Crisis del transporte público: empresarios alertan por posible colapso del sistema
El transporte público en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos. La combinación de atrasos en subsidios, aumento de costos y falta de previsibilidad financiera pone en jaque la continuidad del servicio y abre interrogantes sobre el corto plazo.
En una entrevista radial, el empresario del sector y referente de la Federación Argentina de Transportadores de Automotor de Pasajeros, Guillermo Leumann, advirtió que el problema no es aislado ni exclusivo de Misiones, sino que se replica en gran parte del interior del país. Según explicó, existen demoras en las compensaciones que la Nación debe transferir por atributos sociales del sistema SUBE, correspondientes a los meses de enero y febrero de 2026.
En el caso de Misiones, donde el sistema SUBE nacional no está plenamente implementado, la problemática se agrava por la falta de actualización de subsidios provinciales y municipales. “Los números municipales son irrisorios, simbólicos, no alcanzan ni para cubrir costos mínimos del sistema”, señaló Leumann, al detallar que las empresas reciben apenas entre 2 y 2,5 millones de pesos mensuales, una cifra que no cubre ni el recambio de neumáticos.
El escenario se vuelve aún más complejo al considerar el incremento del combustible, las nuevas paritarias del sector y la expansión de gratuidades sin compensación adecuada. “Cada vez hay más beneficios, pero nadie los paga. El servicio se presta igual y alguien tiene que cubrir esos costos”, advirtió el empresario.
A pesar de que el boleto en Posadas ronda los 1.300 pesos y se ubica entre los más bajos del país, Leumann remarcó que el problema no es tarifario, sino estructural: la falta de financiamiento del sistema. Comparó la situación con otras ciudades del NEA, como Corrientes y Resistencia, donde el transporte ya muestra signos de colapso, con servicios reducidos y empresas en crisis.
El corto plazo aparece como el principal foco de incertidumbre. “No sabemos qué va a pasar en los próximos días, ni siquiera si podremos afrontar los salarios”, alertó, dejando en evidencia la fragilidad del sistema.
A este cuadro se suma el crecimiento del transporte informal, impulsado por la crisis económica. La proliferación de motos y autos particulares que ofrecen traslados sin regulación genera una competencia desleal y aumenta los riesgos para los usuarios, sin controles efectivos por parte del Estado. Según la FATAP, en el último año, el sistema perdió 30 por ciento de los usuarios.
En este contexto, el reclamo del sector es claro: una revisión integral del esquema de subsidios, basada en costos reales, cantidad de beneficiarios y niveles de uso del servicio. Sin esa actualización, advierten, el sistema de transporte urbano en Posadas podría entrar en una fase crítica de funcionamiento.
En el interior del país, el colectivo representa el único medio de transporte para millones de personas y garantiza más de 50 millones de viajes mensuales.
