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Internet de la selva: el proyecto misionero que compite en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

Internet de la selva: el proyecto misionero que compite en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información
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Un proyecto desarrollado en medio de la selva misionera y patrocinado por Marandú Comunicaciones compite por un premio en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información y se destaca por la asociación público privada para llevar Internet a las zonas alejadas. Este tipo de alianzas pueden tener diferentes amplitudes, desde un enfoque nacional a uno local. Esta iniciativa se encuentra entre estas últimas. 

El proyecto contrasta por su éxito, economía de recursos e ingenio, con otras realizaciones para ofrecer conectividad que los tecnólogos piensan desde esferas urbanas y corporativas, por lo que desconocen las reales posibilidades de ejecución y necesidades de los habitantes beneficiados con este tipo de programas.

Ramón Isidro Cardozo, habitante de Colonia Las Flores, en El Soberbio, trabaja como portero de la escuela 664. Curioso e interesado en la tecnología, quería tener acceso a Internet en su hogar. Mediante un enlace inalámbrico que en principio lo consiguió él pero que hoy es provisto por la empresa estatal Marandú Comunicaciones conectó su casa con WiFi. Ramón armó con sus medios e ingenio una estructura de antena tradicional, de 50 metros, que fue instalada por un profesional.

Así empezó su aventura como emprendedor tecnológico.

Rápidamente, el hogar de Ramón se transformó en un centro de acceso gratis a Internet para sus vecinos. Los adultos recurrían al lugar y recibían ayuda para realizar trámites online de Seguridad Social. Ramón compró dos impresoras para que quien necesite imprima los formularios, también de manera gratuita gracias a la predisposición del dueño de casa. Los niños también se conectaban para buscar información y hacer las tareas escolares. Una escuela de la zona tiene conexión, pero el acceso está restringido a los horarios de clase.

 “Cuando yo puse Internet ahí le valió mucho a esos niños. Siempre fue mi promesa ayudar a los niños. Es algo que es muy difícil de imaginar para quienes viven en la ciudad. Allá hay Internet en todos lados; acá no es así”, explica Ramón. 

Esta escasez del recurso genera que los habitantes de Colonia La Flor utilicen Internet para acceder a diarios, estudiar y hacer trámites.

El área de despliegue del proyecto es Colonia La Flor, ubicada a 40 kilómetros del centro de localidad de El Soberbio, un municipio de 5.000 habitantes, a 230 kilómetros de Posadas. 

Colonia La Flor es una zona de vegetación selvática y en sus cercanías se encuentran 10.000 hectáreas de bosque subtropical virgen, único en el país. En la colonia viven unas 800 familias, incluyendo cuatro reservas de aborígenes de la etnia Guaraní. 

La principal actividad económica de la colonia es la explotación agrícola. Las unidades productivas (chacras) tienen una extensión de entre 50 y 80 hectáreas, con montes y plantaciones de pinos y otros árboles. Esta configuración territorial lleva a que las casas estén muy separadas unas de otras.

La geografía de la zona dificulta la instalación de redes de telecomunicaciones, tanto fijas como celulares.

A su vez, la escasa población y el nivel económico de la misma no hacen atractivo el despliegue de tecnologías como LTE por parte de los operadores nacionales. La cobertura con servicios móviles del área llega, en el mejor de los casos, con señales 3G, tecnología insuficiente para el acceso a Internet. La única opción de acceso a Internet son redes inalámbricas fijas. Sin embargo, este tipo de conexiones tienen como obstáculo la frondosa vegetación, con árboles de más de 30 metros que impiden o interfieren la transmisión de señales.

De esta manera, adultos y niños ahorraban, no solo la conexión, sino también el hecho de caminar hasta siete kilómetros y tomar el transporte público para hacer los 40 kilómetros hasta el centro de El Soberbio, donde está el único cibercafé con acceso a Internet. Pago, por supuesto.

Los habitantes de Colonia La Flor y alrededores utilizaban mayormente sus celulares como medio de navegación, aunque con bajas velocidades (3G) y escasa cobertura. A su vez, las líneas móviles en su mayoría son prepagas, por lo que recargar saldo, además de complejo por la distancia donde se encuentran los sitios de recarga, es oneroso para acceder a la web.

EL INVENTO 

Ramón notó la necesidad social de acceder a Internet. Y comenzó a idear un sistema para llevar Internet desde su casa hacia otras de manera inalámbrica con velocidades de 2 Mbps.

Para esto inventó un sistema de antenas, ya que la única forma de conectar es vía inalámbrica, con equipos que requieren línea de vista.  Las antenas son hechas con materiales sencillos y asequibles: caños de metal, alambres y tensores

La base está conformada por tubos de mayor diámetro que los superiores, que se cortan cada tres metros y se sueldan hasta alcanzar alturas de 25 metros o más. Las antenas se sujetan al suelo con tensores y alambre. También incluyen pequeños escalones metálicos para llegar hasta el tope de la estructura, donde se colocan los equipos transmisores. En síntesis, las antenas son de construcción sencilla y económica. 

A partir de la conexión de Marandú Comunicaciones que llegaba a su casa, Ramón fue instalando estas antenas para llevar conectividad a hogares. Hoy en día trabaja junto a Marandú Comunicaciones en el plan de Conectividad escolar y el de conectividad de comunidades guaraníes.

Ramón indica a las personas que quieren Internet los materiales que deben adquirir y él fabrica e instala las antenas. En los planes provinciales de conectividad las compras de los insumos son financiados por Marandú Comunicaciones. 

Ramón también asesora sobre los equipos que deben adquirir los futuros usuarios de Internet. Por lo general, acuden a Mercado Libre, un sitio de Internet de comercio electrónico con presencia en varios mercados de América Latina que fue creado a semejanza de eBay.

Uno se va dando maña. En la ciudad es todo más fácil, si necesitas algo vas y compras. Acá no tenemos eso. Acá tenemos que inventar la solución. Por ahí del primero intento no sale bien, pero el segundo ya va mejorando. Nunca me dediqué a hacer cursos, aquí es muy lejos para hacer cursos”, señala Ramón.

En el barrio de Ramón existen dos iglesias, una católica y otra evangelista, y una treintena de hogares particulares. La conexión para estos hogares fue sencilla, ya que las casas tienen línea de vista para los equipos.

Otra situación se vive en la selva. La frondosidad de los árboles y la vegetación complican la conectividad. La conexión directa más larga que realizó Ramón superó los 9 kilómetros. Pero ha realizado otras a mayor distancia, con hasta tres saltos de antenas para desviar la señal debido a la geografía. 

Ramón configura los equipos con la ayuda de los tutoriales de YouTube. Para saber dónde debe colocar las antenas, se vale de la ayuda de Google Earth pero, sobre todo, del conocimiento que tiene del lugar.

La manera de fabricar las antenas, por partes y con elementos sencillos, hace fácil su transporte. Ramón ha llevado los materiales para la construcción de las antenas hasta en una moto. Es que la geografía en el lugar no es de fácil tránsito. El transporte en la selva es muy dificultoso. Existen muchos senderos de tierra donde no pueden ingresar camionetas ni autos. 

Resulta admirable como las antenas se adaptan al entorno local. Las estructuras se pueden armar en el lugar y prácticamente no invaden la vegetación del lugar. Además, a medida que crecen los árboles, se pueden añadir nuevos segmentos de antena para mantener la línea de vista de los equipos. 

Hogar con antena instalada

COMUNIDADES ABORIGENES

Además de hogares y colegios, Ramón llevó sus antenas para dar conexión a las cuatro reservas de nativos guaraníes que existen en El Soberbio. Marandú Comunicaciones proveyó los materiales y el equipamiento. 

Llevar conectividad a las comunidades aborígenes requirió la aprobación de cada uno de los caciques y el compromiso de Ramón de que iban a tener conexión. 

Sin la firma del cacique no se puede hacer nada dentro de estas comunidades. Por más que alguien de la entidad aborigen quiera Internet, tiene que ser habilitados por el cacique. Finalmente, Ramón pudo proveer WiFi con su sistema y el Internet ofrecido por Marandú. Así los guaraníes lograron acceso a la red de redes. De todas formas, los caciques deben estar al tanto para qué usan Internet los habitantes de su comunidad, que los chicos lo usen para estudiar y no para otras cosas que no resulten de interés general para la comunidad. A partir de las 9 de la noche, ya no hay nadie conectado. “Si se habilita a que hagan lo que quieran, van a perder el tiempo con algún jueguito, cualquier cosa, y no van a aprender lo que es necesario”, indica Ramón.

A FUTURO

Marandú Comunicaciones reconoció la inventiva de las antenas, que fueron una solución para conectar poblaciones alejadas y de muy difícil acceso. La empresa estatal ya comenzó los trámites para transformar a Ramón en un Internet Service Provider (ISP). Y Ramón se convirtió en un representante de Marandú en Colonia la Flor.

A partir de una iniciativa personal a puro empeño e imaginación, Ramón ya conectó 48 hogares, mejorando la calidad de vida de sus habitantes al facilitar las bondades que ofrece Internet.

CONCLUSIONES

El proyecto descripto demuestra varias cuestiones. En principio, la necesidad de conocer las problemáticas locales cuando se quiere ofrecer acceso a Internet a una población alejada de las ciudades. Es ineludible tener cercanía con los desafíos que se quieren superar y, en especial, con la gente que se desea ayudar. Son cuantiosos los casos fallidos de conectividad por desconocimiento del territorio y de las necesidades los habitantes. O, en el mejor de los casos resultan muy onerosos para ser sostenibles en el tiempo.

El ingenio y voluntad de Ramón Isidro Cardozo, junto con los aportes de Marandú Comunicaciones, mejoraron una comunidad. 

El Proyecto presentado y preseleccionado para los premios WISIS también tiene relevancia para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. La fabricación y la forma en que se instalan las antenas preserva el medio ambiente al no ser invasivo con la vegetación del lugar, ya que, por ejemplo, no es necesaria la tala de árboles para lograr la conectividad.

Una comunidad con acceso a Internet cuenta con mayores herramientas para su crecimiento social y económico. 

Los adultos pueden realizar trámites a distancia y estar informados sobre los temas que les interesan. A su vez, los niños ven facilitadas las tareas escolares y pueden mejorar su educación y conocimiento.

Cabe destacar la visión “out of the box” de Marcelo Rodríguez, presidente de Marandú Comunicaciones para identificar en la inventiva de Ramón una solución de bajo costo y sencilla de llevar adelante para conectar a pobladores alejados de las ciudades. De hecho, las antenas y la forma de conectarlas pueden resultar en un modelo fácilmente replicable en otras partes del mundo.

Básicamente, se trata de una alianza público/privada de alcance local y mínima (por las partes involucradas), pero de gran impacto social en la comunidad que atiende.

QUE SON LOS PREMIOS WSIS

Premios WSIS. Mecanismo para reconocer las iniciativas públicas, del sector privado, de la sociedad civil, de organizaciones internacionales e instituciones académicas más exitosas en el desarrollo de la Sociedad de la Información. Los premios de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y del Conocimiento (CMSI ) (WSIS, por sus siglas en inglés), es organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). El concurso es una plataforma para identificar y mostrar historias de éxito y modelos que podrían ser replicados para empoderar a la comunidad a nivel local, así como para reconocer los esfuerzos de las partes interesadas en el logro de los objetivos de la WSIS de construir una Sociedad de la Información integradora, poner el potencial del conocimiento y las TIC al servicio del desarrollo. Asimismo fomentar la utilización de la información y del conocimiento para la consecución de los objetivos de desarrollo acordados internacionalmente y hacer frente a los nuevos desafíos que plantea la Sociedad de la Información en los planos nacional, regional e internacional.

La propuesta de Marandu Comunicaciones superó la fase de preselección y entró a la votación general de los premios de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información

Cómo votar el proyecto seleccionado de Colonia La flor, El Soberbio

Ramon Cardozo es un habitante de Colonia La Flor que desarrolló un novedoso sistema de torres para facilitar el acceso a internet en regiones selváticas. Su idea está participando por el premio WSIS. Desde Marandu Comunicaciones SE se apoya este proyecto.

1⃣ Registrarse en https://bit.ly/2T16Log
2⃣ Confirmar el registro con el link que se envía al email.
3⃣ Iniciar Sesión en https://bit.ly/2FtKkjO
4⃣ Ir a https://bit.ly/2QxMTHG
5⃣ En la lista desplegable seleccionar “AL C2. Information and communication infrastructure”
6⃣ Buscar el proyecto “A Handmade Solution with Social Impact to Connect All the Forest of the World” (se recomienda usar Ctrl+F y escribir “handmade”)
7⃣ Presionar el botón “Vote for this project”
*⃣ Si se desea se puede seguir votando proyectos en otras categorías, hay uno de San Luis por ejemplo.


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