ACUERDO MERCOSUR UE

Acuerdo Mercosur-UE: las economías regionales ganan acceso preferencial a un mercado clave

Compartí esta noticia !

La entrada en vigencia del Acuerdo Interino de Comercio (AIC) entre el Mercosur y la Unión Europea inaugura una nueva etapa para el comercio exterior argentino. Con un mercado integrado por 31 países y cerca del 20% del Producto Bruto Interno mundial, el entendimiento crea una de las mayores áreas de libre comercio del planeta y redefine el escenario para las economías regionales agroindustriales, que encuentran en Europa uno de sus principales destinos de exportación.

El informe elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostiene que la apertura comercial llega en un momento favorable para el sector. Durante 2025, las economías regionales alcanzaron un récord histórico de exportaciones por US$ 11.313 millones, mientras que la Unión Europea concentró el 20,3% de esos envíos, consolidándose como el segundo mercado más importante para estos productos.

Con el acuerdo Mercosur-UE en vigencia, se abren oportunidades para las economías regionales en un mercado que ya hoy absorbe cerca del 20% de sus ventas externas, impulsando una oferta agroindustrial que viene de alcanzar un récord en exportaciones.

1. Presencia de las Economías Regionales Agroindustriales en la Unión Europea

Desde el 1 de mayo de 2026, se encuentra en vigencia el Acuerdo Interino de Comercio (AIC) entre el Mercosur y la Unión Europea. Si bien hay una solicitud del Parlamento Europeo para que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictamine la validez de la división del acuerdo original en dos instrumentos jurídicos separados, la aplicación práctica del acuerdo comercial es legalmente válida. El mismo equivaldría a una de las zonas de libre comercio más importantes del mundo al agrupar 31 países (27 de la UE y 4 del Mercosur) y representar casi el 20% del PIB global.

Al analizar las implicancias de este acuerdo, es importante destacar que libera el 100% de los bienes industriales y el 82% de los bienes agrícolas para ingresar a la Unión Europea. Asimismo, para los bienes agrícolas que no tienen liberalización total, se establecen cuotas de acceso. Es en este marco que interesa evaluar cuál es el relacionamiento actual que tiene Argentina con la UE en materia de exportaciones de productos regionales agroindustriales y profundizar en posibles impactos sectoriales. (BCR, 2026bBCR, 2025)

Tal como se ve en el siguiente gráfico, las economías regionales agroindustriales vienen de alcanzar un récord en sus exportaciones con USD 11.313 millones en 2025 y una tendencia creciente importante en los últimos dos años. Si se hace foco en materia de destinos, la Unión Europea es fundamental. Este bloque no solo es el segundo destino de exportación más importante para el país, concentrando el 9,3% de los despachos totales a 2025, sino que además absorbe el 20,3% del total exportado por las economías regionales. (BCR, 2026a

Más allá de lo comentado anteriormente, entre 2015 y 2025, las exportaciones de las principales economías regionales crecieron más de un 21%, mientras que los envíos a la Unión Europea “tan solo” un 10%, lo que representa una caída en la participación del bloque de más de un 9% en una década. Este comportamiento consolida una tendencia decreciente que tocó un piso en 2025, escenario que contrasta con los niveles de principios de milenio, cuando en 2003 el mercado europeo concentraba el 31,6% de los envíos regionales argentinos. 

Dada esta tendencia, el nuevo acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea emerge como una oportunidad para aumentar la presencia de productos regionales argentinos en el bloque. Al respecto, el análisis por complejo correspondiente a 2025 revela una marcada heterogeneidad en el grado de exposición al mercado europeo. Tal como se observa en el siguiente gráfico, hay complejos agroindustriales regionales que registran una alta concentración en la Unión Europea: el maní destina el 57,89% de sus exportaciones a ese bloque, seguido por el tabaco (49,85%), el limón (45,69%) y los otros cítricos (42,44%).

En una franja intermedia se ubican porotos (37,29%), arroz (34,64%), pesca (28,24%), mientras que, en el extremo opuesto, se encuentra un amplio conjunto de complejos con una presencia más acotada en el mercado europeo, todos por debajo del 13%. Entre ellos se identifican el resto frutícola, uva, té y hasta los cueros bovinos. El promedio del resto de los complejos se ubica en apenas 0,57%.

