Argentina

La CNV endurece controles sobre ALyC y exige reportes mensuales de pasivos para monitorear riesgos

Compartí esta noticia !

La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó en un movimiento de control con impacto directo en el funcionamiento del mercado de capitales: mediante la Resolución General 1122/2026, publicada el 30 de marzo, endureció las obligaciones informativas de los Agentes de Liquidación y Compensación (ALyC) sobre sus pasivos financieros y operaciones con valores negociables.

El dato central es la nueva exigencia de reportes mensuales, con plazos acotados —hasta el tercer día hábil de cada mes— y un nivel de detalle significativamente mayor. La decisión no es solo técnica. Se inscribe en una lógica de supervisión más intensa sobre la exposición al riesgo de los intermediarios financieros. La pregunta que queda abierta es si este ajuste responde a necesidades de control preventivo o a señales de alerta dentro del propio sistema.

Más información, más frecuencia y mayor trazabilidad

La resolución modifica el artículo 35 del régimen vigente e introduce una redefinición precisa de qué deben informar los ALyC. El foco está puesto en dos grandes bloques: los pasivos financieros asumidos —dentro y fuera del ámbito de los mercados— y los acuerdos de préstamo o alquiler de valores negociables.

En ambos casos, la CNV exige información completa, sin excepciones en cuanto al origen o modalidad de las obligaciones. El cambio relevante está en la granularidad: cada operación deberá ser detallada con identificación de las partes, condiciones financieras, fechas de vigencia y características de los instrumentos involucrados.

Además, se amplía el alcance hacia operaciones vinculadas a clientes que integren la denominada “cartera propia ampliada”. Esto implica que los agentes no solo informan su propia exposición, sino también ciertas operaciones de terceros cuando existe un vínculo relevante. En términos políticos-regulatorios, la decisión desplaza el foco desde la entidad hacia su ecosistema.

El envío de datos se canalizará a través de la Autopista de la Información Financiera (AIF), bajo carácter de declaración jurada, lo que refuerza la responsabilidad directa de los agentes sobre la veracidad de la información.

Cronograma exigente y presión sobre la adaptación del sistema

La CNV no solo redefine el qué, sino también el cuándo. La resolución establece un cronograma inmediato que obliga a los ALyC a reconstruir información histórica y adaptarse en plazos cortos.

Antes del 15 de abril de 2026 deberán remitir la información completa correspondiente al cierre del 31 de marzo. Luego, hasta el 1° de mayo, deberán presentar datos históricos que abarcan desde agosto de 2025 hasta febrero de 2026. A partir de allí, el régimen se estabiliza con reportes mensuales regulares.

Este esquema introduce una presión operativa significativa. Los agentes deben ajustar sistemas, consolidar información retrospectiva y cumplir con estándares más estrictos en un período acotado. No es solo un cambio normativo: es una exigencia de capacidad técnica y organizacional.

Repercusiones: control estatal y reconfiguración del mercado

La medida fortalece el rol de la CNV como autoridad de control. Al ampliar la visibilidad sobre los pasivos y las operaciones de los ALyC, el organismo gana capacidad para detectar desbalances, niveles de apalancamiento y riesgos sistémicos.

En términos de correlación de fuerzas, el regulador consolida su posición frente a los intermediarios. La relación se vuelve más asimétrica en materia de información: la CNV accede a datos más detallados y en menor tiempo, lo que le permite intervenir con mayor anticipación si detecta inconsistencias.

Para los agentes, el cambio implica un doble desafío. Por un lado, cumplir con la normativa; por otro, gestionar el impacto que una mayor transparencia puede tener sobre su operatoria y su exposición ante el regulador.

También se refuerza la lógica de protección al inversor, uno de los principios centrales de la Ley de Mercado de Capitales. El control sobre los pasivos y las operaciones vinculadas apunta a evitar abusos y a mejorar la calidad de la información disponible en el sistema.

Un movimiento que anticipa mayor supervisión

La Resolución 1122 no aparece como un hecho aislado. Se apoya en un régimen previo —establecido por la Resolución General 1094— pero avanza un paso más en precisión y exigencia. El cambio no altera las reglas de funcionamiento del mercado, pero sí eleva el nivel de control sobre quienes operan en él.

