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Energía, acerca del mensaje anual del Gobernador

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Con respeto a la persona y a la investidura del Gobernador de Misiones, me permito hacer unas fundamentadas observaciones, de aspectos de su alocución anual ante el Poder Legislativo Provincial, en el sensible tema de la Energía.
No me refiero a otros temas expuestos en ese extenso discurso, en muchos de los cuales coincido.
En breve reseña, se expone lo expresado por el mandatario misionero, y seguidamente se lo analiza, exponiendo fundamentos técnicos específicos.
1- Dijo: promover “una reconversión gradual y planificada de la matriz energética, con una mayor participación de energías limpias de fuentes renovables”.
2- De lo precedente, acotó “Esto nos permitirá tener un sistema sustentable, resiliente y diversificado, que pueda proveer energía de acuerdo a los requerimientos de la Provincia”,
3- Propuso “desarrollar un Plan de Biocombustibles y avanzar en la industrialización del mismo de origen vegetal bajando la dependencia del combustible fósil”.
4- Afirmó insistir en “una justa y oportuna liquidación de las regalías de Yacyretá”.
5- Llama mucho la atención, que siendo Misiones bendecida por un enorme y diversificado potencial hidroeléctrico, nada haya dicho al respecto.
Analicemos.
1- ¿Reconvertir la matriz a “energías limpias renovables”, siendo que en el orden del 90 % de nuestra demanda eléctrica es cubierta por hidroelectricidad? ¿Acaso considera que la hidroelectricidad no es “limpia” y “renovable”, o no le informaron como se compone nuestra matriz eléctrica? ¿A que llama “energías limpias”? Como implícitamente pudo referirse a las muy promocionadas como tales energías eólica y solar, es muy importante enfatizar que así las presentan los poderosos grupos de presión, que buscan imponer esas energías al como sea, falseando y ocultando datos. No son limpias, pues tienen muchos costos ambientales, cuidadosamente ocultados. Menos aun son “eficientes”, y además son muy caras por kWh. Solo son un complemento, pero técnicamente son inútiles para funcionar como energías de base, por sus intermitencias y otras serias limitaciones técnicas, por lo que sería un salvavidas de plomo, tender a una matriz eléctrica basada en ese tipo de energías. Y si se refirió a energía de biomasa, es un tema interesante como complemento, pero inviable como base del sistema, por los enormes volúmenes de maderables que deberían consumirse si se pretendiera basar el sistema en ese tipo de energía. Y por cierto, no es energía limpia, pues como todo proceso de quemado, produce residuos en grandes cantidades, además de los costos ambientales indirectos, como los producidos por máquinas y camiones para trasladar los chips o los residuos madereros a incinerar en las plantas generadoras.
2- Un sistema eléctrico basado en esos tipos de energías pseudo “limpias”, sería dudosamente sustentable, nada resiliente, y –tal como presionan los grupos ultra ecologistas que los promueven-, nada diversificados; más bien sería un salvavidas de plomo, que impediría el imprescindible desarrollo socio económico, al cual debemos aspirar irrenunciablemente.
3- Desarrollar un plan de biocombustibles, es un objetivo muy interesante. Ahora bien, ¿que combustibles fósiles se quieren reemplazar con ellos? Las centrales termoeléctricas que hay en la provincia, son pequeñas, y podrían ser mucho más eficientemente reemplazadas por hidroeléctricas de mediana, gran y mega potencia, a costos por kWh marcadamente menores, y no contaminantes. Si en cambio, se pretende reemplazar los hidrocarburos utilizados en el parque automotor, el objetivo, loable por cierto, parece muy difícil de implementar, pues las mezclas de biocombustibles con los derivados del petróleo, deben hacerse en las refinerías, y ninguna de ellas se encuentra en Misiones ni en las cercanías. Si se quisiera vender el potencial biocombustible a producir en esta provincia, debe contarse con un medio de transporte más económico, pues los fletes de camiones son excesivos, y seguramente los harían no competitivos.
4- Insistir por una correcta liquidación de las regalías de Yacyretá, es un objetivo justo y coherente, detrás del cual debemos estar encolumnados todos los misioneros.
5- Misiones es una provincia con un enorme potencial hidroeléctrico, apenas aprovechado en una proporción ínfima del total que podríamos producir, sin que ello desmerezca la crucial importancia técnica y económica que significa contar la Central Hidroeléctrica Urugua-Í, a la que le cupo el enorme mérito de romper el monopolio termoeléctrico, que era un cáncer para la economía provincial. Llama mucho la atención que este tipo de generación, muy económica, limpia, y con centrales generadoras de muy larga vida útil, haya sido totalmente soslayada en el discurso analizado. Por otra parte, este tipo de centrales eléctricas, son de mano de obra intensiva, a diferencia de otras que por lo general se compran llave en mano, con todo el efecto multiplicador volcado fuera de la provincia y fuera del país; lo cual no es un tema menor en el contexto de crisis profunda por la doble influencia de cuatro años de muy destructivo neoliberalismo, a lo que se le agrega la pandemia actual.
Anexo de datos y análisis técnicos, económicos y geopolíticos.
En lo conceptual, mencionó un cambio en la matriz energética provincial, orientándola hacia las energías renovables, pero parece no considerar como “renovable” a la hidroelectricidad, pues no la menciona, pese a ser indudablemente renovable.
La matriz eléctrica provincial está basada en energía hidroeléctrica -la cual es renovable por definición lógica-, proveniente de tres fuentes diferentes, a saber: nuestra Central Hidroeléctrica Urugua-Í (que es la que provee la energía más barata de nuestro Sistema Interconectado Provincial); la que se recibe del SADI (Sistema Argentino de Interconexión), la cual por cercanía geográfica, es la generada por Yacyretá; y en tercer lugar, supletoriamente, la generada por la Hidroeléctrica Acaray, de ANDE, en Paraguay.
Eso significa que aproximadamente el 90 % de la energía eléctrica consumida en Misiones, es hidroeléctrica, o sea renovable.
Por eso, cuesta entender el mencionado cambio a energía renovable, que expresó tener como uno de los objetivos.
Señaló el objetivo de producir biocombustibles, lo cual es muy correcto, y sin duda puede avanzarse en ese objetivo, posiblemente en la alconafta u otros productos similares. Pero por las pocas superficies cultivables, cuesta entender si lo que se buscaría sería producción masiva de biocombustibles a gran escala, como se hace –con otras condiciones de suelo- en la Pampa Húmeda.
Mencionó la generación eléctrica en base a biomasa, lo cual es factible en escalas relativamente reducidas, disponiendo de provisión de maderables en las cercanías. Pero suponer que con este tipo de generación, se puede cambiar la matriz eléctrica provincial, no parece tener asidero de ninguna manera.
Con solo evaluar, tal como lo fundamentamos varios expertos en energía, entre ellos el actual Secretario de Energía de la Nación, además de los Ingenieros Beltramo, Soracco y quien suscribe, entre otros; que en condiciones normales, la demanda eléctrica se duplica en Misiones cada diez años (debe exceptuarse el destructivo período neoliberal reciente, y el actual de crisis pandémica), se constata que con pequeñas centrales termoeléctricas a biomasa, solo se tendrían soluciones puntuales, en el entorno cercano a dichas usinas, pero no a mega escala provincial.
Cinco años atrás, se había estimado que en diez años, el incremento de la demanda eléctrica provincial, sería equivalente al total de la parte argentina de Garabí, un volumen cuantioso. Eso no se puede cubrir con pequeñas centrales de biomasa o solares, o eólicas.
Si bien el gobernador no lo dijo expresamente, pero en forma implícita dejó abierto el tema de las energías eólica y solar, muy promocionadas por fuertes operativos de presiones sectoriales de ultraecologistas y grupos vinculados a su comercialización, y con vinculaciones respecto a las petroleras y gasíferas, pues dependen de la generación termoeléctrica como reservas en caliente (funcionando), para suplir baches de generación y estabilizar el voltaje.
Todo ello cuidadosamente omiten sus promotores, sin tan siquiera mencionar los muy altos costos reales de dichas problemáticas energías, y sus insalvables limitaciones para operar como energías de base, por sus intermitencias y sus dependencias de factores naturales, sobre los que no es posible tener influencia. O sea, el ser humano no controla los vientos, ni tampoco la disponibilidad de sol, frecuentemente afectado por nubosidades y fenómenos atmosféricos, además de los ciclos de nocturnidad, ni las diferencias de insolación entre el mediodía y los horarios alejados del cenit.
No puede omitirse el hecho, irrefutable pero también cuidadosamente ocultado, que la promoción a ultranza de esas “renovables” (eólicas y solares), solo resulta factible, en base a leoninas ventajas, traducidas en exenciones impositivas, subsidios muy elevados, prioridades para el despacho (la venta) sin importar que no sean las alternativas más eficientes y económicas, y numerosas otras ventajas prebendarias, impuestas por las presiones de grupos ultraecologistas, y de los sectores importadores y/o fabricantes de ese tipo de equipamiento.
Este tema tiene múltiples aristas, las que desarrollé en mi libro “Los Profetas del Caos”, disponible en http://caoenergia.blogspot.com.ar , en el que expuse que, forzar matrices eléctricas basadas en esas problemáticas fuentes de generación, provocaría situaciones de caos, que entorpecerían cualquier proceso de desarrollo autosustentable.
Para pequeñas demandas de energía, aisladas o marginales (como escuelas o puestos sanitarios rurales), las eólicas y solares pueden ser soluciones lógicas. Pero pensar en eólicas (sobre todo en Misiones, donde no hay vientos constantes), y solares (que no generan de noche ni en días lluviosos o generan muy poco en días nublados), no se entiende que puedan ser alternativas para los enormes volúmenes que es previsible vamos a necesitar.
Esa mención del gobernador, respecto a las “renovables” (concepto del cual los sectores ultra ecologistas excluyen capciosamente a las hidroeléctricas), resulta preocupante, habida cuenta que el actual Secretario de Energía de Misiones, mencionó enfáticamente a la energía solar en un reportaje, pero omitió completamente a las hidroeléctricas, lo cual no resulta comprensible.
Tanto el Gobernador, como el Secretario de Energía de Misiones, excluyeron toda mención a los grandes proyectos hidroeléctricos binacionales, de Corpus, Panambí y Garabí, los cuales sí están en condiciones de generar los grandes volúmenes de electricidad adicionales que con seguridad vamos a necesitar, y en condiciones de calidad (son energías de base, previsibles y programables), y de bajos costos operativos reales, además de ser energía limpia.
Basar esa omisión, en un eventual desconocimiento, o en un plebiscito que nunca fue vinculante, y que fue amañadamente montado en base a falsedades y verdades a medias, afecta claramente las posibilidades de Misiones de posicionarse como una de las principales provincias productoras de energía hidroeléctrica, lo cual, de concretarse, daría a esta provincia una relevancia estratégica y vital desde lo geopolítico, de la cual carece hoy.
Es de recordar, que técnicamente, el 50 % de la parte argentina de la energía de Garabí, es atribuible a Misiones.
Debe señalarse que para el plebiscito, en su momento, jugaron con el miedo de la gente, operando en ello los oscuros intereses de petroleras, gasíferas y de la generación termoeléctrica (proveedores de equipos, transportistas de combustibles, etc.), que utilizando a sectores del ecologismo cavernario y maniobras políticas de muy baja estofa, montaron el circo gigantesco que instaló miedo y confusión en la gente.
También, tanto el Gobernador como el Secretario de Energía provincial, parecen no conocer, u omitieron completamente, que existen siete proyectos hidroeléctricos, de mediana potencia, en cursos de agua interiores, en su momento con todos los estudios completados, que bien podrían construirse, con uso intensivo de mano de obra local.
Además, existe otro muy interesante proyecto, que con muy baja inversión y bajo costo ambiental, permitirá triplicar la producción de Urugua-Í, sin agregar ninguna turbina ni modificar la presa. Es el túnel del Urugua-Í, que por gravedad permitirá aumentar el caudal disponible. Este proyecto fue analizado por el muy reputado experto mundial en el tema, el Dr. Ing. Giovanni Lombardi, que lo calificó como totalmente factible y de muy rápida amortización de la inversión.
Tampoco cabe olvidar la fallida experiencia de micro centrales hidroeléctricas, en su momento impulsadas desde la Facultad de Ingeniería de la UNaM, que resultaron inviables por sus muy reducidas potencias, que no las hacían capaces de autosustentarse, por sus reducidas capacidades de generación.
Esa experiencia debe tenerse presente, para evitar volver a cometer errores apostando a lo muy pequeño, siendo que nuestras necesidades futuras (a corto y mediano plazo, y mucho más en el largo plazo), serán de gran magnitud.
Tampoco parece que se evaluó, que tanto la termoelectricidad convencional (en base a hidrocarburos), como sus –de hecho- asociadas “renovables” eólica y solar, tienen prioridad en el marco de gobiernos neoliberales, divorciados de los Intereses Nacionales; mientras que las generaciones hidroeléctrica y nuclear, tienen prioridad en los gobiernos nacionales de orientación nacional.
El Gobernador recién comienza su gestión, está a tiempo de corregir estos enfoques, para apuntalar la meta de desarrollo socio económico en los que puso énfasis. El éxito de su accionar, será positivo para todos los misioneros.
Tal el objetivo de este análisis.

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