En conjunto, se evidencia que el peso del mercado europeo varía de forma significativa según el complejo considerado. De esta forma, dependiendo del programa de desgravaciones arancelarias y diferentes modificaciones en los esquemas de relacionamiento comercial a nivel de complejo y productos, existe un potencial de profundizar nuestra competitividad en algunos sectores. En otros en los cuales hoy la presencia es acotada, si las condiciones mejoran y la demanda acompaña, un potencial de incrementar las exportaciones de un mayor abanico de productos regionales agroindustriales.


2. Dimensiones del acuerdo para evaluar impactos sectoriales

Si bien el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea ofrece una oportunidad para dinamizar las exportaciones agroindustriales, su impacto sectorial puede ser diferencial. 

El beneficio para cada complejo agroindustrial dependerá estrictamente de sus condiciones particulares: el diseño específico de cupos y aranceles, las regulaciones técnicas, el posicionamiento de sus marcas de origen y sus ventajas competitivas iniciales.

Siguiendo en la misma línea, para evaluar el impacto del acuerdo, el primer eje de análisis debe ser necesariamente arancelario. Esto implica identificar, para cada producto y posición arancelaria, cuál era el arancel base previo al acuerdo, cuál es el cronograma de desgravación acordado y en qué plazo se alcanza la eliminación total o parcial del derecho de importación. Dos productos pueden quedar alcanzados por una reducción arancelaria, pero tener impactos muy distintos según el punto de partida y el ritmo de eliminación, ya que algunos tienen eliminación inmediata, mientras otros desgravan gradualmente en plazos de 4, 7, 8, 10 o hasta 15 años, además de contemplar excepciones o tratamientos especiales.

Por ejemplo, para el caso de la pesca el efecto es directo: productos relevantes para su canasta exportadora obtienen acceso libre de aranceles de forma inmediata desde la entrada en vigor del acuerdo, como la merluza hubbsi y las vieiras. Lo mismo ocurre para el caso del complejo limón, en donde el aceite esencial de limón, uno de los principales productos de exportación del complejo, podría ingresar al mercado europeo inmediatamente sin aranceles.

Esta ventana se extiende a otros bienes regionales clave como el aceite de maní, el vino (embotellado y a granel) y los limones. Para estos productos, el acuerdo contempla la eliminación total de aranceles en un período de transición de 4 a 7 años, facilitando un acceso libre al bloque comunitario.

Sumado al desarme arancelario, la magnitud del acceso real estará condicionada por los cupos asignados a cada producto. De este modo, la desgravación impositiva ve limitado su impacto si los volúmenes permitidos son reducidos frente a la capacidad exportadora real del complejo. A modo de ejemplo, en el caso de la leche entera en polvo, el principal producto exportador del sector lácteo, la mejora arancelaria se encuentra sujeta a un cupo máximo para todo el Mercosur de 10.000 toneladas anuales hacia el décimo año de vigencia del acuerdo. Este volumen contrasta significativamente con la escala del sector, considerando que el complejo argentino despachó más de 60.000 toneladas de este producto al mundo solo en el primer cuatrimestre de este año.

Una dimensión estratégica adicional corresponde a las indicaciones geográficas, herramientas que hacen distinguible la calidad regional de un producto, la reputación territorial y las denominaciones de origen. En algunos complejos regionales, el beneficio del acuerdo trasciende de la mejora arancelaria e impacta en una mayor protección legal y comercial del origen territorial. Esto es importante en productos donde el lugar de producción funciona como atributo de calidad, diferenciación o identidad, como vinos, yerba mate, cordero patagónico, chivito criollo, dulces regionales o salames con reconocimiento local.

Asimismo, las normas sanitarias y fitosanitarias condicionarán el impacto efectivo del acuerdo en la medida de que cada complejo pueda cumplir con las exigencias regulatorias del mercado de destino: certificaciones sanitarias, trazabilidad, normas de calidad, etiquetado, etc. El acuerdo en sí incorpora mecanismos de cooperación, transparencia y facilitación para evitar que estas exigencias se conviertan en obstáculos sin justificación al comercio.

De igual forma, la dimensión logística relacionada con los tiempos aduaneros (documentación, costos logísticos, habilitaciones) suele ser un factor relevante para los productos perecederos, como vinos, frutas, pesca o alimentos frescos. El nuevo acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur señala que las mercaderías perecederas tendrían trato prioritario en la liberación aduanera.

En este punto, cabe señalar que las autoridades argentinas de distintas áreas fueron articulando acciones para facilitar las gestiones que deben enfrentar las exportaciones destinadas a la Unión Europea. De entre ellas, cabe mencionar: a) la habilitación aduanera para que la declaración de origen se haga como un sistema de autocertificación de origen, declarado en la factura comercial o en el documento de embarque; b) la interoperabilidad de los certificados sanitarios y fitosanitarios del SENASA requeridos por la UE en forma 100% digital para frutas, hortalizas y productos de pesca con cruce de datos con el sistema aduanero europeo TRACES; c) sistema de consultas mensuales del estado de posiciones arancelarias para productos bajo cuotas y en el caso de productos sensibles bajo cuotas el consumo de los contingentes preferenciales se liquida y asigna automáticamente en el Sistema Malvina al consignar el código del acuerdo; y d) perfiles de riesgo optimizados según empresas para evitar controles de carga con inspección presencial innecesarias en productos perecederos.

A su vez, un último aspecto a considerar es la competitividad en ambas direcciones: evaluar las oportunidades exportables argentinas frente a la sensibilidad de la producción local ante el ingreso de bienes europeos, especialmente en sectores donde la UE se consolida como un productor clave (como lácteos, vinos, alimentos procesados). Asimismo, la velocidad del impacto dependerá de la inserción comercial previa. Si el bloque europeo ya es un destino clave, la mejora en márgenes y competitividad será inmediata; caso contrario, representará un desafío de mediano plazo que exigirá desarrollar canales y adaptar la oferta.


3. Oportunidades y desafíos para las principales economías regionales argentinas

En relación con las dimensiones de análisis, desde un inicio pueden advertirse algunos sectores que podrían consolidarse claramente como “ganadores” con el nuevo acuerdo, mientras que se identifican algunos otros con mayores riesgos a afrontar.

En este sentido, para el caso de la pesca el impacto es directo en aquellos productos donde el sector ya tiene una fuerte presencia en el bloque europeo. En particular, el acuerdo tendría un resultado positivo en los langostinos congelados, el principal producto de exportación de la pesca argentina, que de tener un arancel base de hasta 18% para ingresar a la UE pasaría de forma progresiva al 0% en 4 años, libre de cupos, lo que representa una clara mejora para los márgenes del sector.

En la misma línea, el complejo manisero aparece como uno de los casos más representativos de un sector que ya cuenta con una inserción consolidada en el bloque y que podría profundizarla, ya que Argentina es el origen de buena parte del maní que consume Europa. Si bien el maní en grano ya ingresaba en condiciones relativamente favorables, el verdadero margen de mejora se concentra en los productos industrializados, como el aceite de maní, el maní tostado y la manteca de maní, donde la desgravación arancelaria progresiva abre la puerta a escalar en valor agregado. 

Otro ejemplo ilustrativo es la miel, producto que está mostrando un gran dinamismo exportador y cuyo principal bien exportado es la miel natural con casi el 98% de los envíos del sector al exterior. Al representar el bloque europeo uno de los principales destinos del sector, con un 28% del total exportado, el acuerdo genera mejoras arancelarias claras: la miel natural pasa de enfrentar un arancel base de 17,3% a poder ingresar con arancel cero dentro de un cupo Mercosur de 45.000 toneladas. Ya para el mes de mayo, el sector argentino logró completar el cupo previsto para nuestro, aunque mientras el Mercosur siga negociando el reparto por país, el llenado de la cuota se completará bajo criterio FIFO (primero en entrar, primero en salir). En este caso, se destaca que Argentina viene de exportar en total 90.000 toneladas en 2025, por lo que si se logra obtener una cuota relevante podría generarse una oportunidad concreta para el sector.

Un caso distinto, pero igualmente ilustrativo, es el del complejo foresto-industrial. A diferencia del maní, se trata de un sector que hoy muestra un bajo nivel de inserción en el mercado europeo, pero con un potencial de crecimiento significativo. Si bien los productos más exportados por el sector ya se encontraban exentos, como la pasta química de madera y la madera aserrada de pino, se abre la oportunidad para otros productos como madera contrachapada, tableros de fibra, papel y cartón, que parten de aranceles positivos y acceden a cronogramas de desgravación gradual. En este caso, el desafío no parece limitarse a la reducción arancelaria, sino a la capacidad del sector para diversificar su oferta exportable y consolidar presencia efectiva en el mercado europeo.

El caso vitivinícola, por su parte, combina oportunidades claras con desafíos competitivos. Por el lado positivo, el acuerdo mejora el acceso de los vinos argentinos a la UE mediante la reducción y eliminación gradual de aranceles, facilita prácticas enológicas y de etiquetado, y refuerza la protección de las indicaciones geográficas argentinas, un activo central para las regiones productoras. Sin embargo, la apertura opera en ambas direcciones: el acuerdo también habilita el ingreso gradual de vinos europeos al mercado del Mercosur lo que podría presionar los márgenes de la industria local justamente en su mercado de exportación más relevante. Esto, teniendo en cuenta que los vinos europeos ya vienen creciendo en términos de presencia comercial en el Mercosur.

El sector lácteo representa, en cambio, el caso de una apertura más bien defensiva, donde las oportunidades quedan acotadas. Si bien productos como la leche en polvo y distintos tipos de quesos obtienen acceso preferencial al mercado europeo, este beneficio se encuentra limitado por cupos arancelarios administrados a nivel regional, lo que reduce su impacto frente a la escala potencial del complejo argentino. A esto se suma una doble presión: por un lado, la fuerte competitividad de los lácteos europeos, que ingresarán al mercado regional con aranceles decrecientes en segmentos donde la UE es líder; por el otro, la protección de indicaciones geográficas europeas, que podría exigir adaptaciones comerciales en ciertos productos y denominaciones, aunque el acuerdo contempla excepciones y condiciones específicas para usuarios previos en algunos casos, como ocurre con términos vinculados al Parmigiano Reggiano o Gruyère.

En conjunto, estos casos sintetizan la lógica diferenciada que atraviesa al acuerdo para las economías regionales argentinas. En todos ellos, el aprovechamiento efectivo dependerá de las condiciones particulares de cada complejo y de su capacidad para adaptarse a las exigencias del nuevo escenario comercial.

Compartí esta noticia !

El acuerdo Mercosur-Unión Europea regirá provisionalmente desde el 1º de mayo

Compartí esta noticia !

El cuerpo decidió avanzar de esta forma, mientras la justicia europea define el pedido de investigación sobre la validez del acuerdo que interpusieron los países que se oponen al pacto.

La medida fue anunciada por un comunicado, al tiempo que en Argentina la confirmó el canciller, Pablo Quirno.

El funcionario destacó que “Argentina fue el primer país del bloque en completar los procedimientos internos para hacerlo posible”.

Añadió que es “un paso importante para consolidar nuestra inserción internacional, ampliar oportunidades de comercio e inversión y generar condiciones más previsibles para exportar”.

La decisión permitirá que las reducciones arancelarias y las cuotas de exportación acordadas comiencen a operar sin esperar la ratificación total de todos los parlamentos nacionales de la Unión Europea.

El mecanismo de aplicación provisional se centrará en el pilar comercial, el cual es competencia exclusiva de las instituciones comunitarias de Bruselas.

La aplicación provisional afectará principalmente a los capítulos de eliminación de aranceles industriales y agrícolas.

Los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) deberán completar sus procesos internos de notificación antes de la fecha límite para acceder a los beneficios en el plazo previsto.

Esta modalidad permite que las empresas operen bajo las nuevas reglas mientras continúa el proceso de ratificación de los componentes de diálogo político y cooperación en los estados miembros de la UE.

El acuerdo crea un mercado de más de 780 millones de consumidores y busca reducir los costos operativos para las exportaciones de ambos lados del Atlántico, eliminando gravámenes que en algunos sectores superan el 30%.

Compartí esta noticia !

Alemania explora con el sector foresto-industrial argentino un esquema de cooperación ligado al acuerdo Mercosur–UE

Compartí esta noticia !

En medio de las negociaciones y expectativas por la entrada en vigencia del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, representantes de la Embajada de la República Federal de Alemania en Argentina mantuvieron el 4 de marzo de 2026 una reunión de trabajo con las entidades que integran el Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) para analizar la creación de un proyecto de cooperación bilateral orientado al desarrollo de la foresto industria argentina.

El encuentro, realizado en Buenos Aires, no fue un intercambio protocolar más. La iniciativa apunta a preparar el terreno para una plataforma de cooperación sectorial que podría activarse una vez que el acuerdo birregional entre en vigor. La pregunta estratégica es evidente: ¿puede la foresto industria convertirse en uno de los sectores donde el acuerdo Mercosur-UE genere inversiones concretas y transferencia tecnológica?

