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Los desafíos de las provincias son cada vez mayores

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El desafío que debe enfrentar hoy la Argentina es quizás uno de los más complejos que le tocó en largos años, con una multiplicidad de variables, heterogéneas entre sí y sin conexión alguna en las posibles soluciones a aplicar. 

La crisis sanitaria del COVID-19 hizo que se plantee una dicotomía entre “la salud o la economía” que, si bien no debe ser visto como dos elementos excluyentes entre sí, es también cierto que es difícil de manejar ambas crisis cuando una de ellas, la economía, viene profundizando desde hace un par de años antes que la aparición de la crisis sanitaria.

El desafío no es solo del Gobierno nacional, sino también de las provincias y municipios, que con menos herramientas deben estar día a día enfrentando complejidades que hacen a la vida misma de sus territorios y que no pueden descuidar. 

En este marco, justamente las provincias ven un panorama que nadie se imaginó hace tres meses atrás: si bien la situación económica era mala, era difícil pensar en que un factor externo, como el coronavirus, iba a aparecer para profundizar todos esos problemas. 

La actividad económica, según el INDEC a través de la publicación del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica), había mostrado una nueva caída en enero 2020 (el último dato disponible) del 1,8% interanual y del 0,1% respecto a diciembre, y si bien esa es la caída más baja desde octubre 2018 (algo que alentaba a una lenta recuperación), la misma sufrirá un embate en marzo y abril que será de gran magnitud. 

La baja de la actividad económica se traduce en la baja de la recaudación que, en el mes de marzo, donde ya se sintió fuertemente el impacto del parate económico producto de la crisis sanitaria, cayó en términos reales cayó más del 8%.

Esa caída de la recaudación, a su vez, impactó de lleno en las finanzas provinciales: en marzo, a Misiones le ingresaron $4.910 millones, creciendo apenas el 30,7% interanual frente a una inflación superior a los 50 puntos: esto significa una caída estimada de $740 millones en un mes. 

A ello, se le suma el hecho de que los datos al mes de diciembre de 2019, publicados esta semana, indican que en el Gran Posadas hay veintidós mil pobres más que el año anterior, siendo del 41,3% en el aglomerado.

Una provincia como Misiones, además, tiene como una de las principales fortalezas económicas a la exportación, pero en 2019 la misma también mostró una caída del 11,3% respecto al 2018. En el contexto de esa caída, las ventas al exterior están frenadas por la pandemia, lo que va a generar un fuerte estrés en la economía provincial, en conjunto con la parálisis de industrias claves en la provincia, como por ejemplo la tabacalera, que esta semana hizo pública su preocupación por el escenario actual en una entrevista que el presidente de la Asociación de Plantadores de Tabaco de Misiones, Omar Olsson dio a un medio chaqueño. 

El Gobierno provincial no tiene mucho margen de acción ante esta situación, pero esta semana flexibilizará un poco la cuarentena obligatoria al habilitar a la industria foresto a retomar actividades, que será por supuesto en forma parcial. 

Otro indicador del impacto en la economía local misionera se pudo conocer estos días: el patentamiento de automóviles cayó un 62,6% en la provincia, habiéndose patentados apenas 208 vehículos. 

Abril no será mejor: por el contrario, las proyecciones, por ejemplo, de recursos por coparticipación, estiman una caída aún más grande. Por ende, los envíos a los municipios también caerán, a la vez que la recaudación propia tendrá su propio capítulo.

El Gobierno nacional tiene el desafío no solo de contener la situación sanitaria sino de apoyar a las provincias en la lucha contra el coronavirus y en el cumplimiento de obligaciones como la salarial. 

Ante esto último, Misiones tiene una ventaja respecto a las provincias del NEA: un peso de deuda pública muy bajo y un superávit primario. Pero los impactos obligan a reformular casi de cero las prioridades del gasto. Primero, habrá que “pasar el invierno”, y luego, volver a afinar la lapicera.

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