“Esta es la elección más importante de la historia argentina”

Nació en el lugar menos indicado para ser peronista. En Virasoro era mala palabra incluso antes del golpe. Pero su padre era un obrero rural leal a las reivindicaciones que había conseguido con el peronismo. Primero carpidor y tarefero, aprendió a escribir a los 22 años, pasó por el secadero y se jubiló en la planta de envasado. Su madre, un ama de casa que también limpiaba en la casa de los patrones de Las Marías, logró su jubilación durante el gobierno de Cristina Fernández. “Es parte de la pesada herencia”, ironiza el ahora tercer candidato a diputado nacional por el Frente Renovador de la Concordia.

De nueve hermanos, Marcelo Proscopio es el único graduado universitario. Se vino a Misiones en los 97 y nunca abandonó la política de la que comenzó a nutrirse en su casa. Fue presidente del Centro de Estudiantes y coordinador de la tecnicatura en Producción Agropecuaria en San Vicente. Se graduó como ingeniero forestal en la sede de Eldorado de la Universidad Nacional de Misiones y se transformó en un dirigente estudiantil que llegó hasta la mesa del Consejo Superior. Se especializó en Corea del Sur y volvió a su Eldorado, donde se casó y tuvo dos hijos.

El peronismo sigue siendo su bandera. Hoy es el tercer candidato a diputado nacional del Frente Renovador de la Concordia, representando al partido Justicialista, uno de los aliados.

Fiel reflejo de la movilidad social, el candidato a diputado asegura que la clave para erradicar la pobreza y generar empleo es que “todos lleguen a la Universidad”.

“Es allí donde se abren enfoques diferentes, donde se aprenden derechos. Es fundamental que todos lleguen. Y que se cambie el concepto de universidad pública a universidad del pueblo. No es lo mismo. Es pública, pero no todos llegan y es el pueblo el que financia el funcionamiento de la Universidad con sus impuestos. Las familias más pobres, que tienen más hijos y consumen más, son las que terminan pagando más a través del impuesto al consumo que las familias de clase media o alta, que son las que acceden”, argumentó. En la misma línea, cuestiona la “oferta académica” que propone la Universidad, como criterio economicista.

Para Proscopio lo importante es que lleguen, aún más que se gradúen. “Hoy la Universidad está preocupada por mantener un estándar de cantidad y no tanto en la calidad y menos en vincularse con la sociedad”, explica.

Cuestiona la visión “liberal” de que la inclusión “sale cara” y advierte que el Estado está retrocediendo en los derechos adquiridos en los últimos años.

“Pero el Estado somos nosotros. No hay solidaridad allí. El Estado es nuestro”, insiste.

Absolutamente en contra de las políticas del Gobierno nacional, advierte que el presidente Mauricio Macri si sale fortalecido en las elecciones, “vendrá por la precarización laboral” y podrá negociar con “sindicatos que se han corrompido”.

“Ya anunciaron que quieren prolongar la edad jubilatoria, a contramano de lo que pasa en el mundo. Eso no va a solucionar el problema previsional, sino que va a dejar a miles de jóvenes sin acceso a un empleo. Eso generará más precarización, porque será fácil amenazar con un despido si afuera hay 20 queriendo entrar por un sueldo mucho más barato”, anticipa. De cualquier modo, afirma que el ajuste ya empezó con los jubilados, porque “ahora tienen que pagar los remedios del PAMI y la jubilación no alcanza por la inflación”.

Se define como kirchnerista de Néstor y admite que la derrota de 2015 obedeció a la falta de articulación dentro del Gobierno nacional para defender algunos logros. “Faltó formación para transmitir por lo que se estaba peleando. No se logró seducir a una clase media y clase baja que en los doce años logró mejorar su condición, gracias a las paritarias y a la presencia del Estado. Empezaron a pagar Ganancias por tener un sueldo alto, no por ser pobres. Con la promesa del cambio, que les hizo escuchar un sonido lindo, votaron en contra de sus intereses. Creyeron en esa mentira. No sacaron el impuesto y la inflación les comió el doble”, compara.

Proscopio muestra su desprecio a quienes están acusados de hechos de corrupción por haber “deshonrado” la confianza militante. “Deben ser juzgados y condenados, pero eso no empaña las políticas”.

Cita a Néstor cuando cuestiona las políticas económicas de Macri. “Kirchner quería que los números cierren, pero con la gente adentro, junto a los sindicatos como representantes de los trabajadores. Cambiemos cierra con el pueblo afuera. Ahora solo están adentro los poderosos”.

“Ese modelo se pone en juego ahora. Es una de las elecciones más importantes de la historia porque si gana Macri, se profundizará este modelo colonialista. Estábamos yendo hacia la soberanía económica, tecnológica, teníamos satélites, buscábamos, como en Misiones, la soberanía alimentaria. Todo eso se terminó y eso es lo que está en juego”.  

“Cuando estaba Cristina el dólar se administró de otra forma, con pautas regulatorias. Hoy se abrieron el cepo y las importaciones. La industria forestal misionera está fundida, las asimetrías funden al comercio posadeño. Hay que darse cuenta de eso”, reclama.

Aunque hoy está en un frente, Proscopio reivindica el peronismo como “modo de vida”. “El partido está en reconstrucción y de las crisis salimos fortalecidos. Con la Renovación estamos cómodos porque nace de una parte del peronismo y se sustenta en sus principios”.

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