Queda por observar cómo se implementa en la práctica. La calidad de la información, la capacidad de los agentes para adaptarse y la utilización efectiva de esos datos por parte de la CNV serán variables clave en las próximas semanas.

También será relevante ver si este modelo se extiende a otros actores del mercado o si se profundiza en nuevas capas de supervisión. Por ahora, el organismo marca una dirección clara: más datos, más rápido y con mayor nivel de detalle. Lo que todavía está en construcción es el alcance real de ese cambio.

Compartí esta noticia !

La Justicia frena parte de la reforma laboral tras una ofensiva de la CGT

Compartí esta noticia !

La reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional encontró su primer límite judicial de envergadura. Este lunes, el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 63 resolvió suspender de manera provisoria la aplicación de 83 artículos de la Ley 27.802 de Modernización laboral, tras una presentación de la CGT. La decisión, que impacta sobre aspectos centrales como la Ley de Contrato de Trabajo, la regulación de la huelga y la derogación del teletrabajo, introduce una tensión directa: ¿se trata de un freno técnico o de un punto de inflexión político en la estrategia oficial?

La disputa por el alcance de la reforma y los derechos laborales

El fallo del juez Raúl Horacio Ojeda se inscribe en una acción impulsada por la CGT, que cuestionó la constitucionalidad de una amplia batería de artículos sancionados y publicados el 6 de marzo de 2026. El núcleo del planteo sindical apunta a que las modificaciones afectan derechos fundamentales consagrados en la Constitución y en tratados internacionales, como la protección laboral, la libertad sindical y la progresividad de los derechos sociales.

Entre los puntos objetados aparecen cambios estructurales: la reducción del ámbito de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744, la eliminación del principio “in dubio pro operario”, nuevas reglas para plataformas digitales, limitaciones a la responsabilidad solidaria de empleadores, modificaciones en la representación sindical y la derogación de la Ley de Teletrabajo N° 27.555.

El Estado Nacional, a través de la Secretaría de Trabajo y la Procuración del Tesoro, respondió con un argumento institucional clásico: defendió la legitimidad del proceso legislativo, cuestionó la representatividad de la CGT para accionar y advirtió sobre el impacto de suspender una ley votada en términos de división de poderes. Sin embargo, el tribunal habilitó la acción colectiva y avanzó con una medida cautelar innovativa para preservar el “status quo”.

Medida cautelar y control judicial: el rol de la Justicia en la reforma

La clave del fallo está en el criterio adoptado por el tribunal: evitar “daños irreparables” mientras se resuelve el fondo de la cuestión. En ese marco, la suspensión no implica una declaración definitiva de inconstitucionalidad, pero sí bloquea la aplicación inmediata de los artículos cuestionados.

El juzgado consideró que la eventual entrada en vigencia de estas normas podría afectar derechos individuales y colectivos antes de que exista una sentencia definitiva. Por eso, optó por una medida que, en términos prácticos, congela el avance de la reforma en áreas sensibles como despidos, jornadas laborales, negociación colectiva y financiamiento sindical.

El argumento del Gobierno —que vincula la reforma con la atracción de inversiones, la inserción internacional y la generación de empleo formal— quedó fuera del análisis central. El tribunal delimitó su intervención al plano constitucional, dejando el debate político en manos de otros actores.

Impacto político y reconfiguración de fuerzas

El fallo fortalece a la CGT en un momento clave. La central sindical no solo logra frenar una parte sustancial de la reforma, sino que obtiene el reconocimiento judicial de su legitimación colectiva para representar intereses laborales en este tipo de litigios.

Al mismo tiempo, la decisión introduce un condicionamiento concreto para el Gobierno. La estrategia de transformación del régimen laboral —uno de los ejes de su agenda— queda parcialmente suspendida y sometida a revisión judicial, lo que abre un nuevo frente en la relación entre Poder Ejecutivo, sindicatos y Justicia.

El antecedente inmediato refuerza esa dinámica: días atrás, otro juzgado ya había suspendido artículos específicos vinculados a convenios colectivos del sector comercio. La acumulación de cautelares sugiere que la disputa por la reforma se trasladará, al menos en parte, al terreno judicial.

Escenario abierto: entre la reforma y la judicialización

El proceso recién comienza. La medida cautelar es provisoria y el fondo del litigio —la constitucionalidad de la reforma— aún debe resolverse. En ese camino, se pondrán en juego no solo interpretaciones jurídicas, sino también la capacidad de los distintos actores para sostener su posición en el tiempo.

Quedan abiertas varias preguntas. ¿Podrá el Gobierno sostener su agenda laboral frente a una judicialización creciente? ¿La CGT consolidará este fallo como un ancla para frenar cambios estructurales? ¿El Congreso retomará el debate o quedará desplazado por la dinámica de los tribunales?

Por ahora, la reforma laboral entró en una zona de incertidumbre. Y esa incertidumbre, en política, suele ser el terreno donde se redefinen los equilibrios.

Compartí esta noticia !

Ipsos: la inseguridad es la principal preocupación global, salvo en Argentina, donde el desempleo marca el pulso

Compartí esta noticia !

La última edición del estudio global What Worries the World, elaborado por Ipsos, líder global en investigación de mercado, analiza las principales preocupaciones sociales, económicas y políticas en 30 países del mundo. Los resultados muestran la violencia y el crimen se consolidan como la mayor inquietud global, mencionado por el 33% de los encuestados y desplazando a la inflación del primer lugar que había ocupado durante los últimos años. Este cambio refleja una modificación en la agenda pública global, en la que los temas vinculados con la seguridad ganan protagonismo frente a las preocupaciones estrictamente económicas.

A nivel mundial, la segunda preocupación más mencionada es la inflación, con un 29%. Le siguen la pobreza y el desempleo, con el 28% y 27% de las menciones respectivamente. Aunque la inflación continúa siendo una de las principales inquietudes en numerosos mercados, el informe muestra una leve caída en su peso relativo respecto de mediciones anteriores, mientras que las preocupaciones vinculadas con la seguridad han ganado relevancia en distintos países.

En América Latina, el crimen y la violencia se posicionan como la principal preocupación en la mayoría de los países analizados. Con excepción de Argentina, donde el principal tema de preocupación es el desempleo, todos los países latinoamericanos incluidos en el estudio ubican este tema en el primer lugar del ranking de inquietudes ciudadanas. En Perú, por ejemplo, los niveles de preocupación por la seguridad se ubican entre los más altos del estudio global, mientras que en Brasil la agenda pública aparece más marcada por temas vinculados a la corrupción. En Colombia, en tanto, las preocupaciones se concentran principalmente en la seguridad y el desempleo. En conjunto, los datos reflejan que América Latina continúa siendo una de las regiones donde los temas vinculados con la seguridad tienen mayor peso dentro de la agenda pública.

Dentro de este panorama regional aparece un dato distintivo. Con un 33% de menciones, Argentina se posiciona como el país donde más preocupa la educación a nivel mundial, por encima de otros países de la región como Perú (26%) o Brasil (22%). Este resultado destaca la centralidad que el sistema educativo tiene en el debate público argentino y la relevancia que la sociedad le asigna al futuro de la educación como factor clave para el desarrollo del país.

Otro dato destacado del estudio es que Argentina también aparece como el país más optimista de América Latina respecto del rumbo general del país. Según la última medición, el 55% de los argentinos considera que el país avanza en la dirección correcta, posicionándolo como el más optimista de la región, por encima de Chile (48%), Colombia (46%), México (36%), Brasil (34%) y Perú (15%). Este optimismo convive, sin embargo, con niveles elevados de preocupación social, especialmente en temas vinculados al empleo, la seguridad y la desigualdad.

“Los resultados muestran que, más allá de las diferencias entre países, las preocupaciones vinculadas a la seguridad y a la corrupción siguen ocupando el centro de la agenda pública en América Latina. En el caso de Argentina aparece además un dato muy significativo: es el país donde más preocupa la educación en todo el mundo. Esto refleja una sociedad que mantiene expectativas muy fuertes respecto del rol que tiene la educación en el desarrollo y el futuro del país”, señala Martín Tanzariello, Gerente de Marketing y Comunicación de Ipsos Argentina.

Más sobre Argentina

En el plano económico, dos de cada tres argentinos (66%) consideran que la economía del país atraviesa un momento negativo. Al analizar las preocupaciones específicas de la población, el desempleo aparece como el principal problema mencionado por los argentinos, con un 47%, lo que posiciona al país entre los más preocupados del mundo por esta cuestión. Le siguen la seguridad y la violencia (46%) y la pobreza y la desigualdad social (40%), confirmando que los temas vinculados a la estabilidad económica y social continúan dominando la agenda pública.

En contraste, la inflación continúa perdiendo peso relativo en el ranking de preocupaciones locales. Aunque aún es mencionada por el 29% de los encuestados, registra una caída de siete puntos en comparación con el año anterior.

En paralelo, el Índice Ipsos Global de Confianza del Consumidor muestra un escenario más desafiante. Con 44,7 puntos en febrero de 2026, Argentina se ubica en el último lugar de América Latina y en la posición 25 entre los 30 países medidos a nivel mundial. La caída anual de 7,3 puntos representa además el deterioro más pronunciado entre todos los países analizados. Mientras Colombia lidera la región con 54,8 puntos, seguida por México (53,3), Brasil (52,7), Chile (50,3) y Perú (49,7), Argentina se ubica más de diez puntos por debajo del líder regional.

Compartí esta noticia !

Milei busca capitalizar el fallo por YPF y lanza una ofensiva política contra la expropiación

Compartí esta noticia !

En un mensaje por cadena nacional, el presidente Javier Milei convirtió el fallo favorable de la Justicia estadounidense en la causa por YPF en algo más que un alivio financiero: lo posicionó como un punto de inflexión político. La decisión judicial que evitó un pago de hasta US$18.000 millones fue presentada como un “hecho de trascendencia histórica”, pero también como una plataforma para profundizar su agenda de reformas. La pregunta que sobrevuela es si este triunfo judicial consolida el rumbo del Gobierno o si abre una nueva fase de confrontación política e institucional.

Del fallo judicial a la narrativa política

El Presidente estructuró su discurso sobre una línea clara: transformar un resultado judicial en validación política. Según planteó, el fallo no solo evitó un impacto económico equivalente a “setenta millones de jubilaciones mínimas”, sino que también permitió “sacarse de encima” una amenaza estructural sobre la economía.

En ese marco, vinculó directamente el litigio con decisiones del pasado, al señalar que el proceso se inició tras la expropiación de la petrolera durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y que el caso tuvo un fallo adverso en primera instancia durante la gestión de Alberto Fernández.

La intervención incluyó críticas explícitas al actual gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien responsabilizó por el diseño del proceso de expropiación. Más allá del tono, la lectura política es clara: el oficialismo busca fijar el fallo como una frontera entre dos modelos de gestión económica.

Reforma legal y estrategia institucional

El anuncio más relevante no estuvo en la celebración del fallo, sino en la agenda que lo sigue. Milei confirmó el envío al Congreso de un proyecto para modificar la ley de expropiaciones, con el objetivo de reforzar la “inviolabilidad de la propiedad privada”.

El movimiento no es aislado. Se inscribe en una estrategia más amplia del Gobierno para redefinir reglas de juego en materia económica y jurídica, en línea con su narrativa de seguridad jurídica como condición para atraer inversiones.

El mensaje también incluyó un reconocimiento explícito a la estructura técnica del Estado involucrada en el litigio, con menciones a la Secretaría Legal y Técnica, la Procuración del Tesoro y el equipo económico, lo que refuerza la idea de una construcción institucional del resultado, más allá del discurso político.

Impacto en la correlación de fuerzas

El fallo fortalece al Gobierno en varios frentes. En lo económico, elimina un pasivo potencial de magnitud que condicionaba la política fiscal y la negociación financiera. En lo político, le permite consolidar su discurso sobre la necesidad de reglas claras para la inversión.

Al mismo tiempo, tensiona la relación con la oposición. La decisión de asociar el resultado judicial con errores de gestiones anteriores reabre un debate sobre el rol del Estado en sectores estratégicos y el alcance de la intervención pública.

