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Exportaciones: la Patagonia gana peso y reconfigura el mapa productivo

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El esquema exportador argentino empezó a moverse. En 2025, con ventas externas por US$ 87.111 millones —un 9,3% más interanual—, el país consolidó uno de sus mejores desempeños históricos, pero con un cambio silencioso en la distribución del poder económico: la Patagonia ganó terreno y la Región Pampeana perdió participación relativa. El dato no es menor en un contexto donde el Gobierno necesita divisas y define su estrategia productiva. ¿Se trata de una diversificación estructural o de un desplazamiento que reordena prioridades fiscales y políticas?

En 2025, las exportaciones de bienes de Argentina alcanzaron U$S 87.111 millones. Si bien la Región Pampeana concentró más del 70% de los envíos, la Patagonia ganó participación en los últimos años, contribuyendo a diversificar la canasta exportadora.

Según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), en 2025 Argentina registró exportaciones de bienes por U$S 87.111 millones. En términos históricos, esto implica un incremento interanual del 9,3%, y se posiciona como el segundo valor más elevado desde el comienzo de la serie en 1993, sólo por detrás de las exportaciones anuales de 2022. En este contexto, resulta pertinente preguntarse, ¿dónde se originaron mayormente los bienes exportados? ¿Qué regiones impulsaron este incremento?

Exportaciones provinciales

Analizando los datos en detalle, se evidencia el notable protagonismo de la provincia de Buenos Aires. Durante 2025, esta provincia originó exportaciones por un valor de U$S 31.684 millones, registrando un incremento del 7% respecto al año anterior y del 16% en comparación con el promedio de los últimos cinco años. Como resultado, fue responsable del 36% de las ventas externas del país, lo que implica una leve caída de 1 p.p. con respecto a la participación registrada durante el último quinquenio. Entre sus principales productos de exportación se destacaron: material de transporte terrestre (21%), cereales (15%), grasas y aceites (9%), harinas y pellets (8%) y carnes (8%).

En segundo lugar, se destaca la provincia de Santa Fe, con exportaciones anuales por U$S 16.190 millones en 2025, marcando un aumento del 5% frente a 2024 y del 7% respecto al promedio. De esta manera, nuestra provincia dio cuenta del 19% de los envíos nacionales al exterior, proporción que también resulta 1 p.p. inferior a lo observado en el promedio de los cinco años previos. En cuanto a los productos exportados, se evidencia un fuerte protagonismo de la agroindustria, destacándose: harinas y pellets (31%), grasas y aceites (29%), cereales (9%), semillas y frutos oleaginosos (7%) y carnes (7%). Estos cinco productos, todos ligados al agro, representaron más del 80% de las exportaciones provinciales.

El podio lo completa la provincia de Córdoba, donde se originaron bienes de exportación por U$S 10.913 millones; esto es, 7% superior a lo registrado en 2024 y 6% por encima del promedio. Con una participación del 13% en el total nacional, esta provincia también registra una caída de 1 p.p. respecto al promedio histórico. Entre los bienes exportados que más se destacaron podemos mencionar: cereales (26%), semillas y frutos oleaginosos (20%), harinas y pellets (16%), grasas y aceites (14%) y material de transporte terrestre (9%). Nuevamente, se advierte que los principales cuatro productos, que suman el 75% del total, se relacionan con la actividad agroindustrial.

Así, estas tres provincias representaron en conjunto el 67% de las exportaciones nacionales en 2025, lo que implica una menor proporción frente a un promedio histórico del 71%. Sin embargo, es importante señalar que esta menor participación no responde a una caída en sus exportaciones, sino al hecho de que los envíos nacionales totales crecieron más que proporcionalmente.

Como contracara, a diferencia de las provincias de la Pampa Húmeda, las que ganaron terreno en los últimos años fueron las provincias de la Patagonia, especialmente Neuquén y Chubut, que ocuparon el puesto número cuatro y cinco, respectivamente, en exportaciones provinciales en 2025. Estas dos provincias, en conjunto, dieron cuenta del 10% de las exportaciones del último año, aumentando su participación en 4 p.p. respecto a los cinco años previos, lo que guarda sentido en el contexto de la fuerte expansión de la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta.

En el caso de Neuquén, la provincia registró envíos al exterior por un récord de U$S 4.534 millones en 2025, lo que implica que las mismas se duplicaron (+105%) respecto al promedio de los cinco años previos. Esta provincia, que en 2018 representaba la originación del 0,2% de la mercadería exportada, obtuvo una participación del 5,2% en el último año. Casi la totalidad de los envíos al exterior se explican en dos productos: petróleo crudo (84%) y gas de petróleo y otros hidrocarburos gaseosos (12%).

En lo que respecta a Chubut, la provincia originó mercadería destinada al comercio exterior por un valor de U$S 3.966 millones, marcando un incremento del 52% respecto al promedio del último quinquenio y resultando en una participación del 5% en el total nacional. En cuanto a los productos, se destacaron principalmente: petróleo crudo (54%), metales comunes (aproximadamente 27%, aunque protegido por aplicación de la normativa del secreto estadístico) y pescados y mariscos sin elaborar (16%).

Finalmente, resulta interesante destacar que las provincias de Santa Cruz, Salta, Jujuy y Corrientes también registraron exportaciones récord en 2025. En el caso de Santa Cruz, la provincia exportó bienes por U$S 2.953 millones (3% del total), siendo sus principales productos de exportación las piedras, metales preciosos y monedas. Salta realizó envíos al exterior por U$S 1.432 millones (2% del total), destacándose las piedras, metales preciosos, monedas, hortalizas, legumbres, cereales y tabaco sin elaborar. Por su parte, Jujuy originó mercadería por un valor de U$S 1.259 millones (1% del total), explicado mayormente por la exportación de minerales metalíferos, escorias y cenizas, azúcar, cacao y artículos de confitería; en tanto Corrientes exportó productos por U$S 336 millones (0,4% del total), destacándose los cereales.


Exportaciones por región

Si a las exportaciones provinciales se las agrupa por región, se evidencia que la Región Pampeana se mantiene como líder indiscutida en la producción de bienes destinados a la exportación, siendo esta una zona donde predomina la actividad agroindustrial. En 2025, la originación de bienes destinados a la exportación desde esta región totalizó U$S 62.250 millones, lo que implica un incremento interanual del 7,1%, y se ubica como su segundo valor más elevado desde el inicio de la serie. Como resultado, se advierte que esta zona dio origen al 71,5% de las exportaciones del país.

En segundo lugar, aunque muy por detrás de la Región Pampeana, se ubica la Patagonia, que en el último año originó mercadería destinada al mercado externo por un total de U$S 12.613 millones. En línea con lo comentado en la sección anterior, este valor marca un incremento interanual del 18,8% y se registra como un récord histórico para la región. De esta manera, el sur argentino resultó responsable del 14,5% de las exportaciones del país en 2025, siendo esta su mayor participación en la serie histórica. En conjunto, ambas regiones explicaron más del 85% de la mercadería destinada al resto del mundo.

Finalmente, las regiones del Noroeste Argentino (NOA), Cuyo y el Noreste Argentino (NEA) originaron mercadería por un valor de U$S 5.019 millones (5,8%), U$S 4.326 millones (5,0%) y U$S 1.133 millones (1,3%) en 2025, respectivamente.

A pesar de que la Región Pampeana es responsable de la originación de casi 3 de cada 4 dólares del comercio exterior, el avance en la producción de bienes de exportación al sur del país implica que la Patagonia ha ganado protagonismo en su participación en las exportaciones nacionales en los últimos años. Así, las provincias de esta región, que en 2013 producían el 7,1% de las exportaciones nacionales, lograron un avance de 7,4 p.p. en los últimos 12 años. Por el contrario, a pesar de incrementar su volumen exportado, la Región Pampeana ha perdido preponderancia: desde su máxima participación del 78% en 2021, la misma cayó más de 6 p.p. hacia el último año.

El correlato de este cambio en el peso de cada región es una diversificación en los productos exportados. Dado que aproximadamente el 60% de los bienes que se originan desde la Patagonia corresponden a Combustible y Energía (CyE), se advierte un importante avance en las exportaciones de este rubro en los últimos años. En 2025, el valor exportado de estos bienes ascendió a U$S 11.072 millones, incrementándose un 15% interanual y un 65% frente al promedio. De esta manera, mientras que en 2015 el rubro CyE representaba el 2,6% de los bienes exportados, en 2025 esta proporción ascendió al 13%. 

Por el contrario, los bienes agroindustriales, esto es, la suma de productos primarios (PP) y manufacturas de origen agropecuario (MOA) evidenciaron una caída en su participación. Considerando el promedio de los últimos diez años, estos productos explicaron el 65% de los bienes exportados, en tanto en 2024 y 2025 esta proporción apenas superó el 60%. En términos absolutos, no obstante, estos envíos totalizaron U$S 51.473 millones en 2025, con un crecimiento del 9% interanual y del 12% respecto al promedio. Sin embargo, este incremento resultó insuficiente para sostener su peso relativo dentro del total exportado. Cabe aclarar que la baja proporción observada en los años 2018 y 2023 se explica por las fuertes sequías que afectaron la producción agrícola en esos años.

Por último, en lo que respecta a las manufacturas de origen industrial (MOI), las exportaciones de bienes pertenecientes a este rubro totalizaron U$S 22.796 millones en 2025, incrementándose un 2% frente a 2024 y un 8% frente al promedio. Como consecuencia, estos productos explicaron el 26,7% de los bienes destinados al comercio internacional, lo que también evidencia una leve pérdida en su peso relativo en el total de exportaciones, siendo que el promedio de los diez años previos es del 28,6%.

En resumen, si bien el núcleo exportador del país se mantiene en la Región Pampeana con un fuerte predominio de la agroindustria, se evidencia que el crecimiento de las exportaciones en los últimos años se explicó en mayor medida por las provincias del sur del país. De esta manera, el dinamismo de la Patagonia, impulsado por el sector energético, le permitió ganar protagonismo, dando lugar a una estructura exportadora más diversificada.

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El agro va por una cosecha récord pero no suma dólares, el Gobierno enfrenta el límite externo de su estrategia

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El campo argentino se encamina a una campaña 2025/26 récord en volumen, pero sin impacto equivalente en el ingreso de dólares. La proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) anticipa una producción de 160 millones de toneladas y exportaciones por 113 millones, el mayor registro histórico. Sin embargo, el flujo de divisas apenas alcanzaría los US$34.530 millones en el Mercado Libre de Cambios, prácticamente el mismo nivel que en 2025. El dato introduce una tensión central para el Gobierno: más producción no implica más dólares en una economía que necesita divisas para sostener su esquema macroeconómico.

Récord productivo, techo externo

El salto en la producción tiene fundamentos concretos. Tras varios ciclos afectados por restricciones climáticas, el agro muestra una recuperación generalizada. La cosecha fina marcó máximos en trigo (29,5 Mt) y cebada (5,6 Mt). La gruesa también proyecta cifras récord: maíz con 62 Mt y girasol con 6,6 Mt, su nivel más alto del siglo.

La soja, con 48 Mt, queda por debajo de otros ciclos en volumen total, aunque con mejores rindes. El recorte responde a una menor superficie sembrada, no a un deterioro productivo.

Este escenario empuja las exportaciones a un nivel sin precedentes: 113 millones de toneladas, casi 10 Mt por encima del récord previo de 2018/19. En términos físicos, el agro ofrece una señal de fortaleza. En términos de divisas, la historia es distinta.