Un esquema de cooperación que involucra al Estado y al sector privado

Por parte de la representación diplomática alemana participaron María Victoria Ehret, oficial del Departamento de Agricultura para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, y Cristabel Durán Rangel, project manager del programa de cooperación bilateral foresto industrial de GFA Consulting Group.

Del lado argentino estuvieron representantes de las entidades que integran CONFIAR —entre ellas la Asociación Forestal Argentina, la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel, la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines y la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera— junto con la directora nacional de foresto industria.

Durante la reunión, los representantes alemanes transmitieron el interés del Ministerio de Agricultura de Alemania en impulsar un proyecto de cooperación que articule a ambos países en el marco del acuerdo comercial con la Unión Europea. Para avanzar en ese objetivo, la División de Política Forestal Internacional fue comisionada para iniciar un diálogo directo con el sector privado argentino y relevar prioridades, desafíos y oportunidades de cooperación.

La idea es construir una Plataforma de Intercambio que permita diseñar proyectos concretos de desarrollo sectorial. Según se explicó, iniciativas de este tipo suelen estructurarse con una duración estimada de tres años, lo que sugiere un esquema de cooperación técnica con impacto en innovación, inversiones y desarrollo productivo.

Certificación, tecnología y financiamiento: los ejes de la agenda sectorial

Durante el intercambio surgieron varios ejes posibles para estructurar un futuro programa bilateral.

Entre ellos se mencionaron certificaciones forestales vinculadas a la gestión sostenible, producción sustentable en la industria de celulosa y papel, agregado de valor en madera y muebles, y el acceso a financiamiento externo para la incorporación de maquinaria y tecnología industrial.

También apareció un componente institucional relevante: el análisis del marco legal y de inversión, incluyendo herramientas como el RIGI, que podrían facilitar proyectos industriales vinculados a la cadena forestal.

Desde la perspectiva del sector privado, la reunión permitió exponer la situación actual de la cadena foresto-industrial argentina y su potencial de expansión. En ese marco se mencionó un documento sectorial elaborado previamente junto con la embajada alemana que describe la estructura y competitividad de la actividad en el país.

Un punto subrayado durante el encuentro fue que Argentina es el único país de la región con margen significativo para ampliar su superficie forestada, con especies industriales como pino y eucalipto, genética avanzada y condiciones para atraer inversiones en plantas industriales vinculadas a tableros OSB y CLT.

Una agenda que conecta comercio internacional e inversión productiva

El diálogo con Alemania se inscribe en una discusión más amplia: cómo posicionar a la foresto industria argentina dentro de las oportunidades que podría abrir el acuerdo Mercosur-UE.

Para el sector privado agrupado en CONFIAR, la cooperación tecnológica y financiera aparece como una vía para acelerar procesos de industrialización y agregado de valor. Para el socio europeo, en cambio, el interés también está vinculado a estándares ambientales, certificaciones y cadenas de producción sostenibles, aspectos cada vez más relevantes en el comercio internacional.

En ese cruce de agendas —productiva, ambiental y comercial— se juega buena parte del potencial del sector.

Próximos pasos en la construcción de la plataforma bilateral

Como continuidad del encuentro, la embajada alemana gestionará una reunión virtual con entidades sectoriales de Alemania y CONFIAR, con el objetivo de avanzar en la conformación formal de la Plataforma de Intercambio.

Ese espacio debería definir los proyectos concretos que podrían desarrollarse dentro del esquema de cooperación bilateral una vez que el acuerdo Mercosur-Unión Europea entre en vigencia.

La foresto industria argentina, con fuerte presencia territorial y potencial de expansión, aparece así como uno de los sectores donde el comercio internacional, la política industrial y la cooperación tecnológica comienzan a entrelazarse. Pero la escala real de esa oportunidad todavía dependerá de cómo evolucione el acuerdo comercial y de la capacidad del sector para transformar estos primeros contactos diplomáticos en proyectos productivos.

Compartí esta noticia !

Facundo López Sartori: “El acuerdo Mercosur–UE abre una oportunidad histórica para Misiones”

Compartí esta noticia !

Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo Mercosur–Unión Europea vuelve a escena y coloca a Misiones ante una oportunidad estratégica. La provincia viene impulsando una visión productiva basada en bioinsumos y prácticas orgánicas que hoy encuentran en Europa un mercado que las demanda y valora.

