AVES ARGENTINAS

Aves Argentinas consolida una nueva reserva para salvar los pastizales de la Cuenca del Río Aguapey

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Aves Argentinas concretó la adquisición de un sector de la Estancia La Rosita, donde creará su segunda reserva natural, de casi 1.300 hectáreas, a unos 20 km de la localidad de Alvear, en la provincia nordestina de Corrientes.

Este hito en la conservación efectiva de la ecorregión de los campos y malezales, ayudará a profundizar nuestras acciones en favor de uno de los ecosistemas más amenazados y menos representados en el sistema de áreas protegidas del país.

La Rosita es hogar de una biodiversidad única y globalmente amenazada. El área alberga una gran colonia de cría de Tordo Amarillo (Xanthopsar flavus) en el núcleo mismo de su distribución regional. Además de esta emblemática ave, que se encuentra en peligro crítico de extinción y es el símbolo de la conservación y desarrollo sostenible de los pastizales, la futura reserva asegura hábitat para otras especies en peligro, como el Capuchino Iberá (Sporophila iberaensis), o la Monjita Dominica (Heteroxolmis dominicana) y el Yetapá de Collar (Alectrurus risora), categorizados como Vulnerables según la Lista Roja de la UICN. En total, más de 180 especies de aves han sido registradas, a las que se suman mamíferos como el Ciervo de los Pantanos (Blastocerus dichotomus) o el Aguará Guazú (Chrysocyon brachyurus), ambos categorizados como vulnerables según SAREM.

La Rosita está ubicada en la cuenca del Río Aguapey, una de las Áreas Claves para la Biodiversidad (KBA) más críticas de la Argentina. Actualmente, apenas el 0,1% de los campos y malezales cuenta con protección legal a nivel nacional y enfrenta, además, la transformación aguda del paisaje principalmente por la forestación de pino y eucalipto, que fragmenta y degrada el pastizal natural. 

Los pastizales naturales de la Argentina son uno de los ecosistemas más singulares del mundo y una de las ecorregiones más productivas y biodiversas del planeta. En 2026, declarado el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), esta noticia cobra mayor importancia.

Desde Aves Argentinas, ahora con base en un campo propio y junto al Centro de Ecología Aplicada (CECOAL-CONICET), continuaremos con la coordinación del Proyecto Tordo Amarillo, que, a través de un trabajo sostenido, ha logrado un notable impacto positivo en el éxito reproductivo de esta icónica especie. 

En La Rosita también se realizarán ensayos de captura de carbono atmosférico en pastizales naturales bajo diferentes intensidades de carga ganadera y será un espacio de producción y difusión de prácticas ganaderas sostenibles, expandiendo el trabajo que Aves Argentinas ya realiza en conjunto con productores de todo el país a través de la Alianza del Pastizal, iniciativa que busca reconocer y jerarquizar sistemas donde la producción de alimentos y la conservación de la vida silvestre son compatibles. 

Un nuevo destino de turismo de naturaleza

Siguiendo el exitoso modelo de la reserva El Puente Verde en la Península de Andresito, Misiones, esta nueva reserva se abrirá en un futuro como un espacio de disfrute para los socios de Aves Argentinas y amantes de la naturaleza. El sitio contará con infraestructura renovada para recibir a investigadores, voluntarios y observadores de aves, fomentando el turismo de naturaleza como una herramienta de desarrollo para la economía local.

“Con el apoyo de nuestros donantes y socios, estamos ayudando a garantizar que las especies que dependen de pastizales bien conservados no desaparezcan a medida que se expande la producción forestal con especies exóticas en la región”, manifestó con orgullo Hernán Casañas, Director Ejecutivo de Aves Argentinas. Asimismo comentó “También es clave que tanto las empresas forestales y establecimientos agropecuarios impulsen en sus campos refugios de biodiversidad que son utilizados por las especies amenazadas para generar así un corredor de conservación y desarrollo que beneficie a todos”.

