Agricultura de precisión

Agricultura de precisión: tecnología, datos y sustentabilidad en las chacras de Misiones

Compartí esta noticia !

En medio de una transformación silenciosa pero profunda del agro, la tecnología empieza a marcar el pulso de una nueva forma de producir. Ya no se trata sólo de maquinaria más potente o de mayor escala, sino de precisión, datos y decisiones inteligentes. En ese escenario, la voz de Gustavo Rohde, entrevistado en el programa Frontera Jesuita que conduce Carlos Vedoya Recio, aporta una mirada concreta desde el terreno: la revolución ya está en marcha y tiene nombre propio: Lory está probando en una chacra modelo de Oberá, tractores con Inteligencia Artificial y tecnología de precisión para la yerba mate.

Rohde describe un ecosistema tecnológico que avanza sobre los sistemas productivos tradicionales con una promesa clara: producir más, con menos. “Vamos a estar presentando el uso del piloto automático en conjunto con estudios de altimetría”, explicó el especialista en Soluciones Conectadas, en referencia a las demostraciones que realizan junto a Agronorte en la chacra experimental.

Detrás de esa definición técnica hay un cambio de paradigma. El piloto automático en maquinaria agrícola -una tecnología que hasta hace pocos años parecía lejana para economías regionales como la yerbatera- ya opera en los campos del Litoral. 

El sistema combina hardware y software: receptores de geoposicionamiento, monitores de control y volantes eléctricos que guían al tractor con precisión milimétrica sobre líneas previamente diseñadas.

La lógica es simple, pero su impacto es profundo. Al evitar solapamientos en la siembra o aplicación de insumos, se optimiza el uso de fertilizantes y agroquímicos, reduciendo costos y mejorando la rentabilidad. Pero también hay un componente estructural: “El piloto automático evita el solapamiento y permite generar líneas perfectamente separadas, que incluso pueden reutilizarse durante varios años”, señaló Rohde.

La repetición de trayectorias controladas disminuye la compactación del suelo, uno de los principales factores que afectan el desarrollo radicular de los cultivos. “Con la compactación no le permitimos a la planta generar raíces, y eso impacta directamente en el crecimiento y la producción”, explicó.

Pero la innovación no se detiene en la guía automatizada. El paquete tecnológico incluye sensores, plataformas de gestión de datos y sistemas de aplicación variable. A través de herramientas como Operation Center, los productores pueden monitorear en tiempo real el rendimiento de sus lotes, analizar mapas de cosecha y ajustar la dosis de insumos según la variabilidad del terreno.

En otras palabras, el campo deja de ser uniforme para convertirse en un mosaico de decisiones específicas. “Toda la información se carga en una plataforma donde puedo ver mi unidad, el trabajo realizado, los datos de productividad y generar prescripciones de aplicación variable”, detalló.

El impacto económico es inmediato, pero el ambiental también. La agricultura de precisión permite reducir el uso excesivo de insumos y mejorar la gestión del agua, un recurso cada vez más crítico. 

Rohde lo plantea con claridad: la tecnología también ayuda a interpretar cómo se comporta el agua en el terreno y a diseñar estrategias como curvas de nivel para evitar el escurrimiento y la pérdida de nutrientes.

En ese punto aparece una dimensión clave: la sustentabilidad. La precisión no solo optimiza la rentabilidad, sino que protege el suelo, reduce el impacto ambiental y mejora la resiliencia de los sistemas productivos frente a eventos climáticos extremos.

Lejos de reemplazar al trabajador rural, estas herramientas redefinen su rol. El operario deja de ser un ejecutor manual para convertirse en un gestor de información y planificación. “Se alivia el trabajo del operario, pero aparece una tarea más técnica: conocer el terreno y decidir cómo plantar”, explicó Rohde.

Incluso la accesibilidad tecnológica se amplía. Uno de los aspectos más valorados es la adaptabilidad: estos sistemas pueden instalarse en distintos tipos de tractores y trasladarse entre equipos según la necesidad del productor, lo que democratiza su adopción en distintas escalas productivas.

En definitiva, lo que se está gestando en los campos del Litoral no es solo una modernización, sino una reconfiguración integral del modelo productivo. La agricultura de precisión, impulsada por inteligencia artificial y análisis de datos, empieza a consolidarse como una herramienta clave para enfrentar los desafíos de costos, productividad y sostenibilidad.

Compartí esta noticia !

Agricultura de precisión en el norte argentino, el INTA impulsa la digitalización de caña, yerba y tabaco

Compartí esta noticia !

La incorporación de agricultura de precisión, sensores remotos e inteligencia artificial está modificando la base tecnológica de cultivos industriales clave del norte argentino. A través de los grupos AgTech, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa en el NOA y el NEA una estrategia de transformación productiva aplicada a la caña de azúcar, la yerba mate y el tabaco, con desarrollos accesibles, validación territorial y programas de alfabetización digital orientados a mejorar la eficiencia, optimizar el uso de insumos y fortalecer la competitividad de las economías regionales.

