Agricultura Sustentable

Misiones impulsa una checklist digital para facilitar la certificación orgánica y fortalecer la producción sustentable

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El Ministerio del Agro y la Producción puso a disposición de los productores una herramienta de autodiagnóstico digital que permite medir, de forma simple y gratuita, el grado de cumplimiento de la Norma Orgánica Argentina. La iniciativa busca reducir barreras, ordenar el proceso de transición y consolidar a Misiones como referencia nacional en producción orgánica, con impacto directo en la competitividad, el acceso a mercados diferenciados y la planificación de políticas públicas.

La provincia de Misiones dio un nuevo paso en su estrategia de fortalecimiento de la producción orgánica al lanzar la Checklist Orgánica “¿Qué tan cerca estás de certificar tu producción?”, una herramienta digital orientada a productores primarios que desean avanzar hacia la certificación bajo la Norma Orgánica Argentina. El instrumento, desarrollado por el Ministerio del Agro y la Producción, permite realizar un pre-diagnóstico del estado de cada establecimiento y trazar una hoja de ruta clara para cumplir con los requisitos vigentes, sin reemplazar el sistema formal de certificación de tercera parte.

Según explicó el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, la iniciativa responde a una dificultad recurrente del sector: “la incertidumbre respecto a los requisitos y la complejidad percibida del proceso”. En ese sentido, la checklist apunta a transparentar el punto de partida, identificar fortalezas y detectar aspectos a mejorar, reduciendo costos de información y facilitando decisiones productivas estratégicas.

Una herramienta técnica que ordena el proceso y mejora la gestión pública

La metodología de la checklist se estructura en ejes clave de la normativa orgánica, entre ellos producción primaria, manejo del suelo y fertilización, control de plagas y enfermedades, cosecha y transporte, y registros y trazabilidad. A partir de respuestas simples —Sí, Parcial, No o No aplica—, los resultados permiten visualizar rápidamente el nivel de cercanía a la certificación y los principales puntos críticos a trabajar.

Para la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, la herramienta no solo aporta claridad a los productores, sino que cumple un rol estratégico para el Estado: “permite detectar demanda real de certificación, orientar políticas de acompañamiento técnico y financiero y fortalecer la planificación territorial de la producción orgánica en la provincia”.

La checklist fue presentada y validada en ámbitos técnicos e institucionales. Se trabajó en el Curso de Implementadores de la Normativa Orgánica Argentina, realizado del 24 al 26 de septiembre, junto a profesionales vinculados a certificación y asistencia técnica. Además, fue expuesta en la Jornada Tecnológica de la Yerba Mate, en el marco de la 47° Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, donde la directora general de Yerba Mate y Té, Tatiana Bida, destacó el interés generado entre productores e instituciones como “un primer paso para agregar valor, acceder a mercados diferenciados y fortalecer la sustentabilidad ambiental, social y económica”.

Validación nacional y proyección federal de la experiencia misionera

El instrumento recibió además la validación del área de Producción Orgánica de la Secretaría de Agricultura de la Nación y fue presentado en la reunión de diciembre de 2024 de la Comisión Nacional Asesora para la Producción Orgánica, en Buenos Aires, con participación de representantes de todas las provincias y de la Cámara de certificadoras. En ese ámbito, varias jurisdicciones solicitaron la disponibilidad de la checklist para su uso en otros territorios, lo que abre la puerta a una adopción federal.

Desde el plano técnico, el coordinador del Instituto Misionero del Suelo, Guillermo Reutemann, subrayó que la herramienta “permite evaluar prácticas productivas vinculadas al manejo del suelo y la fertilización, identificando aspectos clave a mejorar para avanzar hacia sistemas orgánicos más sustentables y acordes a la normativa vigente”.

La difusión continuará el 28 de febrero en las Jornadas Tecnológicas del Té, en el marco de la Fiesta del Té en Campo Viera, con el objetivo de ampliar el alcance entre productores. La checklist se encuentra disponible en el sitio web del Ministerio del Agro y la Producción y también puede accederse de manera directa a través del enlace oficial: https://gis.agro.i-bc.com.ar/diagnosticos/registro.

Misiones consolida liderazgo en producción orgánica

Los datos productivos respaldan la estrategia. Durante 2024, Misiones registró 63 establecimientos de producción primaria orgánica y 28 elaboradores, con incrementos interanuales del 31 % y 12 %, respectivamente. La superficie orgánica certificada alcanzó las 4.260 hectáreas, con un crecimiento acumulado del 32 % desde 2019. En el segmento de yerba mate orgánica, el consumo interno mostró un crecimiento sostenido y superó por primera vez a las exportaciones.

Este desempeño se apoya en un entramado institucional que incluye la adhesión provincial a la Ley Nacional de Promoción de la Producción Orgánica, la participación activa en la Comisión Asesora Nacional y el fortalecimiento de la Mesa Provincial de Producción Orgánica. En paralelo, la experiencia misionera ya despertó interés interprovincial: durante la Semana de la Producción Orgánica, realizada del 3 al 5 de diciembre, se iniciaron conversaciones preliminares con Tierra del Fuego para adaptar la herramienta a otros contextos productivos.

En conjunto, la checklist digital se posiciona como un instrumento de política productiva que reduce asimetrías de información, acelera procesos de certificación y potencia la competitividad del sector orgánico misionero, con efectos económicos, ambientales e institucionales de alcance creciente.

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Apuesta fuerte de Rosamonte: nuevas hectáreas orgánicas, eficiencia y diversificación

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Apuesta estratégica en un mercado en reconversión, Rosamonte expande su producción orgánica y proyecta 250 hectáreas certificadas para 2026.

Rosamonte avanza en su unidad de negocios orgánicos con más de 200 hectáreas certificadas para Estados Unidos, la Unión Europea y Argentina, una línea productiva íntegramente auditada y una yerba libre de humo con estacionamiento natural de 16 a 18 meses. En un año de caída de precios, sobreoferta y presión sobre la cadena yerbatera, la empresa ratifica su estrategia de diversificación, eficiencia y apertura de mercados.

Un proyecto iniciado hace cinco años: certificación integral, inversión y lanzamiento comercial

El vicepresidente de Rosamonte, José Hreñuk, detalló que el proceso de certificación orgánica demandó “cinco años de trabajo” y que hoy la empresa cuenta con “más de doscientas hectáreas certificadas para Estados Unidos, la Comunidad Europea y Argentina”.

La firma lanzó al mercado una yerba orgánica libre de humo, con estacionamiento natural entre 16 y 18 meses, disponible desde hace “cuatro meses”. El producto se comercializa en envases de 250 gramos con cierre ZIPPER, elaborados en mono material cien por ciento reciclable, una decisión que —según explicó— busca “conservar las propiedades de la tierra” y acompañar estándares ambientales crecientes.

La apuesta orgánica implica un esquema productivo independiente dentro del grupo: Plantaciones certificadas. Secadero certificado. Molino certificado. Cadena auditada de punta a punta.

Hreñuk subrayó que Rosamonte tiene “asegurada la custodia del producto” debido a la certificación integral en todas las etapas del proceso. Además, anticipó que para el próximo año podrían incorporarse “unas ochenta o cien hectáreas más”, lo que llevaría la superficie total a casi 250 hectáreas en 2026.

“Es una apuesta fuerte a la producción orgánica”, reconoció. Aunque el mercado aún es pequeño, destacó su potencial de crecimiento.

Declaración de principios

“No imaginamos un futuro sin sustentabilidad. Los recursos del planeta son finitos y la industria, durante décadas, ha generado un alto impacto ambiental. En Rosamonte nos propusimos desde hace años devolverle a la naturaleza tanto como tomamos de ella, creando un círculo virtuoso que regenere, en lugar de agotar”, explican desde la empresa.

En un escenario donde las nuevas generaciones valoran cada vez más la transparencia, la sostenibilidad y el cuidado del entorno, Rosamonte se posiciona como referente en el rubro, integrando innovación, calidad y compromiso ambiental. Su liderazgo en el desarrollo de productos orgánicos es parte de una visión empresarial que pone en el centro a las personas, la tierra y el futuro compartido.

Demanda interna en ascenso y presión sobre la rentabilidad: un mercado que redefine sus prioridades

Los datos del SENASA muestran por primera vez que Argentina consumió más yerba orgánica de la que exportó, un hito que confirma una tendencia de mercado. “El argentino también se está volcando a eso. Es un nicho de mercado que está creciendo”.

Sin embargo, advirtió que la clave será mantener precios competitivos para que la oferta orgánica no quede fuera del alcance del consumidor. “Lo importante es ser eficientes en la producción para que el precio no sea muy superior a una yerba convencional”.

La empresa afirma haber trabajado fuertemente en eficiencia para ingresar con precios alineados al segmento.

En paralelo, el mercado internacional también muestra señales favorables, con “muchos pedidos” y oportunidades en expansión.

José Hreñuk

Un contexto complejo para toda la cadena yerbatera

Hreñuk describió el momento actual del sector: No cayó el consumo, pero sí el precio, producto de la sobreoferta. “Ni el productor, ni los secaderos, ni los industriales” atraviesan un buen momento. La economía del país modificó la estructura de costos y la rentabilidad de toda la cadena.

La transición económica obligó a una revisión interna permanente. “Son momentos en los que todas las empresas miran del portón para adentro, a ser más eficientes”.

En ese marco, Rosamonte avanza en proyectos de parques solares, aunque reconoce que representan solo “una parte pequeña” de la reducción de costos. El enfoque principal está puesto en eficiencia logística, rendimiento por hectárea, producción y ventas.

Diversificación productiva: nuevos usos de la yerba y expansión internacional

Además de la estrategia orgánica, Rosamonte trabaja en dos o tres proyectos de nuevos productos para expandir el consumo más allá del mate tradicional.

Hreñuk explicó: “El mate y la bombilla ya es un mercado bastante acotado. Hay que crecer por otro lado”.

Los sectores identificados como emergentes incluyen: Coctelería, Gastronomía, Bebidas energéticas y el Mundo fitness.

En todos los casos, la yerba se presenta como “un súper alimento”, respaldado por estudios internacionales que podrían potenciar su adopción en nuevas categorías.

La clave estará en inversión en desarrollo de productos, publicidad y apertura de mercados, aunque Hreñuk reconoció que “no es un buen momento”. Aun así, insistió “si queremos seguir manteniendo y aumentando la demanda, siempre hay que invertir y apostar”.

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Informe técnico del INTA: ventajas y límites de la cosecha mecanizada en la yerba mate

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Un estudio técnico de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Cerro Azul del INTA analizó durante cuatro años el comportamiento de la yerba mate bajo distintos sistemas de cosecha mecanizada. La investigación, desarrollada junto a la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig, aporta evidencia inédita sobre la respuesta productiva y fisiológica del cultivo frente a nuevas tecnologías, un tema estratégico para la modernización del sector yerbatero.

Mecanización y eficiencia productiva: resultados tras cuatro años de ensayo

El Informe Técnico N°108/2025 del INTA Cerro Azul, elaborado por Federico Enríquez Wasylov y un equipo interdisciplinario, evaluó el desempeño del cultivo de yerba mate (Ilex paraguariensis St. Hil.) en distintas modalidades de cosecha: mecanizada en invierno, mecanizada en verano, mecanizada semestral (invierno/verano) y manual tradicional.

El ensayo se realizó entre 2021 y 2024 en Apóstoles, Misiones, en parcelas comerciales de la Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig Ltda. Los resultados muestran que la frecuencia y la época de cosecha influyen directamente en la fisiología de la planta y su rendimiento.

Durante el primer año, la cosecha mecanizada en verano alcanzó el mayor rendimiento (14.667 kg/ha de hoja verde), superando a la mecanizada en invierno (9.314 kg/ha). En contraste, la fuerte sequía de 2022 redujo drásticamente la producción por debajo de los 2.500 kg/ha, revelando la sensibilidad del cultivo a los eventos climáticos extremos. En 2024, tras la recuperación hídrica, los tratamientos mecanizados combinados invierno/verano y manuales registraron los mejores rendimientos (9.462 y 8.263 kg/ha respectivamente).

Los investigadores observaron que la cosecha semestral —cada seis meses— genera una mayor cantidad de brotes, debido a la ruptura de la dominancia apical, aunque con menor longitud y diámetro. Este patrón sugiere un equilibrio entre productividad y eficiencia de corte, lo que podría optimizar el desempeño de las cosechadoras y reducir la necesidad de mano de obra complementaria.

Adaptación del yerbal tradicional: la poda como clave para la mecanización

El segundo tramo del informe analizó la adaptación del cultivo tradicional a la cosecha mecanizada, mediante diferentes tipos de poda de rebaje aplicados en yerbales antiguos de más de 70 años. Se evaluaron cuatro sistemas: rebaje selectivo manual, rebaje parcial con ingreso de máquina, rebaje sistemático al ras del suelo y rebaje sistemático a 50 cm.

Las conclusiones son contundentes: los rebajes severos —al ras del suelo— producen una pérdida de productividad sostenida, comprometiendo la recuperación de las plantas incluso a mediano plazo. En cambio, los sistemas de rebaje selectivo o parcial mostraron una mayor estabilidad productiva, al mantener parte del área foliar activa necesaria para sostener la fisiología del cultivo.

De este modo, el INTA advierte que la transición hacia la mecanización no puede abordarse solo desde el punto de vista tecnológico, sino que requiere un manejo agronómico integral que preserve la estructura fisiológica del yerbal.

Innovación, sustentabilidad y desafíos para la cadena yerbatera

El estudio se enmarca en el Proyecto Regional “Generación y validación de innovaciones tecnológicas en los cultivos de yerba mate y té” (código 2023-PE-L01-I041) del Centro Regional Misiones del INTA, y constituye uno de los primeros trabajos en el país con seguimiento plurianual sobre eficiencia fisiológica y respuesta agronómica de la yerba mate mecanizada.

Los resultados aportan insumos estratégicos para productores, cooperativas y organismos de investigación que buscan incrementar la productividad, reducir costos laborales y mejorar la sostenibilidad del sistema productivo. Además, ofrecen una base técnica para la formulación de políticas públicas y programas de modernización en el sector, articulando ciencia aplicada con necesidades concretas de la cadena yerbatera.

El documento destaca que, más allá del rendimiento, la mecanización puede mejorar la eficiencia operativa al reducir los tiempos de cosecha y los requerimientos de personal en tareas intensivas, aunque requiere ajustes en la arquitectura del cultivo y en la logística del manejo de brotes.

Conclusión

Según el informe las podas de rebaje severas, como el rebaje sistemático a ras de suelo, generan una pérdida de productividad marcada y de larga duración, comprometiendo la recuperación del cultivo incluso en el mediano plazo. Por el contrario, los sistemas de rebaje menos drásticos, como el rebaje selectivo manual y rebaje parcial manual con ingreso de máquina, tienden a favorecer una mayor estabilidad en la producción al permitir un balance entre la renovación de la estructura de la planta y el mantenimiento de un área foliar productiva, fundamental para que la planta pueda seguir con sus funciones fisiológicas sin tener que agotar sus reservas.

El trabajo del INTA Cerro Azul representa un avance técnico clave para la innovación agronómica de la yerba mate argentina, un cultivo que abarca más de 230.000 hectáreas —el 87% en Misiones— y que enfrenta el desafío de modernizar su base productiva sin perder sustentabilidad.

Al combinar evidencia científica con aplicación práctica, el estudio traza una hoja de ruta hacia una mecanización adaptada a las condiciones locales, capaz de sostener la competitividad del sector y su impacto socioeconómico en la región yerbatera del Nordeste argentino.

Respuesta de Planta Bajo Diferentes Sistemas de Cosecha Yerba Mate by CristianMilciades

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Cooperación regional: cómo Misiones fortalece la cadena bananera de Salta desde 2020

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Desde 2020, Biofábrica Misiones aporta tecnología de vitroplantas y asistencia técnica a productores de Orán, Salta, consolidando un modelo de cooperación regional que eleva la competitividad de la banana argentina frente a los estándares internacionales.

En las últimas semanas, una delegación de Biofábrica Misiones S.A. —integrada por su presidente Leonardo Morzán, la gerenta general Luciana Imbrogno y el subgerente Juan Serventi— recorrió cultivos de banano en Orán, provincia de Salta, implantados con vitroplantas enviadas desde 2020.

La inspección permitió verificar el impacto económico y productivo de estas plantas de alto valor genético y sanitario, desarrolladas mediante biotecnología aplicada en Misiones. Según explicaron los técnicos, las plantaciones visitadas demostraron que el uso de vitroplantas es hoy la única alternativa viable para producir a escala en Argentina, al garantizar mayor rendimiento, sanidad y uniformidad.

Las ventajas son múltiples:

  • Precocidad: entrada en producción más rápida y cosechas en menor tiempo.
  • Sanidad y vigorosidad: plantas libres de plagas y enfermedades, reduciendo riesgos fitosanitarios.
  • Uniformidad: ciclos más predecibles y rendimientos de más de 40 toneladas por hectárea, con racimos de hasta 20 kilos.

Estandarización y planificación productiva

El modelo productivo impulsado por Biofábrica se basa en un manejo estandarizado que simplifica la planificación agrícola y mejora la eficiencia. La recomendación técnica establece un marco de plantación de 2 x 2,5 metros, con una densidad de 1.800 a 2.000 plantas por hectárea, lo que permite además avanzar hacia la mecanización de tareas.

Actualmente, en Orán se lleva adelante la recría de los plantines, una etapa clave para su fortalecimiento antes de la plantación definitiva, programada para los próximos días. Este esquema no solo permite acelerar la entrada en producción, sino también equiparar la calidad de la banana argentina con la importada de países líderes como Ecuador o Colombia, lo que abre una oportunidad estratégica para reducir la dependencia del mercado externo.

Cooperación regional y proyección internacional

La iniciativa refleja un modelo de cooperación regional en el que Misiones aporta innovación biotecnológica a productores de otras provincias. Desde su creación, Biofábrica Misiones se consolidó como referente nacional en el desarrollo de plantas de calidad certificada, aplicando tecnología de multiplicación in vitro en cultivos estratégicos como yerba mate, forestales, hortalizas… y, ahora, la banana.

“El impacto en campo es contundente: la única manera de producir banana competitiva en Argentina es con vitroplantas”, aseguraron desde la delegación técnica. Con este esquema, los lotes salteños alcanzan estándares que permiten pensar en abastecer al mercado interno con fruta nacional y, en el futuro, avanzar hacia la exportación.

El acompañamiento institucional también refuerza la política de sustitución de importaciones, al disminuir la necesidad de bananas extranjeras —un rubro que implica fuertes erogaciones de divisas— y promover el empleo en el norte argentino.

El desafío inmediato es escalar la superficie implantada en Salta, consolidar la recría de vitroplantas y ampliar la red de productores que adopten el esquema biotecnológico. A mediano plazo, el objetivo es posicionar a la banana argentina como un producto competitivo en calidad y volumen, disminuyendo la brecha con las importaciones.

El caso salteño marca un precedente: con innovación, cooperación interprovincial y biotecnología aplicada, Argentina puede desarrollar cadenas frutícolas con alto valor agregado, reduciendo vulnerabilidades externas y generando empleo en origen.

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