Presentaron el proyecto de ley para el desarrollo del cannabis medicinal, una industria en la que Misiones hace punta
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El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, presentó el proyecto para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial, ocasión en la que expresó la iniciativa apunta a generar un “mejor acceso a la salud” con una “oferta nacional de un producto de calidad y validado” de fuerte impacto social y económico. En esa industria, Misiones ya hace punta, con la empresa estatal MisioPharm, que funciona en sociedad con la Biofábrica, que ya estudia las mejores opciones para el desarrollo del cannabis medicinal en su planta.
En Misiones la iniciativa está a cargo del Estado provincial, que constituyó la empresa “MisioPharma” para este fin y puso al frente al médico especializado en la utilización de plantas para usos medicinales, Jorge Alonso. Los aceites medicinales serán de distribución gratuita, bajo receta.
MisioPharma funcionará en la Biofábrica y es una de las claves para que el proyecto tenga un rápido desarrollo. En el caso de Jujuy, tuvo que aliarse con una firma norteamericana porque no tenía este “know-how” que viene desarrollando en la provincia la biofábrica.
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En el ámbito federal, la iniciativa nacional fue pensada con el objetivo de desarrollar una cadena que tendrá incidencia positiva en el empleo, las exportaciones, el desarrollo federal y el acceso a la salud, dijeron fuentes oficiales.
“La experiencia internacional muestra que la cadena de cáñamo y cannabis medicinal tiene un mayor potencial de crecimiento si se encuentra regulada por el Estado, para evitar desvíos al mercado ilegal y garantizar la trazabilidad de procesos y productos con destino medicinal”, dijo Kulfas.
Desde el plano económico, el desarrollo de esta industria puede generar para 2025 unos 10.000 nuevos empleos, unos 500 millones de dólares en ventas anuales al mercado interno y otros 50 millones anuales en exportaciones.
Kulfas explicó que el mercado de cannabis medicinal y cáñamo industrial “crece exponencialmente a nivel global, es una nueva fuente de empleo de calidad y desarrollo productivo”, y ponderó la “gran oportunidad que tiene Argentina para ser líder regional, por sus capacidades agropecuarias e industriales y su entramado científico productivo”.
Además, puntualizó que “el proyecto crea las condiciones para el desarrollo de la cadena a nivel local, aprendiendo de las mejores lecciones internacionales”, y sostuvo que “el desarrollo de la cadena tendrá múltiples impactos positivos en el país; más empleo, más exportaciones, más innovación, desarrollo federal y acceso a la salud”.
El ministro de Desarrollo Productivo contó que la ley contempla la creación de una Agencia regulatoria “para administrar y fiscalizar la cadena productiva” y que otorgará “autorizaciones para la comercialización interna y para la exportación”.
En cuanto al cannabis medicinal, explicó que el objetivo es el desarrollo de la cadena con uso medicinal y fisioterapéutico mediante un marco regulatorio para regularizar proyectos que hoy existen y poder complementar la ley 27.350.
Mientras que en relación al cáñamo, resaltó que el objetivo central es “permitir el desarrollo de esta industria, que es una variedad específica con baja concentración de THC no psicoactivo” para impulsar su uso como insumo para varios sectores productivos, fibras textiles, ropa y calzado, cosméticos, materiales para la construcción y papel, y “legalizar su producción excluyendo del listado de estupefacientes”.
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El proyecto para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal apunta a generar un “mejor acceso a la salud” con una “oferta nacional de un producto de calidad y validado” de fuerte impacto social y económico, se basa en los siguientes puntos clave, según fuentes oficiales:
– El mercado de cannabis medicinal y cáñamo industrial está creciendo exponencialmente y será una fuente de empleo de calidad y desarrollo económico a nivel global.
– Argentina tiene una enorme oportunidad para ser un líder regional dado sus capacidades agropecuarias y su entramado científico-tecnológico.
– El proyecto de ley crea las condiciones para el desarrollo de la cadena a nivel global, aprendiendo de las mejores lecciones internacionales.
– El desarrollo de la cadena tendrá múltiples impactos positivos: empleo, exportaciones, desarrollo federal, acceso a la salud.
Entre las razones para una ley que regule el desarrollo del sector, se cita:
– El proyecto se basa en recomendaciones internacionales y lecciones de los países pioneros a nivel global y regional.
– La experiencia internacional muestra que la cadena de cáñamo y cannabis medicinal tiene un mayor potencial de crecimiento si se encuentra regulada por el Estado, para evitar desvíos al mercado ilegal y garantizar la trazabilidad de procesos y productos con destino medicinal.
Entre los objetivos productivos, el proyecto busca generar un marco “para inversiones públicas y privadas en toda la cadena medicinal” del cannabis y complementa legislación actual (27.350).
Además, “legaliza eslabones productivos y de comercialización del cáñamo industrial y sus subproductos”, agregaron las fuentes.
Respecto de los beneficios del proyecto, se pueden enumerar:
– Derecho a la salud: Oferta de cannabis medicinal para garantizar mejor acceso a la salud.
– Empleo: Generación de empleos de calidad.
– Exportaciones: Potencial generación de divisas.
– Desarrollo federal: Oportunidades de desarrollo productivo en varias provincias, con la reconversión sector tabacalero.
– Desarrollo de proveedores: Genética, agro 4.0, equipamiento tecnológico, fitosanitarios.
– Encadenamientos productivos: Cannabis medicinal: (farma, fitoterapéutica, cosmética) y Cáñamo industrial (textiles, papel, alimentos, materiales para la construcción, etc.).
Por otra parte, se estima que la iniciativa genera un potencial económico hacia el año 2025, a través de:
– 10.000 nuevos empleos (alto porcentaje en I+D+i).
– US$ 500 millones en ventas al mercado interno anuales.
– US$ 50 millones de exportación anuales.
La industrial del cannabis medicinal es una actividad económica de alto impulso en el mundo:
– Más de 50 países con algún tipo de legalización de su uso medicinal e industrial. Israel Canadá, y EEUU son líderes a nivel global, mientras que en la región avanzan Uruguay y Colombia.
– Producción de Cannabis Medicinal: 1,4 toneladas en 2000 vs. 468 toneladas en 2019
– Mercado Internacional: US$ 42.700 millones proyectados para 2024 (10 veces superior a una década atrás).
Además, la industria del cannabis medicinal es una actividad intensiva en trabajos calificados y conocimiento, ya que:
– Crea empleo de calidad.
– Promueve el desarrollo genético: Hubo 320 solicitudes de patentes de variedades hasta 2016, y 470 entre 2017 y 2019.
– Encadenamientos de alto valor agregado, con más de 200 bienes y servicios diferenciados (semillas, automatización, productos medicinales, etc).
A su vez, Argentina tiene ventajas para ser un importante productor en la industria del cannabis, entre las cuales:
– Ser líderes globales en producción agropecuaria.
– Posee una red de investigación científica (RACME – CONICET).
– Cuenta con un entramado de laboratorios públicos y privados.
– Experiencias de organizaciones de la sociedad civil.
– Un incipiente desarrollo de proveedores.
– 22 Iniciativas provinciales y 80 municipales.
Por otra parte, contempla la creación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) que se encargará de regular, administrar y fiscalizar toda la cadena productiva de cannabis y cáñamo; otorgará y administrará autorizaciones para producción y comercialización con especial atención a PyMES, cooperativas y economías regionales.
Estará compuesta por los ministerios de Desarrollo Productivo, Salud, Agricultura, Ganadería y Pesca, Ciencia y tecnología y Seguridad.
Estimulará el desarrollo de economías regionales y perspectiva de género y diversidades.
Finalmente, el proyecto presentado hoy no legislará sobre aprobaciones para uso médico o terapéutico, que estarán a cargo de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y sobre el autocultivo (Ley 27.350).
