El intercambio comercial de abril dejó un déficit de US$ 126 millones, frente al superávit de US$ 1.454 millones de igual mes del año pasado, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De esta manera, el primer cuatrimestre del año cerró con un saldo negativo de US$ 1.469 millones, contra una ganancia de US$ 2.840 millones del 2022, año que terminó con un superávit de US$ 6.923 millones.
En lo que hace al cuarto mes del año, las exportaciones cayeron 29 % para alcanzar los US$ 5.891 millones, mientras que las importaciones retrocedieron 12,6% para sumar US$ 6.017 millones.
Las exportaciones de abril mostraron que la caída interanual de US$ 2.446 millones se debió principalmente a menores ventas de maíz en grano, US$ 536 millones; trigo US$ 534 millones; harina y pellets de la extracción del aceite de soja, US$ 430 millones; aceite de soja en bruto, US$ 366 millones de dólares; cebada en grano, excluida cervecera, US$ 99 millones; biodiésel y sus mezclas, US$ 90 millones, entre otras bajas.
Por contrapartida, aumentaron las ventas al exterior de autos para el transporte de carga en US$ 115 millones; y los destinados a uso personal en US$ 72 millones, entre otras subas.
En abril, las exportaciones netas, es decir ventas menos compras, de los principales productos y subproductos derivados del cultivo de la soja registraron un superávit de US$ 732 millones, unos US$ 1.311 millones inferior a abril del año pasado.
De hecho, las exportaciones disminuyeron US$ 875 millones, mientras que las importaciones, mayormente provenientes de Paraguay y Brasil, aumentaron US$ 436 millones.
En tanto, las exportaciones netas del complejo automotriz tuvieron un saldo negativo de US$ 124 millones, casi la mitad del déficit de US$ 240 millones de abril del año pasado.
Esto llevó al secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio de Mendiguren, a asegurar que el sector automotor es “un ejemplo de lo que se puede hacer industrialmente en el país”.
“Cerramos el cuatrimestre con un crecimiento del 26,9% en la producción, 21% en las exportaciones y 12% en las ventas mayoristas locales” del sector, resaltó De Mendiguren en declaraciones a Télam.
En cuanto al saldo del sector de combustibles, minerales y energía reflejó un saldo positivo de US$ 10 millones en abril, revirtiendo el déficit de US$ 298 millones del año pasado.
Las ventas totales de este capítulo cayeron US$ 57 millones de pero las importaciones retrocedieron US$ 364 millones.
En abril, el intercambio con el Mercosur registró un saldo negativo de US$ 714 millones; las exportaciones alcanzaron US$ 1.369 millones, y prácticamente no registraron variación respecto a igual mes del año anterior: El 80 % del total tuvo como destino a Brasil; 11,8% a Uruguay; 7 % a Paraguay; y 1,2% a Venezuela.
El comercio con el Mercosur representó 23,2% de las exportaciones y 34,6% de las importaciones totales.
En tanto, el comercio con la Unión Europea fue deficitario en US$ 236 millones de dólares, bloque con el cual las exportaciones totalizaron US$ 629 millones, con una disminución interanual de 45,6%, debido fundamentalmente a menores ventas de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA).
Las importaciones fueron de US$ 865 millones, con una caída de 10,8% respecto a igual período del año anterior por la menor adquisición de bienes de capital e intermedios.
El comercio con la Unión Europea constituyó el 10,7% de las exportaciones y el 14,4% de las importaciones totales, informó el Indec.
El intercambio comercial con Brasil cerró octubre con un déficit de US$ 115 millones, como resultado de exportaciones por U$S 1.169 millones y de importaciones por U$S 1.283 millones, informó hoy la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC).
De esta forma, el acumulado de los primeros diez meses del corriente año refleja un saldo negativo de U$S 2.328 millones millones para la Argentina.
En octubre el comercio bilateral aumentó 12,9% interanual y alcanzó los U$S 2.452 millones, explicado principalmente por el incremento en nuestras importaciones del 34,7% interanual.
En tanto, las ventas al país limítrofe en el décimo mes del año mostraron un retroceso anualizado del 4,1%.
Con estos registros, Argentina suma su décimo déficit consecutivo en la balanza comercial con Brasil, una situación no observada desde 2018 (momento en el que fueron once los meses consecutivos con saldo bilateral negativo).
La baja interanual de las exportaciones de Argentina hacia Brasil registrada en octubre (4,1%) correspondió principalmente a una merma en los envíos de trigo y centeno sin moler, maíz sin moler, excepto maíz dulce, combustibles de petróleo o minerales bituminosos, grasas y aceites vegetales y polímeros de etileno.
En tanto, el incremento interanual de las importaciones argentinas (34,7%) se explicó, fundamentalmente, por vehículos automotores de pasajeros, partes y accesorios de vehículos automotores, minerales de hierro, sus concentrados y motores de pistones e instalaciones y equipamientos de ingeniería civil y de construcción.
El comercio entre ambos países acumuló en los diez meses del año un saldo negativo para la Argentina por U$S 2.328 millones, debido a que las exportaciones crecieron 16,2% con respecto a igual período de 2021, mientras que las importaciones desde Brasil aumentaron un 36,2%.
En octubre, Argentina se posicionó en cuarto lugar entre los mayores proveedores de Brasil, detrás de China y Hong Kong y Macao (U$S 5476 millones), Estados Unidos (U$S 4.521 millones) y Alemania (U$S 1180 millones).
A su vez, se ubicó tercera entre los principales compradores de Brasil, detrás de China, Hong Kong y Macao (U$S 6.768 millones) y Estados Unidos (U$S 3.165 millones), precisó la CAC.
El Informe de Ecolatina sobre la balanza comercial muestra un déficit en junio tras 17 meses de superavit y estiman que, con unas importaciones pisadas y unas exportaciones en niveles récord, el saldo comercial del segundo semestre casi se duplicaría con relación a la primera mitad del año,
La balanza comercial volvió a ser deficitaria luego de 17 meses de superávit. Pese a que las exportaciones persistieron en niveles históricamente elevados en junio, se vieron más que compensadas por unas importaciones que superaron por primera vez la barrera de los USD 8.000 millones y establecieron un nuevo récord mensual histórico. En consecuencia, con un intercambio que rozó los USD 17.000 millones (nuevo máximo), el saldo comercial en junio fue negativo por USD 115 millones, cuando para el mismo mes en 2021 había sido superavitario en más de USD 1.000 millones.
En este marco, el superávit comercial en la primera parte del año fue menos de la mitad que el acumulado en el primer semestre de 2021. Concretamente, en lo que va de 2022 las exportaciones acumularon USD 44.377 millones (+26% i.a.) y las importaciones USD 41.284 millones (+44% i.a.). De tal forma, el superávit comercial en el primer semestre apenas superó los USD 3.000 millones, un monto sumamente inferior los más de USD 6.700 millones que se acumularon en el mismo periodo para 2021. A su vez, cabe mencionar que cerca de un tercio de ese saldo se debe principalmente a los elevados precios internacionales que evidenciaron las commodities en los últimos meses, dado que, si hubiesen prevalecido los precios de la primera mitad de 2021, el saldo comercial en lo que va del año habría rondado los USD 2.100 millones.
Por el lado de las exportaciones, las ventas al exterior volvieron a instaurar un nuevo récord histórico al situarse en USD 8.432 millones. Sin embargo, la totalidad de su crecimiento se encuentra explicado por un aumento de cerca del 20% i.a. en sus precios que compensó una leve caída en sus cantidades. A su interior, pese a que los volúmenes de los Productos Primarios cayeron más de un 12% i.a., un incremento superior al 15% i.a. en sus precios permitió que las ventas vuelvan a ubicarse por encima de los USD 2.000 millones, aunque por debajo de los niveles en los últimos 3 meses. En paralelo, las Manufacturas de Origen Agropecuario evidenciaron un aumento del 26% i.a. (principalmente debido a una suba superior al 20% i.a. en sus precios) y superaron los USD 3.000 millones por tercer mes consecutivo, mientras que las Manufacturas de Origen Industrial rozaron los USD 2.200 millones (+18% i.a., nuevamente con una fuerte incidencia de los precios) y alcanzaron el valor más alto desde noviembre de 2014.
En cuanto a las importaciones, en junio registraron el valor más alto de toda la historia al situarse en USD 8.547 millones, con un crecimiento del 45% i.a. traccionado tanto por precios (+26% i.a.) como por cantidades (+15% i.a.). En su composición, los Bienes Intermedios mostraron un fuerte incremento en sus precios (subieron un 25% i.a. con fuerte incidencia de la industria química), superando por primera vez los USD 3.000 y estableciendo un nuevo máximo histórico. A su vez, los Bienes de Capital junto con sus Piezas y Accesorios se vieron fuertemente traccionados por subas en sus cantidades (+26% i.a. y +23% i.a. respectivamente). Por otro lado, tanto los Bienes de Consumo como los Vehículos Automotores de Pasajeros se mantuvieron en niveles similares a los que mostraron en los últimos meses. Por su parte, si bien el costo de los fletes continuó reduciéndose (-5% mensual en junio y más de -30% contra el pico de enero), aún continúan en niveles elevados, ubicándose un 48% por encima de junio de 2021 y casi duplicando su valor en el mismo mes de 2020.
