¿En qué se diferencian el coaching y la psicología? 

Cuáles son los principales puntos que separan ambos conceptos según lo explica

una coach certificada por la Federación Internacional de Coaching.

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Existe confusión alrededor de los conceptos que diferencian al coaching profesional de una sesión de terapia. Sin embargo, quienes llevan adelante estas actividades saben que ambos conceptos son diferentes en más de una cuestión. La diferencia principal está en los métodos y objetivos de cada disciplina: mientras uno se orienta a cuestiones de la ciencia y la salud, el otro trabaja sobre el potencial de las personas.    

La Federación Internacional del Coaching (ICF por sus siglas en inglés) declara que: El coaching profesional consiste en una relación continuada que ayuda a obtener resultados extraordinarios en la vida, profesión, empresa o negocios de las personas. Mediante una conversación con observaciones y preguntas el cliente o coachee profundiza en su conocimiento, aumenta su rendimiento y mejora su calidad de vida.

Por otra parte, según la Asociación Americana de Psicología, la psicoterapia es un tratamiento de colaboración basado en la relación entre una persona y el psicólogo. Como su base fundamental es el diálogo, proporciona un ambiente de apoyo que permite hablar abiertamente con alguien objetivo, neutral e imparcial. El objetivo es que paciente y psicólogo trabajen juntos para identificar y cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento que le impiden sentirse bien. 

Entonces, ¿cuáles son realmente las diferencias entre coaching y psicología?

“El coach trabaja con los recursos del cliente, su potencial, con lo que sabe de sí y lo que no. Es un espacio de reflexión, creación e innovación. Lo que el coach no trabaja son traumas, adicciones o depresiones como sí lo hace la psicología”, explica Patricia Iannone, coach profesional certificada por la ICF. 

La vocera de ICF Argentina, enumera 4 puntos clave en los que se diferencian ambas actividades: 

  • Terminología: No es casualidad que en coaching se hable de clientes o coachees porque se trata de un servicio mientras que en psicología se trata de pacientes. Esto último implica un vínculo o relación mucho más extensa.  
  • Objetivos: Mientras en las sesiones de terapia se trabaja la salud mental y traumas profundos, en el coaching se trabaja sobre un conflicto específico con el fin de maximizar el potencial personal o profesional.    
  • Metodología: Si bien existen distintas técnicas para ambas partes, quienes ejercen la psicología cuentan con una formación de herramientas científicas. El coaching en cambio se basa en reflexiones. 
  • Duración: Las sesiones de coaching duran lo que el coachee necesite. Puede suceder que con 1 hs de conversación el asunto en cuestión se resuelva o que se necesiten más encuentros, pero en general persigue resultados inmediatos. En cambio, la terapia implica un tratamiento de mayor duración que solo el profesional está habilitado a dar por finalizado cuando lo crea correcto.  
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En definitiva, si bien el coaching y la terapia son muy distintos lo cierto es que ambos buscan el bienestar de las personas. Tomarse el tiempo para conocerse a uno y escuchar la perspectiva de otro, ya sea coach o psicólogo, puede abrir las puertas al cambio que se necesita para mejorar en los distintos ámbitos.

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