CADENA DE VALOR

Sostenibilidad corporativa, L’Oréal vuelve a liderar el ranking ambiental del CDP

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L’Oréal Groupe fue reconocida por décimo año consecutivo con la calificación triple A de CDP, un logro sin precedentes a nivel mundial que la convierte en la primera y única empresa en alcanzar este estándar de excelencia sostenida en desempeño ambiental, transparencia corporativa y gestión del impacto climático, forestal e hídrico. La distinción, otorgada en 2025, posiciona al grupo como referente global en sostenibilidad corporativa y consolida la integración de criterios ambientales en su estrategia de negocios.

La evaluación se realizó sobre más de 22.100 empresas que reportaron información ambiental ante CDP, de las cuales solo 23 alcanzaron la máxima calificación, siendo L’Oréal la única en obtenerla durante diez años consecutivos, un dato que refuerza la consistencia y profundidad de su enfoque ambiental.

Desempeño ambiental, métricas clave y resultados operativos

El reconocimiento de CDP se sustenta en indicadores concretos alcanzados por L’Oréal durante 2024, que reflejan avances estructurales en su operación global. Entre los principales logros se destaca que el 97% de la energía utilizada en todas sus instalaciones provino de fuentes renovables, un dato relevante en términos de transición energética y reducción de emisiones.

Asimismo, el 92% de los ingredientes y materiales de origen biológico utilizados en fórmulas y envases fueron obtenidos de fuentes sostenibles y trazables, fortaleciendo la gestión responsable de la cadena de suministro. En materia hídrica, la compañía garantizó que el 53% del agua utilizada en sus procesos industriales proviniera de fuentes recicladas o reutilizadas, un indicador clave en un contexto de creciente estrés hídrico global.

Desde la conducción corporativa, Ezgi Barcenas, directora de Responsabilidad Corporativa, y Antoine Vanlaeys, director de Operaciones de L’Oréal Groupe, subrayaron que “este logro sin precedentes es testimonio del profundo compromiso de L’Oréal Groupe de integrar plenamente la sostenibilidad en el corazón de nuestra estrategia empresarial y en nuestras operaciones diarias”. Además, destacaron que el reconocimiento refleja “la dedicación de nuestros equipos y nuestro ecosistema” y reafirmaron el foco en “la innovación y las asociaciones colaborativas para un futuro más sostenible”.

Evaluación del CDP, impacto institucional y señales al mercado

La calificación otorgada por CDP se basa en una metodología rigurosa e independiente, alineada con el marco del Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD). El proceso evalúa no solo la calidad y profundidad de los reportes corporativos, sino también la comprensión de los riesgos ambientales, la adopción de objetivos ambiciosos y la existencia de acciones verificadas en materia de cambio climático, bosques y seguridad hídrica.

CDP administra el mayor repositorio de información ambiental del mundo y sus evaluaciones son utilizadas como referencia para decisiones de inversión y adquisición. En 2025, 640 inversores que administran activos por 127 mil millones de dólares solicitaron a CDP la recopilación de datos sobre impactos, riesgos y oportunidades ambientales, lo que amplifica el valor estratégico de este tipo de reconocimientos.

En este marco, el CEO de L’Oréal Groupe, Nicolas Hieronimus, afirmó: “Como la mayor empresa de belleza del mundo, reconocemos nuestra posición única y nuestra responsabilidad de impulsar un cambio real y significativo”, y agregó que se siente “inmensamente orgulloso de que L’Oréal sea la única empresa que ha conseguido por décima vez consecutiva la calificación triple A del CDP”, destacando el rol de empleados y socios de la cadena de valor.

Desde CDP, su directora general Sherry Madera señaló que “las empresas que obtienen una calificación ‘A’ están demostrando que la ambición medioambiental y la fortaleza comercial van de la mano”, y remarcó que los datos de alta calidad permiten “atraer capital, garantizar competitividad a largo plazo y proteger los sistemas naturales”.

Repercusiones y proyección estratégica

El reconocimiento consolida a L’Oréal como caso de referencia en gobernanza ambiental corporativa, con impacto directo en su posicionamiento ante inversores institucionales, mercados financieros y reguladores. La continuidad del triple A durante una década envía una señal clara sobre previsibilidad, gestión de riesgos ambientales y alineación con estándares internacionales de reporte y transparencia.