En el Congreso, donde ya ingresó el proyecto de reforma, el oficialismo buscará capitalizar ese respaldo simbólico para avanzar con cambios estructurales. La discusión no será solo técnica: pondrá en juego modelos de desarrollo y concepciones sobre soberanía económica.

Un triunfo que abre otra etapa

El Gobierno transformó un fallo judicial en una pieza central de su narrativa política. Pero el escenario que se abre no es lineal. La reforma de la ley de expropiaciones, el debate sobre la propiedad privada y la necesidad de atraer inversiones configuran un nuevo frente de discusión.

En las próximas semanas, la clave estará en cómo se procesa ese traslado del plano judicial al legislativo. El fallo despejó un riesgo inmediato, pero también dejó planteada una disputa de fondo: qué reglas regirán la relación entre Estado, mercado e inversión en la Argentina que viene.

Compartí esta noticia !

Bartolacci asume en el CIN y reordena la agenda universitaria en medio de la tensión por presupuesto y reformas

Compartí esta noticia !

El rector de la Universidad Nacional de Rosario, Franco Bartolacci, fue electo presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para el período 2026-2027, en una decisión tomada durante el 95° Plenario de Rectoras y Rectores realizado el 26 y 27 de marzo en La Pampa. El cambio de conducción se produce en un contexto atravesado por la discusión presupuestaria y el vínculo con el Gobierno nacional, lo que le otorga a la designación una dimensión política que excede lo institucional.

El nuevo titular del organismo —que nuclea a todas las universidades públicas del país— asumirá desde este viernes, acompañado por el rector de la Universidad Nacional de Río Negro como vicepresidente, y reemplazará a Oscar Alpa. La incógnita que se abre es si esta nueva conducción logrará articular una estrategia común frente a las demandas financieras y las exigencias de transformación del sistema.

Un liderazgo con agenda definida: reclamar, reformar y resguardar

El CIN funciona como el principal espacio de coordinación del sistema universitario público, y su conducción suele marcar el tono de la relación con el Gobierno y el Congreso. En ese marco, Bartolacci delineó tres ejes que anticipan la hoja de ruta de su gestión: reclamar, reformar y resguardar.

Por un lado, planteó la necesidad de exigir la recomposición salarial y un presupuesto acorde para el funcionamiento de las universidades. Este punto conecta directamente con la situación financiera del sistema, que fue uno de los ejes centrales del plenario.

Al mismo tiempo, propuso impulsar reformas internas, con el objetivo de “transformar la universidad” y adaptarla a las demandas actuales. La idea introduce una tensión conocida dentro del sistema: cómo modernizar sin perder identidad.

Finalmente, puso el foco en resguardar el reconocimiento social hacia la universidad pública, un capital simbólico que el sistema busca sostener en un escenario de creciente discusión sobre su financiamiento y su rol.

Correlación de fuerzas: universidades en bloque frente a la discusión presupuestaria

La elección se da en un momento donde el sistema universitario necesita consolidar posiciones comunes. El CIN, como órgano de representación, se convierte en un actor clave en la negociación política con el Gobierno nacional, especialmente en materia de recursos.

El plenario no solo abordó la situación presupuestaria, sino que también reafirmó el compromiso institucional con los Derechos Humanos, con una conmemoración por los 50 años del golpe de Estado. Ese gesto refuerza una línea histórica del sistema universitario, que también forma parte de su identidad política.

En este contexto, la nueva conducción deberá equilibrar dos planos: la negociación concreta por financiamiento y la defensa de un modelo de universidad pública con fuerte legitimidad social.

Un escenario abierto: negociación, reformas y legitimidad

La llegada de Bartolacci a la presidencia del CIN no implica un cambio abrupto, pero sí abre una etapa donde la conducción universitaria deberá definir cómo se posiciona frente a las demandas externas y las transformaciones internas.

Las próximas semanas serán clave para observar si el nuevo liderazgo logra consolidar una agenda común entre universidades con realidades diversas, y cómo se articula con el Gobierno en un contexto de restricciones presupuestarias.

La tensión entre reclamar recursos, impulsar reformas y sostener legitimidad social no es nueva. Pero en este ciclo, aparece más expuesta. Y la capacidad del CIN para administrar ese equilibrio empezará a medirse desde ahora.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin