Adrián Ravier

Cruce por un buque británico en Ushuaia: Tierra del Fuego cuestionó el amarre y Ravier responsabilizó a la provincia

Compartí esta noticia !

El amarre del buque petrolero VS Promise, de bandera británica, en el puerto de Ushuaia generó un nuevo contrapunto político e institucional entre el Gobierno de Tierra del Fuego y la administración de Javier Milei. La provincia cuestionó que la embarcación haya ingresado y permanecido en la terminal fueguina, mientras que el vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que el procedimiento también requirió autorización del Ejecutivo provincial.

El episodio adquiere una dimensión adicional porque el puerto de Ushuaia, propiedad de Tierra del Fuego, se encuentra intervenido por el Gobierno nacional desde enero a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). Según la posición provincial, esa intervención no elimina las competencias locales vinculadas con las normas que regulan la actividad portuaria y la cuestión Malvinas.

El Ejecutivo fueguino expresó su “repudio y rechazo enérgico” al amarre del buque británico y reclamó al presidente Javier Milei que informe de manera inmediata y pública cuáles fueron los criterios políticos, estratégicos y administrativos utilizados para autorizar la operación.

El planteo provincial se apoya, además, en una normativa fueguina que restringe la permanencia, el amarre y el abastecimiento en sus puertos de embarcaciones con bandera británica. Para Tierra del Fuego, la aplicación de esa legislación adquiere especial relevancia debido a que la provincia incluye constitucionalmente en su territorio a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

“Resulta inadmisible que, mientras el Reino Unido mantiene la ocupación ilegítima de una parte integrante del territorio de Tierra del Fuego, una embarcación de bandera británica opere en el puerto de la capital de la provincia”, sostuvo la administración fueguina al cuestionar el ingreso del petrolero.

Ravier contradijo la versión provincial

El conflicto escaló este martes cuando el vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó durante una conferencia de prensa que el amarre del buque no implica una pérdida de soberanía para la Argentina y sostuvo que la operación había contado con intervención de autoridades provinciales.

Según Ravier, antes del amarre el buque debió obtener también autorización del Gobierno de Tierra del Fuego, debido a que la monoboya involucrada en la operación es de jurisdicción provincial. De esta manera, el Gobierno nacional desplazó parte de la responsabilidad sobre la autorización hacia la administración fueguina.

La afirmación introduce un punto de controversia central: mientras Tierra del Fuego cuestiona que una embarcación de bandera británica haya podido operar en Ushuaia y exige explicaciones a la Nación, el Ejecutivo nacional sostiene que la operación contó con las autorizaciones correspondientes y que no representa una afectación de la soberanía argentina.

La discusión no se limita al episodio puntual del VS Promise. También vuelve a poner en primer plano la disputa por las competencias sobre el puerto de Ushuaia, actualmente bajo intervención nacional, y el alcance de las atribuciones provinciales en una jurisdicción particularmente sensible por su relación institucional con la cuestión Malvinas.

Un buque que llegó desde el norte de Tierra del Fuego

El VS Promise se encontraba previamente en la terminal Río Cullen, en el norte de Tierra del Fuego, donde habría cargado crudo antes de trasladarse hacia Ushuaia. El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia, Andrés Dachary, señaló que todavía buscaban determinar cuál será el destino final de la carga y qué empresa petrolera contrató la embarcación.

El dato agrega una dimensión económica al conflicto político. El buque está vinculado al transporte de crudo y su recorrido conecta infraestructura energética del norte fueguino con el principal puerto de la capital provincial, en un momento en que la administración de las terminales y las actividades vinculadas con hidrocarburos forman parte de una discusión más amplia entre Nación y provincia.

La situación permanece atravesada por el proceso judicial relacionado con la intervención del puerto de Ushuaia. Así, un movimiento operativo de una embarcación terminó exponiendo nuevamente una disputa de fondo: quién decide sobre una infraestructura estratégica de Tierra del Fuego y bajo qué marco se aplican las restricciones provinciales vinculadas con embarcaciones de bandera británica.

El episodio también adquiere relevancia diplomática en un contexto en el que la posición argentina sobre Malvinas continúa siendo un componente sensible de la política exterior. La controversia deja planteado un problema institucional concreto que deberá ser esclarecido más allá del cruce político: qué autoridad autorizó efectivamente el amarre del VS Promise, bajo qué normativa y cómo se compatibilizó esa decisión con las restricciones vigentes en Tierra del Fuego.

Compartí esta noticia !

Rutas nacionales: Ravier defiende el ajuste y promete concesiones mientras crece la presión por el deterioro vial

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional ratificó este martes su estrategia de ajuste sobre la obra pública y aseguró que el mantenimiento de las rutas nacionales tendrá respuestas mediante una combinación de recursos presupuestarios, acuerdos con las provincias y futuras concesiones privadas. La definición del vocero presidencial, Adrián Ravier, llega en un momento de creciente preocupación por el deterioro de la red vial y de fuertes cuestionamientos sobre el destino de los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos.

Ravier sostuvo que existe un proceso de transferencia de determinadas rutas nacionales hacia las provincias y puso como ejemplo a San Juan. Según explicó, esos acuerdos buscan que los gobiernos provinciales puedan asumir la administración de corredores que atraviesan sus territorios y encontrar soluciones allí donde el Estado nacional dejó de contar con capacidad financiera y operativa suficiente para sostener la infraestructura.

El funcionario también aseguró que Vialidad Nacional dispone de materiales para realizar tareas de bacheo y mantenimiento, financiadas con recursos vinculados al impuesto a los combustibles. Su argumento se apoyó en una premisa central del Gobierno: la situación heredada en diciembre de 2023 y el proceso de estabilización posterior limitaron durante los primeros años la posibilidad de avanzar rápidamente con nuevos esquemas de concesión.

“En una Argentina con más de 200% de inflación anual” y tasas de interés superiores al 100%, sostuvo Ravier, resultaba prácticamente inviable estructurar concesiones de largo plazo. Ahora, según su diagnóstico, el cambio de las condiciones macroeconómicas permitiría sentar a empresas privadas interesadas en participar del mantenimiento y explotación de corredores viales.

La discusión, sin embargo, no se limita al modelo de administración de las rutas. También alcanza al flujo de recursos que genera el impuesto específico que pagan los usuarios de combustibles. Ravier aseguró que el Gobierno respeta las partidas establecidas por el Presupuesto nacional y negó que exista una desviación ilegal de esos fondos. Explicó que los recursos que no son ejecutados permanecen administrados por el Ministerio de Economía y son invertidos para evitar que pierdan valor.

Esa explicación choca con las denuncias formuladas en la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados, donde representantes de trabajadores de Vialidad, intendentes y dirigentes de la oposición cuestionaron el nivel de ejecución presupuestaria y reclamaron información sobre el destino de los recursos del Sistema Vial Integrado.

Según los datos expuestos durante esa reunión, el presupuesto destinado a rutas nacionales habría sufrido una caída real del 85% desde 2017. Patricia Mazzitelli, de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, sostuvo además que el Presupuesto 2026 fue ajustado en mayo y redujo las partidas del organismo de $396.000 millones a $296.000 millones.

Uno de los principales puntos de controversia está en la relación entre la recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos y los recursos efectivamente destinados al sistema vial. En la comisión se señaló que durante 2025 la recaudación alcanzó $1,601 billones, mientras que el SisVial recibió $530.156 millones. La diferencia, según los expositores, superaría el billón de pesos.

Para 2026, los especialistas y representantes sindicales denunciaron una brecha todavía mayor. Afirmaron que el impuesto recaudó $3,84 billones y que hasta el momento se habría ejecutado apenas el 2,59% de esos recursos. La acusación deberá ser contrastada con la información oficial de ejecución presupuestaria, pero instala un interrogante económico de fondo: cuánto dinero efectivamente se transforma en mantenimiento de rutas y cuánto permanece fuera de las obras viales.

La controversia tiene una dimensión que excede la discusión presupuestaria. El deterioro de las rutas impacta directamente sobre los costos logísticos, la seguridad vial, el acceso a servicios esenciales y la competitividad de las economías regionales. En provincias alejadas de los principales centros de consumo, la calidad de los corredores nacionales condiciona además la posibilidad de transportar producción hacia puertos, mercados internos y pasos fronterizos.

El reclamo también adquiere relevancia para el Norte Grande, donde buena parte de la producción agroindustrial, forestal y yerbatera depende del transporte terrestre. Una red vial deteriorada incrementa los tiempos de viaje, el desgaste de los vehículos y los costos de flete, trasladando parte del ajuste fiscal hacia empresas, transportistas y consumidores.

Durante la reunión parlamentaria, Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires y exministro nacional de Obras Públicas, cuestionó duramente el rumbo adoptado por la Nación y sostuvo que el deterioro de la red vial amenaza incluso a sectores estratégicos como Vaca Muerta. También afirmó que la falta de mantenimiento genera costos económicos y sociales que finalmente recaen sobre el conjunto de la población.

Desde el oficialismo, en cambio, Ravier defendió el esquema de reducción del gasto como condición para construir una nueva arquitectura de infraestructura. El vocero afirmó que la Argentina puede comenzar a ofrecer soluciones diferentes a partir de la estabilización macroeconómica y reiteró que el objetivo es avanzar hacia una mayor participación privada.

La definición forma parte de una concepción más amplia del Gobierno sobre el rol del Estado. En la misma conferencia, Ravier aseguró que “la motosierra no se apaga nunca” mientras Javier Milei permanezca en la Presidencia y sostuvo que el ajuste permitió equilibrar las cuentas públicas y reducir la inflación anual desde niveles superiores al 200% hasta alrededor del 30%.

El vocero también atribuyó a esa estrategia una reducción de la pobreza desde niveles superiores al 50% hasta aproximadamente el 28% y una caída de la indigencia desde más del 18% hasta cerca del 6%. Además, afirmó que la economía atraviesa récords de producción, exportaciones y consumo, argumentos con los que buscó defender la continuidad del programa frente a las críticas por su impacto social.

El contrapunto entre ambas posiciones plantea una cuestión central para el próximo ciclo de infraestructura: si el Estado reduce su participación directa, el reemplazo deberá traducirse en corredores efectivamente mantenidos, reglas previsibles y mecanismos de financiamiento sostenibles. La transferencia a provincias y las concesiones privadas pueden convertirse en herramientas de solución, pero su eficacia dependerá de que exista inversión verificable, control público y estándares de servicio capaces de evitar que el deterioro termine convirtiéndose en un costo permanente para la economía.

En ese punto aparece el desafío más concreto para el Gobierno: transformar el ahorro fiscal en infraestructura funcional. Porque una ruta que no se mantiene no deja de generar costos; simplemente los desplaza hacia quienes transportan, producen y viajan. La discusión sobre las rutas nacionales, por lo tanto, ya no pasa únicamente por cuánto gasta el Estado, sino por cuánto valor económico y social logra preservar cada peso destinado al sistema vial.

Compartí esta noticia !

Ravier abrió el debate cambiario: admitió que el dólar podría llegar a $1.800

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional volvió a colocar al tipo de cambio en el centro de la escena. Esta vez no fue por una medida económica, sino por las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, quien aseguró que un dólar ubicado entre los $1.700 y $1.800 “en los próximos meses es una posibilidad”, al considerar que ese nivel se encuentra dentro de los márgenes esperados del actual régimen cambiario.

Las afirmaciones, realizadas durante una entrevista en un canal de streaming, generaron una inmediata reacción en el mercado y en redes sociales, donde economistas y analistas debatieron si el mensaje constituye simplemente una descripción del funcionamiento del esquema de bandas cambiarias o una señal que podría modificar las expectativas de los agentes económicos.

Ravier buscó transmitir tranquilidad y descartó un escenario de sobresaltos financieros. Sostuvo que el Gobierno no observa riesgos de una corrida cambiaria y defendió la estrategia económica implementada por el Ministerio de Economía y el Banco Central. En ese sentido, afirmó que la acumulación de reservas internacionales y el superávit de la cuenta corriente respaldan la consistencia del programa económico y permiten absorber una eventual suba gradual del tipo de cambio.

Sin embargo, el reconocimiento de que la cotización podría ubicarse cerca de los $1.800 abrió un nuevo debate sobre el efecto que una depreciación cercana al 20% podría tener sobre la inflación y el poder adquisitivo, especialmente en una economía donde el dólar continúa funcionando como una referencia para la formación de precios.

Las repercusiones no tardaron en aparecer. El analista financiero Carlos Maslatón cuestionó públicamente las declaraciones y consideró que fijar un valor esperado para la divisa puede incentivar una mayor demanda de cobertura cambiaria. En la misma línea, la economista Natalia Motyl sostuvo que cuando un funcionario menciona un precio objetivo para el dólar “establece un nuevo piso para las expectativas”, lo que podría alterar el comportamiento del mercado.

Por su parte, el economista Christian Buteler planteó una mirada más técnica. Explicó que un dólar de $1.800 puede ser compatible con el esquema de bandas administradas por el Banco Central, aunque advirtió que una corrección cambiaria de esa magnitud inevitablemente tendría efectos sobre los precios internos y, por consiguiente, sobre la inflación.

El episodio vuelve a poner de relieve el papel que cumplen las expectativas en la política económica. Más allá de que el Gobierno insista en que la evolución del tipo de cambio responde a un esquema previamente diseñado, las declaraciones oficiales tienen capacidad para influir sobre decisiones de consumo, ahorro e inversión.

Para provincias con fuerte perfil exportador como Misiones, la evolución del dólar tiene implicancias directas sobre sectores como la forestoindustria, el té, el tabaco y la yerba mate, aunque también impacta sobre los costos de insumos importados y sobre el comportamiento del comercio fronterizo con Brasil y Paraguay. En ese contexto, la estabilidad cambiaria continúa siendo uno de los factores más observados tanto por el sector productivo como por los consumidores.

Mientras el Gobierno busca consolidar su programa económico y sostener el proceso de desaceleración inflacionaria, el desafío seguirá siendo administrar las expectativas. En mercados altamente sensibles, las palabras de los funcionarios pueden convertirse en un factor tan relevante como las propias decisiones de política económica.

Compartí esta noticia !

En la vigilia por el 9 de Julio, Milei defendió sus reformas y agradeció a los gobernadores aliados

Compartí esta noticia !

La vigilia por el 9 de Julio en la Casa Histórica de Tucumán dejó mucho más que una conmemoración patria. El presidente Javier Milei aprovechó el acto para mostrar una de las imágenes políticas más relevantes de su gestión: rodeado por doce gobernadores, el mandatario buscó exhibir capacidad de articulación con las provincias y enviar un mensaje de estabilidad en momentos en que el Gobierno necesita mayor respaldo parlamentario para avanzar con una nueva batería de reformas estructurales.

La estrategia fue reforzada horas después por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien interpretó la fotografía como el símbolo de una nueva etapa en la relación entre la Nación y las provincias. “La Argentina necesita que Nación y provincias trabajen juntas para consolidar el camino hacia la libertad”, sostuvo el funcionario, al tiempo que llamó a “dejar atrás las divisiones estériles” y construir un federalismo basado en el diálogo, el equilibrio fiscal y objetivos compartidos.

En Tucumán acompañaron al Presidente los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Claudio Vidal (Santa Cruz), Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan), Ignacio Torres (Chubut), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Rolando Figueroa (Neuquén), además del vicegobernador de Santiago del Estero, Elías Suárez, y la vicegobernadora de Córdoba, Myriam Prunotto.

La convocatoria tuvo un fuerte contenido político. Milei agradeció expresamente a los mandatarios por “haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba” y vinculó ese acompañamiento con el proceso de transformación económica que impulsa desde diciembre de 2023. Para el Presidente, la Independencia representa una responsabilidad permanente para construir un país sustentado en el esfuerzo, la libertad económica y el respeto por la ley.

La gobernabilidad como activo para la segunda mitad del mandato

El Gobierno interpreta que la consolidación del programa económico debe complementarse ahora con una etapa de reformas legislativas de mayor profundidad. En ese marco, Milei sostuvo que el oficialismo cuenta con “el Congreso más reformista de la historia” y convocó nuevamente a los gobernadores a respaldar los proyectos que el Ejecutivo enviará durante los próximos meses.

Entre las iniciativas prioritarias mencionó la modificación del régimen de Zona Fría para focalizar subsidios energéticos, la ampliación de la denominada Ley de Inocencia Fiscal, la reforma política con la eliminación de las PASO, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir el financiamiento monetario del déficit fiscal, la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el denominado Súper RIGI, esquema con el que el Gobierno busca atraer inversiones estratégicas de gran escala.

La puesta en escena buscó además reeditar el espíritu del Pacto de Mayo firmado dos años atrás en el mismo escenario. Milei recordó aquel compromiso como el inicio de un proceso destinado a devolver autonomía económica a las provincias y liberar sus capacidades productivas mediante una reducción del peso del Estado nacional.

Perlitas: Milei ‘huyó’, faltazo de gobernadores y contradicciones libertarias

El presidente Javier Milei estuvo anoche en Tucumán para participar de la vigilia por el 9 de Julio. Fue un viaje exprés -dio un discurso de 20 minutos y a la 1.15 se subió al avión rumbo a Buenos Aires-. Su paso fugaz por dicha provincia dejó varias ‘perlitas’. Y acá te las contamos.

En primer lugar, fue llamativa la ausencia de la jefa de bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, quien se excusó por “razones personales”. Pero sí estuvo esta mañana en el Tedeum en la Catedral metropolitana. Hubo escasa presencia de senadores libertarios: sí participó Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado.

Otro dato llamativo fue el ‘faltazo’ de varios gobernadores: no asistieron a la vigilia en Tucumán Maximiliano Pullaro (el santafesino tampoco había participado de la jura de Diego Santilli), el cordobés Martín Llaryora (que envió a su vice, Myrian Prunotto), el riojano Ricardo Quintela ni Jorge Macri. Obviamente, tampoco estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con quien el Gobierno nacional no quiere tener diálogo alguno.

Muchos de los gobernadores que asistieron a la vigilia en Tucumán esperaban poder dialogar con Javier Milei, pero él no quiso, probablemente sabiendo que se vendrían los reclamos. El Presidente ingresó -y se retiró- por la puerta de atrás, y sólo estuvo con los mandatarios provinciales para tomarse una foto.

En todo momento, los funcionarios nacionales intentaron evitar el diálogo directo de Milei con los gobernadores. El extraño caso de un Presidente que no quiere hablar de política (“hablen con Karina”) ni hablar con gobernadores (“hablen con el ‘Colo’ Santilli). ¿Cuál sería el rol de Milei en el gobierno?

Más allá de estas dudas existenciales, lo cierto es que entre los gobernadores comienza a reinar la desconfianza: por qué deberían creerle al Gobierno nacional si hasta ahora no ha venido cumpliendo las promesas…

El tucumano Osvaldo Jaldo, anfitrión, lo admitió en declaraciones a La Gaceta de Tucumán. “Más que todo hemos hablado con Diego Santilli, para que la semana que viene pueda recibir una comisión de gobernadores. Hoy el Presidente habló de determinados puntos; en algunos coincidimos. (Pero) los gobernadores también tenemos puntos para plantearle al Presidente y ver cómo juntos y de qué manera hacemos una Argentina mejor, pero incluida todas las provincias de la República“.

“Tenemos un problema de baja de recaudación, producto de que la microeconomía no arranca. Sí hay parámetros macroeconómicos que son importantes: la baja del riesgo país, la baja de la inflación y el equilibrio fiscal; todo eso es importante. Pero eso todavía no llegó a la microeconomía, que es donde está la gente, donde están los servicios esenciales, donde está la salud, la educación pública, la seguridad pública”, declaró.

“Nosotros, como provincia, necesitamos también que, como a la macro le está empezando a ir bien, queremos tener síntomas de mejoría en la microeconomía. Tiene que ver con las provincias y con los servicios esenciales, que los damos nosotros, las provincias de la República Argentina. Tenemos responsabilidad de los servicios esenciales para nuestra gente”, ahondó el gobernador de Tucumán, uno de los aliados de Javier Milei.

Asimismo, insistió con la necesidad de que la Nación intervenga de algún modo para que las provincias recuperen la recaudación. En Tucumán, en lo que va del año, la caída representa alrededor del 9%, porcentaje que representaría poco más de $70.000 millones.

El mensaje de Ravier: federalismo y coordinación

Desde la Casa Rosada, Adrián Ravier profundizó esa lectura política. El vocero sostuvo que la fotografía con los gobernadores representa una señal de madurez institucional y una muestra de que es posible construir consensos alrededor de objetivos económicos comunes.

Según el funcionario, el federalismo debe traducirse en coordinación entre los distintos niveles del Estado y no solamente en declaraciones políticas. En ese sentido, planteó que el desafío consiste en compatibilizar equilibrio fiscal, crecimiento económico y desarrollo regional bajo un mismo programa de gobierno.

Más allá del simbolismo del acto patrio, la presencia simultánea de una docena de gobernadores adquiere relevancia en un contexto donde el oficialismo necesita ampliar acuerdos parlamentarios para aprobar reformas consideradas centrales para la segunda mitad del mandato presidencial.

El Ejecutivo intenta mostrar que, pese a las tensiones fiscales entre Nación y provincias, existe un núcleo de gobernadores dispuesto a acompañar iniciativas vinculadas a la consolidación macroeconómica y la desregulación de la economía. Esa señal también apunta a fortalecer la previsibilidad institucional frente a inversores y mercados financieros, uno de los objetivos permanentes de la administración libertaria.

La única nota de contraste volvió a estar dada por la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien asistió al acto luego de las diferencias públicas que mantiene con el Presidente. Tras la ceremonia, sostuvo que el discurso de Milei tuvo un contenido político, aunque remarcó que el Día de la Independencia representa una fecha que trasciende a todas las fuerzas partidarias.

Compartí esta noticia !

Ravier admitió que la recuperación aún no alcanza a todos, pero defendió el rumbo económico del Gobierno

Compartí esta noticia !

El vocero presidencial, Adrián Ravier, reconoció que la mejora macroeconómica impulsada por el Gobierno todavía no se traduce de manera homogénea en la realidad cotidiana de los argentinos. Durante una nueva conferencia de prensa en Casa Rosada, el funcionario admitió que existen sectores que continúan atravesando dificultades, aunque ratificó que la administración de Javier Milei mantendrá sin cambios el programa de estabilización económica y las reformas estructurales.

“Yo también escucho en mi entorno que hay personas que no están bien y es una realidad”, afirmó Ravier, en una de las definiciones más autocríticas desde que asumió como portavoz presidencial. Sin embargo, sostuvo que el país “no está todavía donde quiere estar” y que el camino elegido sigue siendo el correcto para consolidar el crecimiento de largo plazo.

El vocero vinculó la recuperación económica con el ordenamiento macroeconómico, la estabilidad monetaria y el proceso de desregulación impulsado por el Ejecutivo. Según explicó, la estrategia apunta a reducir el peso del Estado sobre la actividad privada para favorecer la inversión, el incremento de las exportaciones y una expansión sostenida del empleo y la producción.

En ese contexto, defendió los resultados obtenidos en los primeros dos años y medio de gestión. Señaló que, respecto de diciembre de 2023, “la Argentina ya es otra” y aseguró que numerosos indicadores económicos muestran una mejora significativa. No obstante, reconoció que esos avances todavía no son percibidos por todos los sectores sociales y económicos.

“Está claro que no todo el mundo siente que está bien. Nos encantaría que esa sensación fuera generalizada, pero todavía falta”, sostuvo el economista, quien remarcó que los procesos de estabilización suelen requerir plazos más extensos para reflejarse plenamente en los ingresos y el bienestar de la población.

Ravier también destacó el papel que, según el Gobierno, comenzará a desempeñar el interior del país en la nueva etapa de crecimiento. En ese sentido, mencionó a provincias como Neuquén, Catamarca y San Juan como ejemplos de jurisdicciones donde las inversiones comienzan a dinamizar la actividad económica, impulsadas principalmente por proyectos vinculados a energía y minería.

En paralelo, el vocero puso como ejemplo del nuevo esquema de desarrollo la inversión anunciada por la estadounidense Meitner Energy, perteneciente al Ansari Group, que destinará unos 1.200 millones de dólares para construir un reactor nuclear privado en Argentina. Desde la Casa Rosada califican la iniciativa como la mayor inversión privada de la historia del sector nuclear nacional y la presentan como el primer proyecto enmarcado en el denominado “Súper RIGI”.

Según Ravier, este tipo de desembolsos reflejan la confianza que comienza a generar el nuevo marco regulatorio. “Será la cuarta central nuclear del país y la primera desarrollada íntegramente con inversión privada, lo que implica mayor seguridad energética sin costo para el Estado”, afirmó.

Durante la conferencia también surgieron cuestionamientos de periodistas acreditados respecto de las restricciones para circular libremente dentro de Casa Rosada. El funcionario respondió que el tema se encuentra bajo evaluación, aunque defendió las actuales limitaciones por razones de seguridad.

En el plano político, el vocero proyectó que la consolidación del programa económico requerirá continuidad institucional. En ese sentido, manifestó su expectativa de que el presidente Javier Milei obtenga la reelección en 2027 para profundizar el proceso de estabilización, la desregulación y las reformas orientadas a atraer inversiones.

La declaración deja al descubierto una estrategia comunicacional que busca combinar una defensa firme del rumbo económico con un reconocimiento explícito de las dificultades que aún enfrentan numerosos hogares. Mientras el Gobierno sostiene que los principales indicadores macroeconómicos muestran una recuperación, admite que el desafío inmediato pasa por trasladar esa mejora al bolsillo de una mayor parte de la población y consolidar el crecimiento en las economías regionales y el interior del país.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin