Luego del aumento del boleto urbano en Posadas, este martes se definió el incremento que tendrán las tarifas en Garupá y Candelaria. En junio habrá otro aumento. Garupá pagarádesde enero, 13,59 pesos con SUBE y 19,04 sin el pago electrónico, mientras que el municipio de Candelaria, abonará 16,04 con SUBE y 22,53 efectivo. Los nuevos valores entrarán en vigencia una vez publicados en el Boletín Oficial. En junio en tanto habrá un nuevo incremento y la tarifa será en Garupá de 15,54 pesos con SUBE y 22,18 sin tarjeta. En Candelaria los nuevos valores en junio llegarán a 18,33 con tarjeta y 25,75 sin ella.
El nuevo aumento decidido por las petroleras tras la liberación de precios que decretó el Gobierno nacional elevó el valor de la nafta súper a 22,79 pesos en las YPF de Posadas e incluso más caro en las estaciones de servicio de otras marcas. La suba es del 4,4 por ciento en el caso de las naftas súper y de 4,64 por ciento en el caso de la Premium (Infinia de YPF), menos que el 6 por ciento promedio registrado en el resto del país, ya que en Posadas rige el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles diferenciado. En tanto, en Puerto Iguazú, se cotiza a 26,27 la súper y 29,29 la Infinia.
Con estos valores y pese al ITC diferenciado, la nafta súper vale seis pesos más que en Encarnación, lo que profundiza las asimetrías con la vecina orilla, donde la nafta súper vale 1 dólar, mientras que en Brasil se consigue a 4,43 Reales.
La Infinia en Iguazú está casi a 30 pesos.
Las empresas petroleras anunciaron incrementos de hasta el 6 por ciento en naftas y gasoil, que comenzaron a regir desde el pasado sábado en la mayoría de las Estaciones de Servicio del país.
El primer paso lo dio YPF mientras que el resto de las empresas fue imitando la decisión con el correr de las horas. Todas explicaron que el aumento fue consecuencia del ajuste del precio internacional del crudo y del reacomodamiento de valores de los biocombustibles.
El reacomodamiento de las pizarras supone una noticia alentadora para la economía de los expendedores ya que de este modo puede afrontar de mejor manera los altos costos que demanda la operatoria de sus negocios. No obstante advierten su impacto sobre el consumo.
Oscar Díaz, secretario de la Confederación de Entidades del Comercio de los Hidrocarburos, (CECHA) consideró que “en tanto no disminuya la demanda, implica un aumento equivalente de lo que percibe el operador en concepto de comisiones”.
En este contexto consideró que los niveles de expendio se mantendrán estables, “más aún en este momento del año”. En ese sentido, evaluó que “con este aumento la rentabilidad, si bien sigue sin ser óptima, pasa a ser razonable”.
Díaz previno sin embargo que este escenario se mantendrá en tanto no haya una escalada de los costos, como por ejemplo los salarios. Al respecto, explicó que “si tomamos el sueldo de un playero a marzo de 2016 era de $12.270 y ahora $20.907 el aumento fue del 70,39 por ciento en tanto que el combustible en el mismo período incluido este aumento trepó un 66 por ciento”.
Vale recordar que los estacioneros mantienen vivo el reclamo a las compañías de bandera por un incremento de los márgenes que perciben por la venta de naftas y gasoil, que al momento oscilan entre un 8 y un 11 por ciento, cifra que consideran insuficiente para llegar a fin de mes sin dificultades.
El campo en alerta
Coninagro advirtió que la suba de combustibles impacta negativamente sobre los costos de los productores agropecuarios argentinos.
Según la entidad cooperativista que preside Carlos Iannizzotto, “el costo de combustible tiene doble impacto, por un lado, afecta a los costos productivos y por el otro al costo de fletes de insumos y productos. En definitiva, los aumentos anunciados afectan a toda la cadena productiva”.
Según datos del Departamento de Economía de Coninagro, “los productores argentinos necesitarán 3.018 millones de pesos más para cubrir los costos que generan las subas”.
La agricultura utiliza tranqueras adentro 1.034 millones de litros de gasoil, dato que incluye laboreos, siembra, fertilización, pulverización, cosecha, transporte de insumos y movimientos dentro del campo.
El precio del gasoil de junio a diciembre 2017, que es cuando se planifican las labores, aumentó 21%, pasando de $16,1 a $19,94 el litro, aseguró Coninagro en un comunicado.
Como las labores se deben realizar de igual manera, consignó la entidad, “el esfuerzo de la producción en inversión para gasoil en las actividades agrícolas se estima en 20.617 millones de pesos, significando un incremento en los costos dentro del campo por la medida de 1.448 millones de pesos”.
“Si sumamos el transporte de los granos, el esfuerzo se duplica, ya que el impacto se estima en 1.571 millones de pesos extra”, concluyó el comunicado.
Las petroleras están evaluando un ajuste en el precio de la nafta. Tras el recorte en la baja del precio de los biocombustibles y con presiones internacionales a la suba en el precio del petróleo, las empresas del sector evalúan incrementar el precio del combustible entre un 6 y 10%. Con un ajuste del 8%, la nafta argentina pasaría a costarles a los consumidores 1,34 dólares por litro, consolidándose como la segunda más cara de América del Sur luego de Uruguay.
Fuente: INVENOMICA con datos de Global Petrol Prices y del mercado.
De concretarse este aumento, el incremento del precio local de la nafta alcanzaría el 34% en lo que va del 2017, superando ampliamente el 21% de inflación proyectada acumulada y la devaluación del Peso frente al Dólar del 10%.
El Boletín Oficial incluye este martes la resolución firmada por el Ministro de Salud Jorge Lemus que autoriza a todas las entidades de medicina prepaga “un aumento general, complementario y acumulativo del valor de las cuotas mensuales que deben abonar sus usuarios, de aquel que fuera aprobado en diciembre de 2016 mediante Resolución Nº 2371/2016 MS, de un seis por ciento (6%) a partir del 1º de julio de 2017 y de un cinco por ciento (5%) a partir del 1º de agosto de 2017”.
El Ministerio recordó que, para que el aumento pueda percibirse, las empresas deben notificar de manera fehaciente a los usuarios, a fin de que tengan cabal información de la suba.
En aumento anterior de las empresas de medicina prepaga fue en diciembre pasado, cuando la administración central ya había autorizado un incremento del 6 por ciento. Este aumento, se vio reflejado en el precio de la cuota mensual desde el 1° de febrero de este año.
En las próximas horas se conocerá la resolución con los porcentajes de aumentos que recibirán los usuarios de energía eléctrica en Misiones, después del último tarifazo nacional que aplicó el gobierno de Mauricio Macri.
En la mañana de este martes, directivos de la empresa eléctrica provincial y de las cooperativas misioneras, consensuaron el impacto de las subas entre usuarios residenciales, industriales y de comercio.
Esta vez, el mayor impacto de la suba decretada por el ministro de Energía, Juan José Aranguren, será absorbido por los usuarios residenciales, que tendrán un aumento promedio de entre 62 y 65 por ciento, según pudo averiguar Economis.
La tarifa social se mantendrá, pero con un incremento que no será significativo. En cambio, el sector comercial recibirá un subsidio del Estado provincial para no golpear más a un sector que ya padece los efectos negativos de la política económica nacional que derivaron en caída de las ventas y unas insoportables asimetrías, especialmente con Paraguay producto del dólar barato.
Todavía resta definir de cuánto será la suba en el sector industrial, aunque fuentes oficiales señalaron que se hará todo lo posible porque la suba sea leve. De todos modos, el sector industrial en esta oportunidad es el más “beneficiado” del nuevo tarifazo.
Es que el año pasado, Aranguren subió a 320 pesos el MWH para el sector comercial y a mil pesos para el sector industrial.
Este año, sube cien por ciento la tarifa comercial, -el MGWH pasa de 320 a 640 pesos-, en tanto que para el sector industrial, que de mil pesos bajó 700 pesos hacia fines del año pasado, solo sufrirá un aumento de entre 20 y 35 por ciento, de acuerdo al consumo.
Los directivos de Emsa indicaron que los aumentos obedecen exclusivamente al impacto del tarifazo nacional, ya que la Provincia debe soportar un costo mucho mayor por la energía comprada.
De todos modos, se logró el consenso necesario, con el fin de que no se vea perjudicada ninguna de las partes, sobre todo, teniendo en cuenta el impacto que tiene sobre los distribuidores y los usuarios.
Los aumentos, pese a que rigen en el ámbito nacional desde el 1 de febrero, serán aplicados en Misiones desde el período 3, es decir, a pagar con la factura de abril.