El Gobierno dictó la conciliación obligatoria en el conflicto de controladores aéreos y queda en suspenso el paro
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Luego de una audiencia donde fracasaron las negociaciones entre el gremio y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), intervino la Secretaría de Trabajo
La Secretaría de Trabajo intervino ante el fracaso de las negociaciones salariales entre ATEPSA y EANA. La medida congela el conflicto por 15 días, aunque persiste la amenaza de nuevos paros por parte de otros gremios aeronáuticos.
Ante la escalada del conflicto entre los controladores aéreos nucleados en ATEPSA y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), el Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria y logró suspender las medidas de fuerza previstas desde este viernes 12 hasta el 30 de julio. La resolución rige por 15 días corridos, a partir de la medianoche del 11 de julio, e incluye la obligación de retrotraer los despidos recientes y garantizar la prestación normal de los servicios durante ese período.
Qué implica la conciliación obligatoria
La Secretaría de Trabajo dispuso que:
- ATEPSA deberá levantar el plan de acción directa, que incluía retención de tareas en todos los aeropuertos del país, afectando autorizaciones de despegues, circulación en pistas y planes de vuelo.
- EANA deberá reincorporar temporalmente a los 18 trabajadores despedidos, mientras dure el procedimiento conciliatorio.
Desde el gremio, la secretaria general Paola Baritta denunció presiones y amenazas a los trabajadores, advirtiendo que esto aumenta el estrés y pone en riesgo la seguridad operacional. En paralelo, Edgardo Llano, de la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), repudió los despidos y los operativos policiales realizados en la audiencia. Anunció además una asamblea nacional para el 21 de julio en Aeroparque.
El conflicto con ATEPSA se da en un contexto de alta conflictividad sindical en el sector aerocomercial, potenciado por las políticas de desregulación impulsadas por el Ejecutivo. A pesar de esta tregua temporal, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) confirmó un paro para el viernes 19 de julio, en plena temporada turística invernal.
El secretario general Pablo Biró apuntó contra los despidos, el decreto 378/2025 y su desplazamiento del directorio de Aerolíneas Argentinas. Afirmó que los pilotos harán que “las operaciones colapsen” y aseguró: “No vamos a resignar el poder adquisitivo ni a bajar ninguna bandera”.
Desde APLA advirtieron además que el decreto de desregulación “presenta graves deficiencias técnicas” y representa un riesgo para la seguridad aérea. “Advertimos que su implementación puede tener consecuencias graves y responsabilizamos a las autoridades”, manifestaron.
El trasfondo del conflicto gira en torno a la política salarial que propone el Gobierno para los trabajadores del sector público. EANA había ofrecido un ajuste mensual del 1,3%, en línea con lo autorizado para el resto de la administración. Para los gremios, este esquema no cubre ni remotamente la inflación pasada ni proyectada, lo que se traduce en una pérdida real de poder adquisitivo.
Además, las organizaciones sindicales denuncian un proceso de “vaciamiento sistemático” del sector, a través de la posible privatización de empresas como Intercargo, la extranjerización del mercado, y el desmantelamiento de políticas públicas que garantizaban soberanía y estándares técnicos.
En ese sentido, el “frente de sindicatos aeronáuticos unidos” advirtió que las decisiones oficiales configuran “un proceso de entrega planificada” que afecta no solo a los trabajadores sino también a la seguridad y a la capacidad operativa del sistema aerocomercial nacional.
Si bien la conciliación obligatoria logra una pausa temporal en las medidas de fuerza, la continuidad del conflicto dependerá del éxito o fracaso de la mesa de negociación que deberá convocar la Secretaría de Trabajo. La amenaza del paro del 19 de julio, sumado al malestar generalizado en el sector, anticipa una escalada de tensiones en un momento crítico para el turismo y la conectividad interna.
