Finanzas apuesta a extender plazos y captar cobertura: lanza bonos duales hasta 2030 y reabre instrumentos atados al dólar
La Secretaría de Finanzas volverá a testear este miércoles el apetito del mercado por la deuda soberana con una licitación que combina cobertura inflacionaria, protección cambiaria y financiamiento en moneda dura. La novedad central será el debut de una nueva familia de bonos duales en pesos con vencimientos entre 2028 y 2030, instrumentos que buscan ofrecer a los inversores una cobertura más amplia en un contexto donde la desaceleración de la inflación convive con interrogantes sobre la evolución de las tasas de interés y el tipo de cambio.
La convocatoria, cuya recepción de ofertas se extenderá entre las 10 y las 15 horas del 10 de junio, forma parte de la estrategia del Ministerio de Economía para sostener el proceso de refinanciamiento de vencimientos y, al mismo tiempo, construir una curva de financiamiento más larga en moneda local. La liquidación de las operaciones se concretará el 12 de junio.
El menú diseñado por el equipo económico muestra una señal clara: el Gobierno busca profundizar la migración desde instrumentos de corto plazo hacia deuda de mayor duración, reduciendo los riesgos de refinanciación concentrados en los próximos meses. Para ello ofrecerá tres nuevos Bonos del Tesoro Nacional en pesos duales con vencimientos en diciembre de 2028, diciembre de 2029 y junio de 2030.
Estos títulos presentan una característica distintiva. Al vencimiento pagarán el mayor rendimiento entre dos variables: la actualización por inflación medida a través del CER o la evolución de la tasa TAMAR, que refleja el rendimiento promedio de los depósitos mayoristas de más de 1.000 millones de pesos en bancos privados, más un margen adicional del 3%. De este modo, los inversores quedan cubiertos tanto frente a un eventual rebrote inflacionario como ante un escenario de tasas reales más elevadas.
La aparición de estos bonos duales representa una innovación relevante dentro de la estrategia financiera oficial. En los últimos meses, la baja de la inflación y la estabilización cambiaria modificaron las preferencias del mercado, obligando al Tesoro a ofrecer instrumentos con esquemas de protección más sofisticados para atraer demanda y extender plazos sin convalidar costos excesivos de financiamiento.
Junto con los títulos duales, Finanzas volverá a ofrecer cobertura cambiaria mediante instrumentos dólar linked. En esta oportunidad se emitirán una nueva Letra vinculada al dólar oficial con vencimiento en agosto de 2026 y un Bono dólar linked con vencimiento en diciembre de 2028. Ambos se suscribirán en pesos, utilizando el tipo de cambio de referencia del Banco Central, y devolverán capital ajustado por la evolución del dólar oficial al momento del vencimiento.
La presencia de estos instrumentos revela que, pese al esquema de estabilidad cambiaria impulsado por el Gobierno, sigue existiendo una demanda de cobertura frente a eventuales movimientos del tipo de cambio. Para el Tesoro, esta alternativa permite captar fondos sin necesidad de emitir deuda directamente denominada en moneda extranjera.
El tercer componente de la licitación será la reapertura del BONAR 2028 (AO28), un bono en dólares con cupón del 6% anual y vencimiento en octubre de 2028. A diferencia de los instrumentos en pesos, la suscripción y la integración deberán realizarse exclusivamente con dólares estadounidenses. Además, el Tesoro habilitará una segunda vuelta por adhesión el 11 de junio para ampliar la colocación, con un límite global de emisión de hasta 300 millones de dólares.
La reapertura del AO28 constituye una nueva prueba para medir la capacidad del Gobierno de captar divisas genuinas en el mercado doméstico. Desde la flexibilización cambiaria y la mejora en los indicadores financieros, Economía busca consolidar una fuente de financiamiento en dólares que reduzca la dependencia de organismos multilaterales y fortalezca el perfil de deuda del Tesoro.
Otro aspecto relevante del llamado es la operación de conversión de deuda bajo el marco del Decreto 846/24. Los tenedores del BONCER TZX26 y del Bono Dual TTJ26, ambos con vencimiento en junio de 2026, podrán canjear sus posiciones por los nuevos bonos duales con vencimientos entre 2028 y 2030. La iniciativa apunta a despejar vencimientos concentrados en el corto plazo y trasladar compromisos hacia horizontes más largos, una estrategia habitual en los procesos de administración de pasivos.
Desde el punto de vista financiero, el resultado de esta licitación será observado con especial atención por el mercado. No sólo permitirá medir el nivel de confianza de los inversores en la estrategia económica del Gobierno, sino también evaluar hasta qué punto existe disposición a financiar al Tesoro a plazos cada vez más extensos en un escenario donde la inflación continúa descendiendo, pero persisten desafíos vinculados a la consolidación fiscal, la acumulación de reservas y la sostenibilidad del esquema cambiario.
La licitación también servirá como termómetro para conocer cuál de las coberturas resulta hoy más atractiva para los inversores: la protección frente a la inflación, el resguardo contra movimientos del dólar o la búsqueda de rendimientos reales mediante instrumentos vinculados a las tasas del sistema financiero. La respuesta del mercado ofrecerá señales relevantes sobre las expectativas económicas para los próximos años.
