Las cajas provinciales respiran, pero atentas
Escribe Alejandro Pegoraro
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El escenario fiscal de las provincias argentinas muestra que hay una importante recuperación en términos generales de las cuentas públicas, con distintos indicadores que están mostrando incrementos y eso naturalmente representa una robustez en las cajas provinciales.
Por un lado, la coparticipación federal marcó un récord de crecimiento en marzo, con un alza que no se veía desde principios de 2018, y continua así una senda de aumento que se inició ya hace ocho meses. De hecho, la recuperación medidas a precios constantes (base 2016) muestra que marzo de 2021 no fue solo mejor al del 2020, sino también al del 2019, aunque quedó todavía por debajo de los niveles de 2018. Aun con ello, fue el mejor marzo de los últimos tres años.
Por el lado de la transferencias no automáticas o discrecionales, también se observa un incremento considerable en este primer trimestre del año: hay un incremento del 64% contra el primer trimestre del 2020, con un total de transferencias a las 24 jurisdicciones por diferentes conceptos que totaliza $100.085 millones (es decir, un equivalente al 14,2% del total de las transferencias automáticas; en 2020, a esta misma altura, equivalían al 13,4%).
Acumulado estas dos categorías de transferencias, los recursos de origen nacional mostraron entonces un alza del 10,9% en términos reales en el primer trimestre del año, dato alentador a raíz de que se trata del mejor primer trimestre de los últimos tres años.
La distribución efectiva de los recursos a las provincias y CABA (acumulando transferencias automáticas y no automáticas) muestran que la provincia de Buenos Aires se llevó el 23,4% del total distribuido, y le siguen Córdoba (8,3%) y Santa Fe (8,2%).
Entre las provincias de nuestra región, el consolidado del NEA se quedó con el 14,7% del total distribuido entre los dos conceptos durante el primer trimestre del año, y la mayor participación la tiene el Chaco con el 4,7%, seguida por Formosa (3,6% del total), Corrientes (3,4%), y atrás Misiones (3,1%) .
Todavía sigue vigente el debate de como a Misiones le afecta el actual sistema de reparto, pero en esta columna de hoy solo resaltaremos el hecho de que, bajo el escenario vigente, todas las provincias tuvieron un buen trimestre en términos comparativos con el anterior.
Volviendo a los datos, decíamos al principio que las cuentas públicas provincias tuvieron un buen inicio de año, empezando por el incremento de recursos de origen nacional. Además de eso, las rentas provinciales también están mostrando cierta recuperación en términos generales.
Entre las aun pocas provincias que publicaron sus datos de recaudación propia a marzo, existe un incremento promedio (acumulado del primer trimestre) de cerca del 60%, pero con importantes brechas. Solo en marzo, y por primera vez en, por lo menos, diez años (que son los registros que contamos) hubo dos provincias con incrementos por encima del 100% interanual en marzo: Misiones y Catamarca. En el primer caso, es una consolidación de un proceso de crecimiento que se inició hace ya once meses. En el segundo, es un importante rebote de lo que fue marzo 2020, inicio de la pandemia. En ambos casos, son crecimientos muy importantes de cara a los desafíos presupuestarios de la gestión.
Pero, además, hubo otras dos provincias que arañaron al 100% de suba en marzo: Formosa (95,6%) y San Juan (98,3%). El primer dato a destacar es que en este punto se observa (y luego se confirma) que en las provincias del Norte Grande la recaudación está expandiéndose a un ritmo mayor que en otras regiones del país, sobre todo de la Patagonia, donde todavía están con problemas en la caja de cambio y no entra la segunda.
Con todo esto, respiran y celebran las cajas provinciales, pero se moderan. Los gobernadores saben muy bien que la asistencia nacional por emergencia Covid se está achichando, no hay margen para solicitar nuevos ATN y este año enfrentan obligaciones de pago que el año pasado lograron postergar. Pero confían, y hasta ahora tuvieron razón, en que el crecimiento de la actividad repunte la recaudación (nacional y provincial) y ello engorde la caja. La asistencia nacional extracoparticipación vendrá de la mano de las elecciones, pero la pregunta es como se volcarán esos recursos.
Por último, esta buena nueva para las provincias en relación a los recursos también se enfrenta a desafíos que la economía argentina necesita resolver para andar a los saltos y poder consolidar un camino de recuperación en los distritos subnacionales.
Por un lado, el tipo de cambio sigue siendo un problema para aquellas provincias que tienen deuda en dólares (el tipo de cambio de referencia del BCRA saltó 10% en el primer trimestre).
En relación a eso, también está la falta de acuerdo de algunas provincias (Buenos Aires, Chaco, La Rioja y Tierra del Fuego, las primeras tres en default) de sus renegociaciones de títulos bajo legislación extranjera también condiciona la posible inversión pública. El ejemplo es Chaco: está en default y debe dos cupones de renta por casi 23 millones de dólares que aún no sabe si, en caso de llegar a un acuerdo, deberá abonarlos en su totalidad, o podrá canjearlos por nuevos títulos. Por ende, se “protege” y la ejecución presupuestaria del primer trimestre le dio un saldo superavitario de más de tres mil millones.
También está en juego la inestabilidad del escenario epidemiológico: muchas provincias no profundizaron medidas restrictivas por el golpe que ello genera en la actividad local; y la siempre presente suba de precios, que licua los “excedentes” más rápido de los que se generan.