Para el sector corporativo global, el caso refuerza la tendencia que vincula desempeño ambiental con competitividad, acceso al capital y legitimidad institucional. En un escenario donde los criterios ESG influyen crecientemente en decisiones de inversión, la distinción de CDP actúa como un activo estratégico de largo plazo.

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¿Cómo sacarle más jugo a la naranja?: el productor es el único actor de la cadena de valor que no presenta ganancias

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Un estudio elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) revela que el productor primario es el único eslabón de la cadena de valor de la naranja que no tiene ganancias, además de explicar tan solo el 7.7% del precio que abona el consumidor por un kilo de este cítrico dulce.  

Por segundo año consecutivo, durante los últimos tres meses del 2021 se analizó la cadena de valor de la naranja fresca desde el productor, ubicado en el caso de estudio en la localidad entrerriana de Chajarí, hasta su comercialización en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), bajo modelos de simulación de empresas y comercios.

De los $69.8 en los que se vendió el kilo de cítrico dulce en CABA –precio promedio de noviembre 2021-, el 21.1% corresponde a ganancias ($14.7); el 36.8% a costos ($25.7) y el 42.1% a impuestos y tasas ($29.4).

Con respecto a las ganancias netas (21.1%), solo 3 de los 4 eslabones que conforman la cadena las lograron: el galpón de empaque obtuvo el 1.4% ($1); el mayorista 8.1% ($5.7) y el minorista 11.6% ($8.1). El productor fue el único que no tuvo ganancias, mientras que en el año 2020 había obtenido una ganancia del 3.9% del precio de venta final. La redistribución de la ganancia se concentró principalmente en la comercialización tanto a nivel del operador mayorista (puesto en el Mercado Central de Buenos Aires) como minorista (verdulería e hipermercado de CABA), en desmedro del eslabón más débil, quien inicia el proceso económico. 

Tras analizar los costos, impuestos y ganancias netas de cada eslabón, podemos concluir que del precio de venta final de un kilo de naranja ($69.8), el productor explica el 7.7% ($5.4); el empacador el 5.3% ($3.7); el operador mayorista el 19.5% ($13.6); y el minorista el 25.4% ($17.7). Por su parte, la presión tributaria del Estado, en sus tres niveles, asciende a 42.1% ($29.4), cuando en el año 2020 había sido de 38.3% –para los modelos de simulación analizados–.

El estudio evidencia que los eslabones que generan valor agregado (producción y empaque) sólo explican el 13% del precio final del cítrico dulce. “Un productor que no tiene ganancias, pese a haber invertido y arriesgado a cielo abierto, no está en condiciones de aumentar su productividad ni reconvertir. Al no ser sustentable en el tiempo, a mediano o largo plazo, es un productor que tiende a desaparecer”, afirmó Eduardo Rodríguez, director del sector de Economías Regionales de CAME. 

Según el libro “Citricultura, estudio de la cadena de valor”, publicado por CAME en 2015, Argentina tiene implantadas unas 46 mil hectáreas de naranja, concentradas en las provincias de Entre Ríos (más de 1.780 productores), Corrientes (más de 980 productores) y Misiones (más de 220 productores), con una superficie promedio de la quinta de menos de 25 hectáreas, destinándose al mercado interno unas 528 mil toneladas anuales.

METODOLOGÍA

Durante el último trimestre del 2021, CAME analizó nuevamente la cadena de valor de la naranja fresca desde el productor, ubicado en el caso de estudio en la localidad entrerriana de Chajarí, hasta su comercialización en 8 verdulerías y 3 hipermercados de CABA, bajo modelos de simulación de empresas y comercios.

Las etapas de la cadena identificadas fueron:

  • Producción: implica las tareas de plantación y se incluyen las tareas culturales que año a año se deben realizar -poda, raleo, cosecha y tratamientos fitosanitarios, entre otras-.
  • Empaque: involucra tareas de traslado de la naranja desde la chacra hasta el galpón donde se realiza la limpieza, clasificación y encerado.
  • Operador mayorista (Mercado Central de Buenos Aires): involucra tareas de traslado desde el galpón de empaque, descarga y traslado dentro de las distintas naves del mercado, y comercialización a externos.  Por lo general, el operador o puestero recibe la fruta en consignación.
  • Comercialización minorista (verdulerías e hipermercados de CABA): supone tareas de compra y traslado desde el Mercado Central hacia el establecimiento de venta, mantenimiento del lugar y costos generales.
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