acumulación de reservas

Las reservas del BCRA rozaron los USD 51.000 millones

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Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvieron a marcar un máximo durante la gestión de Javier Milei y quedaron a las puertas de los USD 51.000 millones. La autoridad monetaria cerró la jornada con tenencias por USD 50.912 millones, luego de sumar USD 136 millones en un solo día, en un proceso de acumulación que combina compras de divisas y la valorización de los activos que integran el stock, especialmente el oro.

El nuevo máximo llega mientras el BCRA sostiene una racha de 19 jornadas consecutivas con saldo comprador en el mercado cambiario. Este martes incorporó otros USD 9 millones, una cifra considerablemente menor al ritmo de compras observado en meses anteriores, pero suficiente para extender una secuencia que se volvió una de las principales señales de fortalecimiento del balance de la autoridad monetaria.

Desde el inicio de la cuarta fase del programa monetario, en enero, el Banco Central acumuló USD 13.813 millones mediante sus operaciones de compra. En agosto, sin embargo, el ritmo se moderó y las adquisiciones suman USD 486 millones en lo que va del mes.

La dinámica permite observar una diferencia relevante entre el flujo de compras y el stock de reservas. Aunque el BCRA compró apenas USD 9 millones este martes, las reservas brutas aumentaron USD 136 millones. La explicación está, en parte, en la evolución de los activos que componen las tenencias, entre ellos el oro, cuya cotización incrementó el valor contabilizado del stock.

El nivel alcanzado también supera el anterior máximo de la administración actual, registrado el lunes en USD 50.776 millones. La cifra de este martes representa, además, el mayor nivel de reservas brutas desde septiembre de 2019, según los datos consignados.

La acumulación de reservas se convirtió en uno de los objetivos centrales de la estrategia monetaria y cambiaria del Gobierno. Para este año se había establecido una meta de entre USD 10.000 millones y USD 17.000 millones, que el BCRA ya alcanzó a principios de junio. El equipo económico, sin embargo, considera posible llegar al extremo superior del objetivo.

La trayectoria no fue lineal. Durante el primer trimestre, las necesidades de financiamiento del Ministerio de Economía limitaron la capacidad del Banco Central para intervenir comprando divisas. Posteriormente, el esquema monetario buscó compatibilizar la acumulación de reservas con la intervención cambiaria y el manejo de la liquidez en pesos.

En ese proceso, el BCRA incrementó la emisión monetaria sin recurrir a mecanismos de esterilización, mientras que el Tesoro absorbió parte del excedente de liquidez mediante colocaciones de deuda en moneda local. La coordinación apunta a evitar que la acumulación de activos externos se traduzca en una expansión monetaria que presione sobre el tipo de cambio y los precios.

El objetivo excede, además, la fotografía actual del balance. El Gobierno necesita fortalecer su posición externa para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2026 y 2027 y, al mismo tiempo, contar con mayor capacidad de respuesta frente a episodios de volatilidad cambiaria.

La acumulación de reservas se complementa con los acuerdos de swap con Estados Unidos y China, que funcionan como instrumentos adicionales dentro del esquema de respaldo externo. Para el equipo económico, una posición de reservas más sólida permite enfrentar con mayor margen eventuales movimientos de demanda de dólares, particularmente en períodos de incertidumbre política y financiera.

El mercado cambiario mostró, mientras tanto, una variación acotada. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó los USD 421,4 millones y el dólar mayorista avanzó $1,50, equivalente a 0,1%, hasta los $1.511,50. El tipo de cambio oficial volvió así a su máximo nominal y acumuló tres ruedas consecutivas de subas.

En agosto, el dólar mayorista registra un incremento de $26,50, equivalente al 1,8%, mientras que desde el comienzo de 2026 el aumento llega a $56,50, un 3,9%. La evolución se mantiene dentro de un rango que el mercado sigue de cerca por su relación con la inflación y con las expectativas sobre la política cambiaria.

El BCRA elevó además el techo de su esquema de bandas cambiarias hasta $1.873,08. Con el mayorista en $1.511,50, el tipo de cambio oficial se encuentra $361,58, o 23,9%, por debajo de ese límite.

En el segmento minorista, el dólar se mantuvo en $1.530 para la venta en Banco Nación, mientras que el dólar blue retrocedió $5, hasta $1.560. En futuros, las operaciones también mostraron variaciones reducidas: se negociaron contratos equivalentes a USD 1.108,2 millones y las posiciones con vencimiento a fines de agosto fueron las más operadas, con una cotización de $1.514.

La señal que deja la jornada combina dos variables que el Gobierno considera estratégicas: un Banco Central que mantiene una racha sostenida de compras y un stock de reservas que vuelve a crecer hasta niveles no vistos desde 2019. El desafío hacia adelante será transformar esa mejora patrimonial en un respaldo suficientemente sólido para atravesar los vencimientos de deuda y eventuales episodios de tensión cambiaria sin trasladar el costo a precios ni comprometer la estabilidad monetaria.

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El Banco Central interrumpió una racha histórica de compras de dólares

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) puso fin este martes a una de las rachas compradoras más extensas de los últimos años en el mercado cambiario. Después de 135 ruedas consecutivas adquiriendo divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC), la autoridad monetaria no realizó compras, interrumpiendo un proceso de acumulación de reservas que había comenzado el 2 de enero con la denominada “fase 4” del programa monetario.

La pausa marca un punto de inflexión en una estrategia que permitió al organismo incorporar US$13.128 millones al mercado oficial durante poco más de siete meses. El volumen acumulado se ubica dentro del rango previsto por el Gobierno nacional, que estimaba una capacidad de compra de entre US$10.000 millones y US$17.000 millones, dependiendo de la evolución de la demanda de dinero y de las condiciones de liquidez del mercado cambiario.

El desempeño de julio había mostrado incluso una aceleración respecto del promedio anual. Durante el séptimo mes del año, el Banco Central acumuló compras por US$1.963 millones, superando ampliamente los US$1.418 millones registrados en junio. El promedio diario ascendía a US$116 millones, por encima de los US$97 millones que había promediado la entidad desde comienzos de año.

El corte de la racha no respondió a un cambio en la estrategia cambiaria sino a una mayor demanda de dólares por parte del sector energético, que limitó la capacidad del Banco Central para continuar absorbiendo divisas en la jornada. Como consecuencia, las reservas internacionales finalizaron el día en US$48.931 millones, registrando una disminución diaria de US$234 millones.

Pese a esa caída puntual, el nivel de reservas continúa mostrando una mejora significativa respecto del inicio del año y constituye uno de los principales respaldos del actual esquema cambiario. Para la política económica, la acumulación de activos internacionales representa un elemento clave para fortalecer la estabilidad financiera, mejorar la capacidad de respuesta frente a eventuales episodios de volatilidad y consolidar la credibilidad del programa macroeconómico.

La interrupción de las compras también se produjo en un contexto de relativa estabilidad cambiaria. El dólar mayorista permaneció por debajo de los $1.500 y continuó operando con un amplio margen respecto del techo de la banda de flotación, ubicándose aproximadamente un 22,9% por debajo del límite superior, fijado actualmente en $1.841,17. Esa distancia refleja que el mercado sigue desenvolviéndose dentro de los parámetros previstos por el régimen cambiario vigente.

En el segmento minorista tampoco se observaron movimientos relevantes. El Banco Nación mantuvo la cotización de venta en $1.520, mientras que el denominado dólar tarjeta se ubicó en $1.976 para consumos en el exterior. A su vez, el promedio relevado por el Banco Central entre las entidades financieras cerró en $1.520,82 por dólar para la venta al público.

Desde una perspectiva económica, la pausa en las compras no modifica por sí sola la tendencia de acumulación de reservas que caracterizó al Banco Central durante gran parte de 2026. En los programas de estabilización, la capacidad de incorporar divisas suele depender tanto de la oferta de exportaciones como del comportamiento estacional de la demanda de importadores y de sectores específicos, como el energético, que en determinados períodos requieren mayores pagos al exterior.

En ese sentido, el desafío para la autoridad monetaria continúa siendo sostener la acumulación de reservas sin alterar el funcionamiento del mercado cambiario. La evolución de las próximas ruedas permitirá evaluar si la interrupción observada este martes responde únicamente a factores coyunturales o marca el inicio de una etapa con menor capacidad de compra, en un contexto donde la fortaleza del balance del Banco Central sigue siendo uno de los pilares sobre los que descansa la estabilidad del programa económico.

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El Banco Central acelera compras de dólares y supera el 63% de la meta anual

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) volvió a intervenir con fuerza en el mercado y compró más de 235 millones de dólares en una sola jornada, en el Mercado Libre de Cambios (MLC), consolidando una secuencia de 71 ruedas consecutivas con saldo positivo. Con este movimiento, la autoridad monetaria ya superó el 63% de la meta de acumulación de reservas prevista para 2026, fijada en US$ 10.000 millones.

El dato no es menor: se inscribe en la “fase 4” del programa monetario impulsado por el Gobierno y expone una prioridad clara en la hoja de ruta oficial. La pregunta que se abre es si este ritmo de compras consolida un nuevo equilibrio cambiario o si depende de condiciones que podrían modificarse en el corto plazo.

El marco del programa y la lógica de acumulación

La estrategia de acumulación de reservas se convirtió en uno de los pilares del esquema económico vigente desde comienzos de año. Desde enero, el BCRA ya compró US$ 6.386 millones en el mercado mayorista, una cifra que lo posiciona por encima del umbral intermedio del objetivo anual.

El programa contempla, además, una meta flexible: los US$ 10.000 millones podrían ampliarse hasta US$ 17.000 millones si la demanda de dinero crece. Esa cláusula introduce una variable política y económica relevante, ya que vincula la acumulación de reservas con la evolución del consumo, la confianza y la actividad.

En paralelo, las reservas internacionales alcanzaron los US$ 45.779 millones tras subir US$ 32 millones en la jornada. Aunque por debajo del pico de US$ 46.905 millones registrado en febrero, el nivel actual mantiene una tendencia de fortalecimiento gradual.

El respaldo externo también juega su parte. En su última revisión, el Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró la “acumulación incipiente de reservas” y destacó la mejora en la capacidad de respuesta ante crisis, en un contexto donde Argentina aparece como exportador neto de energía.

Impacto político y económico: entre respaldo técnico y presión real

La dinámica de compras posiciona al Gobierno en una zona de mayor previsibilidad financiera, al menos en términos formales. La acumulación de reservas funciona como señal hacia los organismos internacionales y como herramienta de estabilización frente a eventuales tensiones cambiarias.

Sin embargo, el dato también expone una tensión estructural: el ritmo de acumulación convive con una economía real que todavía enfrenta desafíos en términos de actividad y demanda. La propia arquitectura del programa —que condiciona la meta máxima al aumento de la demanda de dinero— refleja esa dependencia.

En el plano político, el respaldo del FMI fortalece la narrativa oficial sobre la consistencia del programa, mientras que la continuidad de las compras refuerza la idea de disciplina monetaria. Pero ese equilibrio requiere sostener condiciones de mercado favorables, algo que no depende exclusivamente de decisiones locales.

Un proceso en construcción

El sendero de acumulación de reservas muestra consistencia en los números, pero abre interrogantes sobre su sostenibilidad. La continuidad de las compras, el comportamiento del mercado cambiario y la evolución de la demanda de dinero serán variables clave en las próximas semanas.

Por ahora, el BCRA consolida un objetivo central del programa económico. Lo que todavía no está del todo definido es si este proceso marca un cambio estructural o si responde a una ventana de oportunidad que deberá ser validada en un escenario más exigente.

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El BCRA ya compró más de US$1.100 millones en enero

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa consolidando su estrategia de acumulación de divisas en el mercado oficial. En lo que va de enero, la entidad ya compró más de US$1.100 millones y llevó las reservas brutas a US$46.240 millones, el nivel más alto desde agosto de 2021. El dato refuerza el giro de la política monetaria en la denominada “fase 4” del programa oficial y se posiciona como una de las señales económicas más relevantes del inicio del año.

Compras sostenidas y récord de reservas en cuatro años y medio

Este jueves, el Banco Central adquirió US$52 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), marcando la decimonovena rueda consecutiva con saldo comprador. Con esta operación, las reservas brutas cerraron en US$46.240 millones, lo que implicó un incremento diario de US$81 millones respecto del miércoles.

El nivel alcanzado representa el máximo stock de reservas desde agosto de 2021, cuando habían superado los US$46.200 millones. Además de las compras netas en el mercado mayorista, la suba estuvo influenciada por la evolución del precio del oro. El Gobierno nacional posee aproximadamente 1,98 millones de onzas troy, cuyo valor de mercado superó los US$5.000, aportando un efecto positivo sobre el balance de reservas.

Desde el inicio de la denominada “fase 4” del programa monetario, el BCRA, presidido por Santiago Bausili, acumula US$1.134 millones en compras netas, consolidando una tendencia sostenida de absorción de divisas en el mercado oficial.

El nuevo esquema monetario y el objetivo anual de acumulación

Bajo el esquema vigente, el Banco Central definió que sus intervenciones estarán limitadas a compras de hasta el 5% del volumen diario operado en el mercado, una regla que busca compatibilizar la acumulación de reservas con el funcionamiento del régimen monetario.

En ese marco, el presidente del BCRA señaló que la autoridad monetaria podría acumular entre US$10.000 millones y US$17.000 millones a lo largo del año, en función de la expansión de la base monetaria en relación con el Producto Bruto Interno (PBI). Con los US$1.134 millones ya adquiridos, la entidad superó el 10% del piso mínimo proyectado para el año.

El desempeño de enero muestra una dinámica particularmente activa. Entre el 5 y el 29 de enero, el Banco Central registró compras prácticamente diarias, con picos destacados como los US$187 millones del 14 de enero y los US$125 millones del 16 de enero, que explican buena parte del avance mensual.

Detalle de las compras diarias del BCRA en enero:

  • 5 de enero: US$21 millones
  • 6 de enero: US$83 millones
  • 7 de enero: US$9 millones
  • 8 de enero: US$62 millones
  • 9 de enero: US$43 millones
  • 12 de enero: US$55 millones
  • 13 de enero: US$55 millones
  • 14 de enero: US$187 millones
  • 15 de enero: US$47 millones
  • 16 de enero: US$125 millones
  • 19 de enero: US$21 millones
  • 20 de enero: US$8 millones
  • 21 de enero: US$107 millones
  • 22 de enero: US$80 millones
  • 23 de enero: US$75 millones
  • 26 de enero: US$39 millones
  • 27 de enero: US$32 millones
  • 28 de enero: US$33 millones
  • 29 de enero: US$52 millones

Impacto económico y señales para el mercado

La acumulación de reservas en este volumen tiene implicancias directas sobre la estabilidad cambiaria, la política monetaria y las expectativas del mercado. En el plano económico, el refuerzo del stock de divisas fortalece la posición del Banco Central para sostener el esquema monetario vigente, reduce la vulnerabilidad externa y mejora la capacidad de respuesta ante eventuales shocks.

Desde una perspectiva institucional, la continuidad de las compras durante 19 ruedas consecutivas refuerza la señal de disciplina operativa del BCRA y marca un contraste con períodos previos de fuerte pérdida de reservas. Al mismo tiempo, el rol del precio del oro en la valorización de los activos evidencia la importancia de la composición de las reservas en un contexto global volátil.

De mantenerse este ritmo, el sendero de acumulación podría convertirse en uno de los pilares centrales de la estrategia económica del Gobierno durante 2026, aunque el desempeño futuro dependerá del comportamiento del comercio exterior, la demanda de dinero y la evolución de la actividad económica.

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El Banco Central superó los US$700 millones en compras en enero

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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló compras netas por más de US$700 millones en lo que va de enero y encadenó once jornadas consecutivas de intervención positiva en el mercado cambiario, en el marco de la denominada “fase 4” del programa monetario. La entidad monetaria adquirió este lunes US$21 millones y elevó el total comprado desde el 5 de enero a US$708 millones, una dinámica que refuerza el frente externo y se inscribe en los compromisos asumidos por el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ritmo de acumulación, celebrado por el organismo internacional, abre el debate sobre el margen que tendrá el BCRA para seguir sumando divisas durante el resto de 2026 y el impacto que esta estrategia puede tener sobre las reservas internacionales, la política monetaria y la estabilidad cambiaria.

Once ruedas consecutivas y compras concentradas

Desde el inicio de la “fase 4” del programa monetario, el BCRA viene sosteniendo una presencia activa en el mercado de cambios. Las compras diarias desde el 5 de enero se distribuyeron de la siguiente manera: US$21 millones, US$83 millones, US$9 millones, US$62 millones, US$43 millones, US$55 millones, US$55 millones, US$187 millones, US$47 millones, US$125 millones y US$21 millones.

Entre las operaciones de mayor volumen se destacan las realizadas el 14 de enero por US$187 millones, el 16 de enero por US$125 millones y el 6 de enero por US$83 millones. En total, la autoridad monetaria logró acumular US$708 millones en apenas once jornadas, consolidando una racha que apunta a fortalecer las reservas internacionales.

El esquema oficial establece que el Banco Central puede adquirir hasta el 5% del volumen diario operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Sin embargo, en el mercado se especula con que la entidad habría superado ese umbral en algunas ruedas y concretado operaciones por fuera del MLC, aprovechando la posibilidad de realizar compras en bloque.

Según el texto oficial del programa, el monto de ejecución diaria del plan de acumulación de reservas “estará alineado con una participación del 5% del volumen diario del mercado de cambios”, y habilita al BCRA a concretar compras concentradas “que de otra manera podrían afectar el buen funcionamiento y la estabilidad del mercado”.

Proyecciones para 2026 y consistencia monetaria

En el BCRA estiman que, bajo este esquema, la acumulación de reservas podría alcanzar los US$10.000 millones a lo largo de 2026. La proyección se apoya en el sendero previsto para la base monetaria, que pasaría del 4,2% actual al 4,8% del Producto Bruto Interno (PBI) hacia diciembre.

En un escenario más favorable, con un aumento de la demanda de dinero equivalente al 1% del PBI, el monto de acumulación podría escalar hasta los US$17.000 millones “sin requerir esfuerzos sostenidos de esterilización”, según las estimaciones oficiales. Este punto resulta clave para la estrategia monetaria, ya que permite fortalecer reservas sin generar presiones adicionales sobre la liquidez o la inflación.

La necesidad de recomponer el stock de divisas es central para el Gobierno, no solo por razones de estabilidad macroeconómica, sino también porque forma parte de las metas acordadas con el FMI en el entendimiento sellado en abril pasado.

Aval del FMI y próxima revisión del programa

Desde el Fondo Monetario Internacional destacaron el ritmo de compras que viene registrando el Banco Central. “La acumulación de reservas comenzó a un ritmo acelerado, lo cual es muy bueno”, afirmó la portavoz del organismo, Julie Kozack, durante una conferencia de prensa en Washington seguida por esta agencia.

Además, Kozack adelantó que en febrero se llevará a cabo la revisión del programa económico, cuando una misión técnica del FMI arribe al país. Ese encuentro será clave para evaluar el cumplimiento de las metas comprometidas, entre ellas la acumulación de reservas, y para definir los próximos pasos del acuerdo.

Con once jornadas consecutivas de compras y más de US$700 millones acumulados en lo que va del año, el BCRA muestra una señal de consistencia en la ejecución del programa monetario, en un contexto donde el fortalecimiento de las reservas se convirtió en uno de los pilares centrales de la política económica.

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