Especialista inmobiliario advierte que la desregulación del sector sería un “atraso grandísimo”
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El debate sobre la posible desregulación del mercado inmobiliario en Argentina sigue generando opiniones encontradas. Aaron Ortas, especialista en el sector y dueño de Fénix Inmobiliaria, expresó su preocupación por la eliminación de la colegiación obligatoria de los agentes inmobiliarios, una de las reformas que impulsa el Gobierno. En diálogo con Open1017, Ortas calificó la medida como “un atraso grandísimo para el rubro” y advirtió sobre el riesgo de un mercado desordenado y propenso a estafas.
“Como cualquier profesión, un corredor inmobiliario necesita estar matriculado. No se puede ser abogado o médico sin una matrícula, y en el caso de nuestro sector, la regulación ha sido clave para reducir las estafas y garantizar mayor profesionalismo”, afirmó Ortas.
El especialista recordó que, antes de la consolidación de los colegios inmobiliarios, “cualquier persona podía intervenir en transacciones sin conocimientos ni respaldo legal, lo que generaba fraudes y perjuicios para compradores y vendedores”. Según él, el colegio inmobiliario no solo regula la actividad, sino que también permite sancionar a quienes incumplen con las normas.
El rol de las franquicias y la liberalización geográfica
Ortas también señaló que la desregulación podría favorecer a grandes franquicias inmobiliarias internacionales, como REMAX o Century 21. “El Gobierno busca facilitar la entrada de estas marcas, permitiendo que cualquiera pueda invertir y operar en el sector sin experiencia previa”, explicó.
Otro punto clave de la reforma es la eliminación de las restricciones geográficas para los corredores inmobiliarios. Actualmente, un profesional debe estar matriculado en una jurisdicción específica, pero el cambio permitiría ejercer en cualquier parte del país. Para Ortas, esta flexibilización podría ser positiva “siempre que los agentes sean profesionales capacitados”.
La posible reforma también plantea interrogantes sobre la seguridad jurídica en las transacciones inmobiliarias. “Comprar un inmueble no es como comprar un zapato, implica el capital de toda una vida. Si eliminamos los requisitos de profesionalización, cualquiera podría ofrecer inmuebles sin conocimientos técnicos, lo que generaría caos y falta de confianza en el mercado”, advirtió.
Desde el sector, ya comenzaron a manifestarse en contra de la medida. “La Cámara Argentina de Jóvenes Inmobiliarios (FIRA) ya presentó una nota expresando su rechazo. Mientras tanto, las franquicias apoyan el cambio porque su modelo de negocio se basa en expandirse rápidamente sin las exigencias de formación profesional”, explicó Ortas.
¿Un modelo replicable en otras profesiones?
El especialista inmobiliario también advirtió que la desregulación podría extenderse a otras profesiones reguladas por colegios, como escribanos y abogados. “No sé si eliminarán los colegios en todas las áreas, pero sí podrían quitar ciertos requisitos. En algunos casos, como la digitalización de firmas, sería un avance, pero siempre debe haber control profesional para evitar fraudes”, indicó.
Finalmente, Ortas destacó que la situación en Argentina no es comparable con la de otros países, como Estados Unidos, donde también ejerce como Realtor. “Allá, la licencia para operar se obtiene en dos meses, pero el sistema obliga a trabajar bajo la supervisión de una inmobiliaria experimentada. En nuestro caso, sin un colegio que regule, cualquiera podría operar sin control, lo que aumentaría los riesgos de estafas”, concluyó.
El Gobierno tiene previsto avanzar con estas reformas en las próximas semanas. Mientras tanto, el sector inmobiliario se mantiene en alerta y busca alternativas para frenar la desregulación.
