Osorio: “Los padres deben tener acceso a las redes sociales de sus hijos hasta los 16 años”

El especialista en psicología infantil llegó a Misiones para dar charlas sobre la autonomía anticipada de los chicos y niños jóvenes desafiantes. El profesional explicó que la idea es proveer de recursos a los docentes y padres sobre las problemáticas vinculadas a los procesos de crianza y los vínculos docentes-alumnos.

El psicólogo indicó que en estas situaciones “el adulto siente que no tiene recursos para encarar el conflicto. No es que hay cosas nuevas o insólitas, en todo caso puede ser que algunas situaciones tengan nuevas presentaciones, por la interacción de la tecnología”.

Para él las nuevas situaciones generan que el adulto no tienen la suficiente confianza para resolverlas. “Tenemos adultos posmodernos que todo el día se preguntan como criar a sus alumnos, como educar a sus alumnos, cuales son las respuestas más sensatas, como hacer valer la autoridad” explicó.

Con respecto a la idea de autonomía anticipada Osorio consideró que “los adultos se han retirado de la escena de autoridad y han delegado esa responsabilidad a otros actores sociales, algunos actores sociales pueden responder a esa demanda y otros no. Por eso los chicos quedan a la deriva y quedan anticipados en el contacto con el mundo a edades que no están preparados para hacerlo”.

Resaltó que “entre el permiso para salir, el manejo de dinero, la utilización de vehículos, el acceso a redes pareciera que genera algún tipo de confianza y de protección, cuando en realidad los padres les deben dar tantas recomendaciones cuando ingresan a Internet como cuando salen a la calle”.

El profesional consideró que “hay un desinterés de los adultos sobre las acciones de los chicos”. Planteó que hay una intencionalidad en “no ocuparse” de los chicos, consideró que darle a un chico de 4 años una tablet para que miren videos y no molesten es un ejemplo claro de un adulto que se retira.

“A partir de que el adulto se retira de la autoridad parental o docente, que el adulto debe decirle al chico que está bien y que está mal, que se puede y que no, que está permitido y que está prohibido. Esto funda conciencia moral y sentimiento de culpabilidad, esto no es autoritarismo” explicó. Comentó que al alejarse el adulto “el chico genera una autonomía para la cual no está preparado y esto genera alteraciones de la conducta individual y del comportamiento social”.

Afirmó “que el adulto no se ocupe, genera perturbaciones en los niños y adolescentes”.

Opinó que los conflictos más habituales con adolescentes, están ligados a la poca comunicación con los padres y el uso excesivo de la tecnología. Así también, hizo referencia a algunos detalles a tener en cuenta sobre como operan detrás de las pantallas los nuevos promotores del juego “Ballena Azul”, así como sobre la serie 13 razones de Netflix.

Osorio planteó que la serie de Netflix gira en torno al bullying y para que fuera una serie vendible y plausible (visualmente) cometieron varios errores conceptuales. En tanto sobre el juego de la Ballena Azul, comentó que “es un juego en red que busca adolescentes o puberes incautos. Eligen puberes, porque no son ni niños, ni adolescentes y se exponen mucho más”.

Explicó que los cyberacosadores cooptan a pre- adolescentes y adolescentes. Entonces, captan información disponible en las redes y lo empiezan a seducir para que se incorpore a jugar un juego y cuando el adolescente se niega lo empiezan a amenazar con esa información de la que ya disponen. Luego se los coacciona para que ingresen al juego que consiste en hacer 50 pruebas cada vez más siniestras, una por día.

El colapso mental que genera, todas las pruebas que van pasando, generan un estrés mental que lo lleva indefectiblemente a la autolesión y en algunos casos al suicidio” explicó Osorio. El profesional dijo que en todo el país los padres quieren saber como hacer para darse cuenta si sus hijos están participando de este juego.

Sobre el rol de los padres, afirmó que “existe una especie de fantasía de parte del adulto que cree que no puede meterse en la vida de su hijo, como si eso fuera irrumpir autoritariamente en la vida del chico. Es lo mismo que uno hace para que el hijo le haga caso”.

Consideró que “las redes sociales tienen un nivel de peligrosidad, por lo que como papá y docente uno debe estar al tanto de por donde navegan. Yo diría que hasta los 16 años los padres deben tener acceso a las cuentas sociales de los hijos, por supuesto que los chicos te pueden engañar. Pero salvo el padre que no tenga ningún contacto con el chico, los padres saben que pasa con sus hijos”.
“En general lo que veo, cuando me consultan por estos temas, son situaciones vinculares espantosas. Donde el padre viene al profesional a preguntarle que hacer con su hijo. Ahí el chico ya está en peligro” afirmó el psicólogo.

Tener que estar demasiado desatento para no saber que algo le esta pasando a tu hijo. Creo que el padre debe hacer un esfuerzo para no enterarse que pasa en casa” dijo concluyente el profesional.

Planteó que si los padres quieren hacerse cargo del proceso de crianza, se puede volver a posicionar como figura de autoridad. Sin caer en el autoritarismo.

Fernando Osorio es Psicólogo egresado de la Universidad de Buenos Aires. Trabaja además con menores en conflicto con la ley penal, con jóvenes con problemas de conducta y también con sus familias. Desarrolla capacitaciones sobre la problemática vincular entre alumnos, docentes, y padres. Es además Docente del Seminario de Investigación Permanente “Violencia en las Escuelas”, en la Facultad de Derecho de la UBA.

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