva dinámica, distinta a la de antes, y recuperar al máximo el tiempo en las prácticas. La realidad es que necesitamos un técnico que sepa producir y entienda la máquina. Para eso necesitamos las prácticas, que son fundamentales en nuestra modalidad de enseñanza, ya que consolidan y garantizan el aprendizaje. Pero yo creo que lo vamos a lograr, y cerrar el año con los conceptos y nociones básicas aseguradas y
aprendidas por los estudiantes”.

Desde lo institucional, en IPESMi se continúa trabajando en la firma de convenios, uno de ellos con la Academia Náutica que capacita en timonería para navegación, y en incluir mas prácticas profesionalizantes, en astilleros y empresas reconocidas del rubro. Actualmente se encuentra en desarrollo un acuerdo de cooperación mutua con la Lic. Silvia Martínez, Presidenta de la Cámara de la Industria Naval Argentina y el Astillero Tandanor, con el objetivo de poder promover la industria naval, la ciencia y la tecnología, así como en preparar a nuestros estudiantes para la inserción laboral en el contexto productivo de la región.

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