La compra y el proyecto en general tuvieron y tienen un importante acompañamiento de nuestra federación, BirdLife International, así como también American Bird Conservancy (ABC) (uno de sus socios de BirdLife en Estados Unidos) y un grupo de donantes privados cuyos objetivos de conservar y proteger a las especies globalmente amenazadas, como el Tordo Amarillo, coinciden con los de Aves Argentinas.

En ese sentido, Ian Davidson, director regional de BirdLife International para las Américas  destacó: “A punto de cumplir 20 años de la Alianza del Pastizal, impulsada por BirdLife y sus socios en la región, la protección efectiva de un sitio relevante como la Cuenca del Aguapey es probablemente una de las mejores formas de celebrar las dos décadas de gran impacto de la iniciativa ” y agregó “el trabajo en red ha sido clave para llegar a este logro de alcance global y ahora pretendemos seguir escalando el proyecto para que nuevos socios puedan contribuir a proteger este sitio tan frágil y amenazado”.

Por otra parte, Daniel Lebbin, vicepresidente de Especies Amenazadas de American Bird Conservancy, afirma: “Celebramos este logro junto a nuestros socios porque los pastizales subtropicales que aún se conservan en la cuenca del Aguapey albergan algunas de las mayores poblaciones de especies de aves de pastizal globalmente amenazadas. Proteger una parte de esta Área Clave para la Biodiversidad en Argentina es gratificante, importante y dará como resultado un futuro mejor para las aves amenazadas de la región“.

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Misiones refuerza la conservación del yaguareté con la Subcomisión Selva Paranaense como eje estratégico

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En un escenario crítico para la supervivencia del yaguareté en Argentina, con menos de 250 ejemplares en estado silvestre en todo el país, Misiones concentra la mayor población nacional y se posiciona como territorio clave para su preservación. En ese marco, la Subcomisión Selva Paranaense emerge como un ámbito central de articulación técnica, institucional y política para coordinar acciones concretas de conservación, recuperación poblacional y manejo de conflictos, en línea con el Plan Nacional de Conservación del Yaguareté y la Ley Provincial XVI N.º 78.

La situación del yaguareté (Panthera onca), el felino más grande del continente americano y uno de los emblemas de la biodiversidad misionera, atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. La reducción drástica del hábitat natural, la fragmentación del territorio y la persistencia de la caza ilegal llevaron a que su población se reduzca a menos de 250 individuos en libertad en todo el territorio argentino. En este contexto, la Selva Paranaense —y particularmente Misiones— se transforma en un espacio estratégico para garantizar la supervivencia de la especie, tanto desde una perspectiva ambiental como institucional.

Un ámbito clave dentro del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté

La Subcomisión Selva Paranaense forma parte del Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, junto con las subcomisiones de Yungas y Región Chaqueña. Su creación respondió a la necesidad de diseñar e implementar políticas específicas para una ecorregión crítica, donde Misiones es la única provincia que integra este espacio técnico y de decisión.

El funcionamiento de la subcomisión se articula con el Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos, establecido por la Ley XVI – N.º 78, que constituye el principal marco normativo para la protección de estas especies en la provincia. El Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables es la autoridad de aplicación de la ley y el organismo responsable de coordinar las acciones, garantizando la coherencia entre las políticas provinciales y las estrategias nacionales de conservación.

Este entramado institucional posiciona a Misiones como una provincia pionera en la protección del yaguareté, que además cuenta con estatus de Monumento Natural Provincial y Nacional, protección absoluta y sanciones severas ante cualquier tipo de caza, daño o persecución, reforzadas por normativas que habilitan una intervención judicial activa frente a delitos ambientales.

Articulación institucional, ciencia aplicada y gestión territorial

La Subcomisión Selva Paranaense está integrada por un equipo interdisciplinario de profesionales de organismos públicos, instituciones científicas y organizaciones de la sociedad civil con amplia trayectoria en conservación. Entre sus miembros se encuentran el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), el Ministerio del Agro y la Producción, la Administración de Parques Nacionales, Fundación Vida Silvestre, Proyecto Zorro Pitoco, la Fundación de Historia Natural Félix de Azara–Güirá Oga, la Fundación Ornitológica del Plata “Aves Argentinas”, la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales y CeIBA-CONICET, con la posibilidad de sumar nuevas instituciones actualmente en proceso de aprobación.

Cada entidad participa a través de representantes técnicos que intervienen en la planificación, ejecución y seguimiento de las acciones definidas en el marco de la Ley XVI N.º 78 y sus modificaciones. El abordaje es integral e incluye monitoreo poblacional, investigación científica, prevención de conflictos con comunidades locales, control de la caza furtiva, educación ambiental y atención de ejemplares tanto en libertad como en cautiverio.

Las estrategias también contemplan respuestas frente a las principales amenazas que enfrenta la especie en la región, como la deforestación, el crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas. En este punto, se desarrollan campañas de concientización y mecanismos de compensación ante eventos de predación, con el objetivo de promover una convivencia responsable entre la fauna silvestre y las actividades humanas.

Uno de los antecedentes más relevantes del trabajo coordinado de la subcomisión fue la translocación de la yaguareté Pará y sus cachorros, realizada en octubre del año pasado en Puerto Iguazú. El operativo se activó luego de que la hembra fuera detectada en zonas cercanas a asentamientos urbanos, una conducta que implicaba riesgos tanto para los animales como para la comunidad. La captura y el traslado se realizaron bajo estrictos protocolos de bienestar animal, con participación de instituciones provinciales y nacionales, y los ejemplares fueron reubicados en un Área Natural Protegida que garantiza condiciones adecuadas para su supervivencia.

Impacto institucional y mirada estratégica sobre la conservación

Desde el Gobierno provincial destacaron el rol de la Subcomisión Selva Paranaense como un espacio de integración y toma de decisiones basadas en evidencia. El ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables subrayó que se trata de “un espacio clave de integración, participación y construcción colectiva, donde confluyen distintos actores con fuerte presencia territorial, alto nivel de profesionalismo y un profundo conocimiento técnico”, y agregó que esta articulación permite “fortalecer las acciones de conservación y abordar con mayor eficacia los desafíos ambientales actuales”.

Asimismo, valoró la participación de las organizaciones que integran la subcomisión y remarcó que “solo aunando esfuerzos podemos lograr resultados sostenibles”, en el marco de una política de puertas abiertas para sumar voluntades en temas prioritarios como la conservación del yaguareté, la educación ambiental y el cuidado integral de los ecosistemas.

Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, la coordinadora de Biodiversidad, Lucía Lazzari, explicó que el aporte de la organización se basa en un enfoque integral: “Ampliamos y fortalecemos áreas protegidas y corredores clave, acompañamos el monitoreo científico de la especie y sus presas desde 2001, promovemos prácticas productivas compatibles con la conservación y la restauración del hábitat, abordamos los conflictos entre grandes felinos y productores rurales, evaluamos y mitigamos el impacto de las rutas, y desarrollamos acciones de comunicación y sensibilización”.

Lazzari también destacó el rol de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, administrada por la fundación, desde donde se realizan tareas de control y prevención de la caza furtiva en articulación con guardaparques y agentes de conservación, en el marco del Plan de Acción para la Conservación de una especie críticamente amenazada.

Por su parte, el director general del IMiBio, Emanuel Grassi, puso el foco en la relevancia del abordaje científico en la toma de decisiones. Señaló que el organismo interviene como autoridad de aplicación de los recursos genéticos, garantizando los procedimientos de captura, la toma de muestras y el resguardo del material biológico en el Biobanco de Sangre y Tejidos. “Este trabajo nos permite contar con información clave para el monitoreo sanitario y genético de los ejemplares, fundamental para definir estrategias de conservación efectivas”, afirmó.

Desde el Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre Güirá Oga, de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, remarcaron que cada intervención no solo permite asistir a ejemplares en riesgo, sino también generar información estratégica para comprender las amenazas que enfrenta la fauna y contribuir al equilibrio de los ecosistemas, un aspecto central para la conservación del yaguareté como predador tope de la Selva Paranaense.

Finalmente, desde Aves Argentinas destacaron el valor estratégico de la subcomisión como espacio de articulación, y mencionaron acciones concretas como la prueba piloto del seguro ante eventos de depredación en el Corredor Municipal de Conservación y Desarrollo Península de Andresito, la implementación de medidas de coexistencia con familias vecinas —caniles, luces foxlight, cercos eléctricos y campañas de vacunación— y el uso de collares satelitales, como el que permite el seguimiento de la hembra “Pará”, clave para fortalecer el monitoreo y la toma de decisiones en línea con la Estrategia Nacional para la Conservación del Yaguareté.

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Validan internacionalmente 17 zonas críticas para proteger la biodiversidad en Misiones

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La provincia sumó 17 nuevos sitios identificados como Áreas Claves para la Biodiversidad (KBA), un instrumento internacional que orienta políticas de conservación y define zonas de prioridad ecológica de importancia global. La ampliación del mapa de territorios estratégicos fue confirmada por Andrés Bosso, coordinador del Programa NEA de Aves Argentinas, quien destacó que Misiones “es pionera” en este tipo de procesos y se convierte en el primer Estado provincial en cumplir con los estándares globales de identificación de KBA.

Las nuevas delimitaciones no implican la creación de áreas protegidas, sino la definición de contornos que requieren mayor atención en restauración, educación ambiental, reintroducción de especies y planificación territorial. El reconocimiento fortalece la posición de Misiones en la agenda ambiental y en la toma de decisiones ante futuros proyectos de infraestructura y financiamiento.

Un proceso científico con validación internacional y participación institucional amplia

En diálogo con LT17 Radio Provincia, Bosso recordó que el trabajo comenzó hace varios años, cuando Aves Argentinas coordinó un ejercicio científico para priorizar territorios claves para la conservación de la naturaleza. Se trató de un trabajo conjunto con casi una veintena de instituciones, entre ellas numerosos institutos del CONICET, Parques Nacionales, el Ministerio de Ecología y organizaciones no gubernamentales.

El coordinador explicó que se trató de una actualización de un estudio previo realizado “veinte años atrás”, pero que en esa ocasión solo abarcaba aves. En cambio, esta nueva fase incluyó mamíferos, anfibios, reptiles, peces y flora, con criterios ampliados para identificar especies amenazadas, endémicas, de distribución restringida o congregatorias.

Evaluamos especies amenazadas, endémicas de distribución restringida, congregatorias, y eso nos vincula con el territorio y nos permite fijar los contornos de cuáles son las hectáreas más valiosas”, sostuvo Bosso. El resultado acumulado supera el millón de hectáreas identificadas, aunque aclaró que la provincia cuenta con “unas quinientas y pico mil hectáreas” bajo protección efectiva, cifra que describió como “muchísimo, más que la media nacional”.

El informe completo fue publicado en un libro disponible en la página oficial de la organización. Luego, el material fue sometido a la revisión del secretariado internacional KBA, con sede en Inglaterra y respaldado por ocho instituciones globales. Su rol es verificar que los datos cumplan con criterios estandarizados a nivel mundial.

Este proceso —señaló Bosso— permite que áreas como Iguazú, Posadas y alrededores o Campo San Juan posean la misma jerarquía en los registros globales que sitios emblemáticos como el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica.

Impacto territorial: un mapa que incide en decisiones productivas, ambientales y financieras

Bosso remarcó que la información generada tiene implicancias concretas en las políticas públicas y en la evaluación de proyectos. “Las agencias de cooperación internacional o las entidades financieras cruzan los datos. Si alguien pide un préstamo o presenta un proyecto de infraestructura, aparece el mapa: ‘ojo que acá está el Parque Provincial Uruguay’, ‘ojo que acá está Iguazú’”, ilustró.

El coordinador también puso el foco en un aspecto geográfico clave: la necesidad de fortalecer la conservación en el sur de Misiones, una zona históricamente relegada frente a la mayor visibilidad del norte. “El sur también existe”, afirmó, al observar que muchos fragmentos de alto valor ecológico se encuentran “bastante huérfanos” de protección. Actualmente, estima que allí se contabilizan “unas quinientas hectáreas protegidas”, aunque destacó los avances municipales, como reservas locales en Salto Encantado, Corpus, Aristóbulo del Valle y Santa Ana, y la creación del Paisaje Protegido Arroyo Cazador.

Para Bosso, la consolidación de estas áreas claves es el resultado de un trabajo sostenido y coordinado: “Trabajamos mucho, y hay una correspondencia de instituciones públicas y privadas que están siempre a favor del Bosque Atlántico”.

Especies determinantes y el compromiso misionero: por qué estos sitios son estratégicos

Entre las especies señaladas como indicadores para definir las áreas críticas aparecen el carpintero canela, la ranita llorona y la mentita del monte, todas con poblaciones reducidas y distribuciones extremadamente acotadas. “Algunas están exclusivamente en el Bosque Atlántico”, explicó Bosso.

La magnitud del desafío se dimensiona cuando describe el retroceso de este ecosistema: hace cien años, el Bosque Atlántico abarcaba una superficie similar “a toda la Patagonia Argentina”, incluyendo Paraguay, Misiones y gran parte de Brasil. Hoy, “la superficie remanente sería lo que ocupa la provincia de Neuquén”, fragmentada en apenas diez bloques principales, siendo Misiones el más grande, con “cerca del cincuenta por ciento” del remanente.

Esto implica una responsabilidad directa: “Lo que haga Misiones es determinante. No sirve lo que haga otra provincia con especies que solo existen aquí”, enfatizó.

En términos cotidianos, Bosso ilustró la importancia de conservar estos territorios con ejemplos concretos: la regulación térmica bajo la sombra de la selva, la retención hídrica de los más de 800 arroyos de la provincia y el impacto económico del turismo asociado a parques como Iguazú, que combina 67.000 hectáreas de selva protegida en Argentina, 84.000 en el Parque Provincial Uruguay y 180.000 en su par brasileño.

Conservar la naturaleza, por suerte, en Misiones no es algo que haya que explicar demasiado”, afirmó. Además, destacó el rol institucional del Ministerio de Ecología, que “nunca se devaluó ni degradó”, y del Instituto Misionero de Biodiversidad, actores que consolidan una política ambiental sostenida en el tiempo.

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Registran solo 323 ejemplares de Loro Pecho Vinoso en Misiones, una especie en peligro crítico

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El Loro Pecho Vinoso es una especie bandera del Bosque Atlántico, catalogada “En Peligro Crítico” en Argentina y “En Peligro” a nivel global. Cumple un rol ecológico clave dispersando semillas de especies nativas como el Pino Paraná (Araucaria angustifolia). Su población mundial es extremadamente reducida y ha experimentado un rápido descenso por la pérdida y fragmentación de su hábitat, así como el tráfico ilegal de fauna silvestre.

Los conteos anuales son cruciales para desarrollar una estrategia de conservación efectiva. Permiten comprender los patrones de movimiento, los requisitos ecológicos y la situación poblacional de esta especie amenazada. El monitoreo, realizado entre abril y mayo de 2025, formó parte de un esfuerzo trinacional entre Argentina, Brasil y Paraguay.

En Argentina, el conteo se centró en 10 sitios clave de Misiones, logrando registrar un total de 323 individuos. Los resultados del conteo en Brasil y Paraguay representan una “muestra parcial” de sus poblaciones, ya que no fue posible cubrir la totalidad de los sitios necesarios en esta ocasión. Sin embargo, el ejercicio fue crucial para recolectar información local para futuras acciones de conservación.

Buscan voluntarios para conservar a la especie

El Proyecto Loro Pecho Vinoso de Aves Argentinas invita a ser parte activa de su conservación. Está abierta la convocatoria para sumar voluntarios apasionados por la naturaleza, la conservación y el trabajo comunitario para salvar a esta especie en crítico declive. Las personas que quieran sumarse, deben ser mayores de 18 años, tener capacidad para trabajar en equipo y buena predisposición para el trabajo de campo. El proyecto se desarrolla en Tobuna, San Pedro, y cubre todos los gastos esenciales durante la estadía de los voluntarios (comida, alojamiento y seguro).

“Necesitamos personas comprometidas que nos ayuden a charlar con los vecinos de Tobuna, a hacer el seguimiento continuo de los individuos o identificar los sitios de nidificación y dormideros. Este voluntariado es una oportunidad para aprender y hacer un gran aporte a la conservación de una especie tan amenazada”, expresó Sofía Zalazar, coordinadora del Proyecto Loro Pecho Vinoso de Aves Argentinas.

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Retroceso ambiental: habilitarían uso comercial de madera de desmontes ilegales en Chaco

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Las organizaciones Aves Argentinas, Fundación Vida Silvestre Argentina y Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) expresaron su profunda preocupación ante el inminente tratamiento del proyecto de ley 1861/2024 en la Legislatura de la provincia de Chaco, previsto para este miércoles 23 de abril.

El proyecto plantea modificaciones a artículos clave de la Ley 2079-R, que regula las sanciones por desmontes ilegales, incorporando un nuevo artículo 45 bis. Este artículo permitiría legalizar la comercialización de productos forestales obtenidos de manera ilegal mediante contratos privados.

“De aprobarse este proyecto, se institucionalizaría un incentivo perverso, promoviendo el negocio de la madera proveniente de desmontes ilegales. Esto implicaría un retroceso enorme para la protección de los bosques nativos chaqueños y consolidaría un modelo de explotación insostenible”, advirtió Francisco González Táboas, Director de Coordinación Institucional de Aves Argentinas.

Chaco es una de las provincias más afectadas por la deforestación. En lo que va de 2024, se han perdido casi 40.000 hectáreas de bosque nativo, pese a las restricciones legales vigentes. Desde la sanción de la Ley Nacional de Bosques en 2007 hasta fines de 2022, la provincia perdió cerca de medio millón de hectáreas, según datos oficiales de la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF).

“El proyecto propone legalizar lo que la Ley de Bosques penaliza, debilitando aún más una normativa que ya viene siendo vulnerada y que resulta fundamental para la conservación y el uso sustentable de nuestros bosques nativos. Es necesario fortalecer su cumplimiento tanto a nivel provincial como nacional, para evitar incongruencias entre lo que la ley proclama y lo que efectivamente sucede”, señaló Sebastián Fermani, Director de Conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina.

Las organizaciones firmantes reclamaron el retiro del artículo 45 bis del proyecto y la implementación de mecanismos más eficaces para combatir los desmontes ilegales, como el decomiso de madera y el agravamiento de sanciones en caso de quema posterior. Estas medidas ya habían sido sugeridas por el propio Poder Ejecutivo provincial a través del Ministerio de Producción.

“El avance del desmonte ilegal pone en riesgo no solo la biodiversidad de la región, sino también la posibilidad de construir un modelo productivo verdaderamente sostenible para Chaco. No podemos seguir legalizando lo ilegal”, concluyeron las organizaciones.

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