Adicionalmente, el déficit energético continuó deteriorándose en junio. Por un lado, las importaciones por Combustibles y Lubricantes alcanzaron el máximo valor histórico (USD 1.953 millones), impulsadas principalmente por un fuerte aumento en los precios (+119% i.a.). De tal forma, representaron cerca del 23% de las importaciones en el mes (cuando en los últimos 12 meses promediaban apenas el 13%), explicando casi la mitad de su crecimiento interanual. Consecuentemente, con unas exportaciones de Combustibles y Energía que se ubicaron en USD 727 millones, el déficit energético en junio se ubicó en USD 1.228 millones, el valor más alto desde julio del 2014. En tal sentido, el rojo energético acumulado en lo que va de 2022 superó ya los USD 2.700 millones, cuando en el mismo periodo para 2021 era de apenas USD 351 millones.
¿Qué esperamos para los próximos meses?
En un contexto en el que cada dólar cuenta, y ya con los números del primer semestre a disposición, se comprende la decisión del Gobierno de endurecer las restricciones a las importaciones para frenar la salida de divisas. En tal sentido, de cara a la segunda mitad del año esperamos una marcada reducción en el nivel de las compras al exterior, donde al menos hasta septiembre se priorizarán las importaciones energéticas en detrimento de los otros usos económicos, e incluso no descartamos nuevos cambios en la normativa vigente producto de la elevada inestabilidad cambiaria y financiera.
Por su parte, también se hacen presente algunas dificultades por el lado de la oferta. Concretamente, los elevados niveles de la brecha cambiaria y las crecientes expectativas de un salto cambiario discreto motivaron a los exportadores de soja a retrasar la comercialización de granos en las últimas semanas. Si bien aún no parece haber una solución concreta al problema, creemos que con el pasar de los meses los productores irían normalizando la liquidación, manteniendo elevado el nivel de las exportaciones, ya sea por una medida o esquema de incentivos instrumentado por el Gobierno o por una mera necesidad de caja para cubrir necesidades de financiamiento (insumos de cosecha, deudas).
En este marco, estimamos que, con unas importaciones pisadas y unas exportaciones en niveles récord, el saldo comercial del segundo semestre casi se duplicaría con relación a la primera mitad del año, arrojando un balance en torno a USD 9.000 millones para 2022, por debajo de lo evidenciado en 2021 pero aún en niveles elevados. Sin embargo, habrá que seguir de cerca el contexto internacional, donde no sólo los futuros de los precios de las commodities vaticinan una marcada reducción en el mediano plazo (aunque persistirían en niveles históricamente altos), sino que también crecen las probabilidades de un menor nivel de actividad económica global producto de un mayor endurecimiento en la política monetaria de la FED y los principales bancos centrales.
Las exportaciones acumulan trece meses consecutivos de crecimiento, mientras que el total exportado durante enero constituye el segundo mayor valor histórico para este periodo del año.
El superávit comercial, los dólares que se quedan en el país por el saldo entre exportaciones e importaciones, registró en enero una fuerte contracción en relación al mismo mes de 2021, al mismo tiempo en el que el Banco Central aumentó la inyección de divisas para abastecer al mercado y defender al tipo de cambio.
De acuerdo a datos publicados este martes por el INdEC, en el primer mes del año, el saldo positivo del intercambio comercial resultó de US$296 millones, en fuerte contraste con los US$1.068 millones en enero de 2021.
En el primer mes del año, el intercambio comercial (exportaciones más importaciones) ascendió así a US$ 10.798 millones, con un alza de 23,3% interanual, destacó el organismo en su informe mensual.
Respecto de los valores exportados prepandemia de enero de 2019 y 2020, el incremento fue de 21%, indicaron desde la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería tras conocerse el informe del Indec.
Con este incremento, las exportaciones acumulan trece meses consecutivos de crecimiento mientras que el total exportado durante enero constituye el segundo mayor valor histórico para este periodo del año, sólo superado por el primer mes de 2008, resaltaron.
Asimismo, a lo largo de 2021 el intercambio comercial había dejado un superávit de US$ 14.750 millones, con un incremento de 17,7% respecto a los US$ 12.528 millones registrados en 2020, resultado positivo que el Gobierno busca repetir este año.
De acuerdo al reporte del Indec, en enero las exportaciones subieron US$ 635 millones, con un alza de 12,9% respecto a igual mes de 2021, debido a un incremento de 20,5% en los precios, ya que las cantidades descendieron 6,3%; y, en términos desestacionalizados, bajaron 1,5%, mientras que la tendencia-ciclo cayó 0,8% con relación a diciembre.
Por rubros, las exportaciones de productos primarios se incrementaron 79,6%; las manufacturas de origen industrial, 32,2%; y los combustibles y energía, 12,5%; en cambio, las manufacturas de origen agropecuario registraron una baja de 24,2%.
En tanto, las importaciones se incrementaron US$ 1.407 millones, con una suba de 36,6% respecto a igual mes del año anterior, como consecuencia de una suba de 20,5% en las cantidades y de 13% en los precios; y, en términos desestacionalizados, disminuyeron 12,5%, mientras que la tendencia-ciclo aumentó 1,2%.
Todos los rubros registraron variaciones positivas: bienes de capital, 37,7%; bienes intermedios, 46,6%; combustibles y lubricantes, 36,5%; piezas y accesorios para bienes de capital, 29,8%; bienes de consumo, 36,1%; y resto, 50,0%, mayormente por el incremento de bienes despachados mediante servicios postales, salvo vehículos automotores de pasajeros, que cayeron 24,7%.
Por otra parte, el saldo de la balanza comercial de enero fue US$ 772 millones inferior al de igual mes del año anterior, período en el cual se había registrado un superávit de US$ 1.068 millones.
En exportaciones, las mayores subas se registraron en trigo y morcajo, excluidos trigo duro y para siembra, con un aumento de US$ 502 millones; biodiésel y sus mezclas, sin aceites de petróleo o de mineral bituminoso (179 millones); maíz en grano (139 millones) y cebada en grano, excluida cervecera (117 millones).
Por otra parte, cayeron las exportaciones de harina y pellets de la extracción del aceite de soja (US$ 443 millones); aceite de soja en bruto, incluso desgomado (-238 millones) y energía eléctrica, entre otras.
Respecto a los productos importados, se destacaron aumentos en las compras de gasoil (US$ 74 millones); vacunas para medicina humana acondicionadas para la venta por menor (50 millones); unidades de máquinas automáticas para tratamiento o procesamiento de datos (46 millones); y glifosato y derivados (34 millones).
Entre las bajas de productos importados figuran vehículos automóviles para el transporte de personas (US$ 37 millones); porotos de soja (-31 millones); y urea (-21 millones).
En enero, las exportaciones netas de los principales productos y subproductos derivados del cultivo de la soja registraron un superávit de US$ 1.184 millones, 473 millones menos que en igual período del año anterior, por la baja de 504 millones en las exportaciones y de 31 millones en las importaciones.
En tanto, las exportaciones netas de vehículos, partes y accesorios presentaron un saldo negativo de US$ 219 millones, cuando en enero 2021 habían registrado un déficit de 143 millones.
En otro orden, en enero, los principales destinos de las exportaciones argentinas fueron: Brasil, China, Chile, Países Bajos, India, Estados Unidos, Indonesia, Argelia, Perú y Marruecos, que acumularon 53,4% del total de ventas externas; y los diez principales países de origen de las importaciones fueron China, Brasil, Estados Unidos, Alemania, Tailandia, Italia, India, Viet Nam, México y Bolivia, que representaron 72,3% del total.
Los superávits más importantes de enero correspondieron al comercio con Chile (US$ 298 millones), Países Bajos (285 millones), Indonesia (170 millones), Argelia (168 millones), Perú (137 millones), Marruecos (128 millones) e India (126 millones).
En tanto, los déficits más importantes se registraron con China (US$ 1.135 millones), Brasil (-308 millones), Alemania (-127 millones), Tailandia (-125 millones), Estados Unidos (-104 millones), Italia (-66 millones), Japón (-57 millones), Bolivia (-54 millones), Reino Unido (-47 millones) y Francia (-46 millones).
Atraso cambiario
Para el analista económico Salvador Di Stefano, el magro resultado del intercambio es producto del “atraso cambiario”.
“Atraso cambiario al palo superávit de Balanza Comercial. U$S300 millones, una miseria, y necesitan U$S 15.000 para terminar empatados en la balanza de dólares. Están complicados”, tuiteó al conocer el resultado.
Más temprano, en un extenso hilo en la red social, Di Stefano concluyó que, con motivo de la escasez de dólares, “viviremos un año 2022 lleno de restricciones en materia cambiaria”.
“El dólar oficial sigue atrasado, esto traerá como consecuencia una caída de la actividad económica, tal vez en ese escenario procedan a devaluar, para ello habrá que esperar el transcurrir de los próximos meses”, agregó.
También vaticinó “inevitablemente en algún momento del año tendrá que devaluar el peso, (ya que) no podemos seguir conviviendo con un tipo de cambio oficial en torno de los valores actuales”.
“El gobierno no puede tener superávit en la balanza cambiaria argentina con un superávit más abajo en el cobro de exportaciones e importaciones”, afirmó.
“La devaluación del peso es como la noche, en algún momento llega. Habrá que sentarse a esperar la profundización de los problemas actual es y, en el momento menos pensado, tendrán que ajustar el tipo de cambio”, concluyó.
Ventas del BCRA
En este contexto de mayor estrechez externa, el Banco Central tuvo cerró su intervención en el mercado de este martes con ventas netas por US$55 millones, la cifra más alta en lo que va de febrero.
El monto se suma a los US$6 millones vendidos en la rueda del lunes, cuando se interrumpió una racha de 14 jornadas sin que el BCRA perdiera reservas.
El intercambio comercial dejó un superávit de US$ 14.750 millones a lo largo de 2021, con un incremento de 17,7% respecto a los US$ 12.528 millones registrados en 2020, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En diciembre, en el último mes del año, el balance entre compras y ventas al exterior dejó un saldo positivo para el país de US$ 371 millones, que revirtió el resultado deficitario de US$ 364 millones del último mes del 2020.
En 2021, las exportaciones sumaron US$ 77.934 millones, con un avance en la facturación del 42% interanual, al tiempo que las importaciones alcanzaron a US$ 63.184 millones, con un incremento del 49% respecto al año previo.
En diciembre las exportaciones sumaron US$ 6.587 millones, con un crecimiento del 85,9% interanual, mientras que las importaciones ascendieron a US$ 6.261 millones, con un avance del 59,1%.
Durante el año pasado, el intercambio comercial alcanzó un monto total de US$ 141.118 millones, el mayor nivel desde 2013 cuando se ubicó en US$ 150.405 millones, producto de exportaciones por US$ 77.934 millones e importaciones por US$ 63.184 millones.
Las exportaciones de 2021 registraron un incremento de 42 % respecto a 2020 y el valor alcanzado solo es superado en la serie histórica por los niveles correspondientes a 2012 y 2011, con US$ 79.982 y US$ 82.981 millones, respectivamente.
“Este resultado fue consecuencia de un desempeño muy dinámico de todos los rubros”, destacó el informe del Indec, en el que se ponderó el comportamiento del rubro Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que en 2021 creció 49,9%, y alcanzó los US$ 19.940 millones.
Las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), por su parte, mostraron una suba de 42,1% por un monto de US$ 30.951 millones; en tanto los Productos Primarios sumaron US$ 21.828 millones con un incremento interanual de 34,7%.
Las exportaciones de Combustible y Energía fueron de US$ 5.215 millones y se incrementaron un 45,1% en el período.
En 2021, los superávits más importantes correspondieron al comercio con Chile, con US$ 3.486 millones; seguido por India, US$ 2.907 millones; Países Bajos, US$ 2.259 millones; Vietnam, US$ 2.042 millones; Perú, US$ 1.806 millones; e Indonesia, con US$ 1.487 millones, entre otros.
En tanto, los mayores déficit se registraron con China, con US$ 7.239 millones; Alemania US$ 1.719 millones; Paraguay US$ 1.621 millones; Tailandia US$ 1.121 millones; Estados Unidos US$ 923 millones; México US$ 707 millones, y Brasil US$ 665 millones, entre otros.
El importante crecimiento del intercambio comercial tuvo como principal argumento la mejora que en 2021 registraron los productos que comercializa la Argentina con el mundo.
Al respecto, el Indec precisó que si el año pasado se hubiesen registrado los mismos precios de 2020, el saldo comercial habría cerrado con un superávit de US$ 6.860 millones de dólares.
Bajo este supuesto, y debido a que el Índice de precios de las exportaciones argentinas, mayormente productos primarios y sus derivados, tuvo una suba de 25,8%, frente a la suba del 14,7% de las importaciones, bienes de capital o piezas y accesorios, “el país registró una ganancia en los términos del intercambio de US$ 6.000 millones”.
Por último, el informe del Indec también dio cuenta de que desde fines de 2020 la evolución del costo del transporte internacional evidenció un aumento y que en diciembre de 2021, el valor unitario del flete (dólares/ toneladas) fue de 141,2 dólares por tonelada, 67,1% superior al de igual período de 2020 (84,5 dólares por tonelada) y 79,2% superior al de diciembre de 2019 (78,8 dólares por tonelada).