Agricultura de precisión en el norte argentino, el INTA impulsa la digitalización de caña, yerba y tabaco
La incorporación de agricultura de precisión, sensores remotos e inteligencia artificial está modificando la base tecnológica de cultivos industriales clave del norte argentino. A través de los grupos AgTech, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa en el NOA y el NEA una estrategia de transformación productiva aplicada a la caña de azúcar, la yerba mate y el tabaco, con desarrollos accesibles, validación territorial y programas de alfabetización digital orientados a mejorar la eficiencia, optimizar el uso de insumos y fortalecer la competitividad de las economías regionales.
Lejos del paradigma que asocia la digitalización exclusivamente a la zona núcleo y a los cultivos extensivos, estas experiencias muestran que la innovación tecnológica también puede integrarse a sistemas productivos industriales, con impacto directo en la gestión agronómica, la toma de decisiones y la sostenibilidad de largo plazo.
AgTech y cultivos regionales: una estrategia tecnológica con anclaje territorial
Desde el INTA, la digitalización productiva en el norte argentino se estructura a partir de los grupos AgTech, que trabajan en el desarrollo y validación de herramientas adaptadas a las condiciones agroecológicas y socioeconómicas de cada región. “Tabaco, caña de azúcar y yerba mate —tres producciones emblemáticas del norte argentino— son hoy escenarios de validación tecnológica y de desarrollo de herramientas digitales que nos permiten optimizar labores, valorizar datos y mejorar la toma de decisiones en la finca”, explicó Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa AgTech del INTA.
La funcionaria remarcó que estos avances se apoyan en una trayectoria previa de investigación agronómica. “Los grupos locales de investigación tienen varios años de trabajo en el conocimiento agronómico de estos cultivos. Y, a partir de la implementación hace dos años de los proyectos de AgTech, se ha puesto el foco en lo tecnológico, permitiendo tener avances específicos y, a la vez, fortalecer las sinergias con experiencias de otras regiones”, sostuvo.
La integración de inteligencia artificial, sensores remotos y plataformas digitales aparece como un factor clave para modernizar sistemas productivos históricamente menos tecnificados. “En tabaco, el uso de redes neuronales y el monitoreo multiespectral habilita sistemas de alerta temprana que mejoran la gestión sanitaria y productiva. Para la caña de azúcar, la radiometría aérea permite una fertilización más eficiente y una implantación más uniforme. En yerba mate, la construcción de capacidades digitales sienta las bases para una adopción tecnológica más amplia en el mediano plazo”, detalló Tallarico.
Radiometría aérea y fertilización de precisión en la caña de azúcar
En Tucumán, principal provincia cañera del país, el equipo AgTech del INTA Famaillá trabaja en el desarrollo de herramientas de bajo costo para acercar la agricultura de precisión a productores medianos y pequeños. Una de las tecnologías centrales es el uso de sensores radiométricos montados en drones, que permiten obtener información agronómica detallada sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo.
“El uso de sensores radiométricos montados en drones permite obtener información agronómica precisa sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo”, explicó Ricardo Rodríguez, del INTA Famaillá. Según detalló, estos datos se integran a prácticas de manejo de precisión, como la fertilización nitrogenada por dosis variable, con resultados concretos: la reducción del uso de insumos puede alcanzar hasta un 35 %.
A esto se suma la detección temprana de fallas de brotación, un desarrollo que se realiza en articulación con la Universidad Nacional de Catamarca. La identificación precoz de problemas de implantación permite corregir desvíos en etapas iniciales del cultivo, con impacto positivo sobre el rendimiento final. En conjunto, estas experiencias muestran que la digitalización no es exclusiva de grandes escalas productivas, sino que puede adaptarse a esquemas regionales con alta heterogeneidad.
Yerba mate: monitoreo satelital, mecanización y alfabetización digital
En Misiones, la producción de yerba mate avanza hacia un proceso de modernización apoyado en herramientas de monitoreo remoto y gestión por ambientes. Desde la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA se impulsa la incorporación de imágenes satelitales y aéreas para el análisis del vigor del cultivo, la detección temprana de plagas y la optimización de la fertilización.
“La cosecha mecanizada de yerba mate, junto con un censo espacio-temporal del rendimiento, nos permite generar mapas de gestión con tasa variable”, explicó Orlando Rodríguez Mata, integrante del Grupo de Yerba Mate y Té del INTA. Este enfoque habilita decisiones más precisas en un cultivo históricamente intensivo en mano de obra y con márgenes ajustados.
En paralelo, el INTA desarrolla el Taller Itinerante de Alfabetización AgTech, una iniciativa orientada a reducir la brecha digital en productores de pequeña escala. El programa recorre localidades estratégicas con capacitaciones prácticas en herramientas digitales aplicables desde el primer día, como sistemas de gestión georreferenciada y asistentes virtuales para diagnóstico y toma de decisiones. El objetivo es que la tecnología no se convierta en una barrera, sino en un factor de inclusión productiva.
Tabaco: drones, inteligencia artificial y sistemas de alerta temprana
En el Valle de Lerma, Salta, una de las regiones tabacaleras más importantes del país, el INTA Salta trabaja junto a COPROTAB en la validación de herramientas AgTech aplicadas al Manejo Integrado de Cultivos (MIC). El eje del proyecto es el monitoreo aéreo mediante drones equipados con cámaras multiespectrales y RGB, que generan imágenes de alta resolución para el análisis agronómico.
Estas imágenes se procesan con algoritmos de visión artificial que combinan el modelo de segmentación SAM con redes neuronales como YOLO. Esta integración permite identificar fallas de implantación, cuantificar la cobertura vegetal y detectar de manera temprana situaciones de estrés, anticipando decisiones de manejo.
“Estamos construyendo una herramienta sólida y concreta que puede escalarse al sistema productivo del tabaco”, afirmó Emanuel Visentini, coordinador de la red de drones y especialista en Teledetección y SIG. El equipo avanza en el desarrollo de una aplicación de alerta temprana que brindará a técnicos y productores información georreferenciada y recomendaciones específicas, sentando las bases de un sistema de monitoreo autónomo y predictivo.
Impacto productivo y proyección regional
Más allá de las herramientas específicas, el desafío central es consolidar procesos de transferencia y formación que acompañen la adopción tecnológica. “Si la digitalización se consolida puede convertirse en un motor para fortalecer la competitividad de las economías regionales”, subrayó Tallarico.
La experiencia del INTA en el NOA y el NEA muestra que la tecnología, cuando se adapta al territorio y se acompaña con capacitación, puede redefinir cultivos tradicionales, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y generar nuevas capacidades productivas. En un contexto de presión sobre los costos, exigencias ambientales crecientes y necesidad de mayor productividad, la agricultura de precisión emerge como una herramienta estratégica para el futuro del norte argentino.




