El impacto de las retenciones cero: la mirada crítica de Soledad Aramendi, presidenta de la Sociedad Rural de Rosario
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La decisión del Gobierno nacional de suspender temporalmente los derechos de exportación para algunos productos agropecuarios abrió un intenso debate en el sector. El esquema de retenciones cero, que tuvo una ventana de apenas tres días para granos antes de agotarse el cupo de USD 7.000 millones, generó entusiasmo en algunos sectores y malestar en otros. Entre las voces más críticas, se destacó la de María Soledad Aramendi, la primera mujer en presidir la Sociedad Rural de Rosario en 126 años de historia.
En diálogo con Open1017, Aramendi describió la medida como un alivio efímero y con fines recaudatorios, más que productivos. “El lunes se sabía una cosa y el miércoles otra, lo que generó malestar. Para la carne bovina y aviar la eliminación sigue vigente hasta fin de mes porque se definió un plazo, no un cupo. En cambio, para granos se impuso cupo y tiempo, y se agotó en tres días. Fue una medida puramente financiera para subsanar recursos, no para la producción”, señaló.
La dirigente explicó que los principales beneficiados fueron los exportadores e industrias que lograron registrar Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior a precios sin retenciones, pero advirtió que después deberán salir al mercado a buscar cereal a menor precio y con retenciones ya restablecidas. “Eso configura una competencia desleal”, advirtió.
Aramendi fue tajante al reiterar un reclamo histórico del sector: “Desde siempre pedimos la eliminación definitiva de los derechos de exportación. No basta con parches. Se necesita una reforma tributaria y laboral de fondo, además de la previsional. El campo puede sostener la macro y la microeconomía del país, pero hacen falta reglas claras y políticas de Estado”.
La presidenta de la Sociedad Rural de Rosario señaló que la falta de previsibilidad desgasta la confianza y criticó el modo en que se implementó la medida: “No era necesario generar tanto malestar. Fue una decisión puntual para recaudar, mal manejada en un contexto electoral. Necesitamos previsibilidad y seriedad”.
Pese a diferencias internas, aseguró que el campo mantiene una postura común: la exigencia de eliminar retenciones de manera definitiva y avanzar con reformas estructurales. “Hoy cualquier producto tiene entre un 20 y un 40% de impuestos. Exportamos impuestos. Eso genera pobreza, desalienta inversiones y resta competitividad. No se trata solo de retenciones: es imprescindible bajar impuestos, flexibilizar el trabajo, eliminar privilegios y regímenes especiales”, remarcó.
Aramendi sabe de lo que habla. Nacida en Villa Cañás, hija única de una familia agropecuaria, asumió responsabilidades en el campo en plena crisis del 2001. En 2021 se convirtió en la primera presidenta mujer de la Sociedad Rural de Rosario, después de más de un siglo de conducción masculina. Desde ese lugar, impulsa una agenda de reformas que incluye la eliminación progresiva de retenciones en un año, apertura de mercados, reducción de costos logísticos y un sistema tributario más competitivo.
Consciente de la mirada dividida que la sociedad mantiene sobre el campo, subrayó la necesidad de políticas de Estado que trasciendan gobiernos. “No alcanza con aceptar lo que diga un poder de turno. Hay que posicionar propuestas y trabajar para que se cumplan. Los cambios deben hacerse con prolijidad, mostrando qué hay que corregir, para lograr consensos. Solo así la microeconomía se reactivará y la macro se sostendrá. El campo puede hacerlo, pero se necesitan decisiones políticas firmes”, concluyó.