Lejos del paradigma que asocia la digitalización exclusivamente a la zona núcleo y a los cultivos extensivos, estas experiencias muestran que la innovación tecnológica también puede integrarse a sistemas productivos industriales, con impacto directo en la gestión agronómica, la toma de decisiones y la sostenibilidad de largo plazo.

AgTech y cultivos regionales: una estrategia tecnológica con anclaje territorial

Desde el INTA, la digitalización productiva en el norte argentino se estructura a partir de los grupos AgTech, que trabajan en el desarrollo y validación de herramientas adaptadas a las condiciones agroecológicas y socioeconómicas de cada región. “Tabaco, caña de azúcar y yerba mate —tres producciones emblemáticas del norte argentino— son hoy escenarios de validación tecnológica y de desarrollo de herramientas digitales que nos permiten optimizar labores, valorizar datos y mejorar la toma de decisiones en la finca”, explicó Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa AgTech del INTA.

La funcionaria remarcó que estos avances se apoyan en una trayectoria previa de investigación agronómica. “Los grupos locales de investigación tienen varios años de trabajo en el conocimiento agronómico de estos cultivos. Y, a partir de la implementación hace dos años de los proyectos de AgTech, se ha puesto el foco en lo tecnológico, permitiendo tener avances específicos y, a la vez, fortalecer las sinergias con experiencias de otras regiones”, sostuvo.

La integración de inteligencia artificial, sensores remotos y plataformas digitales aparece como un factor clave para modernizar sistemas productivos históricamente menos tecnificados. “En tabaco, el uso de redes neuronales y el monitoreo multiespectral habilita sistemas de alerta temprana que mejoran la gestión sanitaria y productiva. Para la caña de azúcar, la radiometría aérea permite una fertilización más eficiente y una implantación más uniforme. En yerba mate, la construcción de capacidades digitales sienta las bases para una adopción tecnológica más amplia en el mediano plazo”, detalló Tallarico.

Radiometría aérea y fertilización de precisión en la caña de azúcar

En Tucumán, principal provincia cañera del país, el equipo AgTech del INTA Famaillá trabaja en el desarrollo de herramientas de bajo costo para acercar la agricultura de precisión a productores medianos y pequeños. Una de las tecnologías centrales es el uso de sensores radiométricos montados en drones, que permiten obtener información agronómica detallada sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo.

El uso de sensores radiométricos montados en drones permite obtener información agronómica precisa sin depender exclusivamente de imágenes satelitales de alto costo”, explicó Ricardo Rodríguez, del INTA Famaillá. Según detalló, estos datos se integran a prácticas de manejo de precisión, como la fertilización nitrogenada por dosis variable, con resultados concretos: la reducción del uso de insumos puede alcanzar hasta un 35 %.

A esto se suma la detección temprana de fallas de brotación, un desarrollo que se realiza en articulación con la Universidad Nacional de Catamarca. La identificación precoz de problemas de implantación permite corregir desvíos en etapas iniciales del cultivo, con impacto positivo sobre el rendimiento final. En conjunto, estas experiencias muestran que la digitalización no es exclusiva de grandes escalas productivas, sino que puede adaptarse a esquemas regionales con alta heterogeneidad.

Yerba mate: monitoreo satelital, mecanización y alfabetización digital

En Misiones, la producción de yerba mate avanza hacia un proceso de modernización apoyado en herramientas de monitoreo remoto y gestión por ambientes. Desde la Estación Experimental Agropecuaria Cerro Azul del INTA se impulsa la incorporación de imágenes satelitales y aéreas para el análisis del vigor del cultivo, la detección temprana de plagas y la optimización de la fertilización.

“La cosecha mecanizada de yerba mate, junto con un censo espacio-temporal del rendimiento, nos permite generar mapas de gestión con tasa variable”, explicó Orlando Rodríguez Mata, integrante del Grupo de Yerba Mate y Té del INTA. Este enfoque habilita decisiones más precisas en un cultivo históricamente intensivo en mano de obra y con márgenes ajustados.

En paralelo, el INTA desarrolla el Taller Itinerante de Alfabetización AgTech, una iniciativa orientada a reducir la brecha digital en productores de pequeña escala. El programa recorre localidades estratégicas con capacitaciones prácticas en herramientas digitales aplicables desde el primer día, como sistemas de gestión georreferenciada y asistentes virtuales para diagnóstico y toma de decisiones. El objetivo es que la tecnología no se convierta en una barrera, sino en un factor de inclusión productiva.

Tabaco: drones, inteligencia artificial y sistemas de alerta temprana

En el Valle de Lerma, Salta, una de las regiones tabacaleras más importantes del país, el INTA Salta trabaja junto a COPROTAB en la validación de herramientas AgTech aplicadas al Manejo Integrado de Cultivos (MIC). El eje del proyecto es el monitoreo aéreo mediante drones equipados con cámaras multiespectrales y RGB, que generan imágenes de alta resolución para el análisis agronómico.

Estas imágenes se procesan con algoritmos de visión artificial que combinan el modelo de segmentación SAM con redes neuronales como YOLO. Esta integración permite identificar fallas de implantación, cuantificar la cobertura vegetal y detectar de manera temprana situaciones de estrés, anticipando decisiones de manejo.

Estamos construyendo una herramienta sólida y concreta que puede escalarse al sistema productivo del tabaco”, afirmó Emanuel Visentini, coordinador de la red de drones y especialista en Teledetección y SIG. El equipo avanza en el desarrollo de una aplicación de alerta temprana que brindará a técnicos y productores información georreferenciada y recomendaciones específicas, sentando las bases de un sistema de monitoreo autónomo y predictivo.

Impacto productivo y proyección regional

Más allá de las herramientas específicas, el desafío central es consolidar procesos de transferencia y formación que acompañen la adopción tecnológica. “Si la digitalización se consolida puede convertirse en un motor para fortalecer la competitividad de las economías regionales”, subrayó Tallarico.

La experiencia del INTA en el NOA y el NEA muestra que la tecnología, cuando se adapta al territorio y se acompaña con capacitación, puede redefinir cultivos tradicionales, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y generar nuevas capacidades productivas. En un contexto de presión sobre los costos, exigencias ambientales crecientes y necesidad de mayor productividad, la agricultura de precisión emerge como una herramienta estratégica para el futuro del norte argentino.

Compartí esta noticia !

Crece la demanda de técnicos y agrónomos en el norte argentino: A. Parra S.A. abre búsquedas laborales en Chaco y Santiago del Estero

Compartí esta noticia !

A. Parra S.A. amplía su estructura técnica en el NEA y busca profesionales para áreas de agricultura de precisión y mecánica agrícola. La empresa, concesionaria líder de maquinaria agrícola, lanzó una serie de búsquedas laborales destinadas a fortalecer su estructura en el norte argentino, con especial foco en la provincia del Chaco y la ciudad de Sáenz Peña.

Las convocatorias apuntan a perfiles técnicos y profesionales vinculados a la agricultura de precisión, la mecánica y el soporte tecnológico, consolidando la expansión regional de servicios y soluciones digitales aplicadas al agro.

Expansión regional y demanda de talento técnico

Las posiciones abiertas incluyen Especialista en Agricultura de Precisión, Especialista de Soporte Conectado, Técnico Mecánico y Jefe de Taller, con vacantes en Sáenz Peña, Villa Ángela, Resistencia (Chaco) y La Banda (Santiago del Estero).

Según las publicaciones oficiales de la empresa, las nuevas incorporaciones se integrarán al Centro de Soluciones Conectadas, un área que impulsa la digitalización y eficiencia en los procesos agrícolas mediante herramientas tecnológicas y asesoramiento de campo.

El objetivo es claro: fortalecer la presencia de A. Parra S.A. en la región NEA, un mercado con fuerte potencial de crecimiento en materia de producción agroindustrial y demanda creciente de servicios técnicos especializados.
Las funciones abarcan desde el asesoramiento en venta de soluciones de agricultura de precisión, capacitación de clientes en nuevas tecnologías y gestión de talleres mecánicos, hasta la reparación diaria de maquinaria agrícola en concesionarios y a campo.

Empleo calificado y perfil tecnológico del agro

La búsqueda de un Ingeniero Agrónomo o profesional afín con experiencia en agricultura de precisión y perfil comercial refleja la creciente demanda de capital humano capaz de integrar la innovación digital al trabajo rural.

De igual forma, la incorporación de Técnicos Mecánicos con al menos dos años de experiencia y Jefes de Taller con conocimiento en equipos agrícolas y prácticas operativas de campo apunta a mejorar la eficiencia del servicio posventa y la respuesta técnica en las principales zonas productivas del NEA.

En paralelo, el rol de Especialista en Soporte Conectado pone en evidencia el viraje hacia un agro cada vez más interconectado. Este perfil, orientado a la comunicación efectiva con clientes, la capacitación tecnológica y la configuración de plataformas digitales, forma parte de una estrategia de transformación digital que A. Parra S.A. viene impulsando desde su base en Sáenz Peña.

Impacto económico y proyección regional

La decisión de expandir el plantel técnico en cuatro ciudades estratégicas del norte argentino no solo apunta a atender la creciente demanda de productores agropecuarios por soluciones inteligentes. Sino también a generar empleo calificado en una región con fuerte vocación agroindustrial.

El sector agrícola chaqueño, clave en la producción de granos, algodón y ganadería, atraviesa un proceso de modernización que requiere de nuevas competencias técnicas. En ese contexto, A. Parra S.A. se posiciona como un actor relevante en la articulación entre innovación, territorio y desarrollo económico.

Los interesados pueden enviar su currículum a empleos@aparra.com.ar, según lo informado en las publicaciones institucionales.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin