Cambiemos lanzó la campaña en Misiones con una cena que convocó a 500 empresarios y dirigentes políticos que pagaron una tarjeta de siete mil pesos para escuchar al jefe de Gabinete, Marcos Peña, como orador principal.
Al ritmo de “si se puede”, el funcionario nacional abrió la campaña hacia las PASO exhortando a los comensales a trabajar para “ratificar el cambio” iniciado en 2015 con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia. Antes, Humberto Schiavoni, candidato a senador y Luis Pastori, fueron los anfitriones.
En la cena se anunció que el concejal radical Ariel Pianesi y el delegado de Desarrollo Social, Tati López Vedoya serán los primeros en la lista de diputados provinciales de la alianza Cambiemos. Empresarios de la construcción, yerbateros, comerciantes y dirigentes de la Confederación Económica fueron parte del mitín con un invitado que llamó la atención por su sombrero entre la elegancia de los trajes y vestidos de noche: Eldor Hut, un intendente que coqueteó con Sergio Massa pero que fue electo por la Renovación. En medio de la cena, el alcalde salió sin mayores comentarios.
Peña hizo un repaso de la gestión de Macri y aseguró que por primera vez “se están creando puestos de trabajo”, que la inflación bajó a la mitad del año pasado y que la economía crecerá después de cinco años en recesión. Asimismo, destacó la inserción en el mundo de la Argentina y puso en relieve que el año que viene el país será anfitrión del G20, que reúne a los países más poderosos del planeta.
También se prestó a las preguntas de los asistentes que estuvieron relacionadas con las problemáticas locales. La segunda candidata a diputada nacional, Gabriela Szyszko ofició de secretaria para leer las cinco preguntas seleccionadas. En referencia a la crisis yerbatera, aseguró que están trabajando con el ministro de Agricultura, Ricardo Buryaile, para devolverle “competitividad” al sector. En la misma línea que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, relativizó la crisis comercial de Posadas por las asimetrías, que “a veces conviene de un lado o del otro”, pero prometió seguir trabajando en la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes, que faculta al Poder Ejecutivo a tomar medidas especiales para las economías de frontera, con beneficios fiscales para las empresas. Sin embargo, advirtió que sólo el 20 por ciento de las pymes misioneras se inscribieron para recibir los beneficios de la normativa.
También aseguró que trabajarán en un esquema de inclusión de las pequeñas empresas constructoras para que puedan participar de las licitaciones de obra pública y ratificó que los planes de viviendas incluirán un diez por ciento para casas de madera.
Peña llegó este jueves a Posadas y mantuvo varias reuniones con los dirigentes de Cambiemos. Además se reunió con el gobernador Hugo Passalacqua. Este viernes por la mañana mantendrá nuevas reuniones y brindará una conferencia de prensa.
Funcionarios del Gobierno Nacional y de 18 provincias del país participaron hoy de una reunión ampliada del Comité Ejecutivo del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal (CFRF). Durante el encuentro, que se celebró en la Casa de la Provincia de Salta en la Ciudad de Buenos Aires, los representantes de la Nación y las provincias trabajaron en los principales puntos que compondrán el proyecto para alcanzar una nueva Ley de Responsabilidad Fiscal y Buenas Prácticas de Gobierno.
Participaron de la reunión representantes de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Cruz, Santa Fe, Tierra del Fuego, Tucumán y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Mientras que, en representación del Estado Nacional, estuvieron presentes el secretario de Hacienda, Rodrigo Pena; el subsecretario de Presupuesto, Alejandro Gallego; y el subsecretario de Relaciones con Provincias, Paulino Caballero.
Durante el encuentro, se acordaron posiciones de cara a la ley que el Ejecutivo enviará al Congreso y cuya sanción permitirá impulsar una mayor transparencia y reglas más simples, cuyo cumplimiento promoverá finanzas públicas más sanas.
Uno de los avances es que el gasto corriente primario no crezca por encima de la inflación, esto es que el gasto corriente primario debe mantenerse en términos reales a diferencia de años anteriores que podía incrementarse en la misma proporción que el aumento del PBI.
Tampoco se incrementar la planta de personal ocupada al 31/12/17 por encima de la tasa de crecimiento poblacional y las provincias no deben incrementar la presión impositiva.
Por espacio de cinco horas, los funcionarios pulieron detalles respecto a la redacción de los principales puntos sobre los que se basará el proyecto. Entre ellos, el establecimiento de pautas claras sobre el gasto público y de ejecución presupuestaria para la Nación y todas las jurisdicciones del país, a fin de converger hacia el equilibrio fiscal.
Entre dichas pautas, se destaca el acuerdo para que todas las jurisdicciones del país mantengan constante el gasto corriente primario en términos reales y el gasto primario total en el caso de las deficitarias (o con servicios de deuda superiores al 15% de los recursos corrientes), hasta el año 2019 inclusive.
Otras de las pautas centrales son: la creación de Fondos Anticíclicos Fiscales, que serán constituidos por cada jurisdicción con los recursos excedentes en años en los que la balanza fiscal arroje superávit, y deberán utilizarse en situaciones excepcionales o de emergencia; y la incorporación de pautas de fin de mandato, cuyo objetivo será restringir el incremento del gasto durante los últimos seis meses de gestión de cada gobierno.
Los consensos alcanzados durante la jornada de hoy suponen un nuevo avance en el objetivo de alcanzar una nueva ley de Responsabilidad Fiscal, tras el histórico acta-acuerdo firmado por el Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y representantes de 21 provincias del país durante la última reunión del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal, celebrada el último 22 de marzo en
Mendoza.
El Comité Ejecutivo es el órgano ejecutor del Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal. Está formado por un representante permanente del Gobierno Nacional y por ocho representantes provinciales, de carácter rotativo para garantizar la representación de todas las provincias.
El diputado nacional Luis Pastori anunció que en el presupuesto nacional del 2018 se pondrá una cláusula que le devolverá la intangibilidad a los recursos para viviendas que se distribuyen a través del Fondo Nacional de Viviendas y que podían, hasta ahora, se utilizados por las provincias para otras inversiones.
Pastori se reunió con el subsecretario de Viviendas, Iván Kerr, con quien terminaron de pulir los detalles de la modificación, que eliminará la libre disponibilidad libre de los gobiernos provinciales de los fondos del Fonavi para la construcción de viviendas.
“Estos recursos eran intangibles, pero por una modificación de hace unos años, se los declaró de libre disponibilidad. Vamos a volver a la intangibilidad porque el objetivo es atacar el déficit habitacional que afecta al 25 por ciento de la población”, argumentó Pastori.
De acuerdo a la normativa, quienes ganen hasta dos salarios mínimos –unos 16 mil pesos-, podrán gestionar viviendas a través del Fonavi, de dos a cuatro salarios, a través del Procrear y quienes tengan ingresos superiores a los 32 mil pesos, podrán acceder a los planes hipotecarios “que reaparecieron a largo plazo”.
Pastori anunció que además se acordó que el diez por ciento de las viviendas que se hagan con recursos federales deberán ser de madera y que el Banco Nación otorgará créditos hipotecarios para la construcción de viviendas en madera.
Asimismo, prometió que el presupuesto nacional incluirá varias obras para Misiones, con la continuidad de la autovía en la ruta nacional 12, entre Santa Ana y San Ignacio y terceras trochas en la ruta nacional 14 entre San José y Oberá, además de viviendas y jardines de infantes. Asimismo, aseguró que se iniciará el retrochado de las vías del tren Urquiza, para que el tren vuelva a Misiones.
La decisión del ministerio de Hacienda del último viernes de eliminar el impuesto al cheque para medios electrónicos de pago generó mucha confusión en el mercado. Muchos interpretaron que se trataba de una suerte de adelanto de la reforma impositiva y que al seleccionar algún mecanismo moderno para realizar transferencias las partes quedarían exceptuadas del gravamen. Pero nada de eso sucederá y así se preocupó el Banco Central de aclarárselo a Infobae.
Desde la autoridad monetaria explicaron que la exención al 1,2% que se cobra cada vez que se cobra un cheque o al recibir una transferencia “es algo muy específico, destinado a cuentas dedicadas a la administración de pagos electrónicos”. Es decir que no tiene ningún efecto concreto sobre las cuentas que habitualmente utilizan individuos o empresas para transaccionar.
Entre los considerandos, el decreto destacó que “el objetivo se enmarca en las medidas de promoción de la inclusión financiera, el fomento de la bancarización, la eliminación de las barreras de acceso de la población a los servicios financieros y la reducción del uso del dinero en efectivo en pos del dinero electrónico”.
También indicó que la aplicación del impuesto a los créditos y débitos “impacta en los medios de pago electrónicos, generando un desaliento para el usuario, como así también para los comercios y los prestadores de servicio de pago”.
¿A quién beneficiará concretamente la exención? Básicamente no se seguirá cobrando el impuesto a compañías que son intermediarios de pagos, como Paypal o Mercado Pago. Sucede que al realizarse una transferencia de una persona a otra a través de estos medios, se cobraba el impuesto al cheque cuando claramente se trataba de un intermediario entre dos cuentas. “En estos casos el impuesto se pagaba dos veces, algo absurdo. Tampoco se cobra cuando hay transferencias internas entre cuentas virtuales. No estaba gravado pero se aclara que no lo estará”.
También se desgrava a las empresas de cobranzasextrabancarias (como Pago Fácil Rapipago, por ejemplo) cuando uno las usa para cash in o cash out (depositar o retirar el efectivo) de estos sistemas.
Las distintas “billeteras electrónicas” que van surgiendo utilizan los servicios de la red de cobranza extrabancaria. Las transferencias que suceden en esa transacción quedan exceptuadas del impuesto al cheque, porque encarecería notoriamente la transacción.
“Esto es algo que simplifica las cosas a los facilitadores de pago”, agregaron desde el BCRA. Uno de los aspectos claves que también se tuvo en cuenta es el inicio del esquema conocido como Debin, que el Banco Central pondrá en marcha el mes que viene para facilitar los pagos entre empresas. Esta nueva operatoria está siendo coordinada por el vicepresidente de la institución, Lucas Llach.
Lo mismo sucede con empresas que, por ejemplo, desarrollen esquemas de pago a través del código QR. En ese caso, la transacción pasaría por una cuenta intermedia para luego llegar al beneficiario. Semejante “triangulación” de fondos se volvería inviable si en cada etapa del proceso se cobra el impuesto al cheque.
Por el momento, el beneficio que está vigente es para las PYME, que pueden tomar a cuenta el 100% del pago del gravamen a cuenta de Ganancias. La idea del Gobierno es ir generalizando para todas las compañías este beneficio, pero de una forma muy gradual en los próximos años. Esto será discutido en la reforma impositiva que el año próximo llegará al Congreso.
“Con el misionerismo nos jugamos el destino de la Provincia”, remarcó el gobernador Hugo Passalacqua en Apóstoles, durante la celebración de los 200 años de la batalla de Mbororé, un hito en la defensa del territorio argentino ante los embates de los bandeirantes. No es apenas una apelación emotiva. Cobra sentido en medio de un escenario político que reedita una división entre centralismo y federales.
El mismo concepto transmitió el Gobernador a los intendentes de toda la provincia en un encuentro mantenido en San Ignacio, donde los instó a “hacer mucho con poco”. No son tiempos de abundancia. Habrá que apelar al ingenio y el sentido de pertenencia de un electorado que ve cómo los problemas de Buenos Aires arrastran al interior a una crisis que parecía olvidada.
La celebración de un nuevo aniversario de la Declaración de Independencia obliga a repensar las condiciones que empujaron a los líderes de entonces a romper con el yugo español y compararlas con la actualidad. La Argentina lentamente está volviendo a entrar a un círculo de dependencia del que es muy difícil abstraerse y que compromete no solo al presente, sino a generaciones futuras. La deuda externa -y eterna- ya compromete el presupuesto solo con el pago de intereses y la deuda del Banco Central superó el billón de pesos (1.000.652 millones de pesos).
Después de recomendar durante 18 meses que las provincias imiten la toma de deuda de Nación, ahora el Banco Central cambió las condiciones para autorizar nuevos créditos a las provincias: una condición clave es que el ratio de deuda no debe superar el 20 por ciento de los ingresos. Son varias las provincias que ya superan ese límite y a partir de ahora, varias más se quedarán en la puerta.
Misiones no está en ese lote y es una de las escasas provincias que mantiene su economía saneada. Hoy se percibe con mayor claridad el acierto del desendeudamiento iniciado en 2003. Tiene apenas un cinco por ciento de las exigencias en dólares, por lo que las fluctuaciones financieras no tienen un impacto relevante y se mantiene la previsibilidad.
El estado actual de la economía misionera sirve también para contrastar con los tiempos en los que se creía que no cobrar impuestos alentaba la inversión y generaba un efecto derrame. Durante los 90, Ingresos Brutos significaba el 50 por ciento promedio de la recaudación provincial y el resto se financiaba con el Impuesto Extraordinario Transitorio y de Emergencia (Iete), que reportaba un 25 por ciento, privatizaciones y endeudamiento. La Provincia quedó ahogada en medio de pobreza y desempleo. No hubo derrame ni generación de puestos de trabajo.
Hoy Ingresos Brutos significa el 90 por ciento de la recaudación y la economía de Misiones mantiene cierta robustez pese a la caída generalizada en el país. Los indicadores sociales son mucho mejores que en la última década del siglo pasado.
En octubre de 2015, en plena campaña electoral, el converso impulsor del cambio, Alfonso Prat Gay, pronosticaba que el dólar se iba a mantener, “más cerca de 9,50 pesos, si hacemos las cosas bien” o subir “más cerca de 16 si al que le toca hace las cosas mal”. El dólar esta semana superó los 17 pesos y el Gobierno salió a pedir “calma” y aseguró que “no va a generar más inflación”.
Además del temor por una corrida, se abre un enorme interrogante por la evolución de la deuda en dólares asumida por la Nación y varias provincias. Cada centavo que sube la moneda verde, son cientos de millones de pesos que hipotecan las cuentas públicas de acá a cien años. La provincia de Córdoba, por caso, emitió 1.500 millones de dólares.
El actual ministro, sucesor de Alfonso, no habló demasiado de la suba del dólar y ratificó que “la política económica será la misma” más allá del resultado en octubre. Nicolás Dujovne, quien en su breve paso por Misiones había dicho que los problemas de las asimetrías obedecen a una coyuntura, desde Miami, prefirió no hacer evaluaciones de su gestión y, en cambio, repitió el libreto de futuro contra pasado: “El rechazo a Cristina Fernández es tan grande que no es una alternativa de gobierno”.
Sin embargo, es la economía el talón de Aquiles de un modelo que hasta ahora no ha generado éxitos para ostentar. En paralelo a la corrida del dólar, esta semana subió la nafta y miles de personas quedaron en la calle por el cierre de varias fábricas, principalmente en Buenos Aires. En Posadas las asimetrías “coyunturales”, derivaron en el cierre de más de 200 comercios y la caída de las ventas arrastró incluso a los locales instalados en los dos principales centros comerciales, donde de casi 50 casas, al menos 30 bajaron sus persianas.
Las encuestas que maneja el propio Gobierno muestran que el juego de contraste con el pasado ya no surte el mismo efecto que hace un año y medio. La realidad económica comienza a tener más peso que el “se robaron todo”. Por eso buscará por eso retener a su propio electorado, antes que buscar ampliar una base electoral que ya no lo acompañó en primera instancia. Los más optimistas hablan de una elección de tercios, pero la incógnita es saber quién se quedará con el primero.
Pero los sondeos se enfocan en Buenos Aires, donde, consideran, se define el futuro político. Las provincias tienen otras realidades, donde la pulseada entre Cristina y Cambiemos es prácticamente soslayada. La apelación al misionerismo que hizo Passalacqua se replica en otros estados que también buscan hacer su juego en lugar de ser piezas de un tablero ajeno. “Hay que votar por Río Negro”, dijo el gobernador Alberto Weretlineck, cuyo sello (Juntos Somos Río Negro) debutará en disputas de cargos nacionales (la provincia renueva dos diputados). El mandatario sureño quiere que los diputados que lleguen al Congreso “levanten la mano por la provincia” cuando lo deban hacer.
El de Chubut, Mario Das Neves pidió que el Gobierno nacional “tenga presente que cada provincia tiene su problema” que debe ser atendido de manera particular.
En Santiago del Estero el ex gobernador Gerardo Zamora compartió que hay que sostener la gobernabilidad, pero advirtió que la situación económica está “complicada”, y que se “sufre en las provincias”, donde hay “baja en el consumo, peligra el empleo, el comercio y sus empleados, así como la industria y las pymes”.
Corrientes es excepción. El gobernador Ricardo Colombi, quien disfruta las mieles de ser un socio dilecto del PRO, no tiene problemas de recursos ni de apoyos políticos. Sin embargo, se muestra fastidioso cuando le preguntan quien será su delfin para sucederlo: “Sos un pelotudo”, le respondió a un periodista que le hizo la pregunta obligada. A su lado, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, solo sonreía.
Las reacciones de los gobernadores no son aisladas. Hay una gran dosis de autoprotección. Más allá de garantizar gobernabilidad y de reconocer que mucho peor sería vivir en conflicto permanente, los mandatarios saben que se están jugando su supervivencia y la de sus espacios. Es que los problemas derivados de la crisis nacional, no son únicamente un problema político para la Nación. A la larga, se convierten en problemas locales. Los despedidos de una fábrica o los 5.800 misioneros que dejaron de recibir una pensión, son un problema lejano de Macri, pero muy cercano, de cara a cara, para los gobiernos locales.
Solo las bajas de pensiones significan en Misiones 26.580.000 pesos por mes que desaparecieron del micropresupuesto familiar, generando sí un efecto contagion con la economía del entorno.
Las decisiones tomadas en Buenos Aires tienen efectos inmediatos en el interior. La nueva suba del combustible ahondó la diferencia de precios con Paraguay y la nafta vale en promedio tres pesos más que en el centro del país. El ITC diferenciado, cuya extensión había sido prometida por el ministro del Interior el 16 de mayo, no tiene el decreto correspondiente. Algunas decisiones van a una velocidad inusitada. Otras, en bicicleta.
La lentitud con la que Nación atiende algunos reclamos pone a prueba la paciencia de las provincias. La crisis yerbatera, extendida en el tiempo, está al borde de desembocar en otra gran protesta, aún mayor que la de marzo. Desde entonces, ninguna de las promesas del Instituto Nacional de la Yerba Mate y de los funcionarios nacionales, se ha cumplido. No llegaron fondos para financiar la cosecha, no hubo cupificación y, por último, el INYM, a pedido especialmente de la industria correntina, decidió autorizar la cosecha en septiembre, con el argumento de que ya no existe la sobreproducción que era la clave de la crisis hace cuatro meses.
La autorización de cosecha frenará el incipiente equilibrio en la oferta y la demanda de hoja verde y simplemente pospondrá el mismo problema de hoy, para la cosecha del año que viene, cuando vuelva a haber stock y no se cumplan los precios.
Los vaivenes del INYM agotaron la capacidad de comprensión de los productores y generaron un repudio casi unánime en la Legislatura provincial. Apenas los diputados radicales defendieron al organismo que conduce el boina blanca Alberto Ré y responsabilizaron a la provincia por los males de la cadena productiva. “No todo lo que pasa en el país es culpa de Macri”, exageró Gustavo González, quien se esfuerza más que los PRO originales.
En cambio, los demás bloques, incluido el Renovador, no ahorraron críticas a la escasa efectividad del INYM. “Es una agencia de turismo”, lanzó el diputado Claudio Wipplinger en obvia referencia a los permanentes viajes del directorio para “promocionar” la yerba. Hace unos días hubo una misión a Estados Unidos y ahora habrá otra a Alemania. Mientras, los mercados externos se caen.
En el Gobierno y algunos espacios opositores coinciden en que hay una deliberada inacción de la Nación –que en definitiva conduce el INYM- para afrontar soluciones para la yerba. Un conflicto social será, nuevamente, problema local.
El misionerismo, entonces, cobra una trascendencia política. La misma autodefensa que ensayan otros gobernadores cuyas realidades políticas no van de la mano de las necesidades del Gobierno nacional.
El presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, fue terminante: se sostendrá la gobernabilidad, pero desde la oposición. “No contestamos agravios ni calumnias, propios de la dirigencia, que no le interesa a la gente. Sino con más esfuerzo y propuestas superadoras”, argumentó.
Closs amplió el concepto: “Queremos que al Presidente le vaya bien, pero con los misioneros adentro”, expresó en una reunión con el Centro de Empleados de Comercio, uno de los gremios más afectados por la crisis, con cientos de despidos.
El concepto gana adeptos incluso entre aquellos que no tendrán, al menos en estas elecciones, representación directa. Los espacios kirchneristas consideraron que es una “responsabilidad histórica” trabajar por una derrota de Cambiemos “para frenar el dramático ajuste”. Por eso, llaman a no dispersar el voto en Misiones . “Bajo ningún punto de vista da lo mismo que el PRO llegue a gobernar en la provincia”, advierten.