A este diferencial se suma una capacidad logística que posiciona a Misiones en el mapa exportador: el puerto de Posadas y un aeropuerto con carga permiten proyectar exportaciones con mayor eficiencia y trazabilidad.

Yerba mate, té, miel, madera y frutas son parte de un universo productivo que ya cuenta con reconocimiento en mercados que exigen origen, calidad y valor agregado. “La oportunidad es ahora: exportar con valor y marca misionera”, destacó López Sartori.

Compartí esta noticia !

Tras 25 años, la UE habilitó la firma del acuerdo con el Mercosur y Milei habló de “buenas noticias”

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional celebró la autorización del Consejo de la Unión Europea para avanzar con la firma del acuerdo Mercosur–UE, un paso clave tras 25 años de negociaciones que, según destacó el Ejecutivo, ampliará exportaciones, atraerá inversiones y acelerará el crecimiento económico. El tratado se firmará el 17 de enero en Paraguay y abre el acceso preferencial a uno de los mercados más grandes del mundo.

Un aval político decisivo tras 25 años de negociación

El presidente Javier Milei celebró el visto bueno del Consejo Europeo con un mensaje contundente: “Siguen las buenas noticias. Fin”. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, calificó el avance como “histórico” y remarcó su impacto práctico para la economía argentina.

En redes sociales, Caputo confirmó que la Argentina firmará el acuerdo el próximo 17 de enero en Paraguay, tras más de dos décadas de negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea. Además, subrayó el rol del Presidente y del equipo diplomático y económico en la concreción del entendimiento, al señalar que permitirá una Argentina “cada vez más libre y más próspera”.

Desde la Cancillería, Pablo Quirno sostuvo que “todos ganamos” y proyectó más comercio, más inversión y más empleo, al tiempo que ratificó la fecha de firma. El Gobierno tomó el avance como un logro propio, enmarcado en una estrategia de inserción internacional basada en reglas claras y previsibilidad.

Acceso preferencial, aranceles y reglas de comercio

Según precisó Caputo, el acuerdo permitirá a los productos argentinos acceder a un mercado de más de 700 millones de personas, que representa el 20% del PBI mundial. En términos arancelarios, destacó que la UE eliminará aranceles para el 92% de las exportaciones argentinas y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%, lo que fomentará el comercio, la inversión y la creación de empleo.

El ministro afirmó que el tratado “nivelará a la Argentina” frente a países que ya cuentan con preferencias comerciales con el bloque europeo, como Chile, México, Sudáfrica, Egipto, Marruecos y Ucrania. Además, remarcó que habrá reglas claras que brindarán previsibilidad y transparencia regulatoria, con disposiciones de rápido despacho, facilidades para productos perecederos, reducción de inspecciones físicas y simplificación de procedimientos aduaneros.

Para el Palacio de Hacienda, el acuerdo también facilitará la integración de las PYMES en las cadenas globales de valor, mediante medidas de facilitación del comercio. “Generará mayores oportunidades comerciales para las PYMES, mientras que los consumidores se beneficiarán de una mayor variedad de bienes y servicios a precios competitivos”, aseguró Caputo, quien cerró: “Seguimos trabajando para generar más trabajo e incrementar las exportaciones y el comercio entre la Argentina y el mundo”.

Qué aprobó la Unión Europea y cuáles son los próximos pasos

El Consejo de la Unión Europea aprobó de manera previsional el acuerdo comercial con el Mercosur, despejando un obstáculo central para la ratificación del principio de acuerdo alcanzado por la Comisión Europea con el bloque sudamericano hace algo más de un año. De concretarse, podría crearse la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 720 millones de consumidores potenciales.

El respaldo se logró tras concesiones a Italia, que semanas atrás había puesto en riesgo la aprobación. Así se evitó la conformación de una minoría de bloqueo en el Consejo Europeo, donde se requiere el apoyo de al menos cuatro países que representen más del 35% de la población del bloque. Con ese escollo superado, quedó habilitada la firma por parte de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto a Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, prevista para este lunes en Asunción.

El proceso, sin embargo, aún no concluye. El Parlamento Europeo deberá aprobar el tratado en las próximas semanas antes de su entrada en vigor. En ese ámbito, unos 150 eurodiputados (sobre un total de 720) anticiparon que podrían recurrir a la justicia para intentar frenar su aplicación, lo que abre un nuevo frente político e institucional en la etapa final del acuerdo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin