Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo Mercosur–Unión Europea vuelve a escena y coloca a Misiones ante una oportunidad estratégica. La provincia viene impulsando una visión productiva basada en bioinsumos y prácticas orgánicas que hoy encuentran en Europa un mercado que las demanda y valora.
A este diferencial se suma una capacidad logística que posiciona a Misiones en el mapa exportador: el puerto de Posadas y un aeropuerto con carga permiten proyectar exportaciones con mayor eficiencia y trazabilidad.
Yerba mate, té, miel, madera y frutas son parte de un universo productivo que ya cuenta con reconocimiento en mercados que exigen origen, calidad y valor agregado. “La oportunidad es ahora: exportar con valor y marca misionera”, destacó López Sartori.
El Gobierno nacional celebró la autorización del Consejo de la Unión Europea para avanzar con la firma del acuerdo Mercosur–UE, un paso clave tras 25 años de negociaciones que, según destacó el Ejecutivo, ampliará exportaciones, atraerá inversiones y acelerará el crecimiento económico. El tratado se firmará el 17 de enero en Paraguay y abre el acceso preferencial a uno de los mercados más grandes del mundo.
Un aval político decisivo tras 25 años de negociación
El presidente Javier Milei celebró el visto bueno del Consejo Europeo con un mensaje contundente: “Siguen las buenas noticias. Fin”. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó el avance como “histórico” y remarcó su impacto práctico para la economía argentina.
En redes sociales, Caputo confirmó que la Argentina firmará el acuerdo el próximo 17 de enero en Paraguay, tras más de dos décadas de negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Además, subrayó el rol del Presidente y del equipo diplomático y económico en la concreción del entendimiento, al señalar que permitirá una Argentina “cada vez más libre y más próspera”.
Desde la Cancillería, Pablo Quirno sostuvo que “todos ganamos” y proyectó más comercio, más inversión y más empleo, al tiempo que ratificó la fecha de firma. El Gobierno tomó el avance como un logro propio, enmarcado en una estrategia de inserción internacional basada en reglas claras y previsibilidad.
Acceso preferencial, aranceles y reglas de comercio
Según precisó Caputo, el acuerdo permitirá a los productos argentinos acceder a un mercado de más de 700 millones de personas, que representa el 20% del PBI mundial. En términos arancelarios, destacó que la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones argentinas y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%, lo que fomentará el comercio, la inversión y la creación de empleo.
Histórico👇
Tras 25 años de negociaciones, la Argentina firmará el próximo 17 de enero en Paraguay un acuerdo histórico entre el MERCOSUR y la UE, que le permitirá al país aumentar sus exportaciones y acelerar el rumbo del crecimiento económico. Este acuerdo no hubiera sido…
El ministro afirmó que el tratado “nivelará a la Argentina” frente a países que ya cuentan con preferencias comerciales con el bloque europeo, como Chile, México, Sudáfrica, Egipto, Marruecos y Ucrania. Además, remarcó que habrá reglas claras que brindarán previsibilidad y transparencia regulatoria, con disposiciones de rápido despacho, facilidades para productos perecederos, reducción de inspecciones físicas y simplificación de procedimientos aduaneros.
Para el Palacio de Hacienda, el acuerdo también facilitará la integración de las PYMES en las cadenas globales de valor, mediante medidas de facilitación del comercio. “Generará mayores oportunidades comerciales para las PYMES, mientras que los consumidores se beneficiarán de una mayor variedad de bienes y servicios a precios competitivos”, aseguró Caputo, quien cerró: “Seguimos trabajando para generar más trabajo e incrementar las exportaciones y el comercio entre la Argentina y el mundo”.
Qué aprobó la Unión Europea y cuáles son los próximos pasos
El Consejo de la Unión Europea aprobó de manera previsional el acuerdo comercial con el Mercosur, despejando un obstáculo central para la ratificación del principio de acuerdo alcanzado por la Comisión Europea con el bloque sudamericano hace algo más de un año. De concretarse, podría crearse la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 720 millones de consumidores potenciales.
El respaldo se logró tras concesiones a Italia, que semanas atrás había puesto en riesgo la aprobación. Así se evitó la conformación de una minoría de bloqueo en el Consejo Europeo, donde se requiere el apoyo de al menos cuatro países que representen más del 35% de la población del bloque. Con ese escollo superado, quedó habilitada la firma por parte de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, prevista para este lunes en Asunción.
El proceso, sin embargo, aún no concluye. El Parlamento Europeo deberá aprobar el tratado en las próximas semanas antes de su entrada en vigor. En ese ámbito, unos 150 eurodiputados (sobre un total de 720) anticiparon que podrían recurrir a la justicia para intentar frenar su aplicación, lo que abre un nuevo frente político e institucional en la etapa final del acuerdo.
El presidente Emmanuel Macron anunció hoy, 08/01, que Francia votará en contra del tratado de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, en la votación prevista para mañana en Bruselas. La decisión marca un punto de inflexión en décadas de negociaciones y dispara incertidumbre sobre el futuro del pacto.Las negociaciones entre UE y Mercosur
Este acuerdo, largamente negociado durante más de 25 años, tiene por objetivo eliminar la mayoría de los aranceles entre los dos bloques, facilitando el comercio de bienes como vehículos europeos y productos agroindustriales sudamericanos, y abriendo un mercado de cerca de 780 millones de consumidores. Sus defensores en Europa sostienen que potenciaría las exportaciones europeas hacia Sudamérica e impulsaría el crecimiento económico.
Sin embargo, Francia decidió dar un paso al costado. Macron justificó la medida por el “rechazo político unánime” dentro del país y por las preocupaciones de sectores clave, especialmente el agrícola, que teme que la apertura expondrá a los productores europeos a la competencia de productos sudamericanos a menor costo. Además, Macron remarcó que no tiene sentido exponer a un sector sensible por un posible crecimiento económico del 0,05% del PBI de la UE hacia 2040.
Según el mandatario francés, aunque se han logrado “progresos indudables” en el texto negociado por la Comisión Europea, el acuerdo sigue siendo insuficiente para proteger a los agricultores y a la economía rural y refiere a otra época.
Agricultores en pie de lucha
La oposición interna en Francia no se limitó a discursos oficiales. En las últimas horas, miles de agricultores protagonizaron protestas en diversas regiones del país, con tractores bloqueando carreteras y accesos a París, incluyendo zonas alrededor del Arco de Triunfo y la Asamblea Nacional. Los manifestantes argumentan que el acuerdo, al permitir importaciones más baratas de carne, azúcar y otros productos, socavará las industrias locales que ya enfrentan altos costos de producción y una competitiva presión internacional.
También otros países de la UE expresaron dudas similares: Irlanda anunció que también votará en contra, citando temores por la entrada de productos cárnicos baratos y la falta de salvaguardas efectivas; mientras que naciones como Polonia y Hungría han manifestado reservas por motivos tanto ambientales como productivos.
La pugna de la UE en Bruselas
La postura de Francia pone en riesgo la aprobación del acuerdo en el Consejo Europeo, donde se requiere una minoría de bloqueo para frenar su ratificación. A pesar del rechazo galo, analistas políticos señalan que el bloque todavía podría aprobarse si otros países miembros respaldan la iniciativa y si se concretan concesiones adicionales.
Bruselas ha intentado aplacar las críticas ofreciendo cláusulas de salvaguardia específicas y compromisos adicionales para proteger sectores sensibles, así como más fondos para la Política Agrícola Común (PAC), pero estas medidas no lograron convencer a Macron ni a parte de su gabinete.
Implicancias en el Mercosur
La decisión francesa tiene repercusiones geopolíticas y económicas importantes para los países sudamericanos. Brasil y Argentina, en particular, han visto el acuerdo como una oportunidad para diversificar sus exportaciones agrícolas y reducir barreras comerciales. Desde hace semanas líderes como el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva habían instado a Macron a apoyar la finalización del tratado, subrayando su potencial beneficio mutuo.
Para el Mercosur, el rechazo de uno de sus principales socios comerciales europeos es un golpe diplomático que podría obligar a replantear estrategias comerciales o renegociar términos más favorables, aunque también fortalece la discusión sobre nuevas alianzas globales en mercados emergentes.
¿Un pacto en peligro?
En las próximas horas, la atención internacional estará centrada en la votación en Bruselas. Si la oposición francesa logra sumar suficientes aliados, el horizonte del acuerdo UE-Mercosur podría modificarse drásticamente, extendiendo la incertidumbre sobre uno de los proyectos comerciales más ambiciosos de las últimas décadas.
El canciller Santiago Cafiero reafirmó hoy el compromiso argentino para “diversificar” la agenda externa del Mercosur y pidió revisar el acuerdo con la Unión Europea (UE) sin “discursos ideologizados”, al dar apertura a la Reunión Ordinaria del Consejo Mercado Común (CMC) del bloque, que antecede a la cumbre de presidentes que se realizará mañana en Misiones.
Desde el centro del Parque Nacional Iguazú, Cafiero señaló que el acuerdo firmado entre el Mercosur y la UE en 2019 quedó desactualizado y señaló que el proteccionismo verde propuesto desde Bruselas “supone en la práctica una protección de los productos de los países desarrollados que afecta el comercio en general y, muy especialmente, a los productores de alimentos”.
“La Argentina comparte el objetivo de avanzar en el acuerdo y ha trabajado en este sentido”, dijo Cafiero, quien además estimó que un entendimiento con el viejo continente podría ser “un vehículo eficaz para que el Mercosur pueda potenciar su participación en el reacomodamiento global” y para “catalizar inversiones”.
Explicó a sus pares que “para materializarlo y que tenga buenos resultados hay que “trabajar y actualizar los textos de 2019” porque reflejan, dijo, “un esfuerzo desigual de bloques asimétricos”.
“El PBI de la UE es 6 veces más grande que el del Mercosur, y 25 de los 27 países tienen un índice de desarrollo más alto que cualquiera de los de nuestro bloque”, graficó.
Además, señaló que “rigen cuotas permanentes que datan de 2019 y han quedado desactualizadas” porque en la actualidad se comercia “por encima de lo que se acordó”.
Mientras tanto, recordó que los bienes industriales que exportaría la Unión Europea “no están sujetos a ningún cupo”.
Respecto a las nuevas demandas ambientales que la UE impulsó este año, Cafiero sostuvo que, para la Argentina, contienen “una visión parcial del desarrollo sostenible, excesivamente centrada en lo ambiental y con escasa consideración del desarrollo económico y social”.
“Firmar o no firmar es simplificación mediática”, definió, y llamó a examinar el acuerdo “sin discursos ideologizados”.
Tras la reunión, en una ronda de prensa, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca Bocco, explicó que el punto más debatido fue el del acuerdo Mercosur Unión Europea, ya que Brasil pidió más tiempo para analizar las condiciones pedidas por la Unión Europea, por tratarse de una nueva gestión que asumió en enero de este año.
Sobre la discusión por la inclusión de compromisos adicionales (side letters) por parte de la Unión Europea, Todesca dijo que se está analizando una respuesta en bloque ante estos planteos, que esperan poder expresarla en Brusuelas cuando se realice la cumbre entre los miembros de la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), los días 17 y 18 de julio próximos.
Todesca remarcó que el objetivo principal es lograr un acuerdo con la Unión Europea para el desarrollo conjunto de los bloques, pero recordó que se trata de dos bloques muy asimétricos lo cual plantea muchos desafíos a la hora de consensuar un acuerdo comercial bilateral. “El PIB de la UE es seis veces más que el PIB del Mercosur y 25 de los 27 países miembros de la UE tienen un índice de desarrollo humano muy superior a los países del Mercosur”, describió Todesca sobre las razones de la asimetría
Se mostro optimista por las opciones positivas para la región para lograr inversiones. Además record{o que el preacuerdo es del 2019 y en el medio pasaron cosas como el Acuerdo Verde de la Unión Europea que generaron este side letters de parte de la UE que debe ser respondido por el bloque del Mercosur.
El Canciller argentino destacó que “a partir del trabajo y la vocación de todas las áreas técnicas de los países que integran el bloque se puede avanzar con decisión y determinación política en mejorar y ampliar espacios de integración en nuestra región”. Y amplió: “es un mundo distinto, que arroja prioridades y oportunidades y tenemos entre todos que confiar en el trabajo de los Estados parte para avanzar en una misma lógica, porque la globalización como se la conoció hasta hace un tiempo ya no es más; lo que se abre paso es la globalización de regiones”.
“En este tiempo de incertidumbre, tenemos que fortalecernos como bloque y achicar las brechas de desarrollo, porque en el mundo actual tenemos ese desafío como región y eso se logra a través de más integración y no de menos. No vamos a conseguir nada si nos desintegramos”, aseveró el titular del Palacio San Martín.
El Canciller argentino subrayó que “logramos el año pasado un comercio récord desde el MERCOSUR; con un crecimiento del 48 por ciento entre el 2019 y el 2022 en cuanto al comercio exterior; más de 750 mil millones de dólares,, eso fue lo que el bloque creció en tèrminos de exportaciones. “El MERCOSUR sigue siendo la herramienta por excelencia de integración de nuestros países” definió.
Respecto del Acuerdo Mercosur – Unión Europea, Cafiero consideró que “la profundización del vínculo entre el MERCOSUR y la UE es una señal política necesaria, en un contexto internacional de conflicto e incertidumbre crecientes. El acuerdo puede ser, en nuestra opinión, un vehículo eficaz para que nuestro bloque pueda potenciar su participación en el reacomodamiento del mapa global de la producción y el trabajo”. “Es una discusión de autonomía geopolítica”, sentenció.
El titular del Palacio San Martín puso de relieve que “el Acuerdo puede funcionar, también, como marco para catalizar inversiones en sectores estratégicos como energías (convencionales y renovables), minería, alimentos, servicios basados en el conocimiento, y salud, entre otros. Sin embargo, para materializar estas potencialidades y que el Acuerdo tenga buenos resultados para ambas partes, es necesario trabajar y actualizar los textos del 2019. El Acuerdo MERCOSUR-UE, tal como fue cerrado en 2019, refleja un esfuerzo desigual entre bloques asimétricos y no responde al escenario internacional actual”.
Cafiero, continuando con el balance de los seis meses de la PPT argentina, recordó que durante este período tuvo lugar la reunión de Ministros de Energía del bloque, y enfatizó que “lograr el objetivo de una integración energética plena en el MERCOSUR y la región nos obliga a redoblar esfuerzos para construir consensos estratégicos y ser operativos en obras de infraestructura, inversiones y capacidades logísticas y de comercialización.
Asimismo, informó sobre la continuidad del Foro Empresarial del MERCOSUR, focalizado en cinco ejes temáticos: las cadenas de valor en el sector biotecnológico; la transición hacia la movilidad sustentable en el sector automotor, junto a la producción de equipamientos médicos y el desarrollo de medicamentos en el sector de la salud; y la integración de los servicios de publicidad en el sector audiovisual. Y puso de relieve que “abordamos la perspectiva de género y el rol de las mujeres empresarias en el comercio exterior de nuestro bloque”.
“Dimos el paso inicial para trabajar en un programa que establezca y promueva el Sello del Buen Diseño del MERCOSUR. El objetivo es fortalecer la innovación y la inserción en los mercados internacionales de las pequeñas y medianas empresas del bloque, para potenciar sus capacidades, reconocer la riqueza y refinamiento de nuestras culturas y fortalecer una identidad regional”, añadió.
En ese sentido, puntualizó que este tema, junto con la conclusión de la octava Ronda de Comercio de Servicios, “son instrumentos clave para la profundización de nuestro proceso de integración y su articulación con un mundo en transformación. Ratifico en estos temas la disposición de la Argentina para avanzar durante la Presidencia Pro Tempore Brasileña”, que será el segundo semestre de este año.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó hoy nuevas condiciones presentadas por la Unión Europea (UE), que incluyen sanciones, para la firma final del acuerdo de libre comercio con el Mercosur, al recibir en Brasilia a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al inicio de una gira de la funcionaria por América Latina.
Lula expresó las “preocupaciones” por las exigencias adicionales de la UE a Brasil en el marco de la negociación del acuerdo y dijo que su país tiene derecho de tomar medidas económicas para reindustrializarse como lo hicieron recientemente los países europeos y Estados Unidos para combatir la recesión generada por la pandemia de coronavirus y la guerra en Ucrania.
“Le expliqué a la presidenta Von Der Leyen las preocupaciones de Brasil con el instrumento adicional al acuerdo presentado por la Unión Europea en marzo de este año, que amplía las obligaciones de Brasil y lo somete a sanciones en caso de incumplimiento”, dijo Lula frente a la presidenta del órgano ejecutivo y máxima funcionaria de la UE, que mañana visitará Argentina.
“La premisa que debe existir entre los socios estratégicos es la confianza mutua y no la desconfianza y las sanciones”, fustigó el presidente en Brasilia.
Lula también criticó una serie de leyes de la Unión Europea con efectos extraterritoriales.
“Esto modifica el equilibrio del acuerdo” entre la UE y el Mercosur, sostuvo el líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Las negociaciones entre el Mercosur y la UE por su acuerdo de libre comercio concluyeron en 2019 tras dos décadas, pero el pacto aún no ha sido ratificado por los Parlamentos de los países participantes, lo cual es requisito para su aplicación.
En marzo, la UE presentó las nuevas condiciones al Mercosur rechazadas por Lula, al mismo tiempo que los países sudamericanos objetan posibles sanciones en caso de no cumplir, por ejemplo, metas ambientales fijadas desde Bruselas para el comercio bilateral.
“Estas iniciativas representan limitaciones potenciales para las exportaciones agrícolas e industriales de Brasil”, aseguró Lula, quien le dijo a la titular de la Comisión Europea que no desistirá de las ambiciones para la reindustrialización.
En ese sentido, Lula también rechazó la cláusula propuesta por la UE para que permitir que los países europeos compitan con los brasileños en el sector de compras gubernamentales, es decir, los proveedores de todos los niveles del estado de la principal economía latinoamericana.
” Por eso, Brasil conservará la facultad de conducir políticas de desarrollo industrial a través del instrumento de las compras públicas”, aseguró Lula.
La guerra entre Ucrania y Rusia también estuvo entre los temas mencionados por Lula en su aparición ante la prensa con Von der Leyen, y reiteró que considera que el conflicto no se va a resolver por la vía militar y que son necesarias negociaciones para ponerle fin.
Brasil tiene “compromiso con la paz, evitando la escalada bélica y el uso de la fuerza y sus incalculables riesgos, ya que no hay solución militar a este conflicto”, dijo Lula a la ex ministra de Defensa alemana.
Lula se había negado en marzo a proveer municiones para armamento alemán enviado a Ucrania y se colocó como facilitador para un diálogo de paz, acción que por el momento no ha prosperado.
“Necesitamos más diplomacia y menos intervención armada en Ucrania, Palestina, Yemen. Los horrores de la guerra y el sufrimiento que causa no pueden tratarse de manera selectiva. Los principios básicos del derecho internacional se aplican a todos”, sostuvo Lula.
El mandatario ocupó gran parte de su agenda hablando de reindustrialización antes que medio ambiente, tópico elegido por la alemana, que anunció 20 millones de euros por parte de Bruselas para el Fondo Amazonia que posee Brasil para políticas ambientales a favor de la población que vive en la región de la selva sudamericana.
Creado en 2008, el Fondo Amazonia había sido suspendido por el gobierno del expresidente Jair Bolsonaro. Con el regreso de Lula en enero, se reactivaron los aportes de Noruega y Alemania a ese fondo, al cual se sumaron este año Reino Unido y Estados Unidos.
Por su parte, Von der Leyen, que luego de Argentina visitará Chile y México, intentó reflotar el acuerdo Mercosur UE y pidió a Lula que los países del Mercosur presenten sus contrapropuestas a las nuevas condiciones agregadas desde Bruselas.
“Llegó la hora de concluir el acuerdo UE-Mercosur. Tenemos la ambición de terminarlo cuanto antes, antes de fin de año”, dijo la presidenta de la Comisión Europea.
Según ella, el acuerdo “genera ventajas para la dos partes y creará condiciones para el flujo de inversiones, respalda la reindustrialización de Brasil e integrará la cadena de valor global”.
Ante las críticas, ella respondió: “Este acuerdo es una plataforma para el diálogo, por el largo plazo y enviamos una carta como instrumento adicional. Aguardamos su respuesta porque tenemos apertura para escucharlos y dar los pasos necesarios para concluir el acuerdo”.
Agregó que la intención de la UE es aumentar las inversiones en América Latina y el Caribe y específicamente habló de 2.000 millones de euros para el desarrollo y financiación con fondos europeos del hidrógeno verde en Brasil.
“Comienza hoy una nueva era para la relación UE-Brasil”, aseguró la alemana.