Precios, retenciones y un efecto arrastre

La estabilidad en el ingreso de dólares responde a dos factores que operan en simultáneo. Por un lado, la mejora en los precios de las oleaginosas se compensa con menores cotizaciones en los cereales. Por otro, las decisiones de política económica introducen efectos intertemporales.

La eliminación transitoria de derechos de exportación en septiembre de 2025 generó un adelantamiento de liquidaciones. Ese movimiento impactó en la base de comparación: parte de los dólares que podrían haber ingresado en 2026 ya se contabilizaron el año anterior.

El resultado es un flujo que no crece, incluso en un contexto de mayor volumen exportable. En 2025, el sector aportó US$34.600 millones en el mercado oficial, según el Banco Central. Si se suma el esquema de “dólar blend” vigente durante los primeros meses de ese año, el total asciende a US$36.160 millones. La proyección actual queda por debajo de ese nivel ampliado.

Recaudación sin expansión

La dinámica también se replica en los ingresos fiscales. La BCR proyecta que los derechos de exportación de los seis principales complejos (soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol) generarán US$4.650 millones en 2026, sin variaciones significativas respecto al año previo.

El dato refleja otro equilibrio: la reducción reciente de alícuotas compensa el efecto de las ventas anticipadas sin retenciones registradas en 2025. En términos políticos, el Gobierno mantiene su señal hacia el sector agroexportador —con menor presión tributaria— pero resigna margen de recaudación en un contexto de ajuste fiscal.

El detalle por complejo muestra cambios internos: la soja aportaría US$3.420 millones (-6% interanual), mientras que el maíz crecería a US$720 millones (+30%), el trigo a US$300 millones (+21%) y el girasol a US$115 millones (+60%). Hay redistribución dentro del agro, pero no expansión del total.

Impacto en la estrategia económica

El dato central no pasa por la cosecha récord, sino por su efecto limitado en el frente externo. El Gobierno necesita dólares para sostener el equilibrio cambiario y fortalecer reservas. El agro sigue siendo la principal fuente, pero su capacidad de aportar divisas muestra un techo condicionado por precios internacionales y decisiones de política local.

La expectativa oficial de que una mayor producción traccione el ingreso de dólares encuentra aquí un límite. El volumen crece, pero el valor no acompaña en la misma magnitud.

Aun así, el informe anticipa un cambio en la dinámica mensual. Tras un último trimestre de 2025 con ingresos mínimos desde 2005, se espera que desde marzo —con la entrada de la cosecha gruesa— las liquidaciones superen el promedio de los últimos cinco años. No es un salto estructural, pero sí una mejora en el flujo.

Correlación de fuerzas y señales al sector

El escenario deja al Gobierno en una posición ambivalente frente al agro. Por un lado, consolida un vínculo basado en menores retenciones y reglas más previsibles. Por otro, enfrenta el desafío de sostener el ingreso de divisas sin herramientas adicionales.

El sector productivo aparece fortalecido en términos de volumen y perspectivas. Sin embargo, la variable clave —el precio internacional— queda fuera del control doméstico. Esa dependencia limita la capacidad de la política económica para intervenir en el resultado final.

En paralelo, la estabilidad en la recaudación por retenciones reduce el margen fiscal para ampliar otras políticas. El equilibrio entre incentivo productivo y necesidad de ingresos públicos se vuelve más estrecho.

Un récord que no alcanza

La campaña 2025/26 se perfila como una “revancha” productiva para el agro. Pero el dato político relevante es otro: incluso en su mejor escenario, el sector no garantiza un salto en el ingreso de divisas.

El Gobierno logra sostener su esquema de incentivos y consolidar volumen exportador. Pero la restricción externa —histórica en la economía argentina— no desaparece. Solo cambia de forma.

En las próximas semanas, la atención estará puesta en la velocidad de liquidación de la cosecha gruesa y en la evolución de los precios internacionales. Son variables que definirán si el flujo de dólares acompaña la estrategia oficial o si vuelve a marcar sus límites.

Por ahora, el récord está en los silos. No necesariamente en las reservas.

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