Recesión, impuestos y mora: el termómetro pyme de Misiones expone la fragilidad de la economía nacional
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Mientras desde la macroeconomía se insiste en la estabilización y se proyectan escenarios de crecimiento, el pulso real de las pequeñas y medianas empresas misioneras describe un panorama mucho más áspero. La Encuesta Provincial de la Confederación Económica de Misiones (CEM), correspondiente a enero y elaborada con la participación de 290 empresarios de distintos sectores y municipios, confirma que el entramado productivo provincial sigue operando en modo defensivo, con actividad amesetada, empleo congelado y tensiones financieras crecientes.
El movimiento económico del mes fue mayormente “regular” para el 42% de los encuestados, en línea con la tendencia de los meses anteriores. Apenas un 17% calificó la actividad como “buena” y un 3% como “muy buena”, mientras que un 24% la consideró “mala” y un 12% “muy mala”. En otras palabras, el 36% se ubicó en terreno negativo, frente a solo un 20% en zona positiva. La mayor parte del universo empresario transita una franja gris de supervivencia: no hay colapso generalizado, pero tampoco dinamismo suficiente para hablar de recuperación sólida.
Ese clima de cautela se refleja con claridad en las decisiones sobre recursos humanos. El 85% de los empresarios evita modificar su plantel: no despide, pero tampoco contrata. La economía formal, lejos de expandirse, se congela. A la hora de explicar las dificultades para incorporar personal, los encuestados señalan como principal obstáculo las cargas laborales altas (28%), seguidas por la inestabilidad económica (18%), el riesgo sindical (15%) y el miedo a juicios laborales (15%). El costo de contratar, en un contexto de incertidumbre, se percibe como un riesgo que muchas pymes no están dispuestas a asumir.
Las problemáticas estructurales tampoco muestran cambios. En el plano nacional, la carga tributaria encabeza las preocupaciones con el 25%, seguida por el costo laboral (21%) y la recesión (16%). Más atrás aparecen la corrupción (11%) y el financiamiento (10%). El diagnóstico se repite mes a mes: la presión fiscal y los costos estructurales siguen erosionando márgenes en un contexto de demanda débil.
A nivel provincial, la carga tributaria vuelve a liderar las inquietudes con el 29%, acompañada por las barreras arancelarias (24%). En tercer lugar se ubica la corrupción (20%) y luego los problemas de infraestructura (10%). En los municipios, la informalidad y la competencia desleal se destacan como la principal distorsión (17%), seguidas por tasas e impuestos internos (14%), corrupción (11%), burocracia administrativa (10%) y problemas de infraestructura (10%). La presión impositiva y la competencia fuera del sistema formal aparecen como una combinación que debilita la competitividad de quienes operan dentro de la legalidad.
En materia de expectativas, el panorama ofrece un contraste significativo entre Nación y provincia. Respecto del crecimiento del país en los próximos seis meses, el 47% considera que Argentina crecerá, el 30% no sabe si lo hará y el 19% entiende que no crecerá. Es decir, casi la mitad mantiene una visión optimista a nivel nacional, aunque con un importante margen de incertidumbre.
Sin embargo, cuando la mirada se posa sobre Misiones, el optimismo se diluye: solo el 16% cree que la provincia crecerá en el próximo semestre, mientras que el 50% considera que no lo hará y el 29% no sabe qué esperar. Esta apreciación profundiza la visión negativa respecto del mes anterior y revela una brecha entre el discurso de recuperación nacional y la percepción concreta en el territorio.
En cuanto a precios, el 66% de los encuestados identificó variaciones entre el 0% y el 5%, mientras que el 21% percibió aumentos superiores al 5%. La mayoría observa movimientos acotados, en línea con la desaceleración inflacionaria, aunque un segmento relevante sigue enfrentando subas más significativas.
Más delicada es la situación de la cadena de pagos. El 29% indicó que la mora de clientes aumentó levemente durante enero y otro 29% señaló que se mantuvo estable. Sin embargo, un 24% afirmó que aumentó significativamente. La suma de quienes registran algún nivel de incremento en la mora supera la mitad de los casos, un dato que refleja tensión financiera en el circuito comercial.
El relevamiento también abordó la cuestión de los cheques rechazados. Solo el 38% de los encuestados no recibe cheques. Entre quienes sí operan con este instrumento, el 19% indicó que recibe con frecuencia cheques rechazados, otro 19% los recibe de forma ocasional y un 16% raramente. En conjunto, más de la mitad de quienes aceptan cheques enfrentan algún grado de rechazo, señal inequívoca de fragilidad en la solvencia de clientes y proveedores.
La Encuesta Provincial de la CEM -único relevamiento mensual de actualidad pyme en Misiones, sostenido desde hace más de dos años con participación activa de empresarios que operan a diario en el territorio- vuelve a exponer una economía que resiste, pero no despega. Con actividad mayormente regular, empleo congelado, presión impositiva persistente y deterioro en la cadena de pagos, el tejido pyme misionero transita una estabilidad frágil.
En ese contexto, el relato de recuperación nacional encuentra límites claros en la realidad empresarial del interior productivo. Sin alivio estructural en materia tributaria, laboral y financiera, el crecimiento seguirá siendo una expectativa estadística más que una experiencia concreta para quienes sostienen